Beach House-“Teen Dream”: Un viaje introspectivo hacia la incertidumbre del ser

Beach House-“Teen Dream”: Un viaje introspectivo hacia la incertidumbre del ser

Sub Pop, 2010

Teen Dream es la tercera y aclamada placa del dúo estadounidense formado por Victoria Legrand (voces y sintetizadores) y Alex Scally, en guitarras. Oriundos de Baltimore, Beach House ha sabido mantener su sello y sonoridad característica, que los ha transformado en máximos exponentes del Dream Pop.

Si bien Beach House ha permanecido fiel a su estilo característico, este disco destaca por su búsqueda incesante de nuevos elementos. Comenzando por el reemplazo de la caja de ritmos y la inclusión de baterías reales, que cumplen un rol totalmente acertado y que definitivamente le dan vitalidad a todo el trabajo.

Zebra, se encarga de abrir con una guitarra punteada, acompañada de un juego de voces armoniosas que dan marcha a una voz principal: oscura y raspada. Silver Soul, se transforma en la conexión con el mundo terrenal, donde la omnipresencia de los sintetizadores prepara la atmósfera propicia para la voz doliente de Victoria Legrand. Los vínculos se hacen presentes gracias a una nota suspendida en el tiempo que, por un par de segundos, introduce a Norway; momento clave en el que bombo y percusiones se encargan de dar el pulso y entrada a los instrumentos restantes: guitarra, bajo y voces, y una sensación de que en algún momento todo debe volver a empezar. Como en la vida misma. Walk in the Park; un viaje introspectivo a nuestra propia alma en ruinas, no por eso menos luminoso.

Used to Be, rítmicamente juega contra el tiempo e intelectualmente explora las relaciones humanas. De la misma forma, Lover of Mine se transforma en un punto de reflexión, por lo complicado de nuestra existencia, el amor y el convivir con otros; coros y voces en segundo plano, paneadas de izquierda a derecha, parecieran ser tu propia conciencia. Better Times no cesa los cuestionamientos, insistentemente reflejados en una infinidad de detalles rítmicos. 10 Mile Stereo, una especie de lucha contra lo inexplicable, representada por una atmósfera oscura y reverberante en guitarras y sintetizadores, mientras que la línea rítmica pareciera entregar las energías para seguir y no flaquear. Un piano solitario inicia Real love, seguido de una voz melancólica y muy apegada al Gospel. Todo se transforma en un conteo regresivo que finaliza sereno bajo las brisas oníricas de Take Care.

Sonora e intelectualmente, es un disco pulcro, coherente y bien elaborado. A estas alturas, casi a 11 años de su lanzamiento, se ha transformado en un álbum esencial para los amantes del siempre seductor universo del Lado B.