Silver Talon: Decadence and Decay (2021)

Silver Talon: Decadence and Decay (2021)

M-Theory Audio, 2021

Su primer EP Becoming A Demon, los puso en la ruta; recibió buenas críticas y dejó la mesa servida para esperar con atención una siguiente propuesta. La grabación de este Decadence And Decay tuvo varios contratiempos; el más relevante tuvo que ver con guitarrista fundador Sebastián Silva, quien estaba en Europa teloneando a King Diamond. En ese momento, Donald Trump decide que para ganar unos cuantos votos tenía que endurecer la política inmigratoria, y como consecuencia, Sebastián (mexicano), no pudo regresar a Estados Unidos. De emergencia, la banda tuvo que reclutar al guitarrista Devon Miller, lográndose una química más que satisfactoria y quedándose en la formación como tercer guitarrista. Así es como la novel banda termina imitando en formación a Maiden y Helloween.

Solucionados los problemas, la agrupación entró al estudio y produjo un set de temas que llaman poderosamente la atención. ‘Deceiver, I am’  da muestras de lo que vamos a escuchar en los próximos 48 minutos; canciones complejas, con varios solos de guitarra, cambios de ritmo y diferentes secciones dentro de la misma canción. La voz y la forma de cantar de Wyatt Howell está completamente  influenciada por Warrel Dane y es muy contundente para empezar. Igualmente rápida es ‘Resistance 2029’, aunque con más elementos progresivos, incluso una parte lenta y casi acústica en la mitad; destacar que entre los solos del tema, hay uno muy ilustre…nada menos que de Andy LaRoque, mano derecha de King Diamond desde hace mucho tiempo. Hay que ver qué cualidades tendrá esta banda para exhibir tal honor en su placa debut.

Otra de las influencias notorias en la banda, es Queensrÿche y esto se demuestra en ‘As The World Burns’, bastante más progresiva, mientras que una de las favoritas es ‘Next To The Sun’, con un inicio españolado que luego pasa por diferentes fases, cada vez más sucias y con un estribillo excelente, al estilo de Dream Theater de la época de Images. Este tema muestra fortalezas que pueden ser muy explotadas en el futuro. ‘Divine Fury’ recuerda a Marty Friedman, Jason Becker y otros virtuosos de finales de los ’80, y juega con un estribillo pegajoso y con coros emotivos. Es oscura al mismo tiempo y usa el poder de las tres guitarras para convertir su rabia en un inmenso tema. En ‘Kill All Kings’ los estadounidenses suenan a power metal  melódico y oscuro, con tal diversidad de estilos que hace difícil clasificarla. ‘What Will Be’ es una balada muy bella, con acústicos que le dan épica, tanto como la interpretación del vocalista Wyatt Howell, el que no va a pasar desapercibido en la escena. El tema que cierra  es ‘Touch the Void’, con toques progresivos que  desgarran en rabia y una instrumentación más death.

La producción es impecable y es por cuenta de la propia banda y del productor Zack Ohren, habitual en bandas estadounidenses de metal extremo.

Si extrañas a Nevermore o los primeros trabajos de Sanctuary, o los primeros Queensrÿche, esta es tu banda. Todos los temas rebosan energía, calidad compositiva y un toque oscuro en la forma de cantar. Las canciones no se ciñen a los esquemas típicos, lo que hace que el disco aguante muchas escuchas sin resultar aburrido. Tiene sus toques progresivos y riffs  que rozan el thrash. Aquí hay habilidad, creatividad y futuro para el metal. Enhorabuena.