The Afghan Whigs en Chile: Domingo sangriento

The Afghan Whigs en Chile: Domingo sangriento

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The Afghan Whigs de verdad que nos sorprendió. Una visita poco esperada para una banda reunificada recientemente finalmente se convirtió en uno de los mejores shows del año, donde por sobre todas las cosas la potencia y el profesionalismo en cuanto a sonido, además de la tremenda garra de sus músicos (y del vozarrón del gran Greg Dulli, hay que decirlo), nos dejaron dividendos espectaculares en su reciente pasada por el Amanda, donde llegaron promocionando su notable regreso tras 16 años de silencio discográfico, con su reciente “Do to the Beast”.

A las 21.35 arrancaba todo en un expectante recinto, que no estaba copado para nada, al contrario, había bastante espacio para moverse tanto como para llegar al borde del escenario, que fue más o menos donde pudimos presenciar el show. El arranque, eso sí, dio para que mucha más gente se acercara desde los niveles superiores hacia abajo del recinto de Vitacura.

Tras la grata intro de violín a cargo del experto en vientos y teclados Rick Nelson, que parecía abrir un concierto de música clásica, la imponente y blusera ‘Parked Outside’, la apertura justamente de su nuevo álbum que los trajo a Chile abría su show y de inmediato pudimos dar cuenta que el concierto sonaría  brutalmente fuerte y poderoso. Las tres guitarras de verdad que marcaron presencia durante todo el show, haciendo gala de cada uno de sus músicos, que estaban prendidísimos, sobre todo los más jóvenes como el guitarrista John Skibic que se adueñó del lado izquierdo del escenario con sus peculiares movimientos y sus gafas oscuras y el batero Cully Simington, que cual Keith Moon (The Who) prácticamente destrozó su batería (solía tener puestos unos protectores de oídos, los cuales volaban fuera de su cabeza a ratos y volvían constantemente con todas sus sacudidas de brazos).

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Mas del nuevo con la inquieta ‘Metamoro’ y luego ‘Fountain and Fairfax’ daba pauta al primer saludo de Greg Dulli a su público; Le siguió ‘Debonair’ y una increíble performance para ‘Turn On the Water’ del “Congregation” (1992), anunciado por el propio vocalista (y con un pequeño guiño a ‘Helter Skelter’ de The Beatles), con un Greg Dulli que tan en forma no mantiene su físico, pero sí su voz a sus casi 50 años. Luego llega ‘Uptown Again’ y el espectáculo ya nos tenía vueltos medios locos a todos, sobre todo por el sonido que emanaba producto del gran fiato instrumental.

‘Algiers’ fue muy vitoreada, otro de los grandes cortes del nuevo disco, con su letra de temática melancólica y existencialista, Dulli se mostró muy carismático y bromista, a ratos se acercó lo suficiente al escenario como para dedicar temas a sus fans más cercanos, mirando fijamente e incluso a ratos buscaba en las botellas de cerveza vacías de adelante a ver si quedaba algo, pese a que las minerales fueron su fuente de refresco, pero seguramente pensó que ese show ameritaba algo de alcohol aunque fuera.

Más sorpresas llegaban con su cover de Fleetwood Mac ‘Tusk’ pegado a ‘I Am Fire’ y la grandiosa ‘Gentlemen’ de su disco del mismo nombre de 1993, las ejecuciones seguían muy fieles en cuanto a sonido y el fiato como grupo solo crecía con el pasar del show, un verdadero regalo de destreza y de resistencia pese a la longevidad de algunos músicos, como es el caso del bajista John Curley y el guitarrista Dave Rosser, muy compenetrados con todo y claramente los grandes gestores de esta gran puesta escénica y dejando de manifiesto su mando de la banda en vivo.

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Al final que se le haya olvidado la letra de ‘Son of the South’ a Greg Dulli al grado que tuvo que parar la canción sólo quedo en la anécdota (habían varios “torpedos/lyrics” pegados en el piso, pero al parecer ésta faltó), aunque a esas alturas era difícil poder reclamarle algo a uno de los shows más power que hayamos visto en lo que va del año. ‘Milez iz Ded’ y la retirada corta para luego rematar todo con ‘Faded’, en una soberbia interpretación que nos dejó verdaderamente peinados para atrás.

Un conciertazo, no hay pero que valga, ya en Coachella habíamos podido presenciar a la distancia que interesante era su nueva propuesta en vivo, pero la verdad que verlos en un local bastante reducido y con las mismas ganas como si estuvieran en el mejor festival del mundo se agradecerá eternamente. El mejor cierre musical de semana que pudimos haber tenido desde Lollapalooza quizás: sangriento, pasional, emotivo. Una hora y media asesina y dejando claro que, pese a lo reunificada o desmantelada que esta banda se pueda pensar que es ahora, siguen teniendo bolas, actitud y un show único en vivo.

Setlist:

  1. Intro
  2. Parked Outside
  3. Matamoros
  4. Fountain and Fairfax
  5. The Lottery
  6. Debonair
  7. Turn On the Water
  8. Uptown Again
  9. Algiers
  10. Royal Cream
  11. I Am Fire/Tusk
  12. Gentlemen
  13. It Kills
  14. Going to Town
  15. Heaven on Their Minds
  16. Somethin’ Hot
  17. My Enemy
  18. Son of the South
  19. Miles Iz Ded / Into the Floor
  20. Faded

Por Patricio Avendaño R.

Fotos: Alejandra Briones G.

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