Discomanía: “The Great Southern Trendkill”, la brutal mordida de serpiente de Pantera

Discomanía: “The Great Southern Trendkill”, la brutal mordida de serpiente de Pantera

“Fue una especie de “Caballo Negro” (‘Dark Horse’) de Pantera, porque el heavy metal, en ese momento, se suponía que iba de salida”, dijo Phil Anselmo en una entrevista a la radio reflexionando sobre el disco hace unos años. “El Grunge era el género número uno en ventas en ese momento. El heavy metal estaba siendo experimentado por diferentes bandas, de diferentes maneras y, realmente, desde la perspectiva de Pantera, realmente, realmente, realmente, realmente queríamos hacer volar el puro estilo de Pantera de heavy metal lo mejor que pudimos. Y lo hicimos”.

En lo que estamos de acuerdo es que es brutal, sin embargo, ha quedado algo eclipsado con álbumes tan imponentes como “Cowboys From Hell”, “Vulgar Display of Power” o el inmenso “Far Beyond Driven”. Pantera no lo estaba pasando bien en el foro interno y quisieron hacer explotar en rabia desmedida este capítulo de su historia.

“Aunque sintiéramos la tensión, no la mostramos”, dijo Vinnie Paul. “Los fans estaban allí para nosotros. Probablemente fue el disco más áspero y desagradable que hayamos hecho. Estaba fuera de control y estaba fuera de control en más formas la banda que la música. Las personas que formaban parte de él estaban fuera de control, todo estaba fuera de control, ni siquiera sé cómo lo terminamos”, dijo el emblemático baterista.

Pantera además lidiaba con la popularidad en libre caída, aquella que ya habían sabido abrazar a gigantesca escala, ya que estaban en un momento muy competitivo en que bandas como Alice In Chains, Soundgarden, Korn, Marilyn Manson y Tool estaban llevándole la delantera en los nuevos estilos de metal amigables de MTV e incluso Metallica eran una alternativa sesgada tras la salida de Load. Acá Pantera se volvió menos accesible y más jodidamente hostil, escribiendo riffs que eran disonantes y muy brutales. Phil Anselmo – aprovechando su enfermedad, su dolor personal, aislamiento y auto desprecio – arremetió con implacables temas de letras de aborrecimiento hacia la sociedad (“War Nerve”, “The Great Southern Trendkill”), o su propia autocrítica a los cóctel de drogas que frecuentaba en las poderosas e introspectivas (“Suicide Note”), aquel notable tema de dos partes.

Por supuesto que el gran Dios Dimebag tuvo mucho que decir con su destreza característica. Uno de los punto aparte fue sin duda “Floods”, otro de estos grandes temas en tono balada que se termina convirtiendo en una grandeza absoluta gracias a sus solos de guitarra y aquellos pegadizos riffs de “Drag The Waters”.  Este disco, además sirvió para que la banda expandiera su recorrido y llegara, por primera vez en su historia a Sudamérica, en aquella inolvidable gira junto a Kiss en 1997.

Por Patricio Avendaño R.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *