“Vuelvan a subir a lo más alto”: la psicodelia expansiva de Vuelveteloca

“Vuelvan a subir a lo más alto”: la psicodelia expansiva de Vuelveteloca

Siguiendo la tendencia internacional, la psicodelia rock volvió a ocupar un sitial interesante en el panorama musical chileno, en un saludable revival de un estilo que, antaño, acuñó insignes cultores como Aguaturbia o los imprescindibles Kissing Spell/Embrujo. Así, si bien este retorno de los loops, las guitarras hipnóticas y las voces lisérgicas ya venía anunciándose desde hace casi 20 años de la mano de bandas como The Ganjas o Tsunamis, fue la década pasada la que vio nacer una escena de bordes más gruesos y con un saludable impulso por crear identidad, especialmente gracias al rol aglutinador del sello BYM. En esa camada más actual que incluye nombres como Föllakzoid, A Full Cosmic Sound o The Holydrug Couple, Vuelveteloca ha sido una de las más productivas, cultivando un sonido que se desplaza cómodamente entre las guitarras más robustas del Stoner rock y una psicodelia que no le teme a las melodías contagiosas y el formato canción más tradicional. Sin olvidar que álbumes predecesores como los aplaudidos “Pantera” (2015) y “Sonora” (2017) ya venían confirmando el buen nivel de la banda, “Contra”, el más reciente trabajo del grupo liderado por Tomás Olivos y Marcos de Iruarrizaga, logra condensar en 30 minutos lo mejor de su repertorio.

 Vengan a mirar lo que está por venir

El sexto álbum de Vuelveteloca fue grabado hace ya un tiempo, entre enero y marzo de 2019, en el estudio La Salitrera junto al galardonado Pablo Stipicic (Electrodomésticos, Rubio, Fernando Milagros). El proceso siguió una dinámica que privilegió, ante todo, la minuciosidad: Fuimos grabando de a poco, todo por separado, primero baterías, luego bajos, guitarras, voces y arreglos. Fue bien distinto a la grabación de los otros discos, ya que este lo hicimos en varias sesiones, de a poco, dándonos tiempo para pensar y crear cosas nuevas durante la grabación”. Ya era posible entrever la mano de Stipicic en el trabajo a través de su resultado final, un disco breve, de canciones muy bien organizadas y donde las texturas y el detalle de cada sonido resalta por sobre la energía cinética propia de los rockeros discos anteriores de la banda. El grupo nos confirma el nivel de involucramiento del productor: “Pablo definitivamente se involucra en todo, en el armado de las canciones, en la búsqueda del timbre y el sonido de los instrumentos y en ideas de arreglos, incluso grabó sintetizadores. Además de productor es buen músico, así que fue un buen aporte. No tiene problemas para opinar y criticar (de forma constructiva y buena onda) lo que estamos haciendo, lo que fue súper bueno para lograr sacar las canciones adelante. Fue una experiencia muy distinta y buenísima trabajar con él”.

“Contra” no es un disco conceptual, pero responde a un imaginario común inspirado en ciudades subterráneas turcas que Marcos visitó en su momento: “Cuando empezamos a grabar este disco no teníamos letras, sólo estructuras de canciones e ideas del sonido que queríamos, por lo que aprovechamos, por primera vez, de escribir canciones sobre un concepto que uniera el disco. No es un “disco conceptual” como “The Wall” o “Ziggy Stardust”, pero queríamos generar un imaginario común entre las canciones, sobre un futuro distópico que cada vez parece más real. Primero hicimos la parte instrumental de esa canción y ese sonido denso y duro me inspiró a escribir sobre las ciudades subterráneas que visité hace unos años y sobre los pueblos oprimidos que se escondían en ellas, contando una historia oscura como el sonido de la canción, pero con un final liberador y esperanzador”.

