Black Country, New Road- For the First Time (2021)

Black Country, New Road- For the First Time (2021)

Ninja Tune, 2021

La insistente y a veces irritante búsqueda de algunos críticos y fans por encontrar a esa “banda que salve el rock”, (aludiendo supuestamente a que el estilo está de capa caída), al fin podría llegar para su satisfacción al frente de sus narices y a buen puerto ahora. Y es que a la vez es tanta la variedad musical que encontramos hoy en día, que suena casi irrisoria esa necesidad absurda de buscar la banda elegida para aquel tonto relevo. Claro, no tenemos quizás iconos del movimiento, bandas héroes de la transgresión o de la absoluta rebeldía sónica, pero hoy en día las propuestas de rock están a full propagándose y todos los estilos ofrecen cosas novedosas, que mutan y se transforman, como para no dejar de darles atención. Esta impresionante banda de Brixton es una de ellas y ya están acaparando artículos desde The Guardian a Pitchfork y demases como “la gran promesa”.

Y huele a eso, sin duda. Esta elegante combinación de géneros está aquí y esperemos para quedarse por siempre, con su trabajo de orquestación compuesto de siete músicos muy jóvenes pero experimentados, con sonido impactante y de estilo klezmer en el track de apertura ‘Instrumental’, con diferentes instrumentos que se construyen en capas uno encima del otro, múltiples melodías diferentes que ocurren a la vez y con un número de integrantes tan variado en género que nos pueden recordar a una versión más solemne y potente de Arcade Fire, al menos en la performance en vivo que hay que decirlo, es bastante alucinante. Violines, saxos, guitarras disonantes y una voz intensificada al mil por ciento diversifican esta brutal propuesta que se mueve entre los terrenos de lo post rock experimental, con sofisticación jazz y mucho post punk de vieja escuela.

Pero es también esa batería y tambores de índole punk que le agregan otra capa a la pista, acumulando la energía cinética antes de estallar en una ráfaga final de calor candente que marca el tono del álbum a la perfección. ‘Athens, France’, es un tema que pasa de las secciones afiladas y agudas a las oprimidas y lentas del post-rock. La letra de la canción también es diferente a la versión del single, agregando un segundo aire a la canción que tiene la versión del álbum que hace referencia a una posible agresión sexual que fue parte del single, junto con preguntas de pérdida y paranoia. La verdad es que sus letras distan mucho de lo que representa su música y su estirpe llena de sobriedad, porque tenemos cosas muy divertidas en ellas: situaciones triviales, absurdas y muchos sinsentidos, pero interpretados como la poesía más profunda y reveladora del mundo.

La sección media del álbum es donde todo encaja completamente en su lugar. Obtenemos una dosis neurótica y ansiosa, con versos constantemente emotivos e intimidantes del líder Isaac Wood (que se mueve en aquellas penumbras entre Nick Cave e Ian Curtis) junto con algunos golpes de metales y saxofón entre una cacofonía de guitarras irregulares y una línea de bajo absolutamente rotunda. A veces algo de math se entromete en ‘Sunglasses’ con mucho la canción más compleja y devastadora del álbum, es una obra de diez minutos que contiene múltiples pasajes musicales distintos y algunas de sus composiciones más surrealistas, pero para no estar contentos con eso, mas tarde llueve una combinación de esa orquesta de estilo klezmer de ‘Instrumental’ y el rock frenético de ‘Science Fair’ en una última canción larga que hace una declaración final perfecta para el mundo que For the first Time ha creado para todos nosotros.

Black Country con su música nos revuelve varias cosas en el estómago, nos hincha las arterias y trae unos cuantos fantasmas del post punk a nuestro cerebro de la forma más intensa, pese a que sigue siendo una banda muy joven y floreciente que está descubriendo su identidad completa, lo que han preparado en este debut es fenomenal. Inspirándose geográficamente en todas partes y en algunas de las narraciones más fascinantes de la música rock moderna, podrían convertirse fácilmente en uno de los mejores grupos de la década. Lo demostrado en estudio es solvente, pero todo eso se completa más cuando vemos sus shows en vivo con el joven grupo muy compenetrado en una verdadera catarsis, donde su vocalista parece un ente poseído cuando canta los clímax de las canciones. Todo lo que tiene que suceder ahora es que inviertan en su futuro, confiados y preparados, listos para hacerlo tan bien como lo hicieron “por primera vez”, con el título de este gran EP como declaración de principios.

Por Patricio Avendaño R.