Cancionero Rock: “Burden in My Hand”- Soundgarden (1996)

Luego que Soundgarden ya se había probado la corona dentro del rock alternativo de los ’90, gracias a esa tremenda placa llamada “Superunknown” llena de hits, canciones de poderío rockero inmenso, gancho y también mucha oscuridad, la banda siguió un poco en la senda del éxito, pero podríamos decir que se acentuó esa lírica oscura, depre y a veces trágica, algo que marcó siempre el devenir de la banda. Para “Down On The Upside”, su quinta placa, hubo un tema que hablaba abiertamente en la letra de Chris Cornell del asesinato de una chica y todo lo que eso conlleva.

Si bien, muchos no la han querido leer tan literal, defendiendo la teoría de la metáfora y que esta mención femenina del tema refiere a la heroína (una época en que casi todo lo que se escribía grunge era asemejado con la droga predilecta de los rockstars), han habido algunas declaraciones de sus propios integrantes de que en el tema sí se habla de un asesinato a una mujer.

En efecto, fue el guitarrista y compositor Kim Thayil quien se refirió al tema tanto por su contenido como por su música en la Rolling Stone hace unos años:

“Tiene ese “elemento del rock clásico”, pero no sé, pensé que “Black Hole Sun” también podría haberlo tenido. Pensé en “Burden in My Hand”  como una contemporánea “Hey Joe”. Pensé que había algo en la melodía, la letra y la sensación: el tipo de incomodidad y belleza emocional en general de la canción era muy similar a ese tipo de belleza retorcida que “Hey Joe” provocó.”

Recordemos que Hey Joe”, popularizada por Jimi Hendrix, habla precisamente de un hombre que dispara a su esposa en un pueblo del sur de Estados Unidos, y que planea huir hacia México para escapar de una segura condena a muerte. En el caso de este tema lleno de melodía y grandes momentos con las guitarras y una interpretación enorme de Chris Cornell, ocurre algo parecido:

“I shot my love today, would you cry for me?” (Le disparé a mi amor hoy, ¿llorarías por mí?) y “I left her in the sand, just a burden in my hand” (La dejé en la arena, tan sólo una carga en mi mano). También canta: “Just a burden in my hand, just an anchor in my heart…” (Tan sólo una carga en mi mano, tan sólo un ancla en mi corazón), lo que clava en su corazón con esa ancla es una inmensa culpa, por cierto, aunque en la letra nunca se deja muy claro porqué mató a la chica, pero sí se complementa todo con letras muy fuertes: “So kill your health and kill yourself/And kill everything you love/And if you live you can fall to pieces/And suffer with my ghost” (Así que mata tu salud y suicídate/Y mata a todo lo que amas/Y si vives puedes hacerte pedazos/Y sufre con mi fantasma). Algo que suena escalofriantemente profético sobre todo viniendo de Cornell.

Sin embargo, por esa fuerte metáfora, esa pena, angustia, desahogo y mucho más, es una de las mejores canciones de los ’90 y una favorita del disco de muchos. Hoy la recordamos:

Por Patricio Avendaño R.

Alice In Chains “salva” a una botella de cerveza en su reciente video “Rainier Fog”

Alice In Chains sigue sacando material audiovisual de su reciente disco “Rainier Fog” y esta vez la cuota de humor y ternura se apoderan de un extraño video donde ayudan a una botella de cerveza que fue atropellada en la carretera, para luego hacerla parte de “su familia”.

“En un mundo donde las cosas se están volviendo cada vez más serias, con Rainier Fog tenemos nuestra larga tradición de sacarnos a nosotros mismos en videos”, dijo el baterista Sean Kinney sobre el video. “Este es para ti. Misión cumplida”, recalcó.

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Alice in Chains en Chile: Almas encadenadas

“Rainier Fog”, recordemos, se titula su sexto y más reciente LP , lanzado en 2018. La banda continuará promocionando el álbum y encabezará una gira norteamericana con Korn que arranca el 18 de julio en Austin, Texas.