 Y se preparan con sus voces, avanzando, gritando

Ciertamente, es posible ubicar el domicilio musical de Vuelveteloca en el revival del rock psicodélico que cultivan bandas como The Black Angels, los momentos más guitarreros de Tame Impala y la herencia más rítmica que los Primal Scream dejaron en los 90. Sin embargo, los efectos de hacer música desde este rincón del planeta siempre ejercen su influencia con mayor o menor fuerza en todas las bandas chilenas y, en este sentido, en Vuelveteloca es posible escuchar, a la par con su propia marca registrada, la historia que la psicodelia ha ido construyendo en suelo nacional. Por lo mismo, al escuchar las ruidosas guitarras de ‘Puentes etéreos’ es imposible no recordar a héroes nacionales como Carlos Corales, o los galopantes ritmos de ‘La sangre de oro’, una de las varias muestras de la influencia de Gabriel Parra en tantos grupos nacionales de diversas ramas del rock y el metal. Facilitando cualquier ejercicio arqueológico, la banda se encargó de dejar en claro las influencias de “Contra” en una lista de Spotify publicada por ellos mismos, donde se enumera la diversidad de bandas que, a juicio de ellos mismos, intervinieron de alguna forma en el proceso. No fue del todo sorpresivo que, entre grupos como King Gizzard and the Lizard Wizard y Primal Scream, asomaran los referentes por excelencia del rock progresivo y psicodélico chileno: Los Jaivas. Al respecto, la banda nos cuenta que Las influencias de Vuelveteloca siempre han sido variadas entre los distintos integrantes y obviamente han ido cambiando con el tiempo. Para este disco, además de las influencias rockeras de siempre, escuchamos más trip hop, ambient y música más experimental. Los Jaivas es una influencia sobre todo para Tomás (vocalista) y Juan (baterista), se nota en los ritmos y tiempos de batería, Gabriel Parra es un referente para Juan, y en algunas letras que hablan de la gente de tierra, de pueblos paganos. En general, la idea de la improvisación y experimentación tiene mucho que ver con Los Jaivas”.

Foto: Alfonso Abé

Grita al cielo el canto que el oro mató

Al ser una de las bandas más identificadas con el sello BYM desde fines de la década de 2000, fue toda una sorpresa ver que “Sonora”, el antecesor a “Contra”, fuera un disco editado por el sello londinense Fuzz Club Records. Los miembros de la banda juzgan de forma positiva el grado de cohesión que alcanzó la escena psicodélica en torno al sello BYM, sin embargo, su crítica al carácter de nicho de la escena hace sentido con el rumbo de orientación más masiva que tomó su sonido, y con sus ganas de salir a conquistar nuevos públicos: Lo que pasó con el rock psicodélico en Chile los últimos 10 años fue súper interesante, salieron varias bandas buenas juntas y a algunas les ha ido bastante bien, sobre todo fuera de Chile, con gran mérito de BYM Records. Logró armarse una pequeña escena, pero no ha crecido mucho y el buen momento duró poco. Creo que es un estilo muy de nicho, una escena poco inclusiva, que no ha logrado expandirse, crecer y captar público más joven para mantenerse en el tiempo, en parte por el poco interés de crecer de la gente de la misma escena, que prefiere que se mantenga como algo exclusivo. Nosotros somos parte de esa escena, salimos de ahí, pero preferimos no encasillarnos en eso y expandir nuestro sonido y nuestro público más allá de esos límites”.

Vuelvan a subir a lo más alto

Lo esperable es que un álbum del nivel de solidez de “Contra” cuente con una buena promoción que le permita llegar a la mayor cantidad de lugares posibles. En ese sentido, no solo la pandemia ha condicionado el escenario, sino que el hecho de que los integrantes estén repartidos actualmente entre Chile y España puede ser tanto una fuente de obstáculos para reunirse a tocar, como una oportunidad para expandir los espacios a los que la banda pueda llegar, y el trabajo en una eventual consolidación en el extranjero: “Nos repartimos por el mundo hace 1 año y medio, dos siguen en Santiago, uno en Barcelona y uno en Madrid. Cuando nos separamos ya teníamos el disco grabado y teníamos también uno de remixes del Sonora listo, por lo que hemos tenido bastante material para mostrar mientras no estamos juntos tocando en vivo. Incluso pudimos tocar una semana en Europa el año pasado. Ahora que ya lanzamos todo ese material veremos realmente cómo se puede trabajar a la distancia y sin poder tocar en vivo, que es lo que más nos gusta. Esperamos que se abran nuevas puertas y que podamos seguir trabajando de esta forma, no lo hemos resuelto todavía”.

Pese a las extraordinarias dificultades que ha planteado el 2020 para el mundo artístico, este ha sido un gran año para el rock chileno, donde varios grupos han reafirmado sus identidades de la mano de excelentes discos que siguen apareciendo. En ese escenario, Vuelveteloca no solo ha subido un par de peldaños más en su ruta hacia la consolidación, sino que ha ocupado un espacio que hasta ahora ninguna de las bandas chilenas del rock actual se ha propuesto cubrir: el del rock psicodélico guitarrero y sin miedo a la exposición masiva. Vuelvan a subir.

Por Felipe Godoy Ossa