Disco Inmortal: “Mutter”- Rammstein (2001)

Al día de hoy no nos debemos sorprender ni menos impactar con la chocante entrega visual de Rammstein. La debemos abrazar.  Ya desde finales de los ’90 y en este caso desde el inicio del nuevo milenio que venían entregándonos letras e imágenes ultra transgresoras, solventadas con su música, las filosas guitarras industriales y la portentosa voz de Til Lindemann que no han dejado de propagar hacia al mundo incluso hasta ahora. En el año 2001 los de Berlín verían nacer una de sus más grandes obras, justamente adornando su portada con la imagen chocante de un feto, como para partir causando estupor en los sectores conservadores y religiosos de inmediato. Las consecuencias no esperaron en llegar.

Mutter (que en alemán significa ‘madre’) es su tercer larga duración y cuenta con 11 grandes y poderosas canciones de notables melodías, con letras que van desde drogas, perversión, política, violencia y miseria humana. Títulos como ‘Mein Herz Brennt’ (Mi Corazón se quema), el sencillo ‘Sonne’ (Sol), ‘Zwitter’ (Hermafroditas) ‘Rein Raus’ (Dentro y fuera), ‘Ich Will’ (Yo quiero), ‘Feuer frei!’ (¡Abran fuego!) entre otras, son solo algunas de las canciones en que brutalmente despliegan letras que no dejaron de estar polemizadas y concienzudamente analizadas por el dedo inquisidor de siempre, que apuntó a la banda como una de las más “peligrosas” y con letras más fuertes para transmitir a sus fans,  y sin dejar de contar con ese pseudofascismo del que siempre han sido acusados, en diversas etapas.

Pero Rammstein tuvo cojones para enfrentar todo eso y exponer su arte, porque la verdad es que en todo lo que han hecho los alemanes la cuota artística y el shock trabajando en conjunto han estado presentes. “Feuer frei!” es una de las canciones más espectaculares que hayan engendrado los germanos: provocadora, incendiaria tal como lo hacen cuando la interpretan disparando fuego en sus shows en vivo. Esa marcha avasalladora cual ejército alemán llega en la entrañable ‘Links 2, 3, 4’, donde nutren de toda una consigna el tema donde tratan de establecer un posicionamiento político izquierdista para desmentir las acusaciones de pro-fascismo vertidas sobre ellos, curiosamente recreado en un video de insectos jugando una partida de fútbol  y disfrutando de un concierto de la banda. El adormecimiento de las masas con el entretenimiento.

Lo maravilloso del disco es que también goza de espeluznantes baladas y momentos emotivos: en ‘Spieluhr’, también canta Khira Li Lindemann, que curiosamente es hija de Richard Z. Kruspe y de la ex esposa de Till (cosas muy Rammstein) y aborda la historia de un niño que finge su propia muerte y es enterrado en un cementerio con una caja de música en las manos. Cuales compatriotas como Wagner fusionados con Kraftwerk, la banda esta vez opta por un sonido prolijo con inclusión de orquestas e instrumentación mejor acabada que nunca: ‘Mein Herz Brennt’ es el ejemplo en el espectacular arranque del disco, donde la rabia y la intensidad de la grandeza juegan juntas y te incitan a meterte de cabeza en un álbum sin puntos bajos. 

Y es que no es un disco plano, la implacable ‘Sonne’ y ese grandilocuente coro con voces operáticas es una oda al sol y a la metáfora de que siempre, querámoslo o no, el sol siempre sale. La potencia no amaina, pues ‘Ich Will’ es otra de las grandes canciones de su historia y es el headbanging y las seductoras ganas de bailar, más las inclusiones vocales fantasmagóricas que residen en otra de las glorias de los alemanes.

El tema que da nombre al disco es otra de las variadas penetrantes baladas, donde tocan el tema del lazo materno de una forma bastante siniestra, el personaje de la canción es una especie Frankenstein, que habla en primera persona como un ser creado artificialmente que desea vengarse de su “madre”, o creadora. “No tengo ombligo en mi vientre” dice un personaje como salido de un experimento de clonación. La grandeza de este álbum es que cada canción tocaba tópicos fuertes, algunas con más o menos metáfora, pero que tuvieron sus distintas interpretaciones con el paso de los años.

