Nación Rock Awards 2018: Los 25 mejores discos internacionales de 2018, del 25 al 12, Primera Parte

2018 fue un año algo extraño musicalmente y sobretodo no del todo contundente en cuanto a lanzamientos de rock se refiere, pues no hubo ni siquiera uno o varios discos que nos hayan hecho determinar que fue un año particularmente bueno e innovador, ni menos revolucionario, sino que todo lo contrario, nos costó decidir qué discos fueron realmente dignos para incluir en esta lista, sin embargo, la productividad sí estuvo presente, con muchos discos lanzados  en varios estilos y donde no dejaron de haber algunos más que interesantes.

Sin duda, es la lista más floja de los últimos cinco años. ¿Señal de los tiempos? Hoy en día cada vez nos cuesta ver cosas realmente voladoras de cabeza. El rock actual existe, pero sigue siendo una juguera de estilos que entretiene, pero no haya en gran medida nuevas formas ni propone cambios sustanciales.

Como sea, te dejamos nuestros 25 favoritos. Muchos de estos discos quizá no te volarán la cabeza, pero no dejan de ser interesantes.

25) Year of The Tiger- Myles Kennedy

Kennedy está en buen momento, qué duda cabe, tanto en su trabajo con Alter Bridge como con Slash y en solitario, que a nuestro gusto fue el que más destacó. Hay una narración poderosa en Year of the Tiger y el músico expande su papel más allá de la guitarra y el canto mientras toca banjo, la lap steel, el bajo y mandolina también. Hay un factor emotivo que lo hace transmitir cosas muy introspectivas: básicamente cuenta una historia de principio a fin, y documenta cuando su padre falleció cuando era un niño y lo que sucedió después de eso con su madre y hermano, pero mostrando su faceta más íntima con guitarra en mano.

24) Turnstile – Time & Space

En Time & Space, Turnstile supera sus propios límites saltando del groove al hardcore más allá de las expectativas. Hay momentos que son directos, rápidos y sensacionales heredados de su primera placa, con un sentido puro de urgencia y recordatorios de que, sin importar cuánto crezca la banda, siempre mantendrán sus raíces, pero también hay una actitud más prolija, sin dejar de ser auténticos cuando pasan los tracks como aplanadora rememorando la vieja escuela de Bad Brains y Black Flag. Esto pasa el revés de su debut, a diferencia de “NonStop Feeling” la agresividad de estándares comerciales se trastorna al hardcore más agresivo y caótico (Y gracias, por sobre todas las cosas, por esos riffs).

23) The Good, The Bad & The Queen –Merrie Land 

Después de 11 años, desde aquel respetable debut, y hoy con el Brexit como telón de fondo y los constantes inconvenientes con los conservadores nacionalistas de su natal Inglaterra, el inquieto Damon Albarn se vuelve a reunir con Paul Simonon, Tony Allen y Simon Tong bajo el seudónimo de The Good, the Bad & the Queen y vaya que esta nueva reunión brinda buenos frutos. Este segundo disco, titulado Merrie Land, es un trabajo de aroma nostálgico y gris, lleno de escombros y que relata de manera casi conceptual el desencanto de ser británico por estos turbios días. Al escuchar el disco, se perciben arreglos sofisticados y de una riqueza innegable y que hace que la producción suene clásica, al más puro estilo The Beatles y especialmente a The Kinks y su vocalista Ray Davies, de quien Albarn es un aprendiz aventajado. Un buen disco, que quizás se queda un poco pegado en la situación política de Inglaterra, pero musicalmente, el resultado es satisfactorio e interesante de escuchar.

22) “Prequelle”-Ghost

En Prequelle encontramos un disco que atrapa desde el primer acorde con canciones pegadizas que coquetean con el pop y el heavy ochentero como los primeros singles “Rats” y “Dance Macabre”, los temas instrumentales “Miasma” y “Helvetesfonster destacan por un aire a rock progresivo y la joya del disco, “Faith”, comienza con un punteo que se prepara para el riff pesado que domina toda la canción pasando también por dos geniales solos de guitarra. En definitiva, un trabajo que se adentra en sonidos diferentes a los que nos acostumbraron hasta ahora los enigmáticos suecos, pero sin perder su esencia ni su calidad. Parece ser la perfecta revancha para Tobias Forge luego de los problemas legales que lo obligaron a revelar su identidad y sacar de la banda a varios de sus “Nameless Ghouls”.

21) “Marauder”-Interpol

Es conocido por muchos la devoción que despierta en los fans los dos primeros discos de Interpol, hablamos de Turn on the Bright Lights (2002) y Antics (2004) pero pareciera que ese fanatismo jugara en contra de la agrupación a la hora de cualquier nuevo lanzamiento, con Marauder, la banda se encuentra exorcizada de ese miedo de darle a sus seguidores algo que podría no llegar a gustarles y así comenzar a recibir malas críticas. Al escuchar este nuevo álbum, se nota de inmediato el esfuerzo de la banda por entregar un buen producto, si bien no hay grandes riesgos e innovaciones en su propuesta musical, se agradece la honestidad de la banda. El trio neoyorkino logra pulir de buena forma 13 canciones, de las cuales destacan “If You Really Love Nothing”, “Stay in Touch”, “It Probably Matters”, sumadas al primer y notable sencillo “The Rover”, que hacen de este disco, algo a lo que vale la pena poner oído y que con certeza debe estar dentro de lo más interesante que la banda ha lanzado en años

20) “Young & Dangerous”- The Struts

Los de Derbyshire, Inglaterra, se anotaron con su segundo LP este año y no pasaron desapercibidos. La frescura y entrega rocanrolera a la usanza glam y con varios temas con carácter de himno al mejor estilo The Cult o New York Dolls llegan para sacudir a cualquiera y en cualquier espacio y lugar. “Body Talks” y “Primadonna Like Me” son dos certeros tracks para dejar todo en llamas desde su arranque. Lo que sigue no es menor, en hora de revivals de sonidos hard con mucha onda, los británicos se anotaron con uno de los lanzamientos bastante decentes este año.