Mira acá el video:

L7, “Pretend We’re Dead”: la historia de un huracán

Cuatro chicas de Los Ángeles (Donita Sparks, Suzi Gardner, Jennifer Finch y Dee Plakas) que odiaban la palabra “chicas”. El repaso a lo que fueron los ’90 las describen como fieras, feministas y fiesteras, las que desde su fundación, en 1985, fueron asociadas al estilo punk rock y al metal. Pero muchas cosas cambiaron cuando publicaron, en 1990, “Smell the Magic” para Sub Pop, porque allí se casaron para siempre con la imagen que arrastraron Nirvana, Soundgarden y Mudhoney; en realidad, las L7 eran colegas de estas bandas que enarbolaron la bandera grunge, pero hacían mucho más escándalo que ellos.

Tras un exitoso proyecto de crowfounding, que logró sumar US$130.000, Sarah Price pudo realizar el documental “L7: pretend we’re dead”, el que fue parte de la cartelera del Festival Inedit y que da cuenta del auge y caída de una banda totalmente icónica en su apuesta, pero no tan exitosa en ventas. La directora reunió material de archivo y videos caseros tomados en el estudio y durante las giras, mientras que las voces de las propias artistas fueron narrando la historia desde su perspectiva, aunque después de los primeros 10 minutos se pierde la noción de qué miembro de la banda estaba hablando y eso frustra un poco el recorrido, pues haberlas mostrado hoy hubiera agregado más fuerza a ese relato frenético que transmitían las imágenes.

El documental rastrea su formación, sus primeros conciertos y su ascenso desde los sellos independientes (Epitaph y Sub Pop), pero también se refiere al trabajo con las discográficas grandes, aborda la disolución de la banda y su reciente reunión. Se nutre de los testimonios de, entre otros, Krist Novoselic, Shirley Manson, Allison Robertson, Joan Jett y Courtney Love, al tiempo que disfrutamos de excelentes imágenes, como cuando se fueron de gira como teloneras de Bad Religion y eran queridas en el entorno metalero, aunque ellas se consideraban más cercanas al underground de la zona arty de Los Ángeles; también observamos la grabación de “Bricks are Heavy” con Butch Vig, el detrás de cámara del video de “Pretend we’re dead”, los viajes a Europa, las actuaciones en televisión, incluso aquella emisión británica en la cual Donita se bajó los pantalones, o aquel festejo con Nick Cave en la gira de Lollapalooza. Y no podían faltar imágenes sobre la organización de los conciertos benéficos “Rock for Choice” y de aquella presentación en el Festival de Reading ’92,con ese avasallador “Eat my used tampon, fuckers”.

Esta buena selección visual, más la narración de la propia banda, logran transmitir el huracán que era L7 en esos años, posicionando el punto de vista de que nunca quisieron ser reconocidas como “mujeres músicas”. Esta máxima se refuerza cuando recuerdan la imagen que proyectaban, totalmente desaliñada y distante de las expectativas que los medios tenían de un grupo compuesto por mujeres en el rock; el género no era lo relevante. Quizás, en este punto, el documental podría haberse hecho la pregunta de si acaso su suerte comercial hubiera cambiado con una postura más “sexy”, o habernos informado de si existió alguna presión de Warner para que suavizaran su imagen.

Bien editado, el documental captura a la banda de manera exuberante, en medio de actuaciones en vivo que colindaban con la anarquía. Éxitos y fracasos de unas iconos de la era pre-riot grrrl. El metraje es entretenido y trae al presente una entrega total bajo el paraguas de un feminismo desconocido por la masa, por lo mismo, la contribución de L7 a la escena del rock alternativo y a la normalización de las mujeres en el rock, como artistas, no debe subestimarse. Este trabajo fílmico es una buena entrada a su discografía para quienes no son cercanos a ella y una reafirmación, para quienes las conocemos, de su estilo sin compromisos ni inhibiciones. Tal como lo dice Krist Novoselic, “tenían los riffs, tenían las canciones, solo tocaban”, haciendo lucir a sus colegas casi como unos niños. L7 fue una banda genial, fiel a su arte y visión, valores que son resaltados por sus compañeros y compañeras de escena y por el propio devenir del punk y el grunge.

