Jake Bugg trabajará con Mike D de Beastie Boys en su “oscuro” nuevo disco de estudio

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Jake Bugg hizo algunos  comentarios bastante auspiciosos en los Premios Silver Clef en Londres hoy. Entre otras cosas, desenfundó de su propia boca que ha estado trabajando con Mike D de los Beastie Boys en su nuevo álbum en Los Angeles. “Es un tipo realmente genial y hemos estado haciendo algunas cosas”, reveló a NME.

Se le preguntó sobre lo que se siente al trabajar con esta tremenda leyenda del hip-hop, por lo que Bugg respondió: “Es una buena cosa intercambiar ideas con alguien como él y obtener una opinión. Si él dice que es es cool es porque es realmente cool. Ha estado mostrándome cosas inéditas de los mixtapes de los Beastie Boys”. Aparte, Bugg reveló recientemente que su nuevo material es “más oscuro” que su anterior trabajo.

Hace un tiempo al propio medio inglés dijo: “Es diferente, hay algunas canciones más oscuras, no tengo una gran cantidad de canciones rápidas en esta ocasión pero podrían venir más tarde. Sobre el contenido lírico no puedo decir lo mismo, porque no he experimentado en eso tanto aún, pero yo diría que es un poco más oscuro”.

Dos grandes discos avalan a una de las figuras más promisorias del rock británico, su último disco a la fecha es el “Shangri-La” que estuvimos comentando tras su salida en nuestro sitio.

 

La máquina aplanadora Jake Bugg: A un año del Shangri La

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Triunfar a los 19 años, y no ser ni parecido al estereotipo de jovencito británico, que pega en las radios con un par de temas compuestos por otros y arreglado por los mejores productores. Jake Bugg no es nada de eso, es muchísimo más.

El año pasado, a esta misma fecha del año (noviembre), lanzó un disco que dejó atónito al mundo del rock, y que logró que los seguidores del blues y del folk fijaran sus ojos con especial atención en este nuevo amo de la escena musical. Su irrupción en el panorama tiene un parecido a la “Articmanía” del año 2005. Revisemos track por track las sensaciones que nos dejó este disco “Shangri La”.

Empezamos con “There’s A Beast And We All Feed It” que es un revival hacia el mejor folk y el blues de la Inglaterra de los 70. Este primer tema es un golpe al mentón porque no da respiro; los más estudiosos lo asocian al skiffle practicado por los Beatles, pero con una crítica radical y sincera a los medios. Seguimos con un poderoso riff que nos mete de lleno en “Slumville Sunrise” y nos deja con la sensación de escuchar una canción perfecta. Como composición es bien movida, parecida a ‘Taste It’, pero lo que cambia es el envoltorio. Esto es puro rock sin término medio. La mano del productor Rick Rubin se nota en el total aprovechamiento de guitarras y esos aparatitos mágicos que suelen usar los productores. Si quiso sonar como Chuck Berry está bien cercano a lo logrado.

Escuchar “What Doesn’t Kill You” es un deleite, y solo llevamos tres temas. Bugg no baja el ritmo; su voz dispara a toda velocidad. Hay mucha influencia del garage clásico. El estribillo es uno de los mejores del disco. “Me and You” es un respiro necesario a estas alturas, pero igualmente un respiro de alto nivel. Se escucha lírico pero perfecto. “Messed Up Kids” es un tema lleno de melodías distintas que evoca el ‘Two Fingers’ pero con un estilo más de himno, muy parecido a lo que hacía Oasis en los 90.

“A Song About Love” es una hermosa balada que empieza tímida, pero que cuando agarra velocidad se convierte en épica. Un tema que pone los pelos de punta y nuevamente me recuerda a Oasis y sus mejores momentos. “All Your Reasons” es lo más parecido a Neil Young que se presenta en el disco. La mano de Rubin se nota porque se logra un ritmo americano común, que hemos escuchado antes, pero que tiene el sello Bugg: un estribillo ganador.

En “Kingpin” escuchamos el mejor R&B. Es pegadizo, no te lo sacas de la cabeza. “Kitchen Table” se mete en la experimentación. Se nota que hay mucha producción encima porque hay capas que ir descubriendo. Es sofisticada, suena muy madura. Un buen tema por la variedad que se escucha.

“Pine Trees” es un regreso a la esencia. Se van fuera los aparatos de apoyo y se escucha todo muy natural, casi como un demo, lo que nos hace valorar aún más la propuesta musical de Bugg como un creador de nuevas atmósferas. Llegamos a “Simple Pleasures”, otro gran paso en evolución y madurez; ahora sí que se parece a Dylan sacándole el jugo a esa guitarra acústica. Un tema inmenso que era el cierre preciso para el disco, pero él prefirió matar con “Storm Passes Away” y un homenaje al blues clásico que lo llevó a la escena mundial. Hay hartos arreglos en la canción pero satisface plenamente al oído.

