«Read in Blood: 40 años del clásico de Slayer»: Observando el núcleo de un clásico atemporal

«Read in Blood: 40 años del clásico de Slayer»: Observando el núcleo de un clásico atemporal

Santiago-Ander Editorial se ha caracterizado por ser una de las iniciativas literarias que da un amplio espacio a diversos autores para que exploren temáticas musicales de distintos géneros. Recientemente, se ha agregado una nueva publicación a su catálogo, con la reedición de uno de los libros que analizó a fondo un clásico del thrash y del metal en general, de la mano de Patricio Jara.

Cuatro décadas después que «Reign in Blood» redefiniera el thrash metal, Jara propone en «Read in Blood: 40 años del clásico de Slayer» una revisión al viaje profundo que realizó 8 años atrás, cuando se adentró en el corazón de este disco icónico. El libro se caracteriza por una mirada introspectiva y apasionada, donde una investigación meticulosa se combina con su experiencia personal, entregando una obra que no solo repasa la historia de la banda, sino que también captura la intensidad de una generación de fans que no podría desconocer los riffs de uno de los discos más influyentes de la música agresiva.

La narración no solo contempla la historia del disco y la banda de Tom Araya; también se analiza el contexto cultural de 1986, y un análisis a sus tracks realizado por músicos de la escena local. Uno de sus puntos a favor y que deja la obra como un título que cualquier persona puede disfrutar, es que no hay un enfoque total a los aspectos técnicos del sonido y la composición, sino que las experiencias personales de quienes han vivido el fenómeno Slayer es igual de relevante, generando un relato cercano con el que no es difícil empatizar.

Elementos como el sonido, arte y letras son examinados por voces especializadas y un testimonio personal que ofrece un enfoque completo y que no cae en el recurso de la nostalgia, mostrando cómo «Reign in Blood» se convirtió en un referente cultural más allá de la música. ¿Quién que no sea cercano al mundo del rock no podría reconocer una carátula tan icónica como la del disco, o el logo de la banda que forma un pentagrama con espadas? Aquí se da un trasfondo al cómo la imagen establecida por la banda terminó transformándose en parte fundamental de la historia de la música moderna (y revolucionaria).

El texto no deja de lado el contexto político y social de aquél entonces, donde el conservadurismo americano, la dictadura en Chile y la Guerra Fría dificultaban el acceso a propuestas como la de la banda, pero que de alguna forma se abrió paso entre jovenes que descubrieron un espejo social en medio de una época de tensión global y local, haciendo que la obra de Slayer adquiriera un valor histórico y simbólico más allá de lo musical. La crudeza de letras como «Angel of Death», «Piece by Piece» o «Altar of Sacrifice», entrelazada con las guitarras de King/Hanneman y la batería veloz de Lombardo, sólo prendieron el fuego interno de oyentes curiosos que se dejaron encantar por una oscuridad que hasta entonces seguía siendo un acto novedoso.

El texto logra escatar la memoria de un álbum fundamental del metal mundial y entrega una experiencia de lectura apasionante para no solo los que ya conocen a la banda. Jara elabora un testimonio cultural que funciona como memoria viva y fuente de inspiración que sigue latiendo décadas después. Esto puede comprobarse en la extensa larga de bandas contemporáneas que citan a Slayer como una influencia (Gojira, Lamb of God, The Haunted o incluso Deftones), por lo que es evidente que la marca de Slayer no se borrará jamás.

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Javier Bravo

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