Videografía Rock: “Hot Hot Hot” – The Cure

Videografía Rock: “Hot Hot Hot” – The Cure

Dir. Tim Pope, 1988.

Hot Hot Hot fue el cuarto single promocional del disco Kiss me, Kiss me, Kiss me de los ingleses The Cure. Dirigido por Tim Pope, el talentoso y más que creativo director inglés, conocido por sus trabajos audiovisuales con bandas como Siouxsie and the Banshees, Soft Cell, The Psychedelic Furs, Talk Talk, Bryan Ferry, Neil Young y muchos, muchos más. Un hombre carismático y excéntrico que encajó a la perfección con la banda. Describiendo las características de Pope que más llamaron la atención a sus integrantes, Lol Tolhurst señaló: Tim Pope tenía esos abstractos y extraños pensamientos que nos cautivaron mucho más que alguien que fuese suave y tranquilo. Nos gustaba la gente demente. Pope fue reclutado por primera vez en 1982 y permaneció trabajando con The Cure por más de una década, realizando la mayor parte de sus videos; nada más y nada menos que 24 piezas audiovisuales.

Antes de la era Tim Pope la banda se manifestó siempre insatisfecha con los resultados de sus video clips. Robert Smith llegó a referirse a ‘Charlotte Sometimes’ (dirigido por Mike Mansfield) como un resultado inútil y descartó el trabajo de Chris Gabrin en ‘The Hanging Garden’, porque no logró hacerlos ver lo suficientemente desquiciados. A su vez, Tolhurst agregaba: Esos videos fueron un total desastre. No éramos actores y nuestras personalidades no se cruzaron. Pope, llegaba a sus vidas en un momento preciso, justo cuando la banda definía su nueva estética visual; aquellos fantasmagóricos chicos maquillados y de cabellos enredados necesitaban de alguien que los realzara y eso fue, lo que precisamente hizo el director desde el primer momento. Muchas piezas audiovisuales con The Cure verían la luz gracias al talento de Pope. Tanto así que Hot Hot Hot sería su trabajo número 15 con ellos.

La canción parte haciendo un guiño al legendario y ya fallecido cantautor francés Charles Aznavour († 1 de octubre de 2018), con Robert Smith cantando las primeras líneas de ‘She’: She may be the face I can’t forget (Ella podría ser la cara que no puedo olvidar). Así comienza una interesante mixtura de new wave y pop rock con aires de funk. Lo atrayente de The Cure, además de la tremenda versatilidad de la banda, es el enigma que siempre presentan las líricas de Robert Smith. Muchos plantean que esta canción se trata de tres encuentros sexuales: en un subterráneo de un club, en un bote y en una cama. Otros sugieren que incluso podría tratarse de ataques epilépticos o, al uso de drogas. Y sí, en la canción se cuenta una historia en tres episodios, que calzan mucho más con las drogas (en especial con la heroína) que con el sexo: “Hey hey hey, but i like it when that lightning comes / hey hey hey yes I like it a lot / hey hey hey yes I’m jumping like a jumping jack / I’m dancing, screaming itching squealing fevered feeling Hot hot hot” (Oye oye oye, me gusta cuando viene esa luz / Oye oye oye, sí me gusta mucho / Oye oye oye, sí estoy saltando como un tipo saltarín, estoy bailando, gritando, chillando, con picazón, afiebrado sintiendo calor, calor, calor); tres misteriosos episodios a los que Smith nunca podría volver porque ninguno sería igual que el otro, ni en el subterráneo, ni en el bote, ni en la cama: “(..) I left that basement burning and I never went back /(…) Left it under water and I never went back / (…) I left that house on fire and I never went back” (Dejé ese sótano ardiendo y nunca volví / lo dejé bajo el agua y nunca volví / dejé esa casa en llamas y nunca volví).

Frente a las incógnitas que siempre deja Robert Smith, Tim Pope tomó las riendas y eligió la estética en blanco y negro para el video. Puso a toda la banda en una especie de set de televisión, estilo sesentero y con tarima para músicos. La cámara los busca luego de captar a una marioneta muy al estilo The Cure (que hace la mímica de las líneas de ‘She’), junto a otras marionetas entremedio de los colgadores del vestuario escénico. Aparece la banda, todos con lentes oscuros bajo la luz de focos direccionales en plena penumbra; una iluminación expresionista que exacerba los contrastes mientras el público en el estudio baila con muñecos de trapo. La locura, la deformación de la decoración y el trastorno que distorsiona la percepción visual, es el otro lado del video. Así, el ingenio de Pope lidia con neuropsicología y micropsia, cuando todos los integrantes de la banda se encogen, para aportar la parte psicodélica y desquiciada con la que The Cure se sentía tan a gusto por aquellos entonces.

Un acierto, dentro de los tantos del director, que prácticamente fue el único que los logró descifrar plenamente y con quien la banda se sintió cómoda durante el extenso trabajo videográfico que realizaron juntos.