The Dirt: el lado salvaje se apodera de las pantallas

The Dirt: el lado salvaje se apodera de las pantallas

Cuando se publicó el best seller The Dirt, allá por el año 2001, fue dinamita pura. Una narración en detalle, a cuatro voces de sus protagonistas, contando todos los excesos y pormenores de una de las más grandes agrupaciones que parió la década de los 80’s: Mötley Crüe. Desde entonces se perdió la cuenta de cuántas veces se intentó llevar, sin éxito, a la pantalla grande; por lo general apenas llegando a las negociaciones iniciales. Cómo será que por aquel entonces, la banda estaba todavía activa y sin planes de retirarse —hasta que bajaron el telón para la Nochevieja de 2015.

Y así, como si nada, casi en los albores de una nueva década sorprenden con que pronto el largometraje, ya en fases avanzadas, será distribuido por Netflix; con fecha de estreno, a nivel mundial, para el 22 de marzo de 2019. Aunque el primer pensamiento, que más de una persona debió tener es que, si Netflix está en la ecuación no resultaría del todo bien. Por esa aura familiar y para casi todo espectador que irradia el servicio de streaming; parece incompatible con una historia que de antemano se sabe que es sórdida y retorcida, y eso hasta los oyentes casuales de Mötley Crüe lo tienen claro. Ni siquiera el tráiler fue capaz de borrar esa sensación; pese a que se veía rico en bifurcaciones y texturas, quizás como nunca se le vio a una biopic rockera. Ahora el detalle iba a ser cómo sería abordado.

Y como una grata sorpresa, nada más al comenzar, aparece en la esquina superior izquierda el rótulo de clasificación +18. Sin siquiera que pasen dos minutos de película, ya hay desnudos y drogas de modo explícito. Desenvolviéndose de manera lineal, sin retrocesos de ningún tipo, el ritmo es rápido y envolvente; tal como el libro es hilvanado a cuatro voces —incluso hasta a cinco, si contamos al mánager, además de contar con elementos como romper la cuarta pared. No se remite a un lamento interminable y agotador, todo está en la justa medida: comedia, drama y música.

Con unas cuantas libertades creativas, aunque son las que menos abundan; se tomaron en serio la labor de ceñirse lo mejor posible a la realidad, hasta en los pequeños detalles como los videoclips y conciertos. Pero por supuesto que el fuerte de la trama es el desglose, tanto individual como conjunto; sin que el protagonismo recaiga en una persona puntual, siempre repartido de manera equitativa. Hasta hubo tiempo de expandir el universo lo mayor posible, y no se limitaron apenas a la banda en sí: ahí se asoman otros que no fueron ajenos, como David Lee Roth, Ozzy Osbourne, el baterista de Hanoi Rocks y John Corabi.

De lejos se distingue que fue una producción que además de contar con recursos, fue hecha con cariño. Los clichés están descartados, no se toman salidas fáciles; como hacer calzar las piezas de manera descarada, o perseguir un objetivo mágico forzado para encantar a la audiencia. The Dirt es un verdadero y emocionante relato de carne y hueso, que con completa soltura es capaz dejar complacido hasta al más quisquilloso. La espera valió con creces la pena, será un trabajo que dará de qué hablar esta temporada.

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