United Forces Tour: La enérgica noche de power y heavy metal con Helloween y Hammerfall en Movistar Arena

United Forces Tour: La enérgica noche de power y heavy metal con Helloween y Hammerfall en Movistar Arena

Una noche cargada de power y heavy metal fue lo que se vivió en Movistar Arena el día de ayer. Ya se había anunciado hace meses que el “United Forces Tour 2022” (que reúne a los alemanes de Helloween y a los suecos de Hammerfall) pasaría por varios países de Sudamérica, por lo que los fans chilenos de ambas bandas (que no son pocos) esperaban ansiosos la fecha para acompañar a dos de las agrupaciones más reconocidas de la escena mundial.

El público comenzó a llegar desde temprano, y cuando ya se había reunido una cantidad considerable de personas, los nacionales de Enigma salieron al escenario para abrir la jornada. Con un sonido muy bien logrado, y una puesta en escena que deja en evidencia los años de actividad, la banda que cuenta con el conocido periodista Álvaro Paci en guitarra desplegó un setlist con lo mejor de sus tres discos. No es menor el tener 30 años de carrera, y el fiato que proyectaron ayer es prueba de la constancia en su trabajo. Nelson Montenegro entrega una calidad vocal destacable, además de una conexión con el público que otorga fluidez al desarrollo de su presentación.

 

Pocos minutos después de las 20:00 se apagaron las luces del lugar y se iluminó un telón que tenía a Hector en el centro; personaje característico que ha acompañado a Hammerfall desde siempre. Una enérgica respuesta de parte del público se pudo notar a penas se escucharon los primeros riffs de “Brotherhood”, track que abre su nuevo álbum. “Any Means Necessary” ya hacía inferir que los suecos desplegarían un setlist orientado a sus canciones más conocidas, y no se equivocaron en tomar esta decisión, ya que la mayor parte del público coreaba con fuerza. La aparición de la “Guitarra-Martillo” de Oscar Dronjak vino acompañada de “Hammer Of Dawn”, track que da nombre al nuevo disco de la banda, y vaya forma de funcionar en vivo. La voz de Joacim Cans se encuentra en perfecto estado, y es sin duda una de las mejores virtudes de la agrupación.

“Renegade” daba la bienvenida a una serie de canciones pertenecientes a la primera etapa de Hammerfall. Si bien Pontus Norgren ya lleva un buen tiempo como guitarrista establecido, no deja de sorprender el toque que incluye cada vez que interpreta canciones de discos donde aún no era parte del grupo. Su técnica no carece de feeling y su ejecución es muy atractiva. “Last Man Standing” fue uno de los puntos más altos de la presentación, con una impecable puesta en escena donde las coreografías a lo Judas Priest dejaron ver una influencia que no pasa desapercibida. Un mix del álbum “Crimson Thunder” (donde se destacó el ya clásico “Riders of the Storm”) y “Let the Hammer Fall” fueron coreadas con mucha fuerza por casi la totalidad del público que ya estaba por repletar el recinto.

Las tres canciones que dieron el cierre a la presentación de Hammerfall fueron “(We Make) Sweden Rock”, “Hammer High” y, quizás, la favorita de la mayoría: “Hearts on Fire”. Por su puesto quedaron afuera algunos temas que podrían considerarse infaltables, como “Heeding the Call”, “Glory to the Brave” o la misma “Hammerfall”, pero sin duda que supieron aprovechar el tiempo en el escenario para dejar satisfechos a sus fans.

Tras una espera de casi media hora, subía el telón anunciando el momento más esperado de la noche. Helloween comenzaba su set con un video animado que sería el primero de una serie extensa que acompañaría cada canción de su presentación teniendo a su clásica calabaza como protagonista. “Skyfall”, perteneciente a su nuevo álbum homónimo, desató la euforia de todos los asistentes que veían por primera vez en vivo una canción nueva de la banda con su formación actual, que reintegra a los miembros clásicos Kai Hansen y Michael Kiske. Sin pausa llegó “Eagle Fly Free” con una excelente ejecución (y, además, qué lujo que es poder presenciar esta canción con sus integrantes originales). “Mass Polution” continuaba la promoción de su trabajo más reciente, para luego continuar con “Future World”.

El carisma de Andi Deris entretuvo a todo el lugar. Sin duda que su personalidad y el hablar español (que, en sus palabras, es un español que suena como un “Puto gringo”) hace mucho más fácil su conexión con el público. “Power” dejó ver que su calidad vocal se mantiene de la mejor forma. Por otra parte, la nueva “Angels” sirvió para destacar el rango vocal de Kiske; un detalle que no es desconocido para ningún seguidor de la banda (y del metal), pero que no deja de sorprender.

Uno de los momentos más especiales de la noche fue cuando Kai Hansen tomó el protagonismo en el escenario para desplegar un medley de los inicios de Helloween con tracks de “Walls of Jericho”, demostrando que tanto su técnica en la guitarra como su voz aún se destacan con creces. Repasos a “Metal Invaders”, “Victim of Fate”, “Ride the Sky” dieron paso a uno de los tantos pits de la noche, que concluyeron en la interpretación integra de “Heavy Metal (Is the Law)”.

“Forever and One (Neverland)” calmó las revoluciones en el recinto, pero fue acompañada por las voces de todos los asistentes. “Best Time” fue, tal vez, la canción debut con más aceptación por parte del público, probablemente debido a la estructura pegadiza de esta. Luego, vendrían las clásicas “Dr. Stein” y “How Many Tears” para que la banda abandonara el escenario por pocos minutos.

Luego de un rato comenzó a sonar la intro de “Perfect Gentleman”, donde nuevamente destacó la interacción de Deris con el público, para dar paso a la canción más extensa de la jornada. “Keeper of the Seven Keys” fue interpretada en su totalidad emocionando a varias de las personas del público, con una impecable ejecución muy fiel a la versión del estudio. No deja de ser notable la imagen que se genera al ver a Kiske, Hansen y Weikath reunidos.

Para finalizar, no podía faltar un clásico que más de una vez ha dado el cierre a las presentaciones de Helloween. “I Want Out” sonó potente, acompañada de globos naranjos y negros que se dejaron caer sobre el público, marcando así el fin de su set.

 

Fue una noche perfecta para toda persona que guste del metal en general, con bandas de una vasta trayectoria y una calidad increíble, que deja en claro el porqué son consideradas como elementales en sus géneros respectivos. Ojalá no pase mucho tiempo para poder tenerlos de vuelta otra vez, juntos o en solitario.

Javier Bravo

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