Kurt Vile- (watch my moves, 2022): Un buen viaje

Kurt Vile- (watch my moves, 2022): Un buen viaje

Verve Records, 2022

La música puede ser medicina y “(whatch my moves)”, el noveno álbum de estudio del compositor norteamericano originario de Pensilvania, Kurt Vile (42), lo confirma. El sonido de este último disco es original y fascinante representando un salto en su carrera después de su último disco “Bottle It In” (2018) por el sello Matador.

 Lanzado el 15 de abril de este año, es el primer disco por Verve Records, reconocido sello musical de jazz y de la banda de rock neoyorkina The Velvet Underground de la que era miembro Lou Reed quien ha sido una de las mayores influencias para Kurt Vile por su gran talento como letrista, compositor, músico y vocalista con un estilo recitativo que Vile adoptó para sí mismo sin perder su propia autenticidad.

Creado antes y durante la pandemia principalmente en Filadelfia, pero también en otras ciudades como Los Ángeles, tiene un carácter contemplativo y sensual al mismo tiempo. Tal como la práctica del arte japonés “Shinrin Yoku” (Baño de bosque) consiste en absorber la energía de la naturaleza sumergiéndose en el bosque; las canciones del disco abren el portal del alma para vivir una experiencia sensorial que baja el cortisol y sube la serotonina y oxitocina en el cerebro. Augura un buen viaje.

Con su nueva obra musical el autor de “Pretty Pimpin” evoluciona hacia nueva música con características más etéreas, ritmos lentos y psicodélicos, que se mezclan con los sonidos provenientes de las vertientes más folk y rock que han marcado sus discos anteriores. Él mismo ha señalado que el álbum se trata de “una especie de versión folk estadounidense de la música shoegaze”.

Sabemos también por entrevistas que ha dado en este último tiempo que durante el proceso de grabación se sintió más libre que nunca atribuyéndolo al hecho de haber terminado de construir su nuevo homestudio “Overnight KV, u OKV” justo antes de que comenzara la pandemia. El espacio fue pensado para que contara con todo lo necesario para producir y así evitar tener que ir a grabar a otros estudios. De todas formas, la producción del disco la hizo él mismo con la colaboración de Rob Schnapf (Elliot Smith, Beck) con quien trabajó en OKV y en Los Ángeles.

En “(watch my moves)” se percibe la energía tranquila de un Kurt Vile 2.0 que sigue ahora su propio ritmo interior sin presiones, independiente y cómodo en OKV como en sus lejanos inicios musicales cuando era muy joven y se encerraba en su habitación para experimentar escribiendo letras y grabando canciones, medio deprimido, pero seguro de estar siguiendo el llamado de la vocación que lo llevaría más tarde al éxito profesional como cantautor.

El álbum está compuesto por quince tracks incluyendo una notable versión de “Wages Of Sin” de Bruce Springsteen.  En general las melodías son dulces y las colaboraciones de otros artistas en el disco se sienten naturales y aportan calidad.  Grabó con “The Violators” el cuarto track “Like Exploding Stones’ canción que fue el primer sencillo y la compositora galesa Cate Le Bond participó con voces, piano y producción en el séptimo track “Jesus On The Wire.”

Este viaje comienza arriba de un avión con “Goin on a plain today” una especie de musical infantil en piano, alegre, irónico y pegadizo en el que habla sobre sí mismo y sus experiencias cotidianas y extraordinarias tomando cierta distancia emocional en la forma de contarlo dándole mayor teatralidad y juego. Aquí menciona también que le tocó abrir un concierto para Neil Young, algo que como sabemos por entrevistas que ha dado, fue para él algo importante y loco, que le dio mucha alegría al tratarse de una de sus mayores influencias musicales. “Flyin (Like a Fast Train)” envuelve en una atmósfera de ensueño y flow donde se mezclan orgánicamente punteos, arpegios de guitarras que danzan sobre una base rítmica estilo bossa nova. Es interesante el contraste de la letra que habla del choque con la realidad pandémica, del encierro con la idea del viaje en tren como un escape de la imaginación que lo lleva a la creación y a la libertad de estar desnudo en su pieza tocando guitarra, viajando hacia adentro. Para esta canción se inspiró en su amor de toda la vida por los trenes y es un tributo a su padre (conductor de trenes).  “Palace of OKV in Reverse” uno de los temas más cool del disco tiene sintetizadores y un bajo minimalista con una forma de cantar muy a la manera de Lou Reed con una letra poética, potente y la imagen alucinante del Palacio de OKV (su estudio de grabación) en reversa que se deconstruye, raíces tiradas hacia abajo en el suelo.

Destaca también el primer sencillo del álbum es “Like Exploding Stones” un track cargado de psicodélica en un tempo lento que produce éxtasis y vértigo cada vez que dice “woo-ooh” en el coro con el que empieza y que se repite a lo largo del tema. Reproduce muy bien las sensaciones del “high” y “stoned” con sonidos de sintetizador moog y guitarras volándote la cabeza.

(“watch my moves”) es ante todo una experiencia de atemporalidad que traspasa los límites de la realidad y una medicina dulce que se toma lento, respirando con calma.

Por Ame Hurtado

Nacion Rock

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