2X1: “Rock N’ Roll Nigger” Patti Smith vs. Marilyn Manson

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Corría el año 1978, seis meses antes que Ramones publicara Road to ruin y Black Sabbath hiciera lo suyo con Never Say Die, y una de las mujeres más atrevidas catalogadas por la industria de la música de esos años lanzaba su tercer larga duración. Grabado en Record Plant Studios y House of Music y producido por Jimmy Lovine, Easter de Patti Smith Group salía a la luz, si bien estaba cargado de letras políticamente poéticas y contestatarias, fue uno de los mayores aciertos comerciales de la banda.

“Outside of society, they`re waiting for me. Outside of society, that`s where I want to be.” (“Fuera de la sociedad, me están esperando. Fuera de la sociedad, es donde quiero estar”) cantaba una joven y pretensiosa Patti Smith en el track seis titulado ‘Rock and Roll Nigger’. En ese entonces ni siquiera imaginaba que diecisiete años más tarde el que gritaría esas mismas palabras sería un joven y provocativo Brian Warner (Mr. Manson) en uno de los discos más extrañamente experimentales e incomprensibles que nos dio la primera mitad de los noventa.

Smells like children
(1995) fue un disco concebido a punta de diálogos, rarezas y mezclas extrañas de temas publicados en su antecesor: Portrait of an american family (1994). Si bien este disco producido por Trent Reznor y Manson tuvo su punto más alto comercialmente con el cover de ‘Sweet Dreams (are made of this)’ de Eurythmics o la notable versión de ‘I Put A Spell on You’ de Creedence (posteriormente utilizada en Lost Highway), el disco cierra con esta violenta y punzante reversión, como si nos anticipara lo que vendría un año después con el determinante Antichrist Superstar, un disco lleno de rabia, inventiva y protesta. Y de paso una de las obras maestras del reverendo.

Manson haciendo un link perfecto entre la prosa contestataria de la gran Patti, llevándolo a un nivel de rabia de un shock contundente, como es patente en toda su esencia:

Por Juan José Feijoo

2×1: “Cease to Exist” Charles Manson vs. Beach Boys

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“Cease to exist”, es el tema que define de forma paradójica la cercana relación de amistad entre Charles Milles Manson y Dennis Wilson, uno de los hermanos Wilson pertenecientes a la banda norteamericana The Beach Boys.

Si bien Charles Manson se transformó en un ícono que representa el valor del bien y el mal en un país democráticamente violento, en la segunda mitad de los sesenta solo era un músico harapiento con un puñado de canciones subvaloradas. Por el contrario, The Beach Boys ya había salido de la etapa en que con melodías llenas de color y canciones simples(de dudosa procedencia) habían hecho bailar a una generación de jóvenes norteamericanos blancos para dar paso a un Brian Wilson atrapado entre las adicciones y los arreglos de estudio que daban por resultado uno de los discos más logrados e influyentes de la época, Pet Sounds (1966).

La amistad entre Manson y Dennis Wilson no fue fácil, incluso nunca existió antecedente para saber realmente quien fue el autor de “Cease to Exist”, canción extraída del álbum “Lie: the love and terror cult” (1970) de Charles Manson, también llamada “Never Learn to Love” de The Beach Boys incluida en el disco “20/20” (1969). Según Charles, Dennis se la robó y este a su vez declara que de haber sido así, tendría que darse por pagado por todo el dinero invertido en las juergas de Manson. Una discusión eterna y una amistad quebrada que dejó más de una secuela en Wilson, quien decidió alejarse a tiempo antes de los mediáticos asesinatos de Manson a Hinman, Tate y LaBianca entre otros. Y tú, ¿qué versión prefieres?



