New York, New York: Las bandas y artistas que se han inspirado en “La Gran Manzana” norteamericana

“I wanna wake up in a city / That never sleeps / And find I’m king of the hill / Top of the heap…” (“Quiero despertarme en una ciudad / Que nunca duerme / Y darme cuenta que soy el rey / En la cima de todo…”).

El extracto recién expuesto es de la canción New York, New York, considerada una de las composiciones más valoradas en la historia de la música y que representa, para muchos, a la ciudad más poblada de los Estados Unidos. Si bien, Frank Sinatra la popularizó, esta pieza fue realizada por John Kander y Fred Ebb para la película “New York, New York” de Martin Scorsese en 1977 la cual fue interpretada por Liza Minnelli.

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Nación Rock Awards 2018: Los 25 mejores discos internacionales de 2018, del 25 al 12, Primera Parte

2018 fue un año algo extraño musicalmente y sobretodo no del todo contundente en cuanto a lanzamientos de rock se refiere, pues no hubo ni siquiera uno o varios discos que nos hayan hecho determinar que fue un año particularmente bueno e innovador, ni menos revolucionario, sino que todo lo contrario, nos costó decidir qué discos fueron realmente dignos para incluir en esta lista, sin embargo, la productividad sí estuvo presente, con muchos discos lanzados  en varios estilos y donde no dejaron de haber algunos más que interesantes.

Sin duda, es la lista más floja de los últimos cinco años. ¿Señal de los tiempos? Hoy en día cada vez nos cuesta ver cosas realmente voladoras de cabeza. El rock actual existe, pero sigue siendo una juguera de estilos que entretiene, pero no haya en gran medida nuevas formas ni propone cambios sustanciales.

Como sea, te dejamos nuestros 25 favoritos. Muchos de estos discos quizá no te volarán la cabeza, pero no dejan de ser interesantes.

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Nación Rock Awards 2018: Los 25 mejores discos internacionales de 2018 – Segunda parte, del 12 al 1

Continuamos con nuestro recuento de lo mejor del año, los Nación Rock Awards. revisa los primeros lugares del ranking.

Por si te lo perdiste acá esta la primera parte de la lista.

Nación Rock Awards 2018: Los 25 mejores discos internacionales del año, del 25 al 12, Primera Parte

12) Shiny and Oh So Bright, Vol. 1 / LP: No Past. No Future. No Sun. – The Smashing Pumpkins

shiny and oh so bright

Cuando nos enteramos de la reunión de tres cuartas partes de la formación clásica de The Smashing Pumpkins, lo primero que se nos vino a la cabeza fueron guitarras y más guitarras. Una nítida vuelta a los sonidos clásicos de la banda anunciada por el single ‘Solara’. No fue así, y lo que recibimos fue un álbum proclive a la canción pop, los teclados, sintetizadores y el gusto por melodías más luminosas de lo que estábamos acostumbrados (¿Qué parte de “Shiny and oh so bright” no captamos?). No nos apuremos, estamos aún frente a un grupo en proceso de re-ensamblaje, que de a poco va recuperando la memoria, y que despacha un LP suficientemente digno para justificar su retorno, pero que aún no supera un gran disco de la era autárquica de Corgan con las calabazas, como fue el tremendo Zeitgeist (2007). Por ahora nos alcanza para hacernos ilusiones, aunque los oriundos de Chicago nos estén diciendo -desde el título y con mayúsculas- que no habrá ningún futuro.

11) Wrong Creatures – Black Rebel Motorcycle Club

Es un poco engañoso este regreso. A primera instancia no te mueve mucho la cabeza, pero a la segunda escucha va por la hipófisis de tu cerebro directamente. Un poco de paciencia y ya está: el rocanrol lisérgico te atrapa, te llena de humo bohemio y te hace volar un rato. Hay una magia en lo de BRMC que no deja de seducir, aun así sea ralentizado o con un pequeño acelerómetro.  También hay grandes coros y ribetes Velvet Undergroundianos increíbles. Quizá lo mejor después de “Howl”.

10) Resistance Is Futile – Manic Street Preachers

Los MSP deben ser una de las bandas más subvaloradas en el mundo. No hay disco en que no encontremos amor por las canciones. Su entrega 2018 rectifica eso y hace honor a su historia. La diversidad y el constante movimiento queda patentado en ese primer track “People Give In”,  donde todo es retro-modernoso con esa fuerza Springsteeniana para agarrarte en sus propios modos y métodos.  Este puesto es un premio a la constancia en que todo suena a clásico estancado y trae a nuestros tiempos esa intención tan The Carpenters con aires genuinos.