Los años de Eddie Vedder en Bad Radio, la banda que tuvo antes de integrar Pearl Jam

Se ha hablado bastante de Mother Love Bone, la banda que integraron los miembros de Pearl Jam, Jeff Ament y Stone Gossard, sin embargo, poco de la banda que vio nacer a uno de los vocalistas del rock y grunge por excelencia: el gran Eddie Vedder.

Eddie Vedder no debutó en Pearl Jam ni mucho menos, él llevaba bastante tiempo cantando en bandas como Surf and Destroy & The Butts e Indian Style y luego con una banda de San Diego, California, llamada Bad Radio. Fue en 1986 cuando la banda empezaría a meter ruido tocando en bares y galpones haciendo distintos covers, principalmente de Red Hot Chili Peppers (historia contada por el propio Anthony Kiedis), pero también desde ya empezaban a componer sus propias canciones.

Cancionero Rock: “Black”- Pearl Jam (1991)

Durante varios años la banda se reunió para ensayos y tocatas, pero fue en 1989 cuando optarían por grabar algunos demos, por ejemplo el The Tower Records Demo, que constaba de cuatro canciones; y más tarde el más conocido What The Funk. El demo fue pagado después de que ganaran un concurso de grupos realizado por la estación de radio de San Diego “91X” e incluía grabaciones seminales de letras y títulos de canciones llamadas  “I’m Alive”, “Homeless”, “What The Funk”, y “Believe You Me”, de las que algunas te pueden sonar algo a Pearl Jam.

De estos años además saldría una de las más aclamadas canciones de Pearl Jam, “Betterman”, que desarrolló notablemente el cantante en “Vitalogy”. y también algunos covers de culto como “Something Inside So Strong”, de Kenny Rogers,  “Wonderful World” de Sam Cooke, o “One Step Up”, de Bruce Springsteen.

La salida de Vedder, quien por cierto en ese momento trabajaba como empleado en una gasolinera, fue producto de una invitación por los futuros Pearl Jam en 1989, gentileza de su amigo del Basquetball Jack Irons, hombre clave en el contacto y “recomendación” y es así como llega primero a la producción del álbum Temple Of The Dog (donde hizo ese magnífico dueto con Chris Cornell en ‘Hunger Strike’) para posteriormente unirse a Gossard, Ament y el recién reclutado Mike McCready.

¿Y qué pasó con Bad Radio? no todo estuvo terminado para ellos, pues Keith Wood reemplazaría el lugar dejado por Vedder, y el grupo se mudaría a Hollywood. Su baterista, Dawn Richardson, se uniría más tarde a 4 Non Blondes y la banda nunca grabaría  con una compañía discográfica grande.

El último concierto de Vedder con Bad Radio sería el 11 de febrero de 1990. Luego de su estancia en Seattle y acoplar ideas con sus nuevos compañeros, debutan bajo el nombre de Mookie Blaylock, el 22 de octubre de 1990 en el club Off Ramp de Seattle, apadrinados por Alice in Chains. No mucho más tarde se cambiarían de nombre a Pearl Jam y la historia de su aclamado debut “Ten”, es historia conocida.

Te dejamos una joya en audio, los demos de Bad Radio

Disco Inmortal: Alice in Chains, MTV Unplugged (1996)

Pese a que muchos empezamos a querer a Alice In Chains por el peso de sus guitarras y esa desgarradora forma oscura y depresiva de Layne Staley de cantarnos, nunca pensamos tal vez que pudieron hacernos sentir cosas tan gratas también con su veta acústica. Para 1996 los antecedentes estaban claros: con dos EPs donde desataban esta faceta, el “SAP” y “Jar of Flies”, pero también en el más cercano, el álbum homónimo, cosas como “Heaven Beside You” o “Over Now” patentaba cuan bien les quedaba este formato.