Por Juan José Feijoo

2×1: “Come Together” The Beatles vs. Aerosmith

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Lennon en la guitarra y la voz. McCartney en el bajo. George con la guitarra principal y Ringo tras los tambores. Fue producida por George Martin y grabada en julio de 1969 en los estudios Abbey Road. Esa es la información básica para “Come Together”, un clásico sempiterno del rock que, para lograr ese status, ha sido versionada por múltiples músicos y en muchos estilos. Una de las interpretaciones más conocidas es la hecha por Aerosmith, la súperbanda que, en los ‘70, lograron subir el volumen con el trascendental “Toys in the Attic”, metiéndose en la vorágine creativa de la época, salpicada por el hard rock, las melodías suaves y el boogie. Fue en medio de este escenario cuando se atrevieron, en 1978, con una versión del clásico que abrió el disco “Abbey Road” una década antes.


The Beatles

La versión original de “Come Together” tiene un sonido místico, el cual se equilibra perfectamente con el estilo particular que Lennon tenía al micrófono. La canción es básicamente un blues pero estilizado por elementos rock muy bien ejecutados, los que igualmente dejaban ver las influencias psicodélicas que habían estado tan presentes en “Yellow Submarine” y “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. En cuanto a los coros, la escucha del tema sugiere que se trata de Paul, sin embargo, la leyenda cuenta que sería el mismo Lennon quien hizo esa segunda voz más grave, ayudado por ajustes técnicos que se le hicieron a la cinta. El bajo y la batería se la juegan, creando una atmósfera superlativa y algo oscura. El tema aparece en cuanto ranking existe cuando se menciona a las “mejores canciones de todos los tiempos” porque, a estas alturas, es simplemente grandiosa y muy en el tono del afamado disco.

Aerosmith

La película musical de 1978 “Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band”, reunió a un tremendo grupo de artistas que, a manera de homenaje, se juntaron para dar un nuevo ritmo a las canciones más trascendentales de la banda de Liverpool. Aquí apareció el intento de Aerosmith con “Come Together”.

No es difícil entender por qué la escogieron. Viéndolo en retrospectiva, el cover sería parte de los últimos estertores de los Aerosmith ligados al rock, antes de entrar a los ‘80, donde se dispersaron. A “Come Together” le dieron un tono más desgarrado, en el cual aumentaron la actitud agresiva del tema gracias a la voz rasgada de Steven Tyler. Se siente más rabia que en la original, lo que podría calificarla como una apuesta más rockera. Pero esto no significa que encante, ya que el paso del tiempo y la evolución que tuvieron los de Boston, nos podría indicar que sólo trataron de hacer una versión más “cool”. Pero, en general, la adaptación es más que digna y respeta la esencia. Esta versión sería el último Top 40 de la banda por casi 10 años y debido al éxito no solamente la grabaron en estudio, sino que la han tocado en vivo muchas veces, incluso cerrando sus shows por lo alto.

Todo el disco “Abbey Road” está cubierto por la nostalgia, por la despedida, por una extraña sensación de fin de ciclo. Versionar un tema de un álbum que es trascendencia musical es sumamente difícil y los Aerosmith, en una época donde aún respiraban hard rock, le hicieron un cover meritorio, pero resaltando que la original se mantiene a un buen rato de distancia.

2×1: “Tears” Rush vs. Alice In Chains

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Referirse a “2112” es describir una gema absoluta del rock progresivo, junto con ser el cuarto disco de la exitosa banda canadiense Rush. Editado en 1976, se caracterizó por profundizar ese lado progresivo afianzado en “Caress of Steel”, pero sin olvidar que la misma banda lo definió como un álbum semi conceptual, lleno de ciencia ficción y focalizado en las peripecias de Starman, un hombre que encuentra un instrumento creado por deidades antiguas (guitarra), por lo que se dedica a aprender a tocarlo y, en definitiva, aprende a hacer música.
Como parte de “2112”, encontramos la balada “Tears”.

