Symphony X regresa a Chile en julio para presentar su tour Odyssey Through the Underworld

El regreso a Chile de una de las bandas más diestras e importantes del metal progresivo mundial ya es todo un hecho. Así lo ha confirmado la productora a cargo: Symphony X vuelve a Chile y esta vez para rememorar grandes álbumes de su carrera.

La banda, liderada por el guitarrista Michael Romeo y el cantante Russell Allen se ha logrado consolidar como una máquina que combina la excelencia de sus músicos con la frescura y capacidad de sorprender y en este tour en particular, lucen lo mejor de su carrera con canciones como Evolution, Sea of Lies y The Odyssey en el tour que han denominadoOdyssey Through the Underworld Tour

La banda, que a la fecha contabilizan 13 producciones,  llega a Chile después de 3 años de inactividad, el 31 de julio al Club Blondie.

Recientemente el guitarrista Michael Romeo confirmó que la banda tiene planes para empezar a componer un nuevo álbum.

Entradas a la venta en TicketHoy.cl. Sin cargo en Tiendas RockMusic de Eurocentro y Portal Lyon desde el miércoles  22 de mayo.

Valores

Preventa: $20.000 (disponible sólo en tickethoy.cl hasta agotar stock limitado)
General: $25.000

Día del show: $30.000

*Valores no consideran cargo por servicio
*Evento para mayores de 14 años

Slash ft. Myles Kennedy and The Conspirators en Chile: viviendo el sueño

Una consolidada carrera ha hecho de Slash uno de los mejores guitarristas que vio nacer la última parte del siglo XX. Aunque por mucho tiempo estuvo alejado de la banda que lo lanzó a la fama, trabajó para hacerse un nombre por sí solo, transformándose en el ser completamente seductor que es hoy sobre el escenario, usando como herramienta su maestría aplicada a las cuerdas. De esto fuimos testigos, otra vez, en el show que presentó junto a Myles Kennedy and The Conspirators, como parte de la promoción de su último trabajo “Living the Dream”.

Cuando faltaba casi una hora para el show, el Teatro Caupolicán ya estaba al 80% de su capacidad, buena afluencia que pudo apreciar el teloneo corto pero efectivo de Cler Canifru, una de las mejores sesionistas de nuestra escena y que acaba de estrenar su producción “Agenesis”. A pesar de los pocos minutos que tuvo, logró la completa atención del público, que no dudó en aplaudirla y levantarle el pulgar a su presentación.

Fotos por Jerrol Salas

Y tras la chilena, portando su inconfundible sombrero y su Gibson, Slash dio el vamos a un show que estaría plagado de riffs y punteos propios de un héroe de la de la guitarra. La rockera “The call of the wild” dio el vamos a la velada, la que estaría cargada de optimismo, de buena onda, con un ánimo siempre en alto. “Standing in the sun”, “Back from Cali” y “Boulevard of broken hearts” aceitaron el inicio con estructuras cargadas al rock clásico y con espacios para el lucimiento del guitarrista nacido en Londres. Más avanzada la noche, el bajista, Todd Kerns cantó “We’re all gonna die” y “Doctor Alibi” con toda la fuerza de un rockero de cepa, para luego llegar a “Wicked Stone” y vivir otro momento sublime: dentro del tema, Slash se despachó un riff de varios minutos, mientras sus colegas le hacían el apoyo sosteniendo la base rítmica. Los ojos, las cámaras, el centro del escenario eran para quien forjó el gusto musical de toda una generación ’80-’90, y que se dio cita en el teatro para aplaudir, por más de 1 minuto, tal demostración de vigencia y solidez. Fue uno de los pocos instantes “egocéntricos” de la jornada. La banda tiene un fiato logrado.

El momento fanservice de la velada llegó con “Nightrain”, el cariñito que le hizo Slash a los fans de Guns N’ Roses; aunque llevábamos mucho rato disfrutando un gran espectáculo, faltaba el bocado del pasado y, aunque fue solo una degustación, se disfrutó a mil. “Starlight”, otra evidencia de la facilidad con la que el guitarrista puede crear hits, “You’re a lie”, “Avalon” y “Anastasia” dieron por concluida una noche de calidad en versión rock. Esto se debe a la prolijidad sonora que ha logrado The Conspirators, quienes fueron un soporte muy profesional, con precisión única y compenetrados con Slash y Myles Kennedy; este último, dejó claro por qué es una de las voces de mayor reputación de esta década y por qué la gente lo quiere y respeta. Varios gritos desde la cancha, invocando a Alter Bridge, así lo sugieren.

No hubo pausas. Solo destreza y momentos álgidos, nunca se estuvo abajo. La gente se retiró contenta, aunque no faltaron las caras largas por la casi nula referencia a Guns N’ Roses. Si en el show de 2015, esta misma formación aupó la noche con 7 temas de los autores de “Appetite for Destruction” en el setlist, en esta ocasión no fue necesario sacar del sombrero las pistolas que dan cuenta del pasado de Slash. Eso sí, hay que reconocer un dejo de disgusto al no haber podido escuchar uno de los mejores riff de la historia del rock (el de “Sweet Child O’ Mine”), imperdonable para el fan que fue a ver al guitarrista solo por su glorioso pasado, sin embargo, Saul Hudson ostenta un creativo presente con este proyecto alterno, el que le permite tocar relajado y con la seguridad de más de treinta años de carrera. Slash no volvió a la jungla santiaguina, vino a vivir el sueño, acorazado con su eterna melena y, lo más importante, con el poder insoslayable de su guitarra.

Los Tres celebraron a teatro lleno los 22 años del gran “Fome”

“Imagine” de John Lennon, la misma que amenizó el éxtasis luego de la goleada del Liverpool al Barcelona en el estadio Anfield Road por Champions League, fue la escogida en la antesala de la presentación íntegra del disco Fome para distraer a los fanáticos que poco a poco colmaron el teatro Coliseo. El concierto estaba pactado para las 21:00 y los asistentes pedían a gritos a Los Tres. Luego de unos minutos de retraso la banda salió al escenario y sonó la introducción de “Claus”, la instrumental de la placa, para el deleite de la gente y comenzar a hacer rodar las 15 canciones del disco publicado el 25 de junio de 1997.

“Bolsa de mareo” y “Toco fondo” embelesaron el principio de una noche cálida en el recinto ubicado en Santiago Centro. Álvaro cambió su guitarra con el correr de los temas y en “Olor a gas” la fanaticada coreó a todo pulmón una de las canciones que ha sido versionada en varias ocasiones, siendo una de las más conocidas las del grupo mexicano Café Tacvba.  Con “Antes”, la gente se soltó mucho más y las plateas, llenísimas, acompañaron en cada momento a la banda con la letra y las palmas. Los oriundos de la región del Biobío le dieron todo el toque chileno y con los tiempos de las cuecas bravas a “Fealdad”, y “Jarabe para la tos” llenó de frescura a Titae quien se soltó, mostró su bajo y se acercó a sus fanáticos por todo el frente del escenario.

Los de Concepción son transversales, pues las personas que los acompañaron en la celebración de la cuarta placa de estudio fueron variadas, ya que hubo desde niños hasta abuelos en casi todas las localidades. Sin embargo, los que más disfrutaron de esta velada y se hizo presente en gran masa fue el adulto joven quien bailó y “vaciló” el trabajo que –para Henríquez- es la mejor obra de la banda.

“¡Puta el disco bueno, huevón!” se escuchó entre el público, recibiendo aplausos para que otro agregara en tono irónico: “¡qué disco más Fome!”, desatando la risa en el reducto, mientras afinaban la guitarra de Álvaro para tocar “Silencio”. “La torre de Babel” sirvió para todo, debido a que la gente zapateó, hizo un “mosh” y saltó, dejando en claro que la pista número 12 del LP es una de las más queridas.

