Ska-P en Cosquín Rock Chile: Estampida triunfal

Ska-P en Cosquín Rock Chile: Estampida triunfal

La banda de ska punk española repletó el Movistar para interpretar grandes clásicos y nuevas canciones en la primera jornada de Cosquin  

Eran pasadas las 22:00 y la gente estaba impaciente. Chancho en Piedra había dejado la vara muy alta y la gente quería seguir disfrutando. Pifias y pifias pedían que salieran luego Ska-P. Hacía calor y nadie quería perderse uno de los carteles más esperados del Festival Cosquín.

22:15 y los españoles hacían su salida y el Movistar se venía abajo. Joxemi y Pulpul lideraban la entrada para comenzar con “Poder pa’l Pueblo”. La audiencia comienza a enloquecer para que los españoles luego sucumban todo con toda la fuerza y poder de “Estampida”. “Eh no, basta ya, ven unámonos / Eh no, basta ya, organización/ Eh no, basta ya, ven unámonos / Eh no, basta ya, organización”, coreaban las personas y el show comenzaba notoriamente a subir de nivel.

No había nadie sentado como en los otros shows. Todos de pie y bailando el ska de los españoles. Mensajes políticos en las pantallas acompañaban cada canción, el concierto debía ser completo y los dardos a la Monarquía española y a Franco no se hicieron esperar. Ya habían dicho que ellos decían las cosas tal cual como las pensaban pero que siempre te dejaban pensando en qué es lo que querían decir. “Tumba tumbaremos al depredador” y chicos y grandes no paraban de cantar. El show de los españoles es sólido. No fallan y no caen en clichés para conquistar a sus fanáticos.

Sacar provecho a los mensajes políticos son los mejores recursos que tienen los españoles a la hora de demostrar su descontento tanto al sistema como a las clases dirigentes. Los disfraces tampoco fueron exentos del show. Cada vez que podían se animaban a mostrar uno, en el cual lanzaban sus dardos tanto como al derecho de admisión, como a los que mandan los países. El movimiento 15M español fue uno de los momentos en los cuales se mostraron imágenes que recorrieron la historia de esta organización que sigue luchando en España por sus derechos. También hubo un momento para los pueblos originarios, pues en la antesala de celebrar un nuevo “día de la raza” o el “encuentro de dos mundos”, Pulpul recordó “que nuestros antepasados vinieron a destruir a los pueblos originarios. Ahora, son las corporaciones quienes los saquean”, mensaje directo y que la gente lo recibió con aplausos y una que otra botella voló por los aires en señal de disgusto.

El show fue completo. No se retiraron en ningún momento del escenario y ya que esta vez debían respetar un horario y le mencionaron al público que no querían que los pidieran de nuevo salir a tocar sino que querían tocar de corrido para respetar el tiempo que les tocaba a los Auténticos Decadentes. “Cruz, oro y sangre”, supuestamente sería la última, pero como supieron organizar su tiempo, “El Vals de Los Obreros” fue la canción que cerró nuevamente una participación monumental de los de Vallecas.

Show con muchos altos, algunos problemas de sonido, pero que supieron sacar adelante con entusiasmo y con canciones que no les fallan y que celebran con un desplante escénico genial. Una estampida de canciones que los hace ser uno de los espectáculos más grandes de los festivales. Nada les faltó, solo un poco de tiempo más, porque recorrieron su discografía completa, incluso con canciones de su nuevo disco llamado “Game Over”. Pero como dijo Joxemi hace poco “esperamos venir solos el próximo año”. Esperamos lo cumplan, dicen muchos, porque la gente de este lado del mundo los quiere… y en demasía.

Por Bastián Cifuentes