En el documental Rammstein in Amerika queda bien explicado el impacto de esta banda en la cultura occidental y en todo el mundo, pese a construir sus letras en su idioma nativo y luchar con la dificultad de entrar al mercado anglo. Las canciones de “Mutter” son cantadas en ese hinchado y refulgente alemán a todo pulmón en sus conciertos y esa es la gran proeza de la banda, nunca tuvieron que renegar de su idioma para conquistar el mundo. Y Mutter, sin duda, es el disco que los hizo llegar a los mercados mundiales y lograr la proeza.

Por Patricio Avendaño R.

Disco Inmortal: Mötley Crüe – Shout at the Devil (1983)

Intratables como ningún otro grupo. Mötley Crüe se transformó en un sinónimo del Sunset Strip, siempre cargados a los excesos que los hicieron famosos; incluso desde sus primeros días en el circuito de clubes de Los Ángeles. Tras un debut poco bullado con Too Fast for Love (1982), lanzaron toda la carne a la parrilla con su siguiente trabajo; aprovechando que todavía estaban hambrientos de éxito. Grabado en los Estudios Cherokee de Hollywood, y que más de un disgusto se llevó Ray Manzarek de The Doors, que también estaba grabando en una sala contigua.

Shout at the Devil fue publicado a través de Elektra Records, el 26 de septiembre del 1983, y borró cualquier tipo de sutileza que pudieron tener. Con un experimentado Tom Werman en las perillas, se le dio rienda suelta a un heavy metal durísimo, sonando como nunca antes y como nunca lo hicieron después. De portada sólo fue necesario un pentagrama superpuesto en fondo negro; pero hubo una versión alternativa que contó con las fotos de los cuatro integrantes, vestidos con trajes que parecen sacados de Mad Max (ya que por entonces estaban viciados con esas películas).

La introducción está a cargo de In the Beginning, con apenas un minuto y trece segundos de duración. Tras el sonido saturado del megáfono, se agolpan las centelleantes palabras de aires proféticos de Geoff Workman, ingeniero de sonido del disco. Y sin anestesia, de golpe, entra de lleno la canción homónima y single inaugural: Shout at the Devil, con un coro y ritmo por completo primigenio.

Pero que no engañe, como tampoco la portada (y los dos bombos de la batería de Tommy Lee); puesto que en algún momento tuvieron que salir a referirse sobre el tema. Más que satanismo, va orientado al ocultismo; y esta canción va en la línea de “vete al demonio, manda todo al diablo”, referido en específico a la sociedad conservadora estadounidense. Aunque pese a ello, lo cierto es que pasaron algunas cosas extrañas en el periodo de grabación. Nikki Sixx, el siempre motor compositivo, se obsesionó con libros de Anton LaVey y magia negra; viendo levitaciones de objetos en su departamento junto a su novia de aquella época, la mismísima Lita Ford. Además de salir (casi) ileso de un accidente automovilístico, donde reventó su Porsche contra un poste telefónico.

La segunda pista es Looks That Kill, gran legado de la banda, que en palabras del bajista “fue hecha para impresionar”. En el videoclip ganó importancia el vestuario ya mencionado, acompañado de una atmósfera post apocalíptica (que de nuevo se puede asociar a Mad Max). Bastard sigue con el pie bien metido en el acelerador; pero tan rápido como llega, tan rápido se va. Se bajan las revoluciones para la instrumental God Bless the Children of the Beast, mérito para Mick Mars y la única guitarra cristalina de la placa, que decanta en un bien logrado cover de Helter Skelter. Prestado del repertorio de The Beatles, sin asco entró a jugar como single y fue tocado en vivo hasta el cansancio por Mötley; por muchos referida como la primera canción de heavy metal, pero que carga con el peso de haber sido malinterpretada y asociada a la Familia Manson.

Red Hot vuelve a esa vibra punzante y rápida, también con una corta duración que pareciera irse entre los dedos; al igual que el resto del Lado B del disco, desde aquí en adelante. Hay otro medio tiempo, de ritmo bien marcado, en Too Young to Fall in Love. Con el videoclip en una veta similar al de All Hell’s Breakin’ Loose de Kiss, ambos lanzados el mismo año, con la banda como guerreros en tierras extravagantes; en este caso el escenario escogido es el Lejano Oriente. Knock ‘Em Dead, Kid aporta el factor rabioso; Ten Seconds to Love rescata el elemento lascivo del que también tienen fama. Danger, en tanto, es la encargada de cerrar estos treinta y cinco minutos; regresando al compás más reposado pero contundente como un mazo.

