Nación Rock en el tiempo Vol. VII: Los discos y canciones que marcaron 1983

1983

En esta séptima entrega de nuestros saltos en el tiempo, esta vez el año elegido es 1983 y vaya que ocurrieron cosas ese año. Pese a que el pop se acaparaba listas con grandes exponentes que harían historia como Madonna o Michael Jackson, el rock y el metal tuvo uno de sus más fructíferos años, en que sendas placas vieron luz ese año, de las que hasta el día de hoy son veneradas y que seguimos escuchando día a día.

La Bay Area de San Francisco estaba en un punto de ebullición máximo y fue una banda llamada Metallica que nos volaba la cabeza con su tremendo debut lleno de speed thrash y adrenalina llamado “Kill’Em All”, sin embargo ese mismo año antes habían expulsado a uno de sus integrantes clave como Dave Mustaine. El destino le deparó otra cosa al colorín guitarrista, quien formaría otra banda llamada Megadeth, que vaya que también supo anotarse en el panteón del olimpo del metal.

Ya con Bruce Dickinson en sus filas y tras haber lanzado esa gran placa como “The Number of The Beast”, Iron Maiden vuelve a la carga con el visionario “Piece of Mind”, incluyendo por primera a vez a un baterista que no los dejaría jamás: el gran Nicko McBrain. Slayer era otra banda que debutaba, con un sucio pero incitador “Show No Mercy”. La voz asesina de este forajido chileno llamado Tom Araya, más las siniestras guitarras de Hanneman y Kerry King nos mostraban un diabólico thrash metal, desatando el más oscuro de los infiernos musicales. Black Sabbath, por su parte, seguía en la constante búsqueda y cambios de integrantes y fue en este “Born Again”, cuando Ian Gillan decidió hacerse cargo de las voces. Sería el único del legendario Deep Purple en la voz del grupo. Definitivamente, no encajaría mucho pese a no ser un mal disco. Siguiendo en la línea, y luego de la salida de Dio de las filas de los de Birmingham, el “enano infernal” debutaba con el clásico “Holy Diver”, donde desde ya empezaría a hacer leyenda con su portentosa voz dejando una gran cantidad de himnos del heavy.

El glam y el hard rock encontraba levantando carreras a grandes exponentes por este año: Mötley Crüe lanzaba el imprescindible “Shout at The Devil” y Quiet Riot hacía lo propio con “Metal Health”. “Pyromania” era lo que dejaba Def Leppard, exitoso disco de los ingleses (un año antes del fatal accidente del batero Rick Allen donde perdería un brazo). Journey ese año con “Frontiers” marcaba el que quizá es su disco más trascendente. El gran Ozzy Osbourne continuaba su carrera en solitario con “Bark At The Moon” (enormes temas como la que tituló al disco, ‘Center of Eternity’, ‘Rock’n’Roll Rebel’ o ‘So Tired’ dejó ese notable registro). Kiss, dejando los maquillajes guardados en los camarines, lanzaban “Lick It Up”, que también aportó con clásicos a su imparable carrera. Thin Lizzy, por su lado lanzaba “Thunder and Lightning” (último de Thin Lizzy como tal y con un capo como Jonh Sykes en la guitarra).

1983 marcó un año de contrastes para The Police con el “Synchronicity”, ya que sería uno de los más exitosos, pero el último de una carrera extraordinariamente ascendente. Otra banda que estaba debatiéndose en la interrogante en cuanto a continuidad fue Pink Floyd, tras tener una abrumadoramente exitosa década en los 70’s, egos e intereses legales marcaron el final de la sociedad Waters/Gilmour con un disco que con su nombre lo dijo todo: “The Final Cut”. Bowie, por su parte, y ya con una entrega más abierta hacia el pop lanzaría el “Let’s Dance”, bajo el alero productor de Nile Rodgers, disco que le dejó grandes dividendos y lo vio renacer con una más de sus incontables facetas, la del ícono pop y todo un personaje para la década. U2, en tanto, lanzaba “War”, disco marcado por temáticas antibélicas y que fue parte de una trilogía de discos de gran factura en su primera etapa, aunque ha quedado un poco subvalorado por sus placas venideras.

El hardcore punk de los de Washington D.C. como Bad Brains nos apabulló con esa actitud y fusión caótica en todo su esplendor con “Rock For Light”, en tanto los californianos de Bad Religion lanzaban un extraño y difuso “Into The Unknown”. Los contestatarios skaters Suicidal Tendencies daban también su primer aviso con el homónimo, liderados por un tipo lleno de carisma y actitud como Mike Muir. De la vereda del garage/noise Sonic Youth debutaba con “Confusion Is Sex”, pieza de culto para una carrera absolutamente influyente en el rock alternativo. R.E.M. lanzaba el notable e introspectivo “Murmur” (también algo eclipsado con sus discos de más adelante).

