Videografía Rock: “Sunday” – Sonic Youth

Videografía Rock: “Sunday” – Sonic Youth

Dir. Harmony Korine, 1998.

Sunday fue la primera incursión musical del cineasta y guionista norteamericano Harmony Korine, que tuvo como protagonistas a Macaulay Culkin, el niño estrella de principios de los 90’s, junto a su novia Rachel Miner, actriz que ya contaba con incursiones en teatro y televisión. Se trata de una pieza audiovisual de tinte rupturista, que se atrevió a jugar con los modelos de belleza impuestos por la industria cinematográfica, al distorsionar la imagen de una celebridad reconocida mundialmente por su aire angelical: Macaulay Culkin dejaba de ser presentado como el niño lindo y se mostraba, en cambio, el retrato sexualizado de un adolescente en medio de su transición entre la inocencia y la madurez. Una osadía que para muchos fue desconcertante, como lo explicó alguna vez el mismo Thurston Moore, guitarrista de la banda: “Fue un video muy extraño y desagradable para mucha gente, especialmente al ver a esta estrella infantil de repente”. Pese a toda obstrucción, Sunday (grabado en 1998), llevó a Culkin a convertirse en uno de los íconos más importantes de la cultura alternativa, siendo ésta su primera aparición desde 1994.

Grandes obras se han gestado tras la obsesión de sus progenitores y Sunday no fue la excepción. Referente a ello, Moore señalaba: “Korine conoció a Macaulay Culkin la noche anterior a un evento o algo así. Se acercó a Macaulay y le dijo: quiero hacer una película contigo, se obsesionó mucho”. Y así fue, porque para esta pieza audiovisual, el director trabajó precisamente con una de sus manías: el mundo de las celebridades y todo lo que conlleva la imagen pública, un recurso al que también le sacaría provecho en largometrajes posteriores como Spring Breakers (2012), con las también estrellas infantiles Selena Gomez, Vanessa Hudgens y Ashley Benson. Harmony Korine es subversivo, juega inquietantemente con esta imagen célebre y la desfigura, colocando a estas estrellas en escenarios completamente opuestos a los conocidos, para provocar una forzosa reacción en el espectador. Así, en Sunday, trabajando principalmente los primeros planos en slow motion, logró captar la mutación de Macaulay Culkin, quien atrevidamente interactúa concupiscente y sensual frente a la cámara. Macaulay ya no encaja con el niño inocente, besa apasionadamente a Rachel Miner en una toma prolongada y se presenta en pantalla como un objeto de deseo, pero de una forma ambivalente y perturbadora. En un juego atrevido, moja sus labios con su lengua para, de alguna forma, sepultar aquella imagen infantil con la que se le asociaba. El niño frente al espejo de Home Alone (1990), se desvanecía.

Pero, el video además de parodiar los arquetipos añade otros elementos visuales interesantes y dignos de mencionar. Destaca la inolvidable escena en la que Culkin comparte pantalla con Thurston Moore (y se la termina robando). Ambos aparecen como si estuviesen proyectados el uno en el otro. Con sus miradas siguiendo a la cámara, tocan banjo en cámara lenta mientras sus cabezas se mueven al compás de un riff de guitarra distorsionado. Sunday es de igual forma, una pieza luminosa y de tonalidad pastel, que llega incluso a hacer alusión a los clásicos de la pintura impresionista y aquella afición de los pintores como Edgar Degas, por capturar la luz y el movimiento. Allí cobran importancia las bailarinas (que el director captura en time lapse), preparando sus rutinas de baile en un estudio: momentos que aportan el lado delirante y la contraposición a la lentitud inicial.

Para nada inadvertido, el trabajo de Harmony Korine en Sunday, trajo a Culkin de vuelta a las pantallas y le brindó un halo vanguardista que lo acercó a toda una escena alternativa con la que actualmente convive muy bien. Macaulay ha sabido sobrellevar las críticas (porque siempre las hay), se ha acercado a la comedia, ha parodiado a estrellas del cine e incluso a él mismo. Un ejercicio al que ha recurrido más de una vez y que claramente realiza con holgura y comodidad.