Turnstile: Bastión fulminante de duro hardcore

Turnstile: Bastión fulminante de duro hardcore

Quien piense que el hardcore como género musical y como manifestación cultural ya no tiene referentes actuales y que vive de glorias pasadas está demasiado equivocado. Prueba de ello es Turnstile. Banda oriunda de la ciudad de Baltimore, EE.UU. y formados hacia el año 2010.

Al momento de aproximarnos a Turnstile notamos una muestra rabiosa y desenfrenada, llena de personalidad. Tal cual como debe ser el hardcore. Pero si prestamos más atención al sonido y puesta en escena de la banda podremos notar como hay ciertas similitudes con titanes de la música como Bad Brains, Descendents, Rage Against The Machine e incluso a At-The Drive In. Referencias que nos sirven para situar la propuesta de Turnstile.

A través de Youtube circulan varias presentaciones en vivo de la banda y es imposible no reaccionar ante la locura y desenfreno del público que acompaña la rabia y potencia de estos músicos. Constantes saltos, empujones, gritos, crowdsurfing y mosh al filo del daño corporal severo. Momentos que recuerdan mucho al descontrol de presentaciones en vivo de antaño de bandas como Bad Brains, por ejemplo. Incluso los propios integrantes de la banda, sobre todo el vocalista Brendan Yates y el bajista Franz Lyons, participan muchas veces del mosh o slam; mezclándose entre el público y fluyendo con la adrenalina del momento.

Desde su formación, Turnstile ha publicado dos álbumes de estudio; el frenético Nonstop Feeling (2015) y Time & Space (2018), además de cuatro EPs de arrolladora energía; Pressure To Succed  (2012), Step 2 Rythm (2013), Move Thru Me (2016) y Share A View (2020). Éste último en clave de remix electrónico, donde se le da una nueva cara a varios temas del disco Time & Space, resultando en una propuesta de aire fresco a las rápidas ejecuciones instrumentales de la banda.

Respecto de su primer álbum, Nonstop Feeling, se hace familiar desde un principio una impostación sonora similar a Rage Against The Machine. La voz de Brendan Yates recuerda a ratos el registro y personalidad de Zack de la Rocha, pero sin imitarlo en absoluto. Algo parecido ocurre si vemos a Turnstile en vivo, donde el mismo vocalista y guitarristas recuerdan a At-The Drive In con movimientos erráticos y bailes desenfrenados sin mayor rumbo, donde las interpretaciones de las canciones pasan a ser algo totalmente diferente a lo escuchado en las versiones de estudio.

Un primer álbum donde destacan temas como “Gravity”, “Bad Wave”, “Blue By You”, “Love Lasso” y “Stress”. Canciones donde los pesados riffs se combinan de gran forma con una voz que transita entre gritos y melódicas estrofas. Incluso las variantes rítmicas entre los integrantes van desde un hardcore sin frenos hasta sesiones donde el bajo y la batería se lucen creando un cálido ambiente. Una banda que sin dudas sabe cómo tensar su música hacia inevitables y potentes desenfrenos.

Pero donde han dado el gran salto hasta ahora como banda es con el gran Time & Space. Álbum que sube varios escalones en cuanto a calidad compositiva. Canciones que se acercan a un sonido más mainstream, pero sin abandonar los riffs pesados y las demoledoras baterías. Arreglos interesantes en las voces entre el vocalista y los coros, pausas que tensionan los cambios de ritmo y una masterización de primer nivel en el estudio de grabación hacen de este álbum una muestra de la excelente evolución de Turnstile sin que por ello pierdan autenticidad ni presencia.

Incluso hay momentos en este disco donde el hardcore puro y duro da paso por breves momentos a otros géneros musicales con la aparición de “Bomb” y “Disco”. Arreglos de jazz y música incidental con tintes electrónicos que le dan a este disco un toque experimental de muy buena factura. Y es grato decir esto, ya que con este álbum supieron conjugar muy bien lo tradicional y más visceral del hardcore, pero dando ciertos guiños y acercamientos a formas musicales más digeribles para el público menos acostumbrado a las guitarras sucias. Un disco memorable que sin dudas envejecerá bien. Con mucho que decir en poco tiempo, destacan “Generator”, “I Don´t Wanna Be Blind”, “High Pressure” (con un arreglo de piano de por medio), “Time + Space” y “Right To Be” como las canciones más gravitantes.

Turnstile es un excelente ejemplo de cómo una banda puede progresar y pulir su música sin que ello signifique perder fuerzas. Todo lo contrario, ya que a pesar de los arreglos y experimentaciones que se atrevieron a plasmar en su más reciente disco; la adrenalina y el explosivo puñetazo de hardcore que escuchamos tienen una presencia desbordante. Una banda de gran personalidad que esperemos que tenga una larga y fructífera vida.