Por supuesto, no lo fue todo. Y bandas reconocidas también tuvieron sus puntos bajos: Depeche Mode con ‘Construction Time Again’ todavía no lograba meterse de lleno en el reconocimiento masivo y AC/DC lanzaba “Flick On The Switch”, quizá uno de los pocos discos flojos en su carrera.

Chile vivía aún en dictadura así que muchos lanzamientos ese año no hubieron, cabe destacar, eso sí, discos como “Maldito piano” de Los Angeles Negros y “Vida” del cantautor nacional Oscar Andrade, quien justamente fue víctima de la censura del gobierno militar. Desde Argentina, fue el año del mítico Luca Prodán y el resultado de su influencia musical de mundo llevado al español con Sumo y su gran álbum “Corpiños en la Madrugada” (aunque ese año solo lanzado en Casette) y Charly García aportaba con el aclamado “Clics Modernos” (sindicado por la Rolling Stone trasandina como el segundo mejor disco de la historia del rock argentino) y, no dejar de mencionar, que el metal argento veía en V8 con “Luchando por el metal”, el primer disco con todas las de la ley de heavy metal en tierras tras la cordillera.

Un año en que hubo de todo. Como podemos ver y otro más que deja hitos, discazos y grandes canciones para recordar. Adjuntamos el playlist:

Nación Rock en el tiempo Vol. VI: Los discos y canciones que marcaron 2001

2001

Llegamos a la sexta entrega de nuestros viajes musicales y revisión por años y ahora el turno es para 2001. El inicio de un nuevo milenio y donde nuevos sonidos estaban aportando frescura a una escena algo desencantada del prácticamente exterminado grunge y en capa caída rock alternativo, donde había muchas ganas de mostrar nuevas cosas. El año del nu metal se dice, cosa que ya se venía gestando desde mucho antes, pero que tuvo en este año interesantes lanzamientos para reconfirmarlo.

El año en que iTunes entra al mercado además, de la partida de Jason Newsted de Metallica y de la muerte de un insigne del metal como Chuck Schuldiner, lider de Death. También sin duda un año marcado por el devastador ataque a las torres gemelas en EE.UU., cosa que de alguna forma incidió en el devenir de la música tanto en este como en años venideros, pues de partida uno de los más aclamados e innovadores lanzamientos de este año como “Toxicity” de System of A Down-debido a su nacionalidad armenia y sus letras- fue cuestionado y puesto en el ojo de la censura y Anthrax también tuvo que responder a cuestionamientos absurdos debido al nombre de la banda, o Slayer por las temáticas de “God Hate Us All”, entre otros curiosos casos.

Pero lo musical fue lo importante: Ya hablamos de SOAD y ese tremendo bombazo lleno de energía demandante y contestataria que hasta el día de hoy sigue siendo uno de sus lanzamientos más aplaudidos. Slipknot desembolsa “Iowa”, uno de sus más brutales escupitajos de rabia, vehemencia y poder metalero. Contrastando a eso Incubus, banda que también cayó en el nicho de bandas nu metal de finales de los noventa, relajaba las cosas con el inspirado “Morning View” y Tool lanzaba su matemático y magistral “Lateralus”, obra totalmente arrolladora y significante para su carrera. Lleno de enigmas, experimentación, concepto visionario y sobre todo, excelentes composiciones. The Strokes por su parte debutaba, y junto con ellos varias bandas estadounidenses hacían un revival interesante de sonidos garage vintage. “Is This It?” es el insuperable debut de los neoyorquinos lanzado este año, en tanto más o menos por la misma vereda The White Stripes lanzaba “White Blood Cells”, otra banda importantísima para la década o el debut de Black Rabel Motorcycle Club con un sonido rocanrolero y lisérgico al mismo tiempo.

Por su lado Fantomas y este potente proyecto de Mike Patton -tras varios años de haber dejado en stand by a Faith No More- junto con Dave Lombardo, Trevor Dunn y el líder de los Melvins Buzz Osborne, lanzaba “Director’s Cut”, disco innovador y visceral influenciado por grandes obras de culto del séptimo arte. Su otro proyecto más rockero pero no menos enfermizo, Tomahawk, también cobraba vida este año. Weezer y el disco verde dejó huella ese año gracias a singles como ‘Hash Pipe’ o ‘Island in The Sun’. Stone Temple Pilots resistía la decadencia del grunge con “Shangri- La Dee Da”, quizá no su mejor placa, pero un respetable lanzamiento; en tanto Staind, coronados como íconos post grunge ese año llamaron bastante la atención por un discazo de potentes e inspiradas canciones llamado “Break The Cycle”. Otra banda siempre interesante fue Masters of Reality, liderada por un ícono stoner como Chris Goss lanzaba “Deep in the Hole” en 2001.

