“Power Up”: el regreso de AC/DC

“Power Up”: el regreso de AC/DC

Muy largos se hicieron los seis años desde la llegada de Rock or Bust (2014), en que no fue descabellado pensar en el consiguiente fin de AC/DC; proceso que calificó como la peor crisis de los australianos. Malcolm Young presentó una demencia que lo obligó a retirarse en 2014, antes que entrasen al estudio, y falleciendo en 2017; su lugar desde entonces siendo cubierto por su sobrino, pocos años menor, Stevie —el mismo que tomó la guitarra rítmica para el tour de 1988. Phil Rudd acusado de amenazas y posesión de drogas, que lo tuvo alejado nada más terminó de grabar la batería del ya mencionado Rock or Bust; siendo reemplazado por Chris Slade, quien fue parte de la banda entre 1989-94. Cliff Williams, en el bajo, que expresó su deseo de retirarse al finalizar el pasado recorrido promocional —el cual, contra la patente tradición, ni siquiera tuvo su correspondiente registro en home video. Brian Johnson, en voces, corriendo el riesgo de quedar sordo si seguía exponiéndose a los conciertos; Axl Rose recibiendo el llamado de emergencia, para las últimas 23 fechas repartidas entre Europa y Estados Unidos (2016).

El único incólume allí parecía ser Angus Young, mostrando la misma energía y sin inmutarse por cada uno de los cambios. Siguió todo tipo de rumores, teniendo mayor aceptación una futura grabación para otro álbum; contemplando en el micrófono al frontman de Guns N’ Roses, negado pocos días atrás por el encargado de las seis cuerdas: “Estoy agradecido que nos haya ayudado a terminar nuestros compromisos, pero él tiene su propia vida”.

En agosto de 2018, en tanto, se filtraron fotografías en el Estudio Warehouse de Vancouver —sitio que ha albergado las grabaciones a partir de Stiff Upper Lip (2000); donde se supuso que estaban llevando a cabo nuevas sesiones, regresando los rezagados: Phil Rudd y Brian Johnson, además de confirmarse a Cliff Williams. Situación que se mantuvo sin mucho desarrollo hasta septiembre de 2020; cuando, mediante sus redes sociales, dieron el aviso de una nueva producción: Power Up, bautizado con una temática eléctrica que no se veía desde Flick of the Switch (1983). Suceso mayor que sacudió los medios, apoyado por propaganda gráfica y proyecciones luminosas en diferentes puntos del globo: la 16ª muestra del catálogo internacional, cuya fecha de publicación quedó pactada para el 13 de noviembre —a través del sello Columbia; contando tras las perillas, al igual que sus últimas dos entregas, con Brendan O’Brien. La tarea de la mezcla quedándole como de costumbre, desde 1990, a Mike Fraser.

El adelanto formal encomendándoselo a Shot in the Dark, que no demoró en estrenar clip; dirigido por David Mallet, colaborador de larga data. Cómo no; refrescante y conservando la vibra marca de fábrica de AC/DC, en poco más de tres minutos de duración —dimensión que tiene el resto del nuevo material, exceptuando los cuatro minutos de Rejection. Sindicada por Angus como “título que es un poco descarado, porque a todos nos gusta un trago por la noche; unos ‘shots’ en la oscuridad”. Prestándose para ambientarlo en un escenario apenas iluminado, en predominancia por luces de neón rojo; concepto que se enlaza con la portada, que a primera vista pareciera no contener nombre en cuestión —pero que sí aparece, vertical y solapado, como PWR/UP en dos de los road case. Una sesión minimalista filmada en Ámsterdam, sin personas alrededor, como no se veía desde los videos de Back in Black (1980) —obedeciendo al distanciamiento social, debido a la pandemia mundial del Covid-19.

Y todo inicia con un gancho de derecha, otorgado por Realize; dando a entender que nada cambia de la fórmula sonora, Angus como siempre filoso —secundado por Brian en excelente forma. Through the Mists of Time juega como la ligereza melódica, como antes lo fue Rock the Blues Away (2014) y Anything Goes (2008). Kick You When You’re Down baja las pulsaciones hasta lo monolítico, las segundas voces teniendo preponderancia para aumentar la evocación; mientras que Witch’s Spell pone el pie en el acelerador, Demon Fire guarda reminiscencia hacia Safe in New York City (2000). Wild Reputation, algo que podría describirlos a ellos mismos, antes del riff llamativamente dulzón de No Man’s Land; para recuperar lo áspero en Systems Down. La recta final quedándole a Money Shot y Code Red —esta última con pasajes familiares a Stand Up (1985).

Una colección de doce temas, resultando curioso que no exista pista homónima; repitiendo los infrecuentes casos de Blow Up Your Video (1988) y Powerage (1978). Como así ninguna canción que tenga de por medio las palabras “rock”, “rock ‘n’ roll” o derivados; recurso cliché que recuerda a Pomelo, el personaje creado por el humorista argentino Diego Capusotto —las únicas otras veces que tampoco ocurrió siendo en Fly on the Wall (1985), el ya citado Flick of the Switch y Highway to Hell (1979).

Al igual que su antecesor, Power Up echó mano a material previamente escrito sólo por Angus y Malcolm; esta placa siendo dedicada para él —tal como Back in Black lo fue para Bon Scott. Trabajo sincero, como dicta su propia tradición, y que contra pronóstico los trajo hasta la tercera década del siglo XXI; cuando le restan tres años para cumplir medio siglo de carrera. Algo siempre bienvenido y recibido de brazos abiertos, ya que desde mediados de los 90’s no es cosa de todos los días poder brindar por un nuevo lanzamiento de AC/DC; en especial este que hizo dejar atrás tiempos turbulentos, teniendo aquel valor agregado.