Justamente fue aquel álbum, el homónimo, el que les significó una popularidad inusitada, el disco “tripod” que se llamó (de la perrita con tres patas) debutó en el primer puesto en Estados Unidos y consiguió el disco de platino a las dos semanas. MTV no demoró en engolosinarse con ello y acordar con la banda que por esos días brillaba como una de las más importantes del género (luego del triste suicidio de Kurt Cobain dos años antes causando la desintegración de Nirvana) en tomar la bandera del grunge. Su experiencia previa acústica los avalaba, aunque nunca pensaron el impacto que causaría su performance.

Y es que quizá no salió todo tan bien y eso lo mejoró sin quererlo, el desenchufado de Alice In Chains tiene tintes de humor negro. Tiene muchos momentos de equivocaciones y descoordinación gentileza de un débil Layne Staley. Fue negro en todo el sentido de la palabra, había un aura depresiva, velas (al igual que en el de Nirvana) y Layne Staley lucía completamente de funeral, gafas y ropa oscura, se encontraba algo ido, olvidaba letras, pero aun así, logró dejarnos las interpretaciones más bellas que jamás pudiésemos escuchar en un concierto de estas características.

“Over Now” y “The Killer is Me” no fueron coincidencia al ser interpretadas al final. Layne Staley estaba dando uno de sus últimos show con la banda y de alguna manera sentenciando con ese par de temas que hablan de finales y de culpa que todo se debió a él. Antes, las interpretaciones de canciones como “Sludge Factory” (curiosa elección) fue notable, incluso por aquella anécdota de los empresarios de Sony Music y el nerviosismo de Layne que en algún momento te contamos en detalle. Lo mejor, para muchos, es la abrasiva y triste interpretación de “Nutshell”(que maravilloso momento para el grunge y el rock en general este tema y cómo recordamos a Layne siempre con ello).

Alice in Chains con este Unplugged dejaba de manifiesto algo importante: Las guitarras acústicas tienen la capacidad de producir un sonido mucho más hermoso que las guitarras eléctricas, cuando hay alma y pasión en ello. “Angry Chair” es una de las mejores canciones de Alice In Chains, y la razón por la que es tan genial se debe a lo molesto, enojado y deprimidos que suenan Cantrell y Stanley, y ese fue el acierto de este show, se dio la oportunidad de que estas canciones sonaran más sensibles y oscuras aún. “Down In A Hole” es otro ejemplo perfecto.  Layne Staley pese a los impasses que hablamos, en realidad suena muy bien por lo que físicamente estaba en este momento. Quizás el hecho de que probablemente había tanta heroína recorriendo en sus venas en el momento mejoró su capacidad para sonar y deprimirse, lo que a su vez le agregó más emoción a las canciones.

“Brother” y “No Excuses” fueron otras excelentes elecciones y si bien los tambores son una gran parte de la composición de estas pistas, acá se aminorizan pasando a segundo plano, transformándose en una especie de guardianes del ritmo, aunque no podemos decir que sean menos importantes, se suman al trabajo en equipo. Sin el trabajo suave y concentrado de Sean Kinney, no sería un sonido tan hermoso todo esto.

Grabado el 10 de Abril en el Majestic Theatre de Brooklyn, Nueva York, fue emitido por la cadena en Mayo de 1996 y desde ese día para muchos quedó clavado en nuestros sesos y no se nos ha olvidado nunca lo importante que fue para esta banda, y para el grunge y el rock en general. Y porque no fue tan solo un desenchufado, ha sido uno de los mejores momentos de la música de todos los tiempos.

Por Patricio Avendaño R.

Discomanía: “Shame”, el nostálgico soul/grunge del debut de Brad

Durante los noventa tal vez fue tan fuerte el fenómeno grunge de las bandas que la estaban rompiendo en aquel momento (claramente hablamos de AIC, Soundgarden, Nirvana y Pearl Jam) que costó para muchos desviar la atención a otras maravillas derivadas del estilo que estaban saliendo, o en este caso proyectos paralelos como lo fue este gran debut de Brad, que contuvo en sus líneas a Stone Gossard, el guitarrista de Pearl Jam sí, quien exportó algo de su sapiencia con sus anteriores bandas Mother Love Bone y Green River.