La original de Rush es una hermosa canción (letra de Geddy Lee) que cuenta con una sutileza abrumadora. Calidad no le falta y desprende ese aroma setentero tan añorado en la discografía ochentera de la banda. Es un tema muy completo en su estructura al poseer cautivadoras melodías vocales (Geddy Lee), hasta arreglos de flauta, violines y teclado, pasando por las delicadas cuerdas acústicas de Alex Lifeson. Desafortunadamente, nunca llegó a ser single y tampoco la hemos escuchado en los numerosos conciertos de los canadienses, algo lógico si pensamos en que el fan de Rush no quiere escuchar, precisamente, baladas en sus conciertos.

Los 3:30 minutos son una invitación a la reflexión, al pensamiento, lo que calza perfectamente con la atmósfera que quiso crear la banda a través de un álbum de lujo, como lo fue “2112”.


Alice in Chains

La versión de “Tears”, a cargo de Jerry Cantrell y compañía, fue una de las novedades que trajo la reedición de “2112” en 2016, la que fue producto de los 40 años del disco.

El cover mantiene ese aire poético pero igualmente le introduce intensas guitarras y un aire country bien trabajado. Todo esto se combina con voces armoniosas y sutiles bombos. El minuto final del tema es una interesante variación, pues cae en un letargo de tremenda instrumentalización; las guitarras hacen un juego dulce al oído, creando distintas armonías. Cuando la escuchamos, nos llega de inmediato ese halo triste y emotivo tan característico de AIC, sin embargo, el tono luminoso y altisonante de William Duvall suena idéntico, en esta interpretación, a Klaus Meine, lo que se exacerba cuando acompaña Jerry Cantrell. De repente, nos pareció estar escuchando un tono muy Scorpions, pero así y todo es un cover muy emotivo.

La canción, en ambas versiones, es puro sentimiento, pero la diferencia radica en que ambas bandas juegan con elementos distintos para transmitir ese aire de canción “sentida”.

Lo de Rush es más “extraterrestre” porque fue de la mano con un concepto de álbum, mientras que AIC agregó su noventero tono lastimero para hacerla más propia y desmarcarse, en algunos pasajes, de la versión original. Sin duda le suma, fue un tremendo aporte a la reedición de “2112” y reivindica una canción que los autores originales siempre dejaron tras bambalinas.

2×1: “Am I Evil?” Diamond Head vs. Metallica

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Reza la leyenda que Diamond Head escribió cerca de 100 canciones antes de entrar a grabar su primer trabajo, y la única que acabó formando parte de éste fue “It´s Electric”. Dentro de esta vorágine creativa apareció “Am I Evil?”, con letras que hablaban de hijos abandonados, madres brujas que fueron quemadas y de guitarras afiladas casi al nivel de Tony Iommi. Todo el tema es pura esencia NWOBHM, muy rápido, pesado, golpes secos y contundentes, y un bajo grueso que oscurece el cúmulo de riffs vertiginosos que escupe cada guitarra.

Es el tema más conocido de la banda, con esa intro que parece una especie de marcha fúnebre metalera y que se va desarrollando sin partes desechables. La canción se tardó un tiempo en quedar convertida en casi 8 minutos de un power muy sabbathico. Tiene una excelente sección rápida después del inicio, potentes riffs pesados de Brian Tatler y un buen cambio de ritmo en los últimos 20 segundos, lo que sella la canción con oro puro. Sean Harris adecuó la letra para hacerla más oscura (para la época fue bien extremo) y así combinarla mejor con la propuesta de las cuerdas.

Metallica

Hay mucha gente que piensa que esta canción es de Metallica. Ha sido un elemento básico en los shows de la banda durante décadas y, realmente, tiene su sello por donde se le analice. Metallica lanzó esta versión en la cara B de “Creeping Death”, en 1984 y también aparece en “Garage Inc.” de 1998. La canción, también de casi 8 minutos, muestra la versatilidad de Metallica gracias a una propuesta que suena muy pesada, pero que igual es lenta, en perfecta combinación con buenas secciones rápidas. No olvidemos que este fue uno de sus primeros trabajos y la influencia de Diamond Head era evidente, sobre todo en Lars, fanático del metal británico. La versión gana puntos gracias a la voz de Hetfield porque suena mucho más dura que la de Harris y, para haber sido una banda muy joven, se nota una cuidada producción, un golpeteo menos seco que el de Diamond Head, pero igualmente enérgico. Al escuchar el cover nos sentimos más en una montaña rusa, se nota más fusión, más acrobacia musical, las que convergen de manera muy fluida dentro de esta increíble canción.