Con una placa así de apretada y bien armada no les fue difícil llegar a la cima, pero nunca exentos de problemas: apenas terminó la gira promocional (donde fueron teloneros de Ozzy Osbourne), en uno de los tantos bacanales Vince Neil salió ileso de un choque pero falleció su copiloto; Razzle, el baterista de Hanoi Rocks (y que fue un detonante para que el grupo finlandés cesara actividades por las siguientes dos décadas). ¿Qué pasó con el vocalista, que fue acusado de homicidio y manejo en estado de ebriedad? 30 días de arresto, 200 horas de trabajo comunitario y una indemnización de US$ 2.5 millones. Se trató de la última gracia que tuvieron por gritarle al diablo; pero aun así, Mötley Crüe puede decir que jugó con fuego y no se quemó (o apenas un poco).

Discomanía: El debut de Garbage, la bella y la bestia del rock alternativo

 

Soy dulce pero si me jodes te arrastraré por los suelos”, dijo Shirley Manson por allá por el 96. Sus palabras demuestran las características de esta mujer: tentación, rudeza y una intérprete notable. La vocalista de Garbage sostuvo estas palabras un año después de que su primera placa se consolidara como una de las mejores y se posicionara en las partes más altas de los listados musicales.

“Corazón valiente”, “Toy Story”, “La balada del pistolero” o el “Día de la bestia”, fueron las películas lanzadas en 1995. Una cuota no menor de cine que hasta el día de hoy marcan altas audiencias y son valoradas como las mejores en su género. También hubo hechos horrorosos como la matanza por parte de las tropas serbias de más de 8000 civiles bosnios en la ciudad de Srebrenica, en Pakistán asesinaban a disparos a uno niño de 12 años llamado Iqbal Masih, quien sería recordado como el símbolo de la lucha contra la esclavitud infantil. En el plano musical, Alanis Morissette sacó el exitoso “Jagged Little Pill” y Elastica hacía lo suyo con su homónimo, también estaba Cranberries con la poderosa Dolores O’Riordan en la palestra a través de sus giras mundiales. Las tres eran con sus agrupaciones y voz el bastión de la reivindicación de las mujeres en la música a mitad de los 90. No obstante, había una que saldría desde lo más visceral y rebelde de la sociedad a sellar que ella era la antítesis de las jóvenes convencionales: Shirley Ann Manson.

La escocesa, había sido constantemente atacada por sus compañeros de curso en la infancia los cuales enfocaban su rabia y agresión al color de su pelo y aspecto. Desde pequeña Manson supo canalizar su ira y frustración a través de la música y aprendió a tocar piano a muy corta edad, además de hacer varios proyectos musicales anteriormente a Garbage donde destacó en teclado y voz como fue en Goodbye Mr. Mackenzie y Angelfish. Sin embargo, su éxito se consolidaría en la banda de rock alternativo.

Cuenta la historia que los productores Butch Vig, Duke Erikson y Steve Marker estaban mezclando un tema de Nine Inch Nails cuando un amigo (se presume que fue Trent Reznor) les expresó que lo que estaban grabando simplemente sonaba como “Garbage” (“basura”). Ese fue el momento cúlmine para hacer este nuevo proyecto y lo bautizaron como habían catalogado a su sonido. Sin embargo, les faltaba alguien que llevara el peso del grupo en cuanto a lo vocal y actitud, eligiendo a una pelirroja con una puesta escénica feroz y con una poderosa voz para que tomara las riendas de la banda. Manson, al mismo tiempo que unió a la banda,  estaba batallando con una fuerte depresión lo que canalizó a través de la agrupación, dándole  el tono con el cual se caracterizarían.

Hacían su debut en agosto del 95 con su disco homónimo que poco a poco se fue ganando críticas positivas por parte de los especialistas. Pero lo que comenzó a llamar la atención eran las características de la vocalista quien pasaba por todos los estados de ánimo para hacer sus presentaciones y darle un matiz a cada canción del larga duración. El primer single “Vow” se convirtió en uno de los mejores sencillos del LP. Su sonoridad oscura y explosiva más una letra de venganza fueron lo que les bastó para hacerse un hueco en la industria de la música. “I can’t use what I can’t abuse(“no puedo usar lo que no puedo abusar”), es parte de la polémica lírica, pues supuestamente hace referencia a la amputación del miembro de John Wayne Bobbitt por parte de su esposa Lorena Gallo mediante el uso de un cuchillo. Pero el baterista de Garbage, Butch Vig salió a desmentir todo expresando que trataba de una noticia que habían leído en algún periódico sobre la venganza de una mujer contra su marido que nunca se pudo consumar.