Desde UK Radiohead nos entregaba “Amnesiac”, un disco que marcaría mucho la senda más experimental de la banda de cara a sus futuros lanzamientos y ese año en Inglaterra también Muse tuvo bastante que decir con el “Origin of Symmetry”, reconfirmando su poderío progresivo mezclado con un indie pop mostrando cartas claras de que iban a meterse de lleno a liderar el rock alternativo en la década. Depeche Mode y “Exciter” nos mostraba a una banda en etapa transición y con Martin Gore como principal artífice. Aparecía esta banda virtual animada Gorillaz, que debutaba con un disco lleno de ingenio pop con actitud y estética callejera sin precedentes, con Damon Albarn de Blur en voz como uno de sus principales atractivos. Desde Islandia la gran Björk arremetía con su cuarto álbum “Vespertine” y desde Alemania Rammstein lanzaba el contundente “Mutter” o Lacrimosa con “Fassade” creaba todo un fenómeno de audiencia pese a ser una banda metalera gótica de nicho underground.

¿Qué pasaba en el metal? Slayer-como mencionábamos lanzaba “God Hates Us All” volviendo un poco al sonido de “Divine Intervention”, pero también con un barniz del metal moderno de bandas como Slipknot o Fear Factory, en tanto Opeth destacó ese año por lanzar un gran disco como “Blackwater Park”, lleno de cuidadas estructuras y potentes melodías afianzadas en un death metal progresivo de primera línea. Casos como Katatonia con el sublime “Last Fair Deal Gone Down” o Anathema con “A Fine Day to Exit” marcaban la senda de sus cada vez más crecientes carreras. Los franceses de Gojira aparecían en el radar con su primal “Terra Incógnita” (en ese año muy poco cotizado). Por su parte Ozzy afrontaba el nuevo milenio con un bien criticado álbum “Down To Earth”, que trajo nuevos himnos a su carrera como “Gets Me Through” o “Dreamer”.

En Latinoamérica la cosa no dictaba cambios muy estructurales en sonidos, pues pese a que Babasónicos con “Jessico” lograba entrar fuerte al mercado con su propuesta rockera fusionada con electrónica (llevándose nominaciones Grammy y siendo elegido por disco del año en muchos medios), sin embargo no mucho más de Argentina fue destacado por la propia crítica en 2001. Por el lado nuestro de la cordillera la resaca del nu metal tenía toda una movida: Rekiem lanzaba el poderoso e insolente “Apgar:0” y bandas como 2x, Boa y Rey Chocolate formaban todo un circuito en el estilo de cepa criolla. La singular propuesta artística rock de González y Los Asistentes llegaba a las radios o Sinergia y el homónimo con su mentado “rock pájaro” dio bastante que hablar, en una excelente década para los nacionales, en un año que además vale mancionar a Criminal y Dogma que daban gran cara en el metal, con la salida de sus discazos “Cancer” y “Superfix” respectivamente el año pasado. También La Floripondio lanza su ecléctico “Dime Qué Pasa!” convirtiéndose en un disco clave de parrillas radiales y de fiestas universitarias y Hielo Negro con su rock’n roll patagónico stonerizado y con una tremenda actitud se destapa como una de las grandes bandas chilenas del nuevo siglo con “Demonio Parlante”. La banda de Pancho Rojas Mandrácula en tanto se anotaba con uno de los grandes discos paridos en la patria como “Sexy”. Todo pasaba mientras Los Tres ponían freno a su carrera después de haber tenido una gran década en los ’90 y Los Jaivas con “Arrebol” vuelven a su sonido de raíz incluyendo nuevamente cuecas y su experticia experimental de siempre.

Fue un año en que hubo de todo. Muchos lo recuerdan como un gran año musical de marca de etapas trascendentales y claro, como es costumbre, toda esa nostalgia como siempre la dejamos en forma de playlist. Que lo disfruten.

Nacion Rock en el tiempo Vol. V: Los discos y canciones que marcaron 1966

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Quinta entrega de nuestra serie de especiales de viajes en el tiempo y en esta oportunidad, viajamos a 1966, el año -hasta el momento- más antiguo que nos toca revisar y la verdad es que el ejercicio es bastante agradable, pues fue un año de surgimiento de muchas bandas legendarias y de sonidos que estaban definiendo el rock como propiamente tal, emanado desde las guitarras del folk, el blues y de un nuevo movimiento que iba a hacer historia: la sicodelia.

1966 en Inglaterra fue un año particular. Mientras se jugaba el mundial de fútbol ese año por primera vez en aquel país, también se despenalizaba la homosexualidad, y el rock y sus aristas andróginas empezaron a mostrarse al mundo finalizada esta década. Después de años de conservadurismo, Inglaterra veía nacer en expresiones de arte, música y cultura uno de sus grandes fuertes. The Beatles tuvo mucho que ver en eso, en el año que ya se desprendían de la beatlemanía para entregarse al sonido lisérgico y llegar a ser uno de los precursores de la sicodelia con “Revolver”; en tanto The Kinks fidelizaban un registro muy de estampa británica con el “Face to Face”, convirtiéndose en uno de los pilares de la “Brit Invasion”. Además de los sorprendentes The Animals con “Animalisms”,Cream veía nacer su debut con “Fresh Cream”, esta banda inmensa compuesta por Jack Bruce, Ginger Baker y Eric Clapton, tal cual lo hacían los Yardbirds, aun con Jeff Beck y Chris Dreja, o lo propio de The Small Faces con su primer disco también, éstas últimas tres bandas que fueron clave del puente primordial del blues hacia el hard rock derechamente. Los Stones y The Who sacaron importantes lanzamientos con “Aftermath” (que tuvo bastantes diferencias entre la versión americana e Inglesa) y “A Quick One” respectivamente, con muy buenas canciones, pero que aún no se lograban consagrar al nivel que lo hicieron con sus obras maestras más adelante.