Como los mismos Diamond Head han señalado, en varias entrevistas, se necesita una banda increíblemente dotada para transformar la materia prima en nuevas creaciones, ya que este no es el único cover que los de San Francisco han hecho con temas de Diamond Head, y todos siempre han resultado un estupendo trabajo. Para muchos fans, esta “Am I Evil?” es el mejor cover de Metallica, y eso ya es mucho a favor de la versión.

La nueva ola del heavy metal británico dio lugar a una buena cantidad de himnos durante los años ’80, y “Am I Evil?” es uno de ellos, por lo que Diamond Head es un parámetro más que responsable en el desarrollo del heavy metal y esta canción, llena de complicaciones, hizo trascender a Metallica como una banda con condiciones sólidas. ¿Es mejor que la original?, difícil compararlas, pero por la potencia e ira que le pone Hetfield a la interpretación, realmente creemos que hay un ser humano que se cree ser un verdadero demonio.

Por Macarena Polanco G.

2×1: “Got The Time” Joe Jackson vs. Anthrax

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Joe Jackson es y ha sido siempre un músico bien ecléctico. Su escuela pasó por conservatorios académicos, algo bien importante para entender la música desde un espectro amplio, por lo cual con el pasar de los años se ha desenvuelto en diversidad de estilos como el ska, punk, post-punk, mew wave y hasta jazz y demases, por lo cual llama la atención que Anthrax se haya fijado en él, más que en los mentores de NWOBHM o el metal de raìz como solían hacerlo, en los primeros pasos de su carrera.

En el tremendo “Persistance Of Time” los neoyorquinos lanzaron un visceral cover para su tema “Got The Time” de su álbum debut de 1979, un tema que rápidamente se convirtió en uno de los temas más aclamados de la banda, debido a su speed furioso y esa especie de esquizofrenia y el concepto del tiempo que lograba plantear Anthrax en muchas de las cosas que hacía (pese a que en ese disco, de 1990, bajaban en cierta forma algunas revoluciones a diferencia de los despliegues brutales de thrash seminal de cosas de “Among The Living” o “State of Euphoria”).

Sin embargo, el creador del tema no quedó muy conforme que digamos diciendo en el número de junio de 1991 de la revista Q: “Creo que suena un poco torpe comparado con la forma en que lo hicimos en el álbum Live, es decir, nuestra versión realmente está fumando. La suya es realmente más lenta que la nuestra. Suena de lumpen. Esa es la forma en que la siento, pero gracias por los derechos, chicos.”

En tanto Belladonna, el cantante de Anthrax algo también tuvo que decir, aunque no quiso enfrascarse en la polémica y su postura fue bastante satisfactoria con el resultado: “Yo no era un fan de la versión original en absoluto y fue como “¿Qué?” A primera vista y no sabía que se iba a hacer con ella. Entonces simplemente lo hicimos y fue como “Ahh Ok, lo entiendo”. Tienes que dar a algunas cosas una oportunidad y esto es sin duda un ejemplo de eso, si fuera yo nunca hubiera pensado en hacer eso, pero resultó genial. Realmente fuimos capaces de hacer y probar cosas nuevas. Estábamos creciendo como banda”

Las dos versiones, aunque en definitiva, como dice Jackson cuesta definir cual “fue la más rápida”, aunque queda claro cual suena más potente.