“Shangri La” no es una revolución, pero tampoco fue un disco sacado porque el sello te apuró a cumplir con el contrato. Acá hubo tiempo dedicado, el que se demuestra en la excelente composición, en la exquisita factura total del disco y sus arreglos de lujo a cargo del notable Rick Rubin, quien fijó sus ojos en este jovencito por algo. Lo más rescatable de “Shangri La” es que nos permite afirmar que estamos en presencia del futuro de la música: Jake Bugg

Quizás no sea Neil Young, pero le ha abierto muchas puertas a la recuperación del buen folk, del rock y del blues más clásico, y ya todos queremos escuchar un siguiente disco. Eso habla muy bien de ti.

Por Macarena Polanco G.

Lollapalooza Chile 2014: Cage the Elephant y Jake Bugg, fluorescencia adolescente

Jake Bugg en Lollapalooza Chile, sábado 29 de marzo. Escenario Play Station

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Gracias al mundo que ofrecen plataformas como YouTube hoy en día es muy fácil e inmediato saber de nuestros artistas favoritos, o de esos que nos causan curiosidad como es el caso de Jake Bugg, de quien siempre quisimos saber cómo sería su show en vivo, dado tal fenómeno adolescente, con 19 años, dos discos en el cuerpo, y no hablamos precisamente de una estrella pop fabricada, sino de un joven compositor, letrista y guitarrista que se mueve por los terrenos del folk principalmente, pero sin hacerle asco al blues, rock ’n’ roll y hasta al punk.

Y bueno, esta vez eso sí pudimos constatarlo ahí en escena, de muy cerca, un show bastante sólido afiatado en lo musical y nada más; de hecho, si hay algo que reclamarle al joven inglés, es su falta de carisma para con la audiencia, quizá sea por su poca experiencia o quizá sea una apatía heredada de sus juntas con Noel Gallagher, pero lo cierto es que eso da lo mismo cuando vemos el talento innato que posee, el mismo que cautivó a los curiosos que no lo conocían como también a los que mas o menos sabíamos a lo que íbamos.

“Shangri La”, su nuevo disco, sirvió a groso modo de ver su trabajo más reciente en acción, un disco que tiene explosivas combustiones folk punk (Slumville Surprise, Kingpin, What Doesn’t Kill You), que prendieron a la gente, como estremecedoras baladas que se llevaron los coreos a todo pulmón de varios presentes (‘A song ‘Bout Love’, por ejemplo)  también el rock’n’ roll sonó fuerte y esta suerte de folk country que le queda muy bien resultó encantadora.

Su voz es imponente y a ratos cantaba muy fuerte, lo que lo hizo un poco caer en la afinación, también las guitarras y los bonitos modelos respectivos iban y venían a las manos del cantautor, y el apoyo de su banda fue casi perfecto (se presentaron en formato de power trío), lo cual le dio más plus a la presentación. Bugg con las guitarras se maneja, puede hacer solos, domina las pedaleras y puede cantar al mismo tiempo, lo cual no es algo del todo sencillo. Se hizo corto. Un show bastante reconfortante para la tarde Lollapaloozera.

Cage the Elephant, Lollapalooza Chile 2014, Coca-Cola Stage, sábado 29 de marzo

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Aunque CTE era un plato algo repetido en festivales en nuestro país, es siempre llamativa su performance, llena de energía, ánimo, espíritu punk y sobre todo solventada con la figura de su vocalista Matthew Schultz, que se apoya de tres guitarras nada menos para demostrar dosis letales de poder del que ya era imperiosamente necesario para prender el rock a esas horas de la tarde en el Parque O”Higgins.

Con “Melophobia”, un ambicioso nuevo disco conceptual bajo el brazo, los Cage esta vez gozaron de mayor repertorio para aplastarnos la cabeza a punta de estridentes improntas, como también de buenas melodías, es así como ‘Come a Little Closer’, de este disco fue bastante coreada, como también un gran “clásico” como ‘Aberdeen’ de su anterior placa que fue donde se pudieron dar a conocer más masivamente.

Pese a la recatada vestimenta del rubio vocalista, una camisa azul ordenada dentro de unos blancos pantalones, fue bastante lo que se agitó, a ratos ni se le vio sobre el escenario gracias a su compulsiva manía de ir hacia el público y enredarse en eso, pese al calor y a no desbordar calidad instrumental,  los Cage lograron ser un buen punto de entrada a un público sediento de energía y música con decibeles lo suficientemente altos como para sacudir varias cabezas a esa hora.

Por Patricio Avendaño R.

Jake Bugg presenta su nuevo video ‘A Song About Love’

Jake+Bugg+Prince

El segundo álbum de Jake Bugg no ha dejado de recibir elogios. La placa, titulada “Shangri La” no ha hecho más que reconfirmar las buenas críticas que el joven cantautor inglés (19 años) ha recibido desde su debut del 2012 hasta la fecha.

Por supuesto, el proceso de promoción ya llega de la mano del campo audiovisual, y la melosa“A Song About Love” es una de sus cartas de presentación en este ámbito, donde nos muestra al cantante muy inspirado y con paisajes muy bien potenciados con una genial fotografía. El video, ya lo puedes chequear a continuación y en este enlace te dejamos nuestra reseña del disco.