“Pancho” bajó las revoluciones y tuvo un excelente juego de luces por parte de la producción, “Restorán” se coreó fuertemente mientras recitaba los tipos de comida Henríquez para finalizar con “Largo”. Disco tocado completamente de principio a fin. Sin embargo, la noche era joven y  todavía quedaban energías por parte del público como de la banda.

Menos de cinco minutos de descanso y Los Tres aparecieron nuevamente en escena. “Cerrar y abrir” y una olvidada como “Moizafela” empezaron a complementar la velada. Para el final, se guardaron dos canciones que ya están en el inconsciente colectivo de los chilenos como son “Déjate caer” y “La espada y la pared”.

Los hits del tercer larga duración cerraron una noche casi perfecta de los ‘penquistas’ quienes se dieron el placer de tocar una de sus obras culmines y considerada para los críticos como uno de los discos más influyentes en la historia de la música latinoamericana frente a sus fanáticos más acérrimos y con nuevas generaciones que ven en Los Tres a una banda incombustible y que de FOME no tiene nada.

Confirmado: Scorpions y Whitesnake llegan juntos a Chile

El hard rock clásico celebrará por partida doble en Chile con dos bandas que ya gozan de carácter legendario,. Se trata de los inmortales Scorpions que vuelven a nuestro país con una carrera plagada de éxitos, historia y grandes momentos, en el marco de su gira Crazy World Tour, donde vendrán además acompañados de los sólidos Whitesnake, una de las bandas más reconocidas del estilo a nivel mundial.

Los alemanes, que en su set se anotan éxitos imborrables como “Big City Nights”, “Still Loving You” y “No One Like You”,  “Rock You Like a Hurricane”, “Wind of Change” serán los cabezas de cartel celebrando además sus más de 50 años de carrera

Whitesnake, por su parte, sigue en alto gracias a la voz y el carisma del inigualable David Coverdale y con su nuevo disco “Flesh & Blood” justamente con salida para mayo de este año. A Chile presentarán un show que incluye canciones inmortales “Still of the night”, “Slow n’ easy”, “Is this love” y “Here I go again”, ente otros.

El show se ha programado para el 7 de octubre en el Movistar Arena y las entradas se venderán por Punto Ticket y puntos de venta físicos en Tiendas Hites y Cinemark habilitados de todo Chile. www.puntoticket.com/scorpions

 

– Preventa Exclusiva Clientes Banco de Chile desde el 13 de mayo  al mediodía.

Venta general el 15 de mayo al mediodía.

  • 20% de descuento pagando con tarjetas del Chile 3, 9 ó 12 cuotas sin interés. Máximo 6 entradas por cliente.
  • Paga hasta un 25% del valor total con Dólares-Premio.
  • Hasta agotar stock de 4 mil tickets.

Valores:

Localidad Precio Cargo Total
Cancha Vip $75.000 $11.300 $86.300
Cancha Vip Dscto. Banco de Chile $60.000 $11.300 $71.300
Platea Baja Diamante $70.000 $10.500 $80.500
Platea Baja Diamante Dscto. Banco de Chile $56.000 $10.500 $66.500
Platea Baja Golden $60.000 $9.000 $69.000
Platea Baja Golden Dscto. Banco de Chile $48.000 $9.000 $57.000
Platea Baja Silver $50.000 $7.500 $57.500
Platea Baja Silver Dscto. Banco de Chile $40.000 $7.500 $47.500
Silla de Ruedas + Acompañante $24.000 $3.600 $27.600
Silla de Ruedas + Acompañante Dscto. Banco de Chile $19.200 $3.600 $22.800
Cancha General $40.000 $6.000 $46.000
Cancha General Dscto. Banco de Chile $32.000 $6.000 $38.000
Platea Alta Golden $38.000 $5.700 $43.700
Platea Alta Golden Dscto. Banco de Chile $30.400 $5.700 $36.100
Platea Alta Silver $32.000 $4.800 $36.800
Platea Alta Silver Dscto. Banco de Chile $25.600 $4.800 $30.400
Tribuna $24.000 $3.600 $27.600
Tribuna Dscto. Banco de Chile $19.200 $3.600 $22.800