9) Queen of Time – Amorphis

La banda repite la fórmula que le ha dado el éxito, pero así y todo, “Queen of Time” se siente como un trabajo que se empinará en el top 5 de su impresionante discografía. Riff ganadores desde el inicio, alternancia entre guturales y voces claras, folk, estribillos elaborados y armoniosos que refinan y mejoran su estilo, señalando la que podría ser una nueva etapa en su carrera, dada esta propuesta más compleja en los arreglos. Con un equilibrado juego de estilos y una línea melódica que fusiona todo, suena novedoso y versátil. “Queen Of Time” tiene la esencia death y deja su huella no solo por su calidad, sino que también por su elegancia y reinvención.

8) The Wake – Voivod

La portada es un llamativo rojo furioso que te señala confusión y caos, una invitación a sumergirte a todo aquello al darle play. En “The Wake”, la guitarra muestra una melodía más clásica de lo normal en Voivod, dejándole el trabajo armónico al bajo, mientras que Snake interpreta en excelente estado y sobresale de anteriores discos. Away le da la guía a cada canción y logra un desempeño de buenas proporciones. En general, el sonido de “The Wake” es limpio, rítmico y se pone encima los cimientos de casi cuarenta años de carrera, pero siendo al mismo tiempo un paso adelante que podría transformarse en un clásico de la banda. Este álbum se sale con la suya y encumbra el nombre de Voivod entre los mejores lanzamientos metal del año.

7) The Blue Hour – Suede

El octavo disco de Suede es un trabajo lleno guitarras ácidas y melancolía. El pop de “Beautiful Ones” o “Positivity” se ha ido y ha dado paso a un sonido orquestal y extravagante. “The Blue Hour” destila imágenes dolorosas, romanticismo y pérdida, todo empaquetado en un gran trabajo compositivo. Gracias a la Orquesta Filarmónica de Praga y al gran Craig Armstrong, más la producción de Alan Moulder (Depeche Mode, Editors, Smashing Pumpkins), la banda se conduce por territorios inexplorados en su discografía y ejemplifica en temas como “Wastelands”, “Life is Golden” y “Don’t be Afraid If Nobody Loves You”, el inicio de un nuevo capítulo.

6) Eat The Elephant – A Perfect Circle

14 años tuvieron que pasar para que Billy Howerdel y Maynard James Keenan dejaran ese estado de animación suspendida en el que se encontraban para traernos material que nos sacara de esa espera infinita por nueva música. En “Eat The Elephant” hay canciones para encontrar al viejo A Perfect Circle y otras para conocer a una banda con algo nuevo que mostrar, pero que mantiene la química como rasgo distintivo, aunque esa química se traduzca en un registro melancólico con melodías y ritmos relajados a diferencia del metal cargado de emociones de sus trabajos anteriores. El regreso discográfico que cualquier grupo desearía, pero no precisamente todos sus fans.

5) Firepower – Judas Priest

Hay que partir porque es increíble que Judas Priest lance un disco a estas alturas de su carrera. Pero no fue un lanzamiento por cumplir nada más. En “Firepower” hay nuevos clásicos, como bien lo dice su nombre hay fuego en todo. “Lightning Strike” es un heavy clásico poderoso que nos remonta al estilo de “Point Of Entry”, la escuela que ellos mismos cimentaron y que ha servido en bandeja a bandas como Death, Slayer o Megadeth. “Never The Heroes” o “No Surrender” nos entregan nuevas glorias llenas de poder y heavy metal sin síntomas de claudicar. Es absolutamente increíble para músicos que promedian los 65 años. Un nuevo regalo de los dioses del metal.

4) Ordinary Corrupt Human Love – Deafheaven

Lo que parecía todavía una fórmula en desarrollo, esta vez parece asentarse con comodidad. El tránsito audaz entre el shoegaze, el pop y el black metal de Deafheaven se abrió paso en los charts con New bermuda, su placa anterior, pero faltaba el paso siguiente, el de la consolidación. La diversidad de sonidos que encontramos en el cuarto disco de la joven banda de San Francisco nos hace estar constantemente preguntándonos: ¿En qué momento viene el despliegue de brutalidad? ¿Ahora viene la calma luego de la tormenta de gritos guturales y guitarras ruidosas? Ordinary corrupt human love es probablemente el disco de rock más entretenido de la temporada, nos mantiene constantemente atentos a lo que va a pasar.  Y eso, en tiempos que se han encargado de poner en tela de juicio el futuro del rock pesado, se agradece con más entusiasmo que nunca.