19) “AmeriKKKant”-Ministry

¿Qué le podemos pedir al tío Al Jourgensen a estas alturas de su carrera? Más música, brutalidad, machacantes ritmos grooves e industriales y denuncia contestataria. El líder sigue empecinado en seguir lanzando material dando la impresión que está más productivo que nunca.  El disco sigue la senda política de sus predecesores con una crítica hostil, agresiva, política y socialmente mordaz de la agitación de los tiempos que vivimos. Burlas contra el capitalismo, el conservadurismo, el elitismo, el racismo, la portación de armas y la división y con un grito desgarrador pide que las masas se unan y se levanten contra sus opresores en canciones como “Were Tired of It.” o la poderosa “Wargasm”.

18) “No Cross No Crown”- Corrosion Of Conformity

Apareció en los primeros días del año y las expectativas estaban altas, pues conseguía ser el primer disco en muchos años de la banda junto a Pepper Keenan, con quien cosecharon aquella productiva etapa noventera de joyas como “Blind”, “Deliverance” o “Wiseblood” y la verdad es que no defraudó. La banda pese a los años y carrete en el cuerpo sigue demostrando su poderosa combinación del hard rock grueso con stoner y aires sureños. Tracks demoledores y momentos inspirados dejaron un buen sabor con este anhelado regreso.

17) “Dead Magic”- Anna von Hausswolff

El cuarto disco de esta artista sueca es su obra más ambiciosa a la fecha y es el trabajo con el cual se consolida como una de las propuestas más interesantes de este 2018. Un disco con un estilo inclasificable, que nos invita a viajar a través de sonoridades más experimentales. En sólo cinco canciones, la etérea cantante, logra plasmar pasajes sombríos y misteriosos con su voz y el sonido de aquel antiguo órgano grabado en la Iglesia de Mármol de Copenhague, además del correcto acompañamiento de una banda que le concede el protagonismo y rellena de intensas atmósferas las distintas composiciones. Sin duda, Dead Magic de Anna von Hausswolff, está dentro de las gratas sorpresas del discreto catálogo de lanzamientos del presente año, un álbum más que recomendado si lo que buscas son cosas diferentes y arriesgadas.

16) “Anthem of the Peaceful Army”-Greta Van Fleet

Con una prácticamente desmedida cantidad de loas finalmente Greta debutó con su primer LP. Los chicos de Michigan estuvieron en boca de muchos medios que los han catalogado como “la nueva promesa” del rock, aunque por otro lado han estado en el ojo del huracán del bullying por su demasiada evidente similitud con Led Zeppelin. Opiniones divididas que de todas maneras compartimos, aunque no hay duda que hay un potencial y frescura interesante en estos músicos que se han dejado permear por rock clásico y blues. La tarea de aquí en adelante es despegar con talentos propio, porque vaya que si lo tienen.

15) “Rainier Fog”- Alice In Chains

Fue uno de los discos más importantes del año y era más o menos lo que se esperaba. Riffs pesadísimos, pasajes melódicos de melancolía pura y esta vez, con una oda particular a Seattle y lugares donde grabaron en el crecimiento de la banda en los ’90, sin embargo, hace tres discos que AIC solo hace eso y peca en sí mismo de no ofrecer grandes canciones para inmortalizarlos aún más, cosa que se ganaron con su pasado junto a Layne Staley.  De todas maneras, tanto Cantrell como los demás se les ve en excelente forma musical y no hay duda que seguirán adelante.

14) “Thread”- Red Sun Rising

“Este álbum se siente como un renacimiento”, dijo el vocalista y guitarrista Mike Protich. “Aunque Red Sun Rising tocó 140 shows en nuestra última gira, no fue hasta que hicimos este álbum que sentí que nos convertimos en una banda”. El crecimiento y la evolución de RSR después de dos lanzamientos independientes los tiene ahora en la mira como una de las más sobresalientes bandas actuales, y el crédito, compartido por varios medios, se debe a su sorprendente forma de abordar un hard rock con lineas melódicas en clave Scorpions (“Deathwish”) pero con tintes grunge y con un touch moderno que va combinando varios estilos y dejándonos momentos que los convierten en cierta forma en banda que podría funcionar bien de estadio. Seguro darán más que hablar más adelante.

13) “The Sciences”-Sleep

“The Sciencies” es puro stoner metal. Las letras de Al Cisneros no defraudan, los riffs de Matt Pike derriten tus oídos y la batería de Jason Roeder cierran el misticismo que presenta este álbum, el cual se distingue por un gran detalle: a pesar de la rudeza, del ritmo que impone y de la potencia de guitarra y bajo, es un trabajo sumamente melódico, mezclando muy bien ambos extremos. Excelente labor técnica, rescatando a “Antarctacans Thawed” como un nuevo himno doom, y a “Giza Butler” (un juego de palabras) como un potente ceremonial esotérico. Gran regreso.

Ir a la segunda parte, del 12 al 1

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