EE.UU: año de cambios y de muchas revueltas. La guerra por los derechos civiles estaba en pleno furor y la Guerra de Vietnam sacudía al país entero, que se alzaba a favor de la paz y en contra de las malas decisiones tomadas por el presidente de esos años Lyndon B. Johnson. Bandas emblemáticas de la revolución de las flores sacaban disco ese año: The Mammas & The Pappas (“If You Can Believe Your Eyes and Ears”), Jefferson Airplane (“Takes Off!”) o Mothers of Invention (“Freak Out!”), el germen de la carrera de Frank Zappa. Por su parte los Beach Boys lanzaban lo que hasta el día de hoy es su más aclamado álbum como “Pet Sounds” y nada mal lo hacía Bob Dylan, quien se despachaba una de las grandes obras maestras dobles de la historia con el “Blonde On Blonde”. En tanto el folk de Buffalo Springfield con el homónimo y The Byrds con “Fifth Dimension” o Simon & Garfunkel con “The Sound of Silence” marcaban la pauta para un semillero de bandas del estilo, cosa que incluso ha tenido un importante revival los últimos años con bandas como Fleet Foxes o Mumford & Sons. El soul y las extraordinarias performances en vivo de James Brown también marcarían el año en Estados Unidos, con el disco “I Got You (I Feel Good”.

En Chile Además, ese año salieron los dos primeros discos de Los Macs, quizá nuestra primera gran banda de rock propiamente tal. con “GG Session by The Mac’s” y “22 A Go Go”. También se editó el disco homónimo de Alan y Sus Bates, y el Volumen 1 de Los Blue Splendor, en tanto nuestro icónico Víctor Jara debutaba con su propuesta de intensas canciones de lucha por los derechos e igualdad, para luego llegar a convertirse en el cantautor más importante de nuestro país.

Un año interesante y de discos increíbles para escuchar e investigar. Como siempre, les dejamos nuestra playlist adjunta:

Nación Rock en el tiempo Vol. IV: Los discos y canciones que marcaron 1992

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Nuevo episodio de nuestros apasionantes viajes en el tiempo musical y hoy es 1992 el año en que damos el nuevo salto luego de las entregas 1988, 2006 y 1973. Esta vez el año elegido es bien significativo, pues este 2017 se está cumpliendo un cuarto de siglo de una gran época y año, quizá de los más fructíferos de aquella década.

Dicho y sabido es la década de los noventa dejó los mejores dividendos para el grunge y rock alternativo, pero también bandas de metal querían marcar vigencia, en un año que se hacía cada vez más competitivo.

Con la incorporación de Patton ya definitivo a las filas de Faith No More, ese año lograron despacharse uno de sus discos más reverenciados hasta el día de hoy: “Angel Dust”, joya llena de riffs machacantes y experimentación, donde Patton verdaderamente se lució como letrista y la banda marcaba temas clásicos de su discografía. Por su parte Rage Against The Machine debutaba con toda su bosta y actitud con un disco no tan solo revolucionario del punto lírico, sino también musical, pues este fue un año clave para entender además que el rap/hip hop se iba a llevar extremadamente bien con el metal, como también fueron dos casos importantes este año: el debut de Body Count y “Check Your Head” de los Beastie Boys.

El grunge el año pasado a este había sacado discos emblemáticos, pero este también dejó gemas inolvidables: Alice in Chains lanzaba otra de sus obras inmortales como “Dirt”, derrotista y poderoso, sin duda la placa dejó himnos inmortales para el grunge de la historia. Blind Melon debutaban con el disco de la niña de la abejita que trajo la inolvidable ‘No Rain’, Screaming Trees y “Sweet Oblivion” dejaban su portentosa huella con Mark Lanegan al frente y “Congregation” de Afghan Whigs no lo hacía nada mal, en tanto un pelirrojo Scott Weiland y su banda Stone Temple Pilots aparecían con “Core”, discazo que marcaría toda una generación. Todo eso, sin contar el álbum de lados B y rarezas por excelencia del grunge como “Incesticide” de Nirvana.

En el metal/alternativo fue un año donde Danzig afianzaba terreno gracias a inspiradas composiciones y un cada vez más profesional John Christ en la guitarra, esta vez con el Danzig III: How The Gods Kill, un disco que marcó sin duda el primer lustro de los ’90; Otros íconos como Pantera se despachaban “Vulgar Display of Power”, obra fundamental del groove metal y quizá su más certera placa históricamente, en tanto Dream Theater hacía alucinar a los fans del metal cruzandolo con los dotes virtuosos progresivos con el imprescindible “Images & Words”.

