La ex-bajista de The Smashing Pumpkins D’arcy Wretzky vuelve a la vida musical con una banda Stoner

Como todos sabemos, D’arcy Wretzky es la bajista original de The Smashing Pumpkins y fue parte primordial de los primeros discos de la banda, y a pesar de ello es la única que no fue de la partida en la actual reunión de las calabazas de Chicago, hecho que lamentamos muchos de sus fans.

Actualmente, se dice que está ensayando con Grave Next Door, una banda de stoner metal que lo ha confirmado en sus redes, lo que sería el primer reporte de Wretzky tocando nuevamente desde que dejó a Billy Corgan y la banda en 1999, aunque no está claro en qué nivel está involucrada con la banda de Michigan .

Grave Next Door publicó una foto en Twitter a principios de esta semana (8 de abril) en la casa de Wretzky con parte de un momento en que compartían set de videos musicales como “Tonight Tonight” de Smashing Pumpkins, y que dice:”Mi hermano /guitarrista Anthony Salerno está con D’arcy’s con un set de piezas del video Tonight Tonight de The Smashing Pumpkins. Preparándome  para practicar con D’arcy “

Al día siguiente (9 de abril), la banda publicó una foto de las guitarras de Wretzky en su página de Facebook, con la leyenda: “Gran práctica ayer con la ex bajista de Smashing Pumpkins D’arcy Wretzky mientras nos preparamos para entrar al estudio en mayo” junto con halagar los dotes musicales de la bajista.

Si bien D’arcy no se ha manifestado al respecto y trata de guardar silencio mediático como es su costumbre, al parecer habrá que esperar novedades de este esperado regreso musical. Estaremos atentos.

Disco Inmortal: Alice in Chains, MTV Unplugged (1996)

Pese a que muchos empezamos a querer a Alice In Chains por el peso de sus guitarras y esa desgarradora forma oscura y depresiva de Layne Staley de cantarnos, nunca pensamos tal vez que pudieron hacernos sentir cosas tan gratas también con su veta acústica. Para 1996 los antecedentes estaban claros: con dos EPs donde desataban esta faceta, el “SAP” y “Jar of Flies”, pero también en el más cercano, el álbum homónimo, cosas como “Heaven Beside You” o “Over Now” patentaba cuan bien les quedaba este formato.

Justamente fue aquel álbum, el homónimo, el que les significó una popularidad inusitada, el disco “tripod” que se llamó (de la perrita con tres patas) debutó en el primer puesto en Estados Unidos y consiguió el disco de platino a las dos semanas. MTV no demoró en engolosinarse con ello y acordar con la banda que por esos días brillaba como una de las más importantes del género (luego del triste suicidio de Kurt Cobain dos años antes causando la desintegración de Nirvana) en tomar la bandera del grunge. Su experiencia previa acústica los avalaba, aunque nunca pensaron el impacto que causaría su performance.

Y es que quizá no salió todo tan bien y eso lo mejoró sin quererlo, el desenchufado de Alice In Chains tiene tintes de humor negro. Tiene muchos momentos de equivocaciones y descoordinación gentileza de un débil Layne Staley. Fue negro en todo el sentido de la palabra, había un aura depresiva, velas (al igual que en el de Nirvana) y Layne Staley lucía completamente de funeral, gafas y ropa oscura, se encontraba algo ido, olvidaba letras, pero aun así, logró dejarnos las interpretaciones más bellas que jamás pudiésemos escuchar en un concierto de estas características.

“Over Now” y “The Killer is Me” no fueron coincidencia al ser interpretadas al final. Layne Staley estaba dando uno de sus últimos show con la banda y de alguna manera sentenciando con ese par de temas que hablan de finales y de culpa que todo se debió a él. Antes, las interpretaciones de canciones como “Sludge Factory” (curiosa elección) fue notable, incluso por aquella anécdota de los empresarios de Sony Music y el nerviosismo de Layne que en algún momento te contamos en detalle. Lo mejor, para muchos, es la abrasiva y triste interpretación de “Nutshell”(que maravilloso momento para el grunge y el rock en general este tema y cómo recordamos a Layne siempre con ello).

Alice in Chains con este Unplugged dejaba de manifiesto algo importante: Las guitarras acústicas tienen la capacidad de producir un sonido mucho más hermoso que las guitarras eléctricas, cuando hay alma y pasión en ello. “Angry Chair” es una de las mejores canciones de Alice In Chains, y la razón por la que es tan genial se debe a lo molesto, enojado y deprimidos que suenan Cantrell y Stanley, y ese fue el acierto de este show, se dio la oportunidad de que estas canciones sonaran más sensibles y oscuras aún. “Down In A Hole” es otro ejemplo perfecto.  Layne Staley pese a los impasses que hablamos, en realidad suena muy bien por lo que físicamente estaba en este momento. Quizás el hecho de que probablemente había tanta heroína recorriendo en sus venas en el momento mejoró su capacidad para sonar y deprimirse, lo que a su vez le agregó más emoción a las canciones.

