Vicentico sideshow: el rock extraviado del viejo Cadillacs

Vicentico sideshow: el rock extraviado del viejo Cadillacs

El teatro Teletón comenzó desde temprano a llenarse. Era día laboral pero los seguidores del argentino no le fallaron. Se llenó. Se sabía desde hace mucho tiempo que este show, en la previa de una nueva edición del Lollapalooza, sería íntimo (muy íntimo), además de un buen aperitivo para lo que será su debut en el prestigioso festival de Perry Farrel.

El concierto estaba pactado para las 21:00, pero se pasó en 17 minutos para dar el inicio al primer sideshow del festival en Chile. Sin saludar y solo tomando el micrófono, el vocalista de una de las bandas de más renombre del rock trasandino abrió los fuegos con “Ya no te quiero”, sencillo del álbum “Solo un momento”. La gente, sentada, aplaudió sigilosamente como para no molestar en demasía al argentino que entró muy concentrado al recinto ubicado en Santiago Centro.

“Bajando la calle”, “Viento” y “Luca” comenzaron a encender a los asistentes que vinieron a relajarse y escuchar detenidamente a Vicentico. El creador de “El Satánico Dr Cadillacs”, hizo notar desde un principio que este show no tendría mucho rock, se hizo valer en muchos momentos de su guitarra y afloraron algunos arpegios para acompañar a su banda que, en varios pasajes, encantó con alguno que otro sonido de la vieja escuela de Los Fabulosos. La contingencia por la cual pasa su país no fue tocada y siendo que él es voz autorizada para la crítica social; sin embargo, no se refirió a nada y solo después de ocho canciones recién vino a saludar a su público.

“Los caminos de la vida”, el cover a Omar Geles, fue conducido solo con su guitarra y sin la banda, solo una luz tenue azul lo iluminaba en la entonación frente a un público demasiado pasivo. “Tócame lo que quieras” le gritó una asistente cuando preguntó que qué querían escuchar, a lo cual Vicentico replicó (presuntamente nervioso) diciendo que no entendió lo que dijo desatando la risa general. “Siguiendo a la luna”, la prosa mágica del sexto álbum de estudio de Los Fabulosos Cadillacs tuvo la misma tónica que “Algo contigo”: solo guitarra y coros del propio público.

También se dio el tiempo de homenajear a Franco Simone con “Paisaje”, tonada romántica que sencillamente va demostrando que Vicentico giró hacia otro público, hacia otros rumbos. “Morir a tu lado”  fue la que más hizo vibrar al teatro, pero solo fue eso, una sola canción. “Vasos Vacíos”, esa magnífica canción que realizó a dúo con una de las mejores voces latinas como fue Celia Cruz fue la que cerró una de las noches más tranquilas de una de las voces que fue llamada como las mejores del rock.

De rock, a Vicentico, ya no le queda mucho, solo singles para un público maduro, de café concert y de bar. Según la descripción del mismo sitio del Lollapalooza Vicentico es “un protagonista indiscutido de la historia del rock de los últimos veinte años”. Lo anterior solo una representación del pasado glorioso, ya no es un protagonista del rock sino que del pop muy de la mano de la balada. Ya no es un show para estadio sino que para lugares íntimos y para disfrutarlo junto algún brebaje para besar y abrazarse con su pareja en un ambiente romántico, donde perfectamente podría entenderse junto a otro artista pop/romántico que tocará en el Lollapalooza: Juanes.

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