3) Tranquility Base Hotel & Casino – Arctic Monkeys

Cuando David Bowie se sentó en un piano las cosas en la música cambiaron para siempre. Guardando ciertas proporciones para Alex Turner fue similar. Los demás monos del ártico le siguieron la pista y todo resultó ser un nuevo y gran paso para una banda que en sí, decepcionó a su público purista de los primeros discos, pero que también supo mostrar una veta arriesgada y certera. Si en “AM” habían ciertos guiños de soul solemne y elegancia bohemia, acá eso fue plasmado al cien por ciento, y les salió increíble.

2) Bad Witch – Nine Inch Nails

Una interesante mezcla entre sonidos lo-fi y máquinas por doquier. Bad witch es una nueva prueba de que la exuberante productividad de Trent Reznor en los últimos años no entra en conflicto con la calidad. En seis canciones se pasea por múltiples referencias a las diversas facetas de su catálogo, y algunas visitas al sonido de sus mentores. Momentos iniciales de punk industrial vertiginoso, van cediendo lugar a los clásicos paisajes sonoros de tensa calma, pasando por referencias a Gary Numan y -cómo no- al último David Bowie, el de Blackstar, pero también al trabajo que desarrollaron sinérgicamente a mediados de los 90. Luego de un irregular disco como Hesitation marks, algunos pensamos que el poder de las canciones de un tipo acostumbrado a componer desde el resentimiento y la desgracia comenzaba a declinar.  Hoy Trent Reznor sigue mostrando que lo suyo era más que eso, y que habiendo salido hace años del hoyo negro emocional en el que se encontraba hace 25 años, sigue entregando creaciones en estado de gracia.

1) Egypt Station – Paul McCartney

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La mejor muestra de que Paul McCartney existe es él mismo. Pese a que su último disco apareció en 2013 Macca siempre está en prensa, en nuestras vidas, en el aire. Sea como eterno beatle, como con colaboraciones varias o como en un Carpool karaoke en la TV. Y siempre es bienvenido. Las canciones de “Egypt Station” tienen alegría, payaseo, emoción  y desesperanza, ese ADN disperso de parte del que quizá es el mejor compositor de canciones melódicas de todos los tiempos. Hay remembranza Beatlesca, por supuesto, Wings, guiños setenteros, amor, desamor, es decir VIDA,  por sobre todas las cosas. Alucinante en un veterano que entrega más energía que un treintañero. Quizá no sea el mejor disco 2018, pero es Macca en una esencia con cara antologizada. “Despite Repeated Warning” vuelve a esos cambios bruscos entrañables del “Band On The Run”, pues el disco suena a moderno pero inevitablemente es retro. ¡Es su disco número 17! Hay guitarras medias ácidas, sonidos sesenteros y ese pop adorable de siempre que fue su marca registrada en la banda de Liverpool que engendró música para siempre y de su extensa y productiva carrera solista  (Greg Kurstin, el involucrado que grabó a Foo Fighters hace poco también hizo lo suyo en el álbum), pero siempre guardando la distancia. No sabemos si MacCa volverá a hacerla. Este es un humilde premio a su tremenda trayectoria, pero tampoco es un regalo de fans encaprichados, es un gran disco lleno de buenas canciones y sin duda el mejor del año.

Jim Morrison: 75 años después, el fuego sigue ardiendo

“Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito”, es una cita de William Blake, que fue tomada por James Douglas Morrison para argumentar el nombre de la banda que lo llevaría al estrellato: The Doors.

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Especial: 10 grandes Biopics de música de todos los tiempos (y otras por venir)

Con el gran éxito y esta especie de revival que ha surgido por las ganas de ver las historias de nuestros rockeros favoritos en pantalla grande, es que nos nació la iniciativa de armar un post de biopics musicales; viejas, nuevas, y de todos los tiempos, varias de ellas que han sido bastante bien logradas por sus directores y que más de alguna sorpresa nos han dejado.

Si bien no incluimos la del momento (“Bohemian Rhapsody”), por la misma obviedad del significado de la nota, optamos por escarbar en otras 10 grandes de muchas, algunas seguramente que ya has visto, pero otras que probablemente no. Además de no dejar de mencionar un par que vienen en camino y que se presentarán muy interesantes.

