Amorphis en Chile: Un potente poema épico

Hay bandas que a lo largo de su carrera toman riegos importantes, varios son los ejemplos que, luego de desarrollar una propuesta pesada y oscura, deciden experimentar con nuevas sonoridades, tomando caminos más melódicos y de vanguardia. Este es el caso de Amorphis, banda finlandesa, que supo añadir frescura a su estilo death metal inicial, mezclando variados elementos, fórmula que han sabido mantener hasta el día de hoy y de la cual fuimos testigos por cuarta vez en nuestro país, en el marco de la gira de promoción de su treceavo álbum “Queen of time” (2018), un disco más que interesante y que da cuenta del buen momento que vive la agrupación.

Poema Arcanus.

La imperdible cita fue en el Club Blondie y los encargados de abrir la jornada fueron los nacionales de Poema Arcanus, banda con más de 20 años de trayectoria y que tras un espectáculo de 45 minutos, nos dejaron en claro porque son la agrupación más influyente y pionera dentro de la escena Doom chilena. La banda hizo gala de todo su oficio sobre el escenario, con impecables melodías e interesantes conceptos en lo lírico. El set tuvo una buena acogida por parte de los asistentes, quienes a esas alturas ya comenzaban a llenar el recinto capitalino. Indudablemente, fue un buen comienzo con unos teloneros de lujo que dejaron al público preparado para lo que se vendría después.

Amorphis.

La espera se comenzaba a hacer eterna y se podía notar en el ánimo impaciente del público, casi puntualmente, a la hora acordada, se apagan las luces y comienzan a sonar las primeras notas de la potente y melódica “The Bee” canción que abre la última producción del sexteto de Helsinski, seguida por las sutiles atmósferas jazzísticas de “The Golden Elk” otra de las contenidas en su último disco y en donde lo que más llama la atención, es la manera en que la gente canta estas nuevas canciones, pareciera que fueran clásicos de toda la vida, un detalle no menor y que da cuenta del fanatismo que despierta Amorphis en nuestro país.

Sky is Mine” y “Sacrifice” son excelentes muestras de la etapa más moderna de la banda y deben estar dentro de las favoritas del público, además al oír estas canciones podemos apreciar la preciosa técnica de cada uno de los músicos, destacando la voz limpia de Tomi Joutsen, y los virtuosos juegos entre el teclado de Santeri Kallio y la guitarra del histórico Esa Holopainen.

La banda también se atreve con los contrastes, retomando material antiguo, tal es el caso de “Against Widows” un tema de “Elegy” (1996) su tercer disco, el cual es considerado, uno de los mejores dentro de la discografía de los fineses y que marca un antecedente importante dentro de la evolución que tendría la agrupación en su historia.

Los músicos nos siguen deleitando con la pegadiza “Wrong Direction”, nos hacen viajar con la melodía de “Daughter Of Hate” y con el poder nórdico de “Heart Of The Giant” todas bellas muestras de su inspirado último trabajo, con un público absolutamente entregado, coreando en todo momento con entusiasmo e interés cada una de las nuevas composiciones y es que hasta ese momento todo era perfección, con un sonido que nunca falló y una energía que jamás decayó en un concierto en donde el conjunto lograba transmitir sonoridades que encantarían a los oyentes, como si se tratara de poesía musicalizada sanadora del alma.

Casi alcanzando la hora de presentación, la banda saca lo mejor de su repertorio, con la potente “Hopeless Days” y con una de las más antiguas del set “Black Winter Day” un clásico indiscutido del emblemático “Tales from the Thousand Lakes” (1994), sin duda uno de los momentos altos de la noche y una de las mas coreadas por la fanaticada, que a esa altura se encontraba extasiada con puños en alto, saltando y deseando que la noche no se acabara nunca.

Preparados para rematar con todo, en lo que sería la parte final de su show, los europeos realizan su último esfuerzo para alcanzar el esplendor máximo con dos lujos de su repertorio, primero con todo el aroma e influencia de oriente en “Death of a King” y cerrando con ese coro épico de “House of Sleep” una canción con espíritu de single y que por lo mismo es otra de las más coreadas por los asistentes, cerrando así, de manera magistral, esta nueva visita y reafirmado el lazo con el estruendoso público chileno, quienes en ningún momento disimularon el cariño que le tienen a la banda.

Lo de Amorphis, viene a confirmar, una vez más, que se puede ir más allá de los límites que muchas veces se imponen en el metal, la agrupación en algún momento de su carrera se atrevió a innovar y a desafiar la opinión de los más puristas del sonido, los que muchas veces no aceptan cambios estilísticos, pero ya son mas de 25 años de carrera y pareciera que estos seis músicos, aún tienen mucho para entregar.

Setlist

1. The Bee
2. The Golden Elk
3. Sky Is Mine
4. Sacrifice
5. Against Widows
6. Silver Bride
7. Bad Blood
8. Wrong Direction
9. Daughter of Hate
10. Heart of the Giant
11. Hopeless Days
12. Black Winter Day
Encore:
13. Death of a King
14. House of Sleep

Fotos: Bastían Cifuentes

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