2×1: “Johnny B Goode” Chuck Berry vs. Judas Priest

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La influencia del gran Chuck fue tan grande que a muchos estilos y bastante disímiles llegó. Tanto es así que tras su fallecimiento bandas como Obituary, Rush o Judas Priest, entre cientos más expresaron sus condolencias reconociéndolo como uno de los pioneros del rock’n’roll; un rock’n’ roll que con matices mas y menos, fueron configurando sonidos que iban a derivar al diverso árbol genealógico del rock y metal que damos cuenta hoy en día.

Judas Priest siempre fueron admiradores de lo clásico y de raíz, de hecho hasta su nombre es tomado de otro inmensamente grande como Bob Dylan y el tema “The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest” y ellos nunca han quedado indiferentes con el sonido del legendario guitarrista, razón por la cual decidieron hacer su propia versión de “Johnny B. Goode” en los ochenta.

“Johnny B Goode” por cierto, es el clásico por excelencia del músico, aunque su obra en general ha quedado un poco opacada por este mismo tema, es más bien en su actitud, forma de tocar y contexto histórico de un estilo lo que terminó por conquistar a tantos músicos y considerarlo tan importante. El tema además es algo autobiográfico, ya que hace guiños a su lugar de nacimiento (la avenida Goode 2520 de Saint Louis, Misuri) y un poco a esta rebeldía y hasta esos conflictos y malas juntas que tuvo Chuck en su adolescencia, cometiendo algunos delitos menores que lo llevaron a la cárcel y lo hicieron un constante dolor de cabezas para policías, periodistas y familia.

En 1988 los Judas Priest entonces plantean su re lectura para su álbum Ram It Down. En el mismo año se incluyó en la banda sonora de la película Johnny Be Good, por cierto, protagonizada por Anthony Michael Hall, Robert Downey Jr. y Paul Gleason y que contó con un video musical grabado en vivo durante la gira Mercenaries of Metal Tour. El single fue todo un logro, ya que distaba bastante del original, y cuenta con todos los letales ingredientes de esta banda en una etapa muy clásica: los viscerales gritos heavy metal de Rob Halford y los punzantes riffs y solos de los ingleses que sentaron cátedra en el estilo, abrazando así tamaño clásico del rock’nroll de todos los tiempos a su propia imagen y semejanza.

2×1: “Me Rompió el Corazón” Los Tres vs. Inti Illimani Histórico

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Fue un bonito tributo el que rindió Inti Illimani Histórico a tamaña y emotiva balada de Los Tres en el programa Puro Chile en 2016, causando la sorpresa de muchos, ya que, por lo general, no es muy habitual que una banda con tal tremenda trayectoria tribute o haga una reversión de una banda de una generación posterior.

Los Tres

La estremecedora balada de Los Tres perteneció al importantísimo “La Espada y La Pared”, un disco que reventó la ola en un éxito a nivel latinoamericano a la banda, con apariciones en MTV y también fue parte de ese aclamado unplugged de 1996. El tono oscuro, totalmente destrozado en la forma de cantar de Álvaro Henríquez (“Mi último adiós/no espera perdón/sólo dos lágrimas de amor que veo en tu alma”) incluía esta veta artística ligada al bolero y la tristeza muy de alma expuesta en ese gran disco (‘Tírate’, ‘Déjate Caer’), cosa que cautivó a gran parte de las generaciones anteriores a los penquistas. Acá su notable interpretación en el Unplugged:



Inti Illimani Histórico

La banda Inti Illimani histórico es una de las dos ramas que se separaron de los clásicos Inti-Illimani, que la verdad tuvieron que cambiar el nombre litigios mediante, debido a los derechos por el nombre. Con Horacio Salinas y José Seves, importantes nombres componentes de esta agrupación legendaria de la música nacional, la banda presentó en esa oportunidad este cover, que si bien, no transforma tanto la original, la cantan con esa profundidad y prestancia que siempre ha estado en lo de los Inti. Una gran demostración de respeto de tremendos exponentes del folclore y nuevo canto chileno a una de las grandes bandas chilenas de los últimos tiempos.



Por Patricio Avendaño R.