«STATICA»: Bienvenidos al nuevo, extraño y alucinante nuevo sonido de Avenged Sevenfold o «¿Quiénes somos nosotros para juzgar»
Avenged Sevenfold acaba de lanzar STATICA, probablemente el trabajo más atrevido, experimental y alejado de su zona de confort de toda su carrera. Como era de esperarse, la ola de comentarios y hate en internet no tardó en aparecer. Y, en cierta medida, era completamente comprensible.
STATICA vuelve a poner sobre la mesa un debate permanente en el rock y el metal: ¿hasta qué punto un artista debe responder a las expectativas de su público? En una banda donde la autenticidad siempre ha sido un valor central, cualquier cambio importante suele interpretarse como una traición, incluso cuando nace de una inquietud creativa genuina. Avenged Sevenfold ha transitado con naturalidad por el screamo, el metalcore, el hard rock, el rock alternativo y el progresivo, saliendo prácticamente airoso en cada etapa. ¿Qué tal si los dejamos respirar un poco y vemos hasta dónde los lleva este nuevo experimento?
Hagamos un poco de historia: Frank Zappa fue considerado incomprensible por buena parte del público debido a su mezcla de rock, jazz, música contemporánea y sátira. The Beatles pasaron de ser un grupo de pop a crear discos increíbles y experimentales para su época como Sgt. Pepper’s o Revolver, generando desconcierto entre muchos seguidores. Swans transformó radicalmente su sonido en varias ocasiones, y muchos aún siguen sin entenderlo, mientras que System of a Down fue criticado en sus inicios por romper con las estructuras tradicionales del metal.
No todas las apuestas arriesgadas terminan siendo obras maestras, pero juzgarlas desde la primera impresión también ignora cómo evoluciona la música. Muchas de las propuestas que hoy consideramos esenciales fueron recibidas con burlas o rechazo cuando aparecieron.
Sí, por momentos STATICA parece un androide de Auto-Tune en esteroides; en otros, la mejor resaca de una rave electrónica. Pero también hay destellos realmente brillantes: la melancolía fantasmal de «LIGHTS», los solos abrasivos y alucinantes de «REJOICE» o el ritmo frenético con sintomas latinos de «ASHES». Es un disco de mucha electrónica, synthwave y hasta guiños de euro-beat, pero la batería y las guitarras siguen siendo el eje gravitante del disco. Dale más bajo, batería y una guitarra a Daft Punk y probablemente obtendrías algo parecido. En varios pasajes, STATICA incluso se atreve a ir más allá de la estética futurista de Interstella 5555 o aquellos experimentos que también inmortalizarán a los franceses.