Pero había más y más por donde seguir descubriendo nuevo sonidos ese año, una práctica muy alucinante: White Zombie sacaba el primer disco “bien grabado” de su historia: “La Sexorcisto: The Devil Music, Vol.1”. Kyuss sentaba bases del sonido árido con el lisérgico “Blues From The Red Sun” y Helmet lanzaba el poderoso “Meantime”, otra piedra angular del groove metal. Ministry, re-evolucionaba el metal industrial con su obra clave “Psalm 69”, uno de los discos más poderosos de la década. En el plano alternativo se lanzaron dos discos importantísimos: el aclamado “Automatic for The People” de R.E.M, y el fenomenal “Dirty” de Sonic Youth, también Lemonheads con “It’s a Shame about Ray”, que fue mucho más que su aclamado single/cover “Mrs. Robinson”; Morphine con su innovadora propuesta “Good” o “Dry”, el debut de PJ Harvey y el no menos interesante “Broken” de Nine Inch Nails.

¿Qué pasaba con algunos clásicos? Roger Waters tras su salida de Pink Floyd seguía con su carrera en solitario con “Amused to Death”; The Cure y “Wish” dejaba al mundo uno de sus grandes himnos como ‘Friday I’m Love’; KISS se ponía al día con sonidos más modernos lanzando “Revenge”, un enorme refresh en su sonido y absolutamente necesario y por ese año Iron Maiden lanzaría el último disco de la gran primera etapa con Bruce Dickinson como lo fue “Fear of The Dark”. Megadeth se paraba de igual a igual con Metallica cuando llegaba al mainstream con “Countdown to Extinction”, un disco brillante y de donde también lograron himnos de la estirpe de ‘Skin O my Teeth’ o ‘Symphony of Destruction’ entre otros. Los Ramones avisaban en la década con “Mondo Bizarro” acompañada de la gran ‘Poison Heart’ como carta de presentación y bandas del glam en caída daban algunos estertores de luces como ‘Keep The Faith’ de Bon Jovi y ‘Adrenalize’ de Def Leppard.

Por Latinoamérica Gustavo Cerati junto a Soda Stereo lanzaba el “Dynamo”, disco bastate rockero y alternativo, y también junto a Daniel Melero lanzaba un álbum tan prodigioso como cautivante como el “Colores Santos”. Los Cadillacs lanzaban “El León” y en Chile el punk rock rebelde de Los Miserables decía presente con “Futuro esplendor” para convertirse en un clásico del estilo cosecha nacional, los Parkinson dejaron un buen pedazo en la historia con el ahora ya de culto “De Rey a Mendigo” y Supersordo lanzaba una de las propuestas más ruidosas e interesantes de nuestra cepa rockera con “Supersordido”, en tanto la resaca del thrash ochentero llegaba a Chile con “Oppressed By The Force” de Torturer y no dejar de mencionar, además, el anecdótico disco DIVA de la banda glam de Alfredo Lewin y Rodrigo Bari que decía también presente.

Un año que fue una verdadera locura. Impresionantes lanzamientos. Como siempre, compartimos nuestra playlist asociada:

Nación Rock en el tiempo Vol. III: Los discos y canciones que marcaron 1973

1973

Tercera parte de nuestro viaje por el tiempo en cuanto a materia rockera en nuestra serie de revisión histórica por años y esta vez el salto lo damos hacia 1973, año coyuntural en Chile debido al golpe militar y todo lo que eso significó culturalmente, pero por otro lado del mundo en el rock se veían nacer bandas que iban a marcar historia y para siempre, como los emblemáticos casos de Queen, Aerosmith, KISS y AC/DC, entre otros.

Es el año de “The Dark Side of The Moon” de Pink Floyd, punto de ebullición total en el rock, un álbum que iba a dejar récords sin precedentes y sin duda un antes y después en la carrera de los británicos y la historia de la música popular. También otras bandas y artistas de renombre ya marcaban su carrera, como The Rolling Stones lanzando “Goats Head Soup”, que tuvo la difícil misión de suceder al fenomenal doble “Exile On Main St”; con ídolos como David Bowie que en su mejor década seguía lanzando discos esenciales, esta vez con “Aladdin Sane”; con The Who que lanzaba un álbum de culto y conceptual como el gran “Quadrophenia” o Led Zeppelin que lanzaba también otra de sus notables joyas como “The Houses of The Holy”; Grand Funk Railroad hacía lo propio con el “We’re An American Band” y Black Sabbath no se quedaba atrás con “Sabbath Bloody Sabbath”, además de los enormes Elton John y Stevie Wonder quienes lanzaban “Goodbye Yellow Brick Road” e “Innervision” respectivamente, álbumes que finalmente los catapultaron como grandes músicos e intérpretes de la década.

