Disco Inmortal: The Cure – Pornography (1982)

Disco Inmortal: The Cure – Pornography (1982)

Fiction Records, 1982

Por primera vez trabajando bajo la producción de Phil Thornalley, la grabación de Pornography casi lleva a la banda al colapso debido a peleas internas y el consumo excesivo de LSD y alcohol. A ello se sumó el cuadro depresivo de un Robert Smith mentalmente extenuado por la extensa gira 1981-1982 (con alrededor de 200 conciertos realizados); una nebulosa de acontecimientos palpables en las líricas y en el contenido musical del álbum. Con todas las contrariedades a cuestas, Pornography, el cuarto álbum de estudio de The Cure, fue grabado en 3 intensas semanas, con montañas de latas de cerveza consumidas dentro del estudio (restos de los que no quisieron deshacerse y explícitamente pidieron no retirar). Finalmente fue lanzado el 4 de mayo de 1982 vía Fiction Records. Toda una odisea que terminó con la salida de su bajista Simon Gallup, tras concluir la grabación del disco.

La génesis de Pornography tiene mucho que ver con el estado depresivo en el que se encontraba Robert Smith. Acerca de la creación del álbum, él mismo señaló que para ese entonces tenía dos opciones: “ceder por completo (suicidarme) o hacer un registro de ello y sacármelo”. Dentro de sus influencias para la gestación del disco, Smith tomó como puntos de partida a Siouxsie and the Banshees (su incondicional referencia musical) y la densa sonoridad conseguida por los ingleses The Psychedelic Furs en su álbum homónimo y debut de 1980. Pero, no solamente hubo notorios cambios anímicos en término de estética sonora, sino que visualmente, es en esta etapa cuando The Cure comienza a mostrar su marca registrada, uno de sus sellos más reconocibles hasta el día de hoy: la nueva imagen dada por el uso del lápiz labial, los ojos pintados, los cabellos enredados y la vestimenta, la mayoría de la veces, negra.

Pornography es oscuridad y aflicción, generadas desde el interior de una banda que ya venía alicaída. No es extraño que la angustia sea palpable desde el inicio: “It doesn’t matter if we all die”, es la introducción lírica de Robert Smith en ‘One Hundred Years’, acompañado de sus incisivas guitarras y la fuerza en las baterías de Lol Tolhurst, quien a su vez se encargó de la grabación de los teclados. Curiosamente, éste sería el último disco con Lol como baterista, ya que, en los trabajos posteriores de la banda pasaría definitivamente a las teclas. ‘A Short Term Effect’ prosigue con bastante fuerza rítmica y guitarras desorientadas, mientras que las líricas parecieran introducir al oyente en dimensiones psicodélicas. Se especula (ya que el álbum fue grabado prácticamente bajo los efectos del LSD), que la canción tiene bastante que ver con la locura que provoca el ácido y su período de acción relativamente ‘corto’.

‘The Hanging Garden’ fue el único sencillo promocional del álbum y como siempre, las líricas de Smith suelen trastornar y confundir. Frente al período depresivo por el que estaba pasando, pareciera que Robert estuviese refiriéndose a la muerte, aludiendo al suicidio y al efímero paso de todo ser por la tierra. Para esta pieza se realizó un video (dirigido por Chris Gabrin) donde se ve a la banda (para ese entonces, trío) usando máscaras y tocando en los jardines de York House en Londres. Smith señaló que para el video sólo pretendían que se los hiciera ver completamente trastornados.

En ´Siamese Twins’ el estado depresivo sigue haciéndose presente con instrumentación abatida y letras angustiantes: Leave me to die you won’t remember my voice (…) we all die, laughing into the fire. Is it always like this?” De la misma forma, ‘The Figurehead’ contempla la pesadumbre de la depresión, el abismo y la adicción a las drogas, cerrando la canción con el dolor de la culpa: I Will never be clean again. ‘A Strange Day’ es el manifiesto de quien ya no puede ver la belleza con sus propios ojos, sumergido en la depresión.  Las penumbras se perciben acentuadas en los teclados de ‘Cold’ y en la voz de Smith desapegada de la vida: “Everything as cold as life, can no one save you? ‘Pornography’, canción que da título al álbum y que también lo finaliza, se trata de una pieza oscuramente claustrofóbica, lograda gracias a la idea de introducir fragmentos de voces sampleadas de un documental de televisión (cuyo tema de discusión era el sexo), junto a las percusiones incesantes de Tolhurst, la voz de Robert Smith (inundada por reverberación) y guitarras totalmente desquiciadas.

Pornography cerraría la primera faceta musical de The Cure, oscura y sombría, ya que en los trabajos posteriores la banda comenzaría lentamente a adoptar un sonido new wave mucho más brillante, amigable y popular. Aunque fue mal recibido por la crítica de ese entonces, el disco alcanzó el puesto número 8 en los charts del Reino Unido. A pesar de ello, y como bien dijo Jeff Apter en su libro biográfico ‘Never Enough: The Story of The Cure’, Pornography requirió cierta distancia y unos buenos años de música para ser realmente apreciado. Y así fue, hoy en día la postura es distinta ya que el álbum solo recibe elogios de la crítica y es incluso considerado una de las piedras fundamentales del rock gótico. En 2011 NME incluyó el disco en la posición número 6 de su lista de los 50 álbumes más oscuros de la historia. Los dichos de su baterista Lol Tolhurst harían sentido: “queríamos hacer un álbum intenso y definitivo. No recuerdo exactamente por qué, pero lo hicimos”.