Disco Inmortal: The Cure – The Head On The Door (1985)

Disco Inmortal: The Cure – The Head On The Door (1985)

Polydor Records, 1985

The Head On The Door es el sexto álbum de estudio de los británicos The Cure. Producido por Robert Smith, David M. Allen y Howard Gray, fue Lanzado el 26 de agosto de 1985 y terminó marcando una etapa decisiva en la dirección musical de la banda. Todas las canciones del disco fueron compuestas por Robert Smith, quien se inspiró en el sonido de dos álbumes de 1981: Kaleidoscope de Siouxsie and The Banshees y Dare de los también británicos The Human League. Smith quería que el álbum tuviera distintos estilos y estados anímicos, así que con un toque de penumbra y melancolía (elementos a los que nunca ha renunciado), supo manejar y llevar a la banda a un estilo más jovial, bailable y popular, con el que hasta el día de hoy se les reconoce. The Head On The Door fue el primer éxito internacional de la banda, que amplió su audiencia tanto en Europa como en Norteamérica y los llevó a obtener disco de oro en Inglaterra, Francia y Estados Unidos.

Otros factores claves hicieron de este disco una obra excepcional: el regreso de Simon Gallup en bajo (cuyo particular sonido a esas alturas ya lo hacían imprescindible), la incorporación de forma definitiva de Porl Thompson en guitarras y la anexión, por primera vez, de Boris Williams en baterías. La banda se transformaba en quinteto con Robert Smith en voces y guitarras y Lol Thompson en teclados. Tiempo después, Smith afirmó que The Head On the Door sería el primer disco en el que la banda lograba transcribir musicalmente, con total fidelidad, las ideas que se agitaban por su cabeza, ya que, la mayor parte de las letras de este álbum (y su dirección musical), tienen que ver con sueños y pesadillas recurrentes en la infancia de Smith. Y claro, la abstracción onírica puede brindar muchas veces tremendas ideas, porque este disco relumbra precisamente por su gran variedad estilística: ‘In Between Days’, canción encargada de abrir el álbum y primer sencillo promocional, llegó a ser comparada con el sonido que New Order consiguió en su álbum Low-Life, lanzado unos meses antes, bajo Factory Records. Curiosamente, es una canción de tonalidades alegres y sumamente bailable, pero compuesta por letras melancólicas y existencialistas: Yesterday I got so old I felt like I could die. Yesterday I got so old it made me want to cry. Go on, go on just walk away, go on, go on, your choice is made, go on, go on and disappear, go on, go on away from here”.

Kyoto Song’, la representación de una pesadilla, juega con aires orientales y una escala pentatónica. Mientras Robert Smith nos introduce, con voz abatida, a un lugar donde ocurren hechos accidentados por muerte y desconcierto: “A Nightmare of you of death in the pool wakes me up at quarter to three. I’m lying on the floor of the night before with a stranger lying next to me”. ‘The Blood’, inicia con una guitarra acústica tocada al más puro estilo flamenco, mientras se suman castañuelas y unos sintetizadores en segundo plano más cercanos a un sitar hindú. Es una interesante conjunción de estilos movidos por una aparente temática religiosa: la sangre de Cristo bebida por los fieles católicos es representada por el vino, y Robert Smith, para nada cercano a la religión (es más, una vez confesó en una entrevista para la revista francesa Télérama que odiaba todas las religiones), pareciera amar la confusión que generan sus líricas. ‘Six Different Ways’, no pierde el lado sombrío y ambiguo. Sonoramente presenta un juego interesante, ya que uno de los timbres de piano de esta canción, resulta ser el mismo que Robert Smith usó para grabar ‘Swimming Horses’, primer single promocional del disco Hyæna de Siouxsie and The Banshees (1984).

La dinámica de ‘Push’ agudiza una temática caótica, de relaciones acabadas, mientras ‘The Baby Screams’ lidia con frustraciones y desilusiones. ‘Close to Me’ fue el segundo sencillo del álbum y a partir de las líricas de esta canción se obtuvo el título del disco: Oh, if Only I was sure that my head on the door was a dream, con un Robert Smith genialmente cantando, casi en el medio de un ataque claustrofóbico, con su voz combinada entre los sonidos de su respiración y paneados de un lado a otro. ‘A Night Like This’, dramática e intensa no sólo por sus líricas (que hablan de una pérdida inevitable), sino que también por la ejecución de cada uno de los instrumentos (incluyendo las voces dobladas de Smith), que añaden una fuerza sumamente particular. El resultando de ello, una energía curativa y purificadora. Para esta canción se invitó a Ron Howe a tocar saxo y su participación terminó siendo uno de los elementos más distintivo de esta canción. ‘Screw’, con aires mucho más espontáneos que el resto del disco, da el paso a ‘Sinking’, tema que cierra el disco, cada vez más alejado de la exaltación, para acercarse a los sonidos de su álbum de 1981, Faith.

The Head On The Door es un disco admirable y simplemente uno de los más diversos de la banda. Luego de este álbum la crítica comenzó (merecidamente) a considerar a The Cure como una de las bandas más carismáticas y potentes dentro del panorama musical de aquel entonces. La desaparecida revista Melody Maker lo describió como “una colección de canciones pop”, pero halagó la libertad que Robert Smith se tomó para conseguir un disco originalmente multifacético. En diciembre de 1985 la misma revista lo eligió el mejor disco del año, mientras que The Morning News (TMN), lo situó segundo, siendo superado por Meat Is Murder de The Smiths. Con primeros o segundos lugares, The Head On The Door es una de la tantas gemas que nos ha regalado la brillante discografía de los más que fascinantes The Cure.