Fue un año además en que los ex-Beatles se desbandaban cada uno por su lado con sus discos en solitario, pues en tanto Paul McCartney junto a Wings lanzaban su clásico “Band On The Run”; John Lennon iba más por lo musical alejándose del activismo socio-político con el gran “Mind Games”; George Harrison lanzaba el mágico “Living in the Material World” y sí, también Ringo Starr entraba a la competencia con sus tres ex-compañeros lanzando el disco homónimo “Ringo”.

El rock progresivo además ya estaba emanando sus grandes obras. Fue un año clave en el estilo, donde los shows a gran escala y de representaciones teatrales y escenografías grandilocuentes tenían cabida. Además de Pink Floyd, los clásicos Genesis lanzaban el increíble “Selling England by The Pound”, Emerson Lake & Palmer lanzaba su imprescindible “Brain Salad Surgery”, en tanto Yes se definían como otro de los pilares del sonido con “Tales from Topographic Oceans”. El hard rock marcaba el comienzo de un largo y especial augurio con Queen y Aerosmith debutando ambos con sus homónimos discos; Thin Lizzy lanzando el influyente “Vagabonds of the Western World”; Alice Cooper y sus performances shock causaban estragos en el año que lanzaba “Billion Dollar Babies”; los barbones tejanos de ZZ Top hicieron historia lanzando el legendario “Tres Hombres” o los galeses Budgie con “Never Turn Your Back On a Friend”, todo mientras KISS y AC/DC preparaban su primer golpe que llegaría un año más tarde.

Por su parte The Stooges lanzaba un disco importantísimo para el desarrollo del punk más adelante con “Raw Power” y Roxy Music también aportaba con un sonido único con “For Your Pleasure”, en tanto otros que marcaban la pista eran los New York Dolls con su proto punk glamoroso y ese gran álbum homónimo donde vendría su himno ‘Personality Crisis’.

Lo que pasaba en Sudamérica era especial: tras una serie de conflictos, atentados y asesinatos el gobierno de Salvador Allende en Chile es abruptamente extirpado con un golpe de estado a manos de la dictadura militar y la intervención de la CIA, lo que significó un golpe en todo sentido de la palabra, también un golpe y un estancamiento cultural y de libertad de expresión en el país que aún nos remece. Sin embargo, antes de ese fatídico 11 de septiembre, ese año Los Jaivas se despachaban uno de los grandes discos de la historia del rock chileno, el homónimo o “La Ventana”, nombrado así debido a su portada, un disco que parió himnos como ‘Todos Juntos’ y ‘Mira Niñita’ y Los Blops lanzaban “Locomotora” que se transformaría en un álbum de culto, por ser el que lanzaron antes del exilio y de que destruyeran la mayoría de sus cintas las fuerzas militares del gobierno; Tumulto marcaría la pauta del hard rock nacional con su debut homónimo y Los Sacros-un grupo de escolares apasionados por el arte- lanzaban un interesante disco de culto homónimo, al igual que Panal, colectivo en donde participaba Denise y Carlos Corales de Aguaturbia y que hizo una cruza muy interesante entre el rock y La Nueva Canción Chilena. En Argentina, por cierto Sui Generis, la banda de astros como Charly García y Nito Mestre lanzaba “Confesiones de invierno”, disco de evolución y búsqueda musical y donde vino incluida la emblemática ‘Rasguña las Piedras’. Por esos años además el “Flaco” Spinetta se desligaba de su proyecto rocanrolero Pescado Rabioso, no sin antes publicar una obra magistral como “Artaud”.

Otro año muy interesante para revisar, de inmensos debuts y cambios. Compartimos nuestro playlist:

Nación Rock en el Tiempo Vol. II: Los hitos, discos y canciones que marcaron 2006

2006

Luego del primer episodio de nuestra nueva sección, Nación Rock en el Tiempo, en que decidimos partir con ese importante y ya clásico 1988, damos el salto hacia 2006, pues tal como dijimos nuestra revisión no sería cronológica ni por orden, para así hacerla un poco más entretenida.

2006 fue un año de grandes discos y de bandas que iban a dar que hablar mucho para adelante. Mientras unos gigantes como los Rolling Stones hacían un impactante show en Rio de Janeiro para dos millones de personas y el tema ‘Speed of Sound’ de Coldplay era descargado un BILLÓN de veces por iTunes, Igor Cavalera dejaba Sepultura después de una relación histórica y una marca en el death/thrash indeleble y el clásico CBGB, mítico local neoyorquino que albergó las carreras de los Ramones, Blondie y los Talking Heads, entre muchos más, cerraba sus puertas definitivamente.