Love And Mercy, 2015

Con dos actorazos representando-en presente y pasado- a Brian Wilson, (Paul Dano el joven y John Cusack en su período más reciente) este film nos muestra a saltos detalles muy íntimos de la vida del músico, primero cuando estaba facturando esa obra maestra llamada “Pet Sounds”, pero lo más interesante es que se centra en todos los trastornos sicológicos del líder de los Beach Boys, dando cuenta de su enfermiza obsesión por la perfección y las armonías, cómo le afectó la violencia ejercida -física y sicológica-por su padre, y también representándolo como un genio y figura en los sesenta tal como fue y saltando al futuro con la tortuosa estancia en que estuvo controlado por un controvertido Dr. Eugene Landy., el terapista que le manejaba la vida y los bolsillos a su antojo cuando ya viejo (Paul Giamati). Dentro de todo ello está el amor y la lucha de su novia (la espectacular Elizabeth Banks) por sacarlo de todo ello, lo que hace de ella una especie de thriller biopic bastante fulminante en su tramo final.

Straight Outta Compton, 2015

Una brillante historia para una de las bandas más icónicas del rap callejero norteamericano. Las vidas de Eazy E, Dr. Dre, Ice Cube y los pioneros de toda una movida llamados NWA nos dejan deslumbrados con un film con lenguaje y personajes creíbles totalmente ( la propia banda estuvo tras la producción, por cierto), mostrándonos la vida pandillera desde donde nacieron y la mafia que envuelve todo el mundo del hip-hop desde sus inicios, potenciando la subversiva forma de hacer rap de la banda que se ganó la etiqueta “Parental Advisory: Explicit Lirycs” y que confrontó a la policía en Compton (uno de los poblados con mayor lucha racial en California) en muchas oportunidades con su actitud y letras. Lenguaje gangsta de primera mano, los líos internos, la violencia y la fatal tragedia en corte real terminan por dejar claro que esta es una de las mejores biopics de la historia del cine.

Walk The Line, 2005

La maravillosa historia de amor de Johnny Cash y June Carter encarnados por una de las más notables parejas fílmicas, el gran Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon. La vida de Cash fue bastante caótica, su ascenso a la fama se ve contrarrestado por su lucha con las anfetaminas, los barbitúricos y el alcohol. Su inestabilidad, tanto financiera como emocional, lo lleva al fracaso de su primer matrimonio, hasta que conoce a June Carter. Cuando sus caminos se cruzan, es su devoción y apoyo lo que se convierte en su salvación, pese a los constantes tiras y aflojas de la relación y las inevitables recaídas del ícono del country blues americano.

Sid y Nancy, 1986

Otra historia de amor de las más sórdidas e icónicas en la historia del rock. Gary Oldman interpreta a Sid Vicious en otro de sus grandes papeles, mostrándonos gran parte de su historia como el miembro sucio y bastardo de los Sex Pistols, pero centrándose en este romance peligroso y con epílogo de fuego que tuvo con Nancy Spungen (Chloe Webb) en plena etapa de levantamiento del punk londinense de los setenta. El crédito del director, Alex Cox, es notable, pues esta película de 1986 ya goza de carácter de culto por ser una de las primeras que abordaba la historia de una banda punk que existió en realidad.

Hysteria, The Def Leppard History, 2001

Hysteria, más que la historia de Def Leppard, es una historia de lucha contra la adversidad. Si bien es un film que nos muestra el ascendente éxito de la banda hard rock británica, lidia con el trágico accidente automovilístico que sufrió su baterista, Rick Allen y cómo logró sobrellevar eso al punto de inventar todo un sistema para tocar sin el brazo que perdió en aquel desafortunado evento. La historia de Allen (que sigue girando con la banda en la actualidad, por cierto) es digna de admiración y todo un ejemplo para los músicos de las nuevas generaciones.

Bird, 1988

Si bien se escapa un poco al rock estrictamente, no podemos dejar de mencionar la revolucionaria forma de ver la música y el jazz del errático y a la vez brillante Charlie Parker, acá interpretado por un grande a la altura como Forest Whitaker. Este film de 1988, dirigido por el gran Clint Eastwood se posa mucho en la oscuridad (literal) y el protagonismo del actor, divagando en su vida llena de adicciones y depresiones, comenzando con el intento de Parker de suicidarse bebiendo yodo después de una pelea que tuvo con su esposa Chan (Diane Venora), Eastwood y el guionista Joel Oliansky nos presentan casi tres horas de fragmentos de la vida del revolucionario saxofonista  y cuando llegamos al epílogo, estos fragmentos se convierten en una montaña de impresiones considerables que nos dejan tarea cuando hay que empezar a unir los cabos.