Conciertos que hicieron historia: la despedida de Soda Stereo

Estas líneas surgen de lo que he percibido estos días en la calle, en los fans que se me acercan, en la gente que me rodea y en mi propia experiencia personal. Comparto la tristeza que genera en muchos la noticia de nuestra separación. Yo mismo estoy sumergido en ese estado porque pocas cosas han sido tan importantes en mi vida como Soda Stereo. Cualquiera sabe que es imposible llevar una banda sin cierto nivel de conflicto. Es un frágil equilibrio en la pugna de ideas que muy pocos consiguen mantener por quince años, como nosotros orgullosamente hicimos”. Lo anterior, es un extracto de la carta abierta que escribió Gustavo Cerati y publicada el 1 de mayo de 1997, y que significó la separación –ya sabemos, no definitiva- de una de las grandes bandas de rock latinoamericanas de todos los tiempos.

Fue el 20 de septiembre de 1997 la despedida que sería la oficial de los escenarios de Soda Stereo, a pesar que varios de sus integrantes aseveraban que algún día podrían volver a tocar. “Yo me la paso despidiendo en los aeropuertos pero esta cosa es más magnánima. Se me ocurre que por mucho tiempo eso no va a pasar, pero no puedo asegurar que alguna vez nos encontremos y que queramos tocar juntos. Pero la idea, en todo caso, es que cada uno siga por su camino”, dijo en su momento Gustavo Cerati. Por su parte, Charly Alberti expresó que  “quizás algún día, en algunos años, nos cruzamos y nos den ganas de tocar y lo hacemos, pero hoy lo que estamos pensando es todo lo contrario”. 

El estadio de River Plate estaba colmado. No cabía más gente y las entradas en la reventa estaban por las nubes. Salen los tres al escenario y Zeta agradece a la gente y dice “cómo se agrandó la familia”. Gus, no se quedó atrás y como buen frontman y orador sus palabras nunca fueron al azar: “hola. Llegó la hora. Llegó el minuto. Segundo. Instante. Supongo que tienen sed. Soda Stereo. Buenos Aires, Argentina”. Con ese discurso dieron comienzo con la “Ciudad de La Furia”, sencillo del “Doble Vida”, para hacer explotar a todo el “Monumental”.

“El rito”, “Hombre al agua”, “(En) el séptimo día” y “Canción animal”, desataron la euforia de los más de 60 mil asistentes, que parecían, por momentos, millones. Solo algunos ripios en la sonoridad de ciertos pasajes en la guitarra y bajo en el inicio, pero nada que fuese a opacar la que sería la gran noche de los argentinos. Además, en el recital contaron con la colaboración de los músicos Axel Krygier en saxo y flauta; ‘Twetty’ González en teclados y Alejandro Terán en percusión y guitarra. Sin embargo, los tres hicieron variadas tareas en cuanto al sonido, pues realizaron las tareas multiintrumentistas en todas las canciones.

La noche fue la que siempre soñó la agrupación y la coronaron con varios éxitos, pero también con maneras diferentes como fue “Signos”. La canción del disco de 1986 fue tocada en una especie de versión “unplugged”, relajando el ambiente y bajando las revoluciones del reducto del barrio porteño de Belgrano.  “Zoom”, “Ella usó mi cabeza” (con violines incluidos), “Luna roja”, con un juego de luces impecable y “Té para tres”, siguieron. En “Sobredosis de Tv” invitaron a Richard Coleman, el fundador de las bandas Fricción y Los 7 delfines, además de ser un colaborador permanente en los proyectos de Cerati para contribuir en la guitarra de uno de los primeros éxitos de Soda.