“Brother” y “No Excuses” fueron otras excelentes elecciones y si bien los tambores son una gran parte de la composición de estas pistas, acá se aminorizan pasando a segundo plano, transformándose en una especie de guardianes del ritmo, aunque no podemos decir que sean menos importantes, se suman al trabajo en equipo. Sin el trabajo suave y concentrado de Sean Kinney, no sería un sonido tan hermoso todo esto.

Grabado el 10 de Abril en el Majestic Theatre de Brooklyn, Nueva York, fue emitido por la cadena en Mayo de 1996 y desde ese día para muchos quedó clavado en nuestros sesos y no se nos ha olvidado nunca lo importante que fue para esta banda, y para el grunge y el rock en general. Y porque no fue tan solo un desenchufado, ha sido uno de los mejores momentos de la música de todos los tiempos.

Por Patricio Avendaño R.

Videografía Rock: “Everlong”- Foo Fighters

La década de los noventa y la difusión que otorgó MTV fue precisa para exponer el talento de muchos videorealizadores que quisieron acumular credenciales a su carrera para dar el salto a Hollywood. El caso de Michel Gondry, por cierto, fue uno de ellos. El director francés en 2004 ya incursionaba con el que quizás fue su mayor acierto -y de culto- cinematográfico: Eternal Sunshine Of The Spotless Mind (Eterno Resplandor de una mente Sin recuerdos) y la conexión de aquella película con este video bizarro y casi de culto de los Fighters y parte del esencial del The Colour and the Shape (1997), su segundo álbum, fue vital.

El video musical está totalmente inspirado en el mundo de los sueños y el arranque la deja claro con Grohl durmiendo, pero lo interesante es que después se va tornando un poco difícil saber cuál es la realidad (en aquella escena todo es blanco y negro al principio). Se dijo que parcialmente era una parodia de la película de horror de culto Evil Dead. En la película, dirigida por Sam Raimi, un grupo de amigos pasaron el fin de semana en una cabaña para ser atacados por zombies. Sin embargo, las partes del video que muestran a Dave Grohl como una especie de superhéroe con una mano gigante (conocida como “Handor” por algunos fanáticos) y que desintegraba a sus adversarios, cambian un poco la historia. Gondry, un gran exportador de imágenes oníricas estaba un poco obsesionado con el aumento de los tamaños o proporción de las cosas, lo cual llevó claramente al film mencionado que protagonizaban Jim Carrey y Kate Winslet y también a la película La ciencia del sueño, aquello se muestra en la extraña pelea con manos gigantes en Everlong.

Esos sueños, por cierto, también nos mostraron a un Dave Grohl y Taylor Hawkins y demás miembros de la banda en múltiples papeles y facetas: mientras Grohl era el punk, el chico peinado que recoge leña y el soñador, Hawkins es la chica de él y quien se ve en apuros, en tanto los demás (Smear y Mendel) son los villanos de la historia.

Es un video que brilla además por sus planos y secuencias. Fue una de las primeras nuestras además de una larga y extensa creación de videos  para sus hits, donde siempre han mantenido esta línea algo de comedia irónica y bizarra, donde ellos son los principales payasos de la fiesta .

Es todo un clásico, la melodía y la magia que tiene el tema la ha hecho perdurar en el tiempo como la canción más adorada por sus fans, y por ellos mismos, por cierto, no por nada es el botón dorado para cerrar casi todos sus shows. (La historia de la canción también la comentamos acá).

Por Patricio Avendaño R.

Discomanía: “Shame”, el nostálgico soul/grunge del debut de Brad

Durante los noventa tal vez fue tan fuerte el fenómeno grunge de las bandas que la estaban rompiendo en aquel momento (claramente hablamos de AIC, Soundgarden, Nirvana y Pearl Jam) que costó para muchos desviar la atención a otras maravillas derivadas del estilo que estaban saliendo, o en este caso proyectos paralelos como lo fue este gran debut de Brad, que contuvo en sus líneas a Stone Gossard, el guitarrista de Pearl Jam sí, quien exportó algo de su sapiencia con sus anteriores bandas Mother Love Bone y Green River.

Pero lo curioso es que en el debut de Brad no brilla mucho el hombre de Pearl Jam, sino más bien quien se robó la película fue Shawn Smith, este cantante que tenía un alma soul y una dulzura enorme para aportar con su voz a estas marchas con sicodelia, rock clásico y folk grunge con bellos pianos, mucho de ello a la usanza del viejo Neil Young de álbumes de sus glorias setenteras. La banda, y sobretodo este gran debut, que tuvo otra mirada, más que la pena vale reivindicar como parte de todo un sonido alterno en eclosión de esos años.