Stoned, 2005

Acá tenemos la historia enigmática de Brian Jones, el guitarrista y compositor de la gran primera etapa de The Rolling Stones, que si bien nos habla de su vida llena de conflictos existenciales, romances equívocos que lo llevaron a ser despedido de la banda, aquello fue lo cual produjo una depresión profunda que terminó por ahogarlo en una piscina quién sabe cómo. Lo interesante acá, es como todo se torna en un thriller policial que descifra teorías conspiracionales acerca de su extraña muerte.

Im Not There, 2007

Posiblemente la mejor de todas. Todd Haynes con ‘I’m not there’ crea un sueño febril de la vida de Bob Dylan en lugar de una biografía estándar. En lugar de contar la historia de un niño de Minnesota que fue a Nueva York y revolucionó el folk y luego la música rock, Haynes, quien anteriormente hizo una película sobre Karen Carpenter, usó a actores como Richard Gere, Heath Ledger, Christian Bale y Cate Blanchett para retratar las múltiples facetas derivadas de Dylan en una película que desconcierta pero que cuando te atrapa te enamora. Vemos al Dylan poeta, profeta, proscrito, falso, estrella y cristiano, todos interpretados por distintos- y brillantes-personajes.

England is Mine, 2017

Morrissey antes que Morrissey. Ese es el valor agregado de esta película que nos muestra la vida de adolescente de Stephen Patrick incluso antes de ser parte de The Smiths. El profundo talento artístico en lucha contra una sociedad británica para la que él no estaba preparado. Este film nos muestra cómo Morrissey enfrenta sus propios miedos a ver la vida como el genio y rockstar que llegó a ser vs. la pasividad de quedarse en un trabajo odioso siendo uno más del montón.

Ray, 2004

Esta película biográfica del legendario Ray Charles le otorgó a Jamie Foxx un Oscar por su excelente interpretación del maestro del R&B. Ray sigue a Charles desde aquel evento traumático de la infancia (la ceguera) y posteriormente el racismo y la segregación, mientras anotaba un triunfo tras otro musicalmente y que, pese a sus limitaciones, más allá incluso que mostrarnos su asombrosa superación nos muestra cómo vivió la vida del rockstar junkie y explosivo como muchos otros grandes de la historia.

Lo que viene:

Rocket Man es una película programada para 2019 y que irá más por la tangente emocional/musical de Sir Elton John, mostrando sus facetas a través de sus composiciones. Dexter Fletcher (quien dirigió Bohemian Rhapsody) fue contratado como director, y comenzó a rodar en agosto de 2018; un trailer con Taron Egerton cantando “Rocket Man”, fue lanzado unos meses después.

Mötley Crüe llevará a Netflix  The Dirt (Sin año definido), la historia de su libro más vendido en 2001 del mismo nombre. La película protagoniza al rapero Machine Gun Kelly como Tommy Lee y Daniel Webber como Vince Neil. La banda se encuentra creando música original para la película incluso. “Pronto te daremos una palmada en la cabeza con algunas pistas nuevas y espectaculares. Bob Rock está produciendo. Es nuestra película. Sabemos lo que estamos haciendo”, dijeron.

Por Patricio Avendaño R.

Crisálida protagoniza documental sobre metal latinoamericano

La cinta “Songs of Injustice”, que se estrenará en diciembre, ya ha sido alabada por la crítica

La banda chilena Crisálida protagoniza el documental “Songs of Injustice: Heavy Metal Music in Latin America”, investigación sobre la comunidad dedicada a este género en México, Chile, Argentina y Perú y en cómo las características sociopolíticas de cada uno de estos países han transformado a la música en un vehículo de denuncia.

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The Flower Kings en Chile: 10 canciones de los progresivos suecos que debes conocer

La banda Sueca de Prog Rock liderada por Roine Stolt desde hace más de 20 años, estará este lunes de visita en Chile, y acá te recomendamos 10 de sus mejores canciones, aquellas que capturan ese aire de Yes, Genesis o King Crimson pero con cierta frescura moderna y que nos estarán mostrando en vivo en lo que promete ser un gran show. Continuar leyendo “The Flower Kings en Chile: 10 canciones de los progresivos suecos que debes conocer”

Rockumentales: La formación de Audioslave, contada por sus propios integrantes

Si bien extrañamos mucho a Chris Cornell tras su triste partida, es también sabido para muchos que incluso antes de ese fatal acontecimiento, Cornell y Morello habían avistado acercamientos y tuvieron reuniones en vivo con la banda en que trabajaron juntos y que fue todo un suceso a inicios de milenio: Audioslave.

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