En materia rockera ya muchas cosas estaban dichas. Fue EE.UU. e Inglaterra quienes aportaron grandes álbumes desde la escena indie que se acercaba y ya acaparaba el mainstream, Arctic Monkeys debutaban con el ‘Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not’ dejando a la NME rendida a sus pies y ganando de inmediato nada menos que un Mercury Music Price, Muse ponían pie firme en su carrera con el gran ‘Black Holes and Revelations’ y The Strokes volvían a la carga con un discazo como el “First Impressions of Earth’. Incubus bajaba revoluciones con el “Light Grenades” (algo que se acentuaría más a futuro) Yeah Yeah Yeahs lanzaba su segundo disco -tan notable como el primero aunque más cansino- “Show Your Bones” y Sonic Youth lanzaba una placa que no pasó mucho a la gloria en su discografía, pero que sin duda una de sus más interesantes como ‘Rather Ripped’, el post-rock de Mogwai veía nacer un álbum esencial del estilo como “Mr. Beast” y también fue año de discos solistas de Thom Yorke con el extraño y misterioso “The Eraser” y Morrissey lanzaba un disco que le trajo grandes dividendos como el octavo de su carrera, “Ringleader of the Tormentors”y la esencia Pinkfloydiana mantenía vigencia con David Gilmour y su tercer álbum en solitario “On an Island”.

Por otro lado volvían algunos clásicos como Iron Maiden con el progresivo “A Matter of Life and Death”, Red Hot Chili Peppers lanzaba la primera placa doble de su carrera como “Stadium Arcadium” (un disco que ha crecido enormemente con el paso del tiempo), mientras Pearl Jam lanzaba un no tan bien recibido en primera instancia “disco de la palta” (el homónimo); Tool estaba de vuelta luego del implacable “Lateralus” con “10.000 days”, en uno de los álbumes más aclamados del año, Audioslave lanzaba su tercer y último disco “Revelations”, que contó con un matiz hardrockero interesante (aunque no tan brillante y exitoso como los primeros dos). Deftones, con “Saturday Night Wrist” no alcanzaba lo más alto en su carrera, pero eso sí, como siempre nutrió de temas muy inspirados y devastadores la escena del metal alternativo y The Mars Volta volcaba toda su matemática musical con el complejo “Amputechture”.

El metal ese año aportó con un volumen nuevo de Mastodon, el técnico y brutal “Blood Mountain”; Slayer lanzaba una bomba llena de herejía, con temáticas de guerras santas, terrorismo y actitud como ‘Christ Illusion’, ‘Come Clarity’, una de las potentes placas de metal melódico de la historia aportadas por In Flames (que se llevó hasta un Grammy); Katatonia se despachó “The Great Cold Distance”, una de sus placas más inspiradas y las nuevas propuestas de Lamb Of God y Trivium , los primeros con “Sacrament”, de donde salió su himno ‘Redneck’ y los segundos con “The Crusade”, tercera placa en su carrera reconfirmando su estilo muy a la usanza del Metallica de los nuevos tiempos. Fue el debut de Bring Me The Horizon con un disco extremo y visceral, casi irrisorio para lo que les escuchamos por estos días.

Por otro lado, AFI y My Chemical Romance aportaban con esta escena emo/hardcore que venía en tendencia, los de Ukia, California lanzaban su exitoso “Decemberunderground”, el mismo de su hit “Miss Murder”, mientras que los Chemical lanzaban su tercer disco en que evolucionaban a un estilo más “clásico” con “The Black Parade”.

En Chile y Latinoamérica las cosas se movían abiertamente hacia algo que marcaría la década además, desde el pop directo Javiera Mena debutaba con “Esquemas Juveniles” y el folk de Nano Stern-convertido hoy en todo un ícono de la música chilena del nuevo siglo- hacía lo propio con el homónimo. Grandes bandas como Weichafe, Los Tres y Lucybell tenían nuevos lanzamientos con “Harto de Todo”, “Hágalo Ud. Mismo” y “Comiendo Fuego” y La Renga desde Argentina lanzaba “Truenotierra”, mientras Gustavo Cerati se despachaba “Ahí Vamos”, uno que sin duda ha cobrado cada vez más carácter de legendario y Los Natas en su siempre notable propuesta lanzaban el penumbroso y oscuro “El Hombre Montaña”.

Gran año, grandes discos y canciones. A disfrutar de un playlist de la nostalgia de mitad de década del nuevo milenio:

[Playlist] Nación Rock en el tiempo: ¿Qué pasaba en el rock en 1988?

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Ya sea por nostalgia o por el gusto de ponernos a repasar viejas canciones guardadas (y que hace rato no desempolvábamos), nos propusimos la tarea de armar playlists que reflejaran qué pasaba con el rock en años en específico. Un ejercicio para recordar cómo se han ido construyendo ciertos imaginarios, escenas y subestilos, a través de las canciones que han hecho de la cultura rock un legado sonoro imperecedero.

1988. La historia dice que fue una época más que interesante, por tratarse de un año bisagra: por una parte, el movimiento del glam metal estaba llegando a su ocaso, sobresaturado de glitter y androginia; y por otro, desde el underground se asomaban bríos musicales que veían su auspicioso nacimiento, desde el rock alternativo (con el noise, el grunge, el hardcore); y también, fue un año determinante para bandas hard rock y metal, que necesitaban marcar vigencia. Otro antecedente: aquel año fue donde The Beatles y Bob Dylan fueron inducidos al Rock & Roll Hall of Fame, mientras que el gran megafestival de la época, Monster of Rock, fue protagonizado por Scorpions, Van Halen, Dokken, Metallica y Kingdom Come.

