El rock en WrestleMania: grandes momentos musicales de la WWE

El rock en WrestleMania: grandes momentos musicales de la WWE

El rock no ha sido ajeno para el mundo de la WWE. Desde mediados de los años 80’s, hasta comienzos de los 90’s, apareció el fenómeno Rock ‘N’ Wrestling Connection. Cuando la empresa de Vince McMahon entregaba sus primeros éxitos y signos de masividad, se alió estratégicamente con MTV. La cadena musical le dio espacio, en su parrilla programática, televisando algunos de los eventos que todavía no tenían dimensiones colosales. Además de hacer aparición algunos artistas como acompañantes de luchadores, como por ejemplo Ozzy