Este disco salió el mismo año que Vs., pero lejos de sonar como el fenómeno comercial del que engendró cosas como “Daughter” y “Go”, nos recordaba mucho esa sintonía emotiva de cosas de Mother Love Bone o Temple Of The Dog, disco donde Gossard también fue participe, por cierto. Shawn Smith aparte de aportar su enorme registro vocal colaboraba con el piano que otorgaba este estilo tan sublime a todo, es decir, él fue en gran parte el alma de este proyecto.

Desde la hermosa ‘Buttercup’, potente balada (potente en el sentido de demasiado intensa pero de bajas revoluciones) hasta canciones de riffs más animosos Brad se quedó con la singularidad de sonar a una especie de cruza de Elton John (iluminado en la figura de Smith, por supuesto y ese perfil de piano/man hippiento), pero con una honestidad brutal con servicio grungeril en las guitarras. ‘My Fingers’ es un muy subvalorado himno del alternativo, en tanto el groove y soul de canciones como ’20 th Century’ (que notable la forma de sonar el bajo en esta banda en que por cierto habían dos bajistas- Mike Berg y Jeremy Toback- uno para las líneas de bajo y otro para el slap como en ‘Nadine’, y es por eso que la presencia de las cuatro cuerdas es primordial) y la cuestión contagiosa hacía de este que pretendía ser un disco de perfil algo bajo, a algo lleno de alma, sangre negra incluso y todo en distintos matices, lo que lo hace muy rico, variado y entretenido conforme al avance .

Hoy en día, escucharlo y revivir estas canciones no lo hace sonar viejo ni desgastado, al contrario, es una verdadera delicia volver a degustar de su sonido. Eso sí, la nostalgia que te mete en la cabeza es irrevocable.

Por Patricio Avendaño R.

The Raconteurs anuncian nuevo disco después de 11 años

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The Raconteurs anunciaron el lanzamiento de su tan esperado tercer álbum, la placa llevara por nombre Help Us Stranger y tendrá 12 canciones. El sucesor de Consolers of the Lonely saldrá el 21 de junio a través de Third Man Records, el sello de Jack White.

El disco fue grabado en los estudios de Third Man Records, ha sido producido por la propia banda y cuenta con las colaboraciones de Dean Fertita (The Dead Weather, Queens of the Stone Age), Lillie Mae Rische y Scarlett Rische.

Junto con el lanzamiento, saldrá a la venta una edición especial en vinilo de 7″ en distintos colores y que incluye demos de “Help Me Stranger ” y “Somedays (I Don’t Feel Like Trying)”, además de un pañuelo de Raconteurs diseñado por Keeler y otros artículos de colección.

Portada del disco “Help Us Stranger” por The Raconteurs

Tracklist de “Help Us Stranger”:

01. Bored and Razed
02. Help Me Stranger
03. Only Child
04. Don’t Bother Me
05. Shine The Light On Me
06. Somedays (I Don’t Feel Like Trying)
07. Hey Gyp (Dig The Slowness)
08. Sunday Driver
09. Now That You’re Gone
10. Live A Lie
11. What’s Yours Is Mine
12. Thoughts and Prayers

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Foals en Teatro La Cúpula: No todo es puro baile

La banda se encontró con todos sus fans, incluso los que no pudieron asistir al show en Lollapalooza

Qué bueno que este show ocurrió. Ha pasado varias veces en Lollapalooza que bandas con seguidores de nicho, se presentan en los escenarios principales y no logran conectar al 100% con el público masivo. Foals fue uno más de esa lista, y por suerte este sideshow cayó del cielo para los fanáticos, tanto para los que no pudieron pagar la entrada al festival, como para aquellos que se vieron frustrados por sentir estar bailando solos en una fiesta que no logró prender del todo. Ante un recinto repleto de su fanaticada más fiel, los británicos desplegaron un show que mantuvo la columna vertebral de lo realizado en toda su gira del nuevo álbum  Everything not saved Will be lost: Part 1. 18 canciones (dos más que el promedio de su tour norteamericano) que dan generoso espacio al nuevo álbum, pero que muestran equilibradamente los mejores pasajes de los cinco discos de su catálogo.