Pero lo curioso es que en el debut de Brad no brilla mucho el hombre de Pearl Jam, sino más bien quien se robó la película fue Shawn Smith, este cantante que tenía un alma soul y una dulzura enorme para aportar con su voz a estas marchas con sicodelia, rock clásico y folk grunge con bellos pianos, mucho de ello a la usanza del viejo Neil Young de álbumes de sus glorias setenteras. La banda, y sobretodo este gran debut, que tuvo otra mirada, más que la pena vale reivindicar como parte de todo un sonido alterno en eclosión de esos años.

Este disco salió el mismo año que Vs., pero lejos de sonar como el fenómeno comercial del que engendró cosas como “Daughter” y “Go”, nos recordaba mucho esa sintonía emotiva de cosas de Mother Love Bone o Temple Of The Dog, disco donde Gossard también fue participe, por cierto. Shawn Smith aparte de aportar su enorme registro vocal colaboraba con el piano que otorgaba este estilo tan sublime a todo, es decir, él fue en gran parte el alma de este proyecto.

Desde la hermosa ‘Buttercup’, potente balada (potente en el sentido de demasiado intensa pero de bajas revoluciones) hasta canciones de riffs más animosos Brad se quedó con la singularidad de sonar a una especie de cruza de Elton John (iluminado en la figura de Smith, por supuesto y ese perfil de piano/man hippiento), pero con una honestidad brutal con servicio grungeril en las guitarras. ‘My Fingers’ es un muy subvalorado himno del alternativo, en tanto el groove y soul de canciones como ’20 th Century’ (que notable la forma de sonar el bajo en esta banda en que por cierto habían dos bajistas- Mike Berg y Jeremy Toback- uno para las líneas de bajo y otro para el slap como en ‘Nadine’, y es por eso que la presencia de las cuatro cuerdas es primordial) y la cuestión contagiosa hacía de este que pretendía ser un disco de perfil algo bajo, a algo lleno de alma, sangre negra incluso y todo en distintos matices, lo que lo hace muy rico, variado y entretenido conforme al avance .

Hoy en día, escucharlo y revivir estas canciones no lo hace sonar viejo ni desgastado, al contrario, es una verdadera delicia volver a degustar de su sonido. Eso sí, la nostalgia que te mete en la cabeza es irrevocable.

Por Patricio Avendaño R.

Muere Shawn Smith, cantante de Brad, Satchel, Pigeonhed y una de las grandes voces del grunge

El 05 de abril va a seguir siendo un día muy triste para  muchos de la generación del grunge:  Shawn Smith cantante de  Brad, Satchel, Pigeonhed ha fallecido ayer a sus 53 años, una fecha que también marca la muerte de las leyendas de Seattle Kurt Cobain y Layne Staley.

Smith en 1987 se mudó a Seattle, donde se unió a una de las bandas de la importante generación del grunge Malfunkshun junto a Regan Hagar y los hermanos Kevin y Andrew Wood. Este último pasó a formar Mother Love Bone con los futuros miembros de Pearl Jam, Stone Gossard y Jeff Ament.

La noticia fue confirmada por varios músicos, incluido el fundador de Posies y colaborador de R.E.M. , Ken Stringfellow, que escribió: “Es muy triste despertar con la noticia del fallecimiento de Shawn Smith. Shawn y yo compartimos un amigo cercano, y por lo tanto Shawn frecuentemente se sentaba a mi lado cuando estaba de gira, escribiendo (y a veces grabando) en mi piano”.

“La más suave de las almas gentiles, con una voz que proviene de las regiones más profundas del espíritu … Espero que encuentre la paz y descanse en el viaje hacia adelante de su alma”. dedicó en el texto.

El bajista de Alice In Chains, Mike Inez, escribió: “Una de las grandes voces de Seattle. Descanse en Paz, hermano”.

