“Pop”, la continua redefinición del sonido de U2

“Pop”, la continua redefinición del sonido de U2

La banda irlandesa es mucho más que “Achtung Baby” y “Joshua Tree”, pese a que muchos de sus trabajos fuera de la frontera del rock sean poco valorados; y dentro de aquella categoría, “Pop” debe ubicarse en la cima. Situado después de “Zooropa”, en esos cuatro años de transición, U2 siguió adelante con su proceso de redefinición de sonido, influenciado por recursos electrónicos que permearon buena parte de lo que ocurrió en el pop de los ’90.

Con los productores Flood, Howie B (el cerebro de los samples y ritmos electrónicos) y Steve Osborne, U2 incorporó elementos que hasta ese momento le eran ajenos, como los loops, las baterías programadas, las secuencias y samplings. A la banda siempre le atrajo este mundo de escenarios inmensos, con muchas luces y ruidos, y con “Pop” la experiencia del dance y el tecno se llevaría al extremo.

Y el tema de entrada lo resume muy bien. “Discoteque” es una genial canción de guitarra acústica distorsionada y ritmo tecno, y “Do You Feel Loved” es muy potente gracias al bajo distorsionado y una guitarra wah wah que le da carácter a la canción. “Mofo” es un experimento que Bono dedicó a su madre; también es muy rítmica en su estética dance, pero equilibra bien con la batería acústica, secuencias y guitarra sampleada. Con esta canción abrían el tour “Popmart”. El segundo single “Staring at the Sun” es más fiel al sonido clásico, con guitarras acústicas y un riff eléctrico distorsionado, aunque el estribillo no acaba de conectar. “Last Night on Earth” es más lisérgico, con un bajo distorsionado de aire funk.

La segunda mitad del disco suena más experimental y oscuro, con acercamientos al trip hop. “Gone” explora el krautrock, especialmente en la rítmica que suena a Can. “If God Will Send His Angels” es parte del territorio conocido de U2 y una de las canciones en las que Bono más se luce. Tras dos experimentales como “Miami”, corte que sí tiene el groove de la electrónica con ese loop de batería distorsionado, y “The Playboy Mansion”, llega lo mejor del álbum: “If You Wear That Velvet Dress” destaca con esa atmósfera misteriosa que fortalecen los teclados de Marius De Vries, junto a una guitarra fantástica. “Please” sobresale por la sección rítmica sólida y es la única que retoma el carácter político de la banda. El cierre es con “Wake Up Dead Man”, la que nació como una canción mucho más rápida en las sesiones de “Achtung Baby”, pero la congelaron; luego evolucionó en una composición más oscura durante los ensayos de “Zooropa”, pero no quedó seleccionada en esa ocasión. Luego de casi una década, entró en “Pop” como un soul oscuro y una reflexión espiritual muy profunda por parte de Bono. El disco cierra absolutamente distinto a como empezó y eso tiene múltiples lecturas; una de ellas es que nunca lograron ensamblar el álbum o, como señaló The Edge en la autobiografía “U2 by U2”, el disco se inició con un concepto escapista, pero fue derivando en la compresión de que no hay escapatoria de la dura realidad.

El manager Paul McGuinness señaló, años después, que hubo “demasiadas manos revolviendo el caldo” y la inclusión de varios temas de “Pop”, con versiones distintas a la original en siguientes recopilatorios, es un indicador que la banda nunca quedó conforme con el resultado. Casi todas las certezas del sonido de U2 sufrieron algún procesamiento, incluyendo la batería, la guitarra de The Edge y el bajo de Adam Clayton, con la sensación de que a cada tema le faltó un remate. El quedar a medio camino y que varias canciones reflejaran una identidad distinta al U2 de siempre, hace que este disco sea menos estimado, no valorándose el riesgo que tomaron al acercarse en profundidad a los terrenos tecno rock, de la electrónica, el dance y el rock alternativo, justo en la época en que el género era amo y señor. U2 ya eran grandes estrellas y pretendían llegar a un lugar aún más luminoso, solo para constatar que la luz no brilla eternamente.