“A stroke of luck” y “Milk” ostentan la oscuridad del drama y el dolor. La poderosa voz de Manson es inocultable y entrega una gama tonal que cala a cada instante. Los track del disco de más 50 minutos se encuentran sumergidos en una vorágine de sensaciones que van desde el vicio hasta la vulnerabilidad, contando prácticamente un libro con pequeños cuentos sobre ciertos tópicos de la sociedad narrados por una voz elocuente y creíble mediante una banda sonora detallada.

“You thought I was a little girl / You thought I was a little mouse / You thought you’d take me by surprise / Now I’m here burning down your house” (Pensaste que era una niña pequeña / Pensaste que era una pequeña ratona / Pensaste que me tomarías por sorpresa / Ahora estoy quemando tu casa”), se expresa en “Not My idea” ejemplificando las letras lacerantes de la agrupación. Manson no es solo Garbage y viceversa, pues los otros miembros son los que mantienen en un muy buen hilo a su vocalista mediante los teclados y sintetizadores, acompañados de samples y filosas guitarras.

En “Only Happy When It Rains” se explaya sobre la infeliz infancia que tuvo Shirley y por la cual pasó bastante malos ratos que no la pudieron dejar ser una niña normal en las escuelas de turno que tuvo durante su vida. Este sencillo fue el que catapultó a la banda a ser de fama mundial y se posicionó dentro de las primeras 30 canciones de los rankings de Estados Unidos y el mundo. A pesar de lo comercial de su sonido y de la alegre armonía que lleva en su música, la letra revierte todo eso para convertirlo en una vicisitud musical: (“I’m only happy when it rains, I’m only happy when it’s complicated, and though you cant’ apreciate it, I’m only happy when it rains”  (“Sólo soy feliz cuando llueve, sólo soy feliz cuando es complicado, y a pesar de que no puedas apreciarlo, sólo soy feliz cuando llueve”).

“Stupid Girl” podría ser considerado el mayor éxito de la banda. Es la piedra angular y por la cual es reconocida la agrupación liderada por Manson y los productores musicales Butch Vig, Duke Erikson y Steve Marker. El comienzo dio pie a especulaciones de plagio por parte de muchos críticos quienes encontraron tonalidades parecidas a un éxito punk de los The Clash. El hecho fue reconocido por la banda y le dieron los créditos a la banda inglesa mediante un inserto en la canción: “loop from Train In Vain by The Clash, used by arrangement with Sony Music”. La poderosa canción que se ubica en el puesto número 8 del LP, mismo número del día Internacional de la mujer, es una canción que advertían sería un gran éxito desde el momento en que comenzaron a grabar los samples (“Orange Crush” de R.E.M.) y las guitarras (“Shine On You Crazy Diamond” de Pink Floyd). “Es imposible predecir cuál canción será un hit, pero inconscientemente, yo sabía que la canción era buena cuando seguía tocándola una y otra vez en el estéreo de mi carro por meses”, dijo Vig acerca del hit que fue publicado como sencillo el 28 de febrero de 1996. El videoclip que no tuvo el mismo presupuesto que su antecesora “Only Happy When It Rain”, fue grabado solo en un par de horas y parte de la esencia del trabajo dirigido por Samuel Bayer (“Smells Like Teen Spirit”) tiene las mismas paletas de colores y efectos de la película “Seven” de David Fincher, protagonizada por Brad Pitt y Morgan Freeman.

Desde la portada que el disco tiene aquel atributo y propiedad de Manson,  plasmado en el arte de Janet Wolsborn y Garbage, la cubierta tiene una boa rosa de piel en la cual en el centro se encuentra la G y el nombre de la banda, un recurso que es muy parecido al utilizado por el film de 1999 de Sam Mendes “American Beauty”, pero que Garbage patentó antes que la ganadora al Oscar a mejor película. La fuerza vocal y feminista de Manson, junto a los monumentales productores que tiene de músicos hizo que la agrupación de nacionalidad estadounidense y escocesa sea considerada como una de las mejores de la historia centrando las miradas en la ferocidad de su frontman que sabe ocupar su poderosa figura como la cara visible de la música “basura”.