La Cúpula es conocido por ser uno de los mejores recintos para conciertos de Santiago, no solo por su buena visibilidad, sino también por su sonido. Y Foals supo aprovechar esto a la perfección: desde la primera nota en ‘On the luna’ hasta el cierre, la tónica fue un sonido tan potente como prístino, sin saturar en ningún momento y manteniendo la energía del público a tope durante los 105 minutos de show. La gracia de la banda comandada por Yannis Phillippakis es la capacidad de hablar varios lenguajes musicales, pasando cómodamente del new wave y la sobredosis de sintetizadores de ‘In degrees’, al post punk revival de ‘Balloons’ y ‘Olympic airways’. Pero el asombro llega cuando la banda comienza a echar mano al catálogo de sus álbumes más rockeros. ‘What went down’ del homónimo de 2015, ‘Providence’ y especialmente ‘Inhaler’ -que suena diez veces más potente en vivo-, del aclamado Holy fire (2013), mueven el eje del show hacia intensidades insospechadas entre tanto baile y sintetizador. Y los fans viven su propio tránsito. A medida que avanza la presentación, pasan sin esfuerzo del baile cool en el puesto, a los mosh cada vez más enérgicos y masivos.

Y como buena banda de rock, Foals tiene sus rituales. Como es habitual, la banda cerró con la tribalesca ‘Two steps, twice’, un momento en que los fans saben que es hora del trance colectivo, con Phillippakis tirándose al público y toda la comunidad entregando lo último de energía, a sabiendas que después todo acaba.

Desde lejos, es fácil emparentar a Foals con una generación de bandas indie proclives a revivir el rock bailable y el dance punk de los 80, pero ellos -en vivo más que nunca- dejan en claro que esto se trata de otra cosa. Entre medio de las sutilezas y pulcritudes, y los riffs y beat bailables herederos de Talking Heads, aparece un componente épico heredado del rock clásico, al que tributan también los golpes increíblemente fuertes a la batería de Jack Bevan, y el uso de frases fuertes y golpeadas en el canto de Phillippakis. Foals se ubica en un peculiar centro de gravedad que, si bien visita con mayor frecuencia el dance y postpunk, les permite moverse con sorprendente soltura hacia la épica pop de U2, el rock luminoso de Anathema, e incluso, en sus momentos más intensos, hacia el aura tormentosa del Deftones post White Pony. No todo es puro baile.

Por Felipe Godoy Ossa

Foto: Foals 2019 (no hubo autorización para fotógrafo)

Videografía Rock: “Hash Pipe”- Weezer

No hay duda que uno de los álbumes de Weezer al que la fanaticada le tiene más cariño es el “álbum verde” (“Green Album”) , que nos dejó canciones como “Island On The Sun” y “Photograph”, entre otras.

El director del video es Marcos Siega, quien con “Hash Pipe” se adjudicaba tan sólo el primero de varios videos de Weezer que él dirigirá. La premisa del video muestra a Weezer tocando mientras un grupo de luchadores de sumo se involucra en una actividad de pelea.

En un punto cómico del video, los luchadores aparecen como suplentes de la banda, con los instrumentos colgando tocando la canción. En el video, el guitarrista Brian Bell emplea un movimiento en el que se inclina hacia atrás, lleva la guitarra consigo y luego empuja las piernas en la dirección contraria en que se dobla haciendo un movimiento “especial”.

Según la Weezerpedia (sí, weezer tiene su propia enciclopedia en Internet) esto es conocido cariñosamente entre los fanáticos como “The Impossible Bend” (“La curva imposible”) y se lleva a cabo aproximadamente a los 2:42 del tiempo del video.

Hay un mini libro que acompaña al DVD Video Capture Device (un lanzamiento que justamente trae rarezas, entrevistas y claves de cómo hicieron los videos), en que a Siega se le pidió específicamente que evitara referirse a la letra de la canción en el video y es por eso que “Hash Pipe” que hace referencia claramente a las drogas (fue compuesta junto a “Dope Nose” en una noche de Ritalina y tragos de tequila según dijo Rivers Cuomo), no tiene mucho que ver con estos gordos luchadores (de los cuales , por cierto, nueve son verdaderos luchadores; los otros tres son solo gordos “extras”).

La canción no demoró en ser aclamada por aquella melodía encantadora, los coros y los poderosos riffs. En los Video Music Awards de 2001, MTV la anunció como “Hash Pipe”, pero aún así escribió el título como “H *** Pipe” cuando fue nominado para un premio al Mejor Video de Rock. Las censuras absurdas que solo a MTV se le ocurrían.

VIDEO: Mira la presentación completa de los Arctic Monkeys en Lollapalooza

Fue el broche dorado del festival en su novena edición y estuvo marcado por una presentación bastante correcta en todo el sentido de la palabra: elegante y profesional, con los Arctic muy maduros y afiatados y que estuvo bastante enmarcada en las canciones de su reciente  álbum “Tranquility Base Hotel & Casino”.

Los de Sheffield sin embargo no desconocieron del todo su pasado y pudimos escuchar algunos “clásicos” de su primera etapa de todas maneras. La banda como siempre hizo destacar a sus dos grandes líderes, como el vocalista Alex Turner y su notable interpretación vocal y Matt Helders como siempre destacando en la batería.

Te dejamos el show completo, nuestra reseña en detalle la puedes ver acá: