Disco Inmortal: Placebo – Sleeping With Ghosts (2003)

Disco Inmortal: Placebo – Sleeping With Ghosts (2003)

“English Summer Rain”, “This Picture”, “The Bitter End” y “Special Needs” fueron los sencillos de “Sleeping With Ghosts”, álbum que le valió el reconocimiento mundial a la banda liderada por Brian Molko y compañia y que los llevó a dar un giro de casi 180 grados en su sonido.

La cuarta placa de estudio de los ingleses fue muy cuestionada cuando salió al mercado aquel 1 de abril del 2003. Sí, han pasado casi dos décadas de este lanzamiento y nos damos cuenta que la crítica especializada erró por bastante con este disco al menoscabar lo hecho por los creadores del “Black Market Music” . Los dardos iban dirigidos a que la banda sonaba en un estilo sencillo de pop de guitarras y que su sello glamoroso se había casi extinguido con este larga duración, que dicho sea de paso, también tuvo un disco de covers y lados B que fue publicado a fines del mismo año.

Sin embargo, las críticas fueron más allá y mencionaron que la portada era bastante simplona y que no entregaba nada nuevo. Además, la catalogaron de literal en cuanto a la relación del nombre del disco y la portada realizada por el fotógrafo y director de videos musicales Jean Baptiste Mondino. Críticas iban y venían. Incluso Pitchfork fue una de las más rígidas en contra de Placebo.

“Bulletproof Cupid” inicia el disco con una guitarra rutilante y la batería dando tronadas en cada momento al ritmo mismo de una tocata punk de bar de mala muerte, para luego darnos paso al rock electrónico de “English Summer Rain”. “Always stays the same / Nothing ever changes / English summer rain / Seems to last for ages” (“Siempre sigue igual / Nada cambia nunca / La lluvia veraniega inglesa /Parece durar años“), reza el principio de una de las canciones más pegadizas de la banda originaria de Londres.

Con “This Picture” entramos a un terreno más complejo. Es como una versión renovada de The Cure pero de los 2000. Suena fresco hasta el día de hoy y ostenta esos tintes oscuros de la banda de Robert Smith (guardando las proporciones) con pequeñas pinceladas de lo que venía haciendo Prodigy. “I hold an image of the ashtray girl / As the cigarette burns on my chest / I wrote a poem that described her world / That put my friendship to the test / And late at night / Whilst on all fours / She used to watch me kiss the floor / What’s wrong with this picture? / What’s wrong with this picture?” (“Sostengo una imagen de la chica del cenicero / Mientras el cigarrillo arde en mi pecho / Escribí un poema que describía su mundo / Eso puso a prueba mi amistad / Y tarde en la noche / Mientras a cuatro patas / Ella solía verme besar el piso / Qué está mal con esta imagen? / Qué está mal con esta imagen?“), relata Molko con voz distorsionada en el inicio de un single más que exitoso y que tuvo un video muy elaborado que fue dirigido por el británico Howard Greenhalgh.

En este disco destaca la precisión de cada instrumento. El sonido parece ser concebido de manera detallada y sofisticada por Jim Abbiss, pero haciendo una buena pelea a lo que estaba realizando Interpol en Nueva York con aquella retrospectiva revival de su álbum “Turn On The Brights Lights” de principios del 2000.

Placebo fue muy lejos en llevar aquel sonido del post-punk de los 80 y el glam británico para juntarlo con el estilo de New Order, pero con el acento puesto en el mainstream. “The Bitter End” resume todo lo anteriormente mencionado. Este single es una obra manejada de principio y a fin para que fuese el gran sencillo de este disco. Muchos lo escucharon hasta el cansancio y en las discotecas es tocada en innumerables ocasiones para ser objeto de baile y locura. Probablemente este track les abrió las puertas en diferentes partes del orbe, pero a la vez los estandarizó y los estancó en un sonido que debía ser para toda clase de público.

“Remember me / when you’re the one who’s silver screened / Remember me / when you’re the one you’d always dreamed / Remember me / whenever noses start to bleed / Remember me / special needs” (“Me recordarás / cuando sola tú te enfrentes con la luna / Me recordarás / cuando estés soñando sola / Me recordarás / en donde sea que sangren narices / Me recordarás / como una especial necesidad”). Letra bien directa a todos esos temas que son inspiración para Molko y Stefan Olsdal: relaciones complejas. He aquí la dependencia del “yo y mi (ex) pareja” hecha balada y que fue lanzado como single el 15 de septiembre del 2003.

El disco tiene momentos excelsos y deambula muy bien en lo que buscaron en esta nueva faceta que fue llegar a más oídos. Lo consiguieron, pero bajaron su oscuridad e independencia en pos de nuevos oyentes. No obstante, el disco es redondo, amplio y que juega con la electrónica y la melancolía, pero con muchos momentos alto donde el glam y el post punk confluyen armónicamente. Dormir con fantasmas los llevó a seguir un rumbo lógico en la carrera ascendente que catapultó al estrellato a Molko y a sus fieles escuderos.

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