Disco Inmortal: The Prodigy – The Fat Of The Land (1997)

“Aquí estamos, tómalo o déjalo. Si es punk, entonces somos punk”, decía Liam Howlett, en 1997 acerca de la tercera placa de Prodigy. Las palabras de uno de los miembros fundadores de la banda inglesa son la piedra angular de lo que siempre han demostrado en cuanto a actitud, música y potencia.

1997 fue un año normal. Se publicaba Harry Potter y la piedra filosofal por parte de J.K. Rowling y José Saramago lanzó su novela Todos los hombres. Nada que podría hacer explotar a un mundo lúcido, excepto la Nintendo 64 a través de sus juegos. Sin embargo, en Inglaterra, algo estaba gestándose para hacer polémica y generar un ruido en todo el orbe. “The Fat Of The Land” se publicó y de inmediato se cambió el paradigma. ¿Por qué? La traducción literal del disco es “la grasa de la tierra” y es una cita del nazi Hermann Goering, que les trajo muchos fans pero también demasiadas críticas que tampoco los amedrentaron en seguir con lo suyo: táctica de choque. Por si fuera poco, llamar a realizar incendios fue una de las primeras polémicas del primer sencillo del LP, que además, incitaba a fastidiar a los niños. Una estrategia poco convencional, pero que a los europeos les resultó a la perfección con el video de “Firestarter”.

El éxito del primer single fue lo que catapultó a The Prodigy a conseguir dos discos de platino solo en los Estados Unidos. No obstante, la pista número 9 del disco tiene mucho más que contarnos, pues es la primera aparición en voces de Keith Flint. El mítico bailarín tuvo su posibilidad de participar en el disco y lo dio todo. Flint se convertiría en la voz de algunos de los más grandes momentos de la banda y le daría otro look a la agrupación. Keith tomó lo mejor de los años de apogeo del punk y eso lo hizo parte la estética de su atuendo y también de la actitud que tendría la banda. Fue el Johnny Lydon de la electrónica más dura y un símbolo único de la escena alternativa del condado de Essex.

La tercera placa de estudio era una obra maestra hecha casi en su totalidad por el cerebro de la banda: Liam Howlett. En este disco mezcló todos los sonidos que le causaban armonía y placer. Cada sampleo y montaje de guitarras lo hizo sentir en cada pista, agregando sonidos del hip hop como en “Diesel Power” o dando un nombre a una de las canciones como es “Funky shit”, que fue tomada desde las líricas de “Root Down” de los neoyorkinos Beastie Boys.

En cada pista se nota lo que a la banda le atrajo de las diferentes escenas gestadas en los suburbios de las ciudades más grandes. Todo lo anteriormente mencionado, se distribuye en un setlist que contiene colaboraciones de artistas tan variado como el de Crispian Mills de los Kula Shaker, quien aporta en “Narayan” o el del rapero surrealista Kool Keith quien demostró su poderío en la anteriormente mencionada “Diesel Power”. Asimismo, nos encontramos con versiones sampleadas por el cerebro beat de Howlett en “Fuel My Fire” de la banda californiana de punk L7, en la cual le agregaron pedazos de “Lost Causes” de los Cosmic Psychos.

Canciones fuertes e incendiarias las anteriormente descritas, pero en nada comparables -en muchos aspectos- a los dos sencillos más potentes del disco: “Breathe” y “Smack My Bitch Up”. Singles con la energía necesaria para la polémica. La primera se convirtió en el segundo número 1 de la banda rápidamente por el excelso Howlett quien fusionó y combinó a los raperos Wu-Tang Clan (“Da Mystery of Chessboxin”) con los rockeros de Thin Lizzy (“Johnny the Fox Meets Jimmy the Weed”) para crear un cuento psicodélico que fue plasmado por el director Walter Stern y con Flint y Maxim representando los fenómenos auditivos y visuales del sampleo en un edificio decadente parecido a los que dejaron los bombardeos de la OTAN a la ciudad Serbia en 1999. Sin ir más lejos, una de las primeras muestras de la canción fue precisamente en Belgrado, pero en 1995, así que las teorías conspirativas no sirven acá.