1988 fue importantísimo además para nuevas propuestas que estaban debutando: Jane’s Addiction y su “Nothing Shocking”, que aparecía en el horizonte marcando pauta a un semillero de bandas de corte alternativo; Living Colour con “Vivid”, demostrando que el poder y la sangre negra también podían rockear de forma contundente; Soundgarden con el poderoso “Ultramega OK”, antesala del grunge; o Pixies que lanzó por entonces uno de los discos más influyentes del rock alternativo de todos los tiempos: “Surfer Rosa”.

Por otro lado, también desde los márgenes de la alternatividad, habían bandas que seguían publicando discos que, con los años, se han transformado en sombra de donde se han amparado las generaciones venideras. “Daydream Nation“ de Sonic Youth, disco que refleja su evolución a una etapa de gloria, dejando el sonido más sucio hacía uno con más distorsión; “Viva Hate”, el debut solista de Morrissey que ya había impactado a la escena con The Smiths (quienes editaban “Rank”, su último disco en vivo); “Green”, el álbum que le dio mayor visibilidad a REM; “Rattle & Hum” que pronosticaba los buenos augurios que le traerían los noventa a U2; o el homónimo disco de Danzig, que con su oscuro blues metalizado, conquistó los oscuros corazones de los seguidores de los ya separados Misfits. Pero, vale mencionar, el mundo del punk veía en el hardcore un nuevo camino, con Suicidal Tendencies y Bad Religion lanzando placas claves en sus discografías, como “How Will I Laugh Tomorrow” y “Suffer”, respectivamente.

El hard rock no se queda atrás. Si bien el glam venía en picada, los Guns ‘N Roses seguían dando cátedra de cómo desenfundar una actitud bestial y, a la vez, mostrar una faceta más íntima, todo gracias a “Lies”, disco donde salen temas en vivo y grabaciones acústicas; y Bon Jovi que tocaba el cielo con las manos gracias al esencial “New Jersey”. Por su parte, AC/DC perseveraban en su eterno e infalible estilo con “Blow Up Your Video”, y Ozzy Osbourne lanzaba “No Rest for The Wicked”, donde hizo debutar a un gigante que se convertiría en un gran compañero de rock y de vida: Zakk Wylde.

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El thrash metal tuvo mucho que decir en aquel 1988: Metallica lanzó su majestuosa obra técnica y política llamada “…And Justice For All”, Megadeth hacía lo propio con “So Far… So Good… So What”, Slayer marcaba precedente con “South of Heaven”, Death seguía impactando con su brutal segundo álbum “Leprosy”, y Pantera presentaba a un cantante de nombre Phil Anselmo en un disco que lo dijo todo con su nombre: “Power Metal”. En medio de ese caos sonoro, Iron Maiden decía presente desde el heavy con el conceptual y visionario “Seventh Son of the Seventh Son”.

¿Y qué pasaba en Latinoamérica? Era el ocaso de las dictaduras militares, que permitió cierta amplitud y visibilidad en varias escenas –como la chilena- o el auge en otras –la argentina, principalmente- ya sin la represión y censura artística que marcaron los 70. La consolidación del llamado “rock latino” llegaba de la mano de la publicación de “Doble Vida” de Soda Stereo, mientras las fusiones del under se dejaron ver en el hoy clásico del rock del cono sur: “El Ritmo Mundial” de Los Fabulosos Cadillacs. En Chile, fue un año más bien de transición, marcado por el anterior éxito de Los Prisioneros (con “La Cultura de la Basura”, en 1987), y la aparición de ritmos que serían la base para el devenir de otras músicas ya en democracia, como el debut de De Kiruza, con todo su sincretismo soul y de fusión latinoamericana, y Cometa, pioneros –junto a Fulano- del jazz rock criollo.

Sin más preámbulo, los dejamos con nuestro playlist dedicado a 1988, el primero de una colección con lo mejor que ha dejado el rock, año tras año.

Por César Tudela B. / Patricio Avendaño R.

Streaming: Escucha completo “8”, el nuevo álbum de Incubus

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Día de lanzamiento del esperado retorno de los californianos, del cual les habíamos mostrado varios adelantos, y que cuenta con la colaboración de Skrillex y Dave Sardy en la producción.

Como suponíamos, viene acentuado en cuanto un regreso a las guitarras de peso como se había anticipado en algunos tracks, aunque el cambio tampoco se muestra tan radical conservando también la línea más pop y melódica de sus últimas placas. Mientras lo analizamos más a fondo, te lo dejamos completo para su escucha vía Spotify.

Te recordamos que la banda vendrá a presentarnos este disco y otros clásicos en su nueva visita a Chile.