Durante los 90 y 2000’s editó cuatro discos junto a Brad, donde militó también Stone Gossard, destacando el debut “Shame”. Si bien sus bandas nunca tuvieron un reconocimiento masivo, fueron bandas que destacaron por la calidad vocal de Smith y la intensidad con un toque más soul de sus canciones. La causa de la muerte aún no se ha confirmado.

Q.E.P.D.

Kim Thayil elige sus discos favoritos de grunge recordando cada uno de ellos

En una nueva serie de especiales de rockstars y sus propias listas que arma frecuentemente  la revista Rolling Stone, esta vez es el gran guitarrista de Soundgarden quien estuvo brindando su opinión sobre sus discos favoritos del “grunge” de todos los tiempos.

Primero que todo, cuenta como le costó asumir tal término “Grunge” a él y a muchos compañeros de época:  “Creo que durante varios años, la mayoría de las bandas de Seattle evitaron el término ‘grunge'”, dice. “Es un poco difícil recordar lo que podría considerarse grunge o lo que se podría haber llamado metal, pop o punk. Creo que la forma más fácil de definirlo sería: “Música del área de Seattle de una comunidad y género en particular durante un período de tiempo particular desde mediados de los años ochenta hasta mediados de los años noventa”.

Pues bien, dicho eso, se largó con una lista de álbumes que para él resultan ser esenciales. Algunos bien conocidos por todos, otro no tanto.

  1)  Nirvana, Bleach (1989)

“Elijo Bleach para esta lista por la fuerza de “Negative Creep”, que fue increíble como una canción hardcore o como una canción de metal-grunge. También me encantan los riffs en “Blew” y “Swap Meet”;Los escucharía una y otra vez. Ese disco fue tan popular con nuestra banda cuando estábamos de gira. Nirvana abrió para nosotros unas cuantas veces y dijimos: “Mierda, estos tipos son buenos”.

2) Green River, Dry as a Bone (1987)

“De todos los discos de Green River, me gustó Dry as a Bone  es el mejor . El primer disco, Come On Down, es un poco más sucio, supongo, pero no es tan memorable como las cosas de Dry as a Bone. El disco que me dio la sensación de que era como los Dead Boys y Aerosmith”.

3) Melvins- Gluey Porch Treatments (1987)

“Podría elegir casi cualquier cosa de Melvins, pero voy a decir Gluey Porch Treatments ya que era su álbum de debut. Hicieron muchos álbumes que fueron más creativos y se produjeron mejor, pero estoy eligiendo este porque me gusta pensar en ellos en ese período. A veces, Buzz tenía esta cosa de Gene Simmons en su voz, pero la música era increíblemente artística y algo experimental, incluso si nunca fueron conscientes de ello. Es posible que no hayan sido conscientes de que estaban siendo tan artísticos en ese momento, pero el resto de las bandas sin duda lo notaron”.

4) U-Men, U-Men EP (1984)

“Hay una discusión sobre si los U-Men son grunge o no. Ciertamente son proto-grunge. Todo el mundo los admiraba. Eran diferentes de todas las otras bandas en Seattle a principios de los años ochenta; La mayoría de las bandas en Seattle eran una especie de mierda. Eran una nueva ola ridícula o algún tipo de rock en la universidad. Y luego vinieron los U-Men y tenían esos ritmos irregulares. Eran inventivos y tenían mucha carisma.”

5) Malfunkshun

“En la ausencia de algún álbum de ellos, quiero decir que esa banda fue muy inspiradora e influyente, solo porque eran tan pesados como la mierda. La forma de tocar la guitarra de Kevin Wood fue rápida y no coherente; Fue esta cosa caótica, loca y rápida. Y [el cantante] Andrew [Wood] canturreó, se vistió y fue cómico, y luego cuando llegaron los riffs, fue realmente pesado. Fue simplemente increíble. También lograron tener un buen ritmo de R&B cuando lo necesitaban en los sets metálicos. Se referían a sí mismos como “Mötley Crüe North” o “Kiss West Coast”. Fue muy gracioso”.

