Kittie: cuando las mujeres son las duras  

Kittie: cuando las mujeres son las duras  

Siendo adolescentes, en Canadá, los días se les iban escuchando la variopinta oferta de sonidos que emergían desde todas partes, en los creativos años ’90. Así, Morgan Lander, Mercedes Lander y Tara McLeod, se sumergían en las letras de Nirvana, Silverchair y Corey Hart, comenzando a hacer covers de aquella música que les llamaba la atención. Mercedes invitaba a su casa, por allá por 1996, a Fallon Bowman para tocar, mientras Morgan las veía practicar para terminar uniéndose a ellas, en guitarra y canto, dando origen a Kittie, una banda de chicas que tendría que luchar contra los estereotipos y obstáculos que la industria musical, históricamente, le ha puesto a las mujeres que han querido hacer rock. Ellas tenían una fuerte pasión por el heavy metal y eso hizo que la química  funcionara perfectamente, sabiendo que la palabra ternura, por ejemplo, no formaría parte de su vocabulario; a mediados de los ’90, esa actitud traía consigo un viento fresco que aportaría a la renovación, en un mundo donde predominaba el pop prefabricado de las Spice Girls, como contraparte femenina. Poco a poco fueron haciendo ruido y lograron interesar al sello independiente NG Records, comenzado para Kittie un camino dentro de ese grupo de revolucionarias bandas de rock en clave mujer, como L7 y Hole, que se paraban frente a las masculinas sin ningún complejo.

El nombre Kittie nació de la contrariedad que significa hacer rock duro con un nombre que denotaba inocencia. ‘Creo que lo elegimos porque queríamos algo totalmente inesperado, algo que sonara débil, para que cuando tuvieran que escuchar a la banda por primera vez, fuera un shock total’, señaló Morgan en una entrevista.

Al completar el cuarteto, con Tanya Candler, grabaron su  debut Spit, el cual tuvo un éxito inesperado e incentivó a las muchachas a tomarse esto realmente en serio. Lleno de furia y provocación, de él sobresalió la energética ‘Brackish’, que las puso en los primeros lugares de popularidad. Esta canción es la mejor muestra de ese sonido lleno de asperezas que demuestra que el rock femenino también tiene su ronquera. Luego vinieron Oracle (2001), con el mismo productor pero sin Fallon Bowman, lo que  significó el cambio del sonido Nu y un acercamiento paulatino hacia el groove y el rock alternativo, lo que se consolidó en Until The End, su trabajo más cohesivo y el primero que coqueteó con el doom,  thrash y death. Este sería el primero con el productor Steve Thompson y el único con Jennifer Arroyo en el bajo, quien suplió a Talena Atfield. Después de varios años tocando y  ya  con un nombre hecho en el circuito metal, Kittie lanzaría su cuarto álbum Funeral For Yesterday (2007), el  primero con la recordada Trish Doan en el bajo y la inclusión de Tara McLeod en guitarra, siendo el primer trabajo como cuarteto, desde Spit.

Tuvo gran éxito en Canadá y su single ‘Funeral For Yesterday’ ha sido el más exitoso en  Estados Unidos, entrando al top 40. En 2011, y lanzando su sexto álbum I’ve Failed You, se han mantenido en forma girando constantemente y manteniendo, en vivo, ese estilo de marcadas influencias de la música pesada de inicios de los ’90 y el touch Nu que toda banda adoptó en las postrimerías del siglo XX. Instrumentalmente, la banda hace hincapié en una mezcla heterogénea de la agresividad y dureza del groove  (género que predomina en su discografía) y la lentitud típica del doom. En 2017, la banda hizo noticia por el fallecimiento, a los 31 años, de la bajista Trish Doan.

Una historia poco conocida pero que marca sus momentos de gloria, como cuando giraron abriendo para Slipknot, o cuando fueron la primera banda confirmada en Ozzfest 2000, o cuando su canción ‘Spit’ se usó en los comerciales de Playstation. Esto es parte del currículum de Kittie, las que llevan poco más de 20 años desafiando las normas de la industria, peleando contra los estereotipos e inspirando a una nueva generación de rockeras. A través de sus canciones, llenas de pesadez, percibimos la perseverancia que han tenido para sobrevivir a los cambios de integrantes, las demandas, las presiones, y al  huracán que significa el mundo del rock. Y a pesar que el tiempo les ha ido dando a la razón a tantas chicas que se aventuraron a ser juzgadas y menospreciadas en aquellos años, las canadienses ya forman parte de una lista muy exclusiva de mujeres que hacen metal sin morir en el intento, por lo que son una invitación, para quienes no las conocen, a descubrir el talento que aún las mantiene firmes en la carretera.