“Smack My Bitch Up” contiene un video grabado en primera persona que nos muestra un desparpajo de vida extrema en la bohemia más dura. El corto que fue censurado en varios países generó tanta discusión que MTV solo lo rotaba en horario nocturno (desde las 02:00) por el nivel de cada fotograma el cual es determinante verlo con altura de miras y con mucho, pero mucho volumen, pues se darán cuenta que tiene sampleos de Kool & The Gang en ciertos pasajes. Además, aunque resulte irrisorio, la cadena de videos lo premió como uno de los mejores en su categoría dance y artista revelación.

The Prodigy – Smack my bitch up from ArtOfficial Agency CPH on Vimeo.

Pero eso no es todo, pues el feminismo también se hizo presente en contra de las letras del sencillo, ya que la Organización Nacional Pro Mujeres argumentó que la primera pista del disco fomentaba la violencia machista. Si hasta Chumbawamba y Moby criticaron las letras, acompañando a todas aquellas mujeres que se sintieron agredidas por el éxito el cual se forjó aún más en el trabajo audiovisual dirigido por Jonas Ákerlund y que fue protagonizado por Teresa May (la actriz no la Premiere inglesa).

¿Se nota la diferencia?

Esta pieza musical es una de las más apetecidas por el público de la electrónica y el rock. Es una provocación al disturbio y demuestra la energía de la banda figurada en la polémica sin límites de sus composiciones. “The Fat Of The Land” tiene todos los condimentos de la discusión y los malentendidos para hacerlos propio de una táctica de conflicto que se pone a prueba en cada pasaje del LP para conectarnos con la diversidad en la cual vivimos. Aunque parezca brutal, este disco puede ser considerado como una heroína o villano, según el pensamiento de cada ser. Son 56 minutos que nos sumergen en esos golpes de la realidad misma, en los cuales el cólera y la ofensa se objetan para ser ocultados y censurados por algunos dueños de la moral.

Siempre ha existido ese índice que nos señala que hay palabras y acciones prohibidas, porque no debemos tocar ciertos estereotipos de la sociedad, pues serán vedados, ya que hay segmentos de la población a los cuales está prohibido exponer en cualquier forma, aunque sea artística, por el solo hecho de ser indebido.  Para The Prodigy, todos estos argumentos fueron la misma mierda y dejaron que la reflexión crítica de la negación misma fuera su quimera. Simplemente unos instigadores del odio (I’m the trouble starter, fuckin’ instigator”).

Disco Inmortal: Mr. Bungle- “California” (1999)

Indudablemente, el estilo de Mr.Bungle, es reconocido por mezclar distintos elementos, los cuales en muchas ocasiones se desarrollaban sin complejos en una sola canción. En “California” (1999), la agrupación nos entrega un sonido más accesible, y al escuchar el disco, podemos percibir que se mantiene ese espíritu de propuesta extravagante, pero las canciones parecieran ser el resultado de su madurez musical. Con melodías enfocadas y cercanas a un formato de canción más tradicional, nos sorprenden con influencias de compositores como Burt Bacharach, adornadas con sutiles pinceladas de locura y depravadas costumbres en lo musical.

La canción encargada de abrir el álbum es “Sweet Charity,” una suave composición de Mike Patton, en donde demuestra toda su sensibilidad pop y aunque en su letra se oculta algo oscuro, la melodía rápidamente nos traslada a un bello atardecer frente al mar al ritmo de una guitarra hawaiana y un exquisito trabajo de percusiones. Acá la inmersión debe ser lenta, para apreciar en toda su magnitud la belleza y los sutiles detalles detrás de esta canción.

Este álbum resulta intrigante, ya que en cada tema hay algo que descubrir y eso se hace agradable e interesante de escuchar; si en la pista anterior reinaba la calma y la melodía, en “None of Them Knew They Were Robots” la banda se acerca un poco más a sus antiguas composiciones, sonando como unos verdaderos esquizofrénicos musicales. A medida que el tema avanza, vamos descubriendo interesantes elementos de swing y rockabilly, en donde destaca el sonido de saxo de Clinton McKinnon, el elegante estilo de Danny Heifetz en batería y las originales parte de guitarra de Trey Spruance.

En “Retrovertigo” el bajista Trevor Dunn, nos demuestra y nos deja en claro que es un tremendo compositor, anotándose una de las mejores canciones en el catálogo de la banda. La melodía tiene algo inquietante, si bien hay una parte encantadora, también tiene una atmosfera de tensión, algo siniestro, que la transforma en una pieza única difícil de olvidar.

Con toda la onda california beach “The Air-Conditioned Nightmare” es un tema de estilo surf rock y en donde Mike Patton demuestra toda su versatilidad, en un ejercicio vocal alucinante, acercándose y recordando a las gloriosas armonías de los Beach Boys.

En “Ars Moriendi” nos encontramos con la canción mas pela cable del disco, aquí la banda mezcla música de medio oriente, con electrónica y metal, si bien puede resultar hilarante, la verdad es que nos encontramos frente a uno de los mejores y más inspirados momentos del disco.

Pink Cigarette” es una balada pop psicópata, detrás de su hermosa y romántica melodía, se esconde lo que podría ser la nota de suicidio de una persona obsesionada por el término de una relación y en donde el cigarro con labial rosa de su ex, hace que, su atormentada cabeza se llene de recuerdos. Al final, comienza una cuenta regresiva que advierte el tiempo que le queda, mientras escuchamos, va sonando esa especie de monitor cardiaco de hospital que anuncia el sublime final.

La naturaleza accesible de este álbum pareciera esconder algo más profundo, sobre todo en sus letras, este es el caso de canciones como “Golem II: The Bionic Vapour Boy”, “The Holy Filament” o “Vanity Fair” grandes melodías y que en sus textos contienen ciertos elementos nihilistas, con inteligentes sátiras sociales que hablan de belleza y materialismo.

Goodbye Sober Day” es toda una explosión de excentricidad, desde su exótica melodía de xilófono y el refinado sonido de las percusiones, hasta el estallido final de frenéticos gritos y metal. La canción, es la página final perfecta, ya que fusiona ingeniosamente lo melódico y experimental, destacando y manteniéndose fiel al sonido que querían lograr en “California”, pero también recordando en ciertos pasajes sus dos producciones anteriores.

Si tuviéramos que crear un ranking de bandas inclasificables, seguramente, los californianos de Mr. Bungle, estarían sobre el podio de los más destacados, brillando intensamente por su revolucionario eclecticismo y versatilidad a la hora de entregar su fascinante arte musical.

Con sólo tres discos editados en una década, la banda siempre nos desafío a explorar nuevas experiencias sonoras, demostrando que en la música, perfectamente, pueden convivir muchos estilos, aniquilando a todas esas mentes de ideas limitadas y tan odiosamente cerradas.

Por Carlos Bastías

Disco Inmortal: Gustavo Cerati – Bocanada (1999)

“No solo no hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo; algunos siguen hasta hoy. ¡Gracias totales!”. La frase anterior nos recuerda de inmediato ese magistral cierre y adiós (momentáneo) de Soda Stereo en la voz de Gustavo Cerati en un colmado estadio Antonio Vespucio Liberti, mejor conocido como el ‘Monumental’ de River Plate.

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Disco Inmortal: Kiss – “Destroyer” (1976)

Al comienzo de su carrera, Kiss ya contaba con tres discos de estudio muy poco bullados: el homónimo y Hotter Than Hell, ambos de 1974, junto con Dressed to Kill de 1975. Las copias vendidas no lanzaban números positivos, pero sí sus presentaciones daban mucho de qué hablar. Y ya bastante acorralados, se la jugaron por una placa en vivo que capturase todo el salvajismo de la banda. Así apareció Alive! (1975), que si llegaba a marchar mal no sólo ellos se iban a pique; también el pequeño sello discográfico al que pertenecían por aquel entonces, Casablanca, que quemó todos los cartuchos que tenía para ofrecer. Y contra todo pronóstico resultó ser un éxito sin precedentes, en una época en que ese tipo de trabajos casi no tenían importancia (además este fenómeno, en los siguientes años, empujó a otros a grabar los suyos; como Peter Frampton, Cheap Trick, Scorpions, UFO, etcétera).

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Disco Inmortal: Queen- Innuendo (1991)

El ser el último álbum con Freddie Mercury ya lo hace diferente y especial. Llegaba precedido del buen “The Miracle” (1989) y fue publicado apenas diez meses antes del fallecimiento de Freddie. Su grabación, por tanto, estuvo condicionada por la salud cada vez más débil del artista, y por eso es que en cada tema, en cada nota, tenemos omnipresente la figura del genio en despedida, porque eso es “Innuendo”, el adiós de uno de los cantantes más importantes de la historia del rock.

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