King Gizzard & The Lizard Wizard- «Changes» (2022)

King Gizzard & The Lizard Wizard- «Changes» (2022)

KGLW, 2022

King Gizzard vive un período de gracia creativamente hablando y por suerte estamos para vivirlo. Desde su gran explosión de genialidad de 2017 seguramente no los volvíamos a ver en tan buena forma, para una banda que asume el siempre difícil desafío de producir mucho anualmente, por lo que siempre correrá el riesgo del dilema «cantidad vs. calidad». Con el comentado «Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava» y su oda al kraut y a las jams intensas y aquella obra epopéyica llamada «Laminated Denim», tenemos a unos australianos reformulándose a sí mismos, en constante aprendizaje y expansión musical, a una banda que hace rato ya salió de los cánones del rock psicodélico estrictamente hablando. Intentando con el free jazz, el pop, metal, soul, funk, stoner y heavy psych, entre otros estilos y géneros. 

‘Changes’ es la última entrega de la serie de álbumes de octubre de 2022 de King Gizzard and the Lizard Wizard y resulta ser un álbum realmente entretenido, no tan progresivo ni épico, que termina este puñado de álbumes con una nota promedio bastante alta. Los últimos dos álbumes han sido estos bien progresivos de jam band con ritmos realmente funky e instrumentación de jazz-rock y ‘Changes’ no es muy diferente de esa plantilla con la que se quedó la banda, excepto que esta vez el estado de ánimo es mucho más discreto y con un aura más feliz. Aparte tiene una sensación tonal diferente a las demás y, en el mejor de los casos y en grandes pasajes, es realmente divertido y cálido. Los ritmos están ahí, la instrumentación lúdica está ahí, las texturas son agradables, las melodías son fáciles, cada pista se siente distinta y los mejores momentos son realmente contagiosos como ‘Astroturf’ y ‘Gondii’. Si bien hay algunos lapsos que se pueden dejar pasar sin dejar una impresión tan intensa, es claro que es sólido el buen material y aquí es realmente satisfactorio y se palpa, más que sus discos predecesores, de hecho.  

El disco arranca así con el tema principal, una larga composición fluvial de 13 minutos, yendo de forma laberíntica desde un pop psicodélico caleidoscópico a un soleado R&B de los 70, pasando por momentos de soul, garage, hard rock o jazz. Las siguientes 6 composiciones se desarrollan en torno a las diferentes secciones como una sola canción, asegurando un concepto cohesivo y fácil de seguir. El sencillo ‘Hate Dancin’ es muy amigable y está encabezado por un ritmo de batería insistente, teclados conmovedores y bajo bien golpeado. Rápidamente da paso al formidable ‘Astro Turf’, un funk espacial y vicioso con un ritmo intenso, alternando sintetizadores, solos de flauta y ritmos de saxofón emocionantes y con sentimiento. Probablemente sea el tema más adictivo de la discografía de la banda, lo cual es bastante decir. 

La tensión luego desciende en ‘No Body’, todo suavemente con sus solos de guitarra floydianos, antes de subir en ‘Gondii’,  con un synth-pop embriagador que presenta una versión más enérgica del álbum Butterfly 3000. Ese jazz-bossa nova de ‘Exploding Suns’, dejado como está desde 2017, vuelve a calmar el ambiente ante la coda climática de ‘Short Change’, que retoma los pasajes más hard rock del tema que abre y titula el disco. 

Puede que Changes no sea el mejor álbum que la banda haya lanzado, pero es probablemente el más disfrutable y fácil de entender, y es perfecto para principiantes (que tendrán la ruda tarea de explorar muchos discos y muy diversos si quieren continuar). De todos modos, con tres excelentes álbumes lanzados en el espacio de solo un mes, King Gizzard una vez más confirma su estatus como una de las bandas de rock más importantes de su generación. Y si todavía no los escuchas, es completamente tu culpa.

Patricio Avendaño

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