En “Persiana americana” invitaron al escenario a Fabián Quintiero, quien fue parte de los primeros años de la agrupación tocando los teclados. “Yo te prefiero irreversible…” y el público enloqueció. Sin duda una de las mejores, por lejos, canciones del trío. “Un millón de años luz”, cerró lo que sería la primera tanda de canciones. La segunda parte, contempló “Remolinos” y “Primavera Cero”, para que en la tercera parte y final dejaran a “Cae el sol” y la magistral “De música ligera”, que hizo temblar el estadio Antonio Vespucio Liberti. “No solo no hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo; algunos siguen hasta hoy. ¡Gracias totales!”, con esas palabras, que ya se volvieron inmortales con el paso de los años, selló lo que sería -supuestamente- el último concierto de Soda Stereo.

El 20 de septiembre será recordado por ser la despedida de los escenarios de Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio como todos los conocemos, donde tocaron 27 canciones, repasando la gran y nutrida discografía que ostentaron por más de 15 años. No obstante, elegir esa fecha estuvo calculado desde antes, pues al día siguiente (21) comenzaría la “Primavera cero” de una de las más grandes agrupaciones del rock latinoamericano. Incluso, el regreso que tuvieron a los megaconciertos fue un 20 de septiembre, pero del 2007 para la gira “Me verás volver”, dejando prácticamente sin efecto el nombre elegido hace más de dos décadas. “Todo comenzó en la pileta del estadio de River (Plate) y terminó en el estadio de fútbol”, dijo Alberti sobre lo que fue el inicio y el final de la banda en el coliseo del “Millo”.

Cler Canifru se suma al show de Slash en Chile

Viernes 10 de mayo / Teatro Caupolicán

Tal como les hemos informado, Slash, el guitarrista de Guns n’ Roses, llegará a Chile el viernes 10 de mayo para presentar su último trabajo “Living the dream”. Desde ya se espera un Caupolicán lleno dado a su trascendencia en la escena rock y sus importantes colaboraciones, lo que lo convierte en uno de los guitarristas vigentes más reconocidos de los últimos 30 años.

Hoy, la producción ha anunciado a la nacional Cler Canifru como banda acompañante. Guitarrista, cantante, compositora y sesionista, Cler ha sido una figura relevante dentro de la escena nacional gracias a su paso por Murciélago, Hidalgo y Lilits. Con su reciente producción, titulada “Agenesis”, ha dado otra muestra de rock, letras grunge, mezcla de estilos, espontaneidad y excelente cuidado de los detalles, lo que la hace punto interesante para que más público pueda apreciar la garra rock que lleva dentro.

Será, además, un buen complemento para la impronta de Slash & The Conspirators, cuya presencia, solos y riffs han sido parte de la banda sonora de la vida de muchos fanáticos del rock alrededor del mundo. Sus más de 100 millones de copias vendidas, premios y récords en plataformas como Youtube dan cuenta de esa trayectoria.

Ahora es momento de recibir su nueva entrega, en una de las experiencias que se perfilan como ineludibles para la temporada 2019 de conciertos internacionales en Chile. Estamos viviendo el sueño, “Living the dream”, con Slash como protagonista. Todos invitados.

Venta de entradas en Puntoticket.com, y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí

Venta sin cargo por servicio en The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon) sólo en efectivo.

Link directo: www.puntoticket.com/slash

VIDEOS: Blink-182 tocó completo por primera vez su álbum “Enema of the State”

Blink-182 finalmente hizo lo que muchos fans esperaban. Los pop punk rockers tocaron ‘Enema Of The State’ en su totalidad para marcar los 20 años del álbum.

Antes del histórico aniversario del 1 de junio, los íconos del pop-punk tocaron el registro mientras encabezaban el festival Back To The Beach de California durante el fin de semana.

Si bien este disco presenta actualmente temas que ya tocan en us giras, como ‘What’s My Name Again’ y ‘All The Small Things’, el álbum que se escuchó también brindó a los fanáticos la oportunidad de escuchar pistas que generalmente no incluyen actualmente. Es así como además estuvieron tocando por primera vez ‘Aliens Exist’ sin el ex guitarrista Tom DeLonge, y ‘Going Away To College’ se tocó  en vivo por primera vez en cuatro años.

Recordemos que además un nuevo álbum de Blink se espera para finales de este año, que vendrá a suceder a  ‘California’ de 2016.

Te dejamos videos de la presentación completa, tema por tema, del disco de 1999.

Meshuggah en Chile: la matemática de la luz

Desde temprano el coliseo ubicado entre las estaciones de Universidad de Chile y Moneda comenzó a llenarse. La noche marcó una temperatura agradable a pesar de que los últimos días habían sido fríos. Los encargados de abrir la primera jornada en Chile de los suecos fueron la banda nacional All Tomorrows, quienes  brindaron un explosivo y muy buen aperitivo a los asistentes quienes los apoyaron en todo momento, dejando en claro por qué son uno de los números más aplaudibles por la crítica nacional y foránea.

Eran las 21:30 en punto y ya había sonado en los parlantes, repetitivamente, “Ma Baker” de Boney M., cuando Meshuggah hace su ingreso al escenario del Teatro Coliseo completamente colmado. Unos breves saludos y comienza el show. Iniciaron con “Pravus” del “obZen” encendiendo a sus seguidores que empezaron a mover al unísono sus largas melenas. Jens Kidman, el frontman de los suecos, comenzó a mirar desafiante cada vez que se daba un respiro en las líricas y eso, con el juego de luces tan propio de la agrupación, fue una catarsis. “Born in dissonance” y “The hurt that finds your first” dejaron claro que la noche estaría extrema y bien pesada.

“Rational Gaze” hizo lucir a plenitud lo que es el show de luces que ostentan los oriundos de Umeå. Desde las plateas hasta la cancha que estaba completamente saturada y con un piso resbaladizo, que hizo que muchos de sus asistentes cayeran debido a los líquidos de cebada que se acumularon en ciertos lugares del recinto, no fue excusa para saltar y moverse con la matemática de “Clockworks” y “Violent Sleep of Reason”, nombre y canción del octavo y último larga duración de los formados en 1987.

Meshuggah en Chile, fotos por Jerrol Salas

Luego de un muy breve descanso, la banda volvió al escenario donde interactuaron sus integrantes con parte del público, regalando uñetas y algunas miradas a ciertos fanáticos que fueron los que más energía derrocharon en la primera fila. Si bien algunos problemas técnicos afectaron el micrófono de Kidman, no fue impedimento para que las guitarras, batería y bajo sonaran con la potencia necesaria.

“Lethargica” reanudó la energía en los asistentes siendo el preámbulo para una de las canciones más esperadas por la fanaticada como es “Bleed”. La tercera pista del “obZen” tiene un gran recibimiento por la fanaticada la cual gustó y cantó con los más de siete minutos que duró el track. Un gran momento de la primera jornada. “Demiurge” del LP “Koloss” fue la que eligieron para el cierre de la primera jornada de Meshuggah, dejando la vara demasiado alta para lo que debiese ser la segunda fecha que está contemplada para la noche del sábado en el mismo Teatro Coliseo.

Si bien los suecos tuvieron pequeños problemas de sonidos, específicamente en el micrófono, eso solo fue un detalle de una noche redonda en la cual repasaron gran parte de su amplia discografía. Los suecos, con el virtuosismo de cada integrante, sumando un espectacular y meticuloso juego de luces, muy bien tomado de lo que ha sido la escuela de Nine Inch Nails y Prodigy, premió a un público que ya se está acostumbrando a verlos cada tres años por estas latitudes y donde su fanaticada está creciendo por miles. Meshuggah, con sus más de 30 años de experiencia, demuestra cada vez que son un espectáculo sólido y que merece ser presenciado en un recinto más grande, pero que no deja de invalidar que en el Coliseo se disfruta como si estuviesen tocando en alguna localidad de Europa del Norte.