Nick Cave y su respuesta a fan que abandonó show porque no pudo contener sus emociones: «Los sentimientos están hechos para sentirlos, para eso están»
Para quienes han podido asistir a los shows de Nick Cave seguramente han podido constatar de primera mano lo profundamente emocional que se transforma su experiencia en vivo, que te lleva de la alegría a la melancolía y a la catarsis. Y eso el australiano bien lo sabe.
Cave, de 67 años, mantiene una comunicación tanto dentro como fuera del escenario bien estrecha con sus fans, sobretodo a través de su blog en línea, The Red Hand Files, Ahí fue que uno de sus seguidores se puso en contacto con él y le admitió al cantante que se sintió tan conmovido por una interpretación en vivo de «Into My Arms» que tuvo que abandonar el espectáculo antes de tiempo. Según el fan, la canción, que fue el primer sencillo del décimo álbum de Cave con Bad Seeds, «The Boatman’s Call», le recordó «los momentos increíbles» que tuvo con una exnovia, que sabe que «nunca recuperará».
En respuesta, Cave compartió su propia interpretación de los sentimientos que pueden fluir en los conciertos y explicó cómo a menudo ha notado las intensas emociones que los fanáticos tienen con su música durante los shows en vivo.
«La música en vivo es un ritual que evoca una respuesta emocional común a la que adjuntamos nuestras experiencias singulares. Cuando actúo en el escenario, puedo ver estos sentimientos únicos y particulares en cada rostro», comenzó. «Este es uno de los grandes privilegios de ser un líder, y es por eso que paso tanto tiempo cerca del público. Me encanta ver las emociones en los rostros de las personas: alegría, tristeza, añoranza, risa, miedo, rabia.«
“El concierto se vuelve poderoso y empáticamente transaccional a medida que experimentamos juntos la naturaleza terapéutica de la música. A medida que el espectáculo evoluciona, surge un ir y venir de amabilidad, energizado por nuestro mutuo respeto, y comienza la curación”.
Continuó, instando a los fanáticos a comenzar a aceptar las emociones que surgen y a trabajar con ellas, en lugar de tratar de evitarlas. “Un concierto en vivo puede resultar abrumador, incluso aterrador, porque su poder emocional puede sacar de repente a la superficie nuestras experiencias más ocultas. Pero los sentimientos están hechos para sentirse, para eso están.»