6) Skin Yard, Hallowed Ground (1988)

“No creo que a ninguno de nosotros [en Soundgarden] le gustara el primer disco de Skin Yard, pero nos gustó como personas y la singularidad de lo que intentaban hacer. Luego se volvieron más pesados, más en el molde de Soundgarden o Tad, y comenzaron a hacer mejores discos que eran bastante divertidos”.

7) Mudhoney, Superfuzz Bigmuff (1988)

“Mudhoney tuvo esta gran presencia de [el cantante y guitarrista] Mark [Arm]. Y siempre me gustó la forma en que Steve [Turner] tocaba la guitarra; Me gustaron sus solos, porque eran sueltos y algo expresivos. Es fácil apoyarlos. Estoy poniendo Superfuzz Bigmuff en esta lista por la única razón de la canción “In ‘n’ Out of Grace”, que probablemente todavía sea mi canción favorita de Mudhoney. Me encanta la línea, “Oh, Dios, cómo me encanta odiar”, y la forma en que se remonta a partir del solo de batería de Danny Peters . Es un momento increíble cada vez que lo hacen en vivo”

8) Tad, God’s Balls (1989)

“Estoy escogiendo God’s Balls debido al fondo poético de [el bajista] Kurt [Danielson]. Creo que algo de esa percepción contribuyó a la banda. Y luego me encanta la interpretación inventiva de la guitarra de Gary [Thorstensen] . Tenía colores para aumentar lo que de otro modo sería el mismo lineal antiguo. Ese álbum fue tan importante porque ayudó a establecer a Tad como un artista influyente y significativo de la escena de Seattle. Ellos no eran sólo los nudillos.”

9) Screaming Trees, Clairvoyance (1986)

“No sé cómo los llamaría, pero probablemente fueron grunge al menos a la moda. Llevaban franela  a diferencia de nosotros. Me gusta la canción “Clairvoyance”, pero mi canción favorita es probablemente “I See Stars” seguida de “Orange Airplane”. Después de este álbum, su sonido aumentó. Su influencia e impacto en nosotros y en Seattle fue definitivamente significativo”.

10) Alice in Chains, Facelift (1990)

“Alice in Chains vino de una escena diferente, pero luego comenzó a tocar con nosotros y con Pearl Jam, y tocaron algunos shows con Nirvana en Facelift. Pienso en una canción como “It Ain’t Like That”, y me encanta el ritmo. Cuando tocaba con ellos en el escenario, me preguntaban qué canción quería hacer, y esa era la única. [Canta el riff de apertura] Me encanta ese riff y esa canción. Me gustaría haberlo escrito, y es por eso que amo ese álbum, solo por esa canción. Es fácil enamorarse de algo cuando piensas: “¿Por qué diablos no pensé en eso?” Todo el disco tiene cosas geniales.

11)  Pearl Jam, Ten (1991)

“Ten fue un super album con super hits. Eso habla por sí mismo. Todo el mundo tuvo una copia de eso en algún momento. No hay duda de que es un gran disco, simplemente en términos de éxito comercial, y personalmente es importante para mí porque conozco esas canciones desde un contexto en vivo. Los vi en vivo varias veces antes de que saliera el disco como [el nombre de la banda original] Mookie Blaylock y como Pearl Jam. Mike McCready y Eddie [Vedder] fueron fuertes adiciones a lo que Jeff [Ament] y Stone [Gossard] habían estado haciendo en sus bandas anteriores [Green River y Mother Love Bone]. Mike era un guitarrista líder muy fuerte que trabajaba mucho en sus composiciones, y era simplemente emotivo. Podría hacer todas las cosas que quieres que haga un guitarrista principal, especialmente para las canciones que estaban escribiendo. Y luego complementó a uno de los mejores vocalistas de rock de todos los tiempos, alguien que fue tan emotivo que las primeras veces que lo vi, en realidad tuve esos extraños hormigueos en mi columna vertebral. Creo que Jeff Beck ha hecho eso por mí, y Chris [Cornell] y Eddie y Derek Trucks. Estoy seguro de que hay otras actuaciones que lo han hecho por mí, pero la voz de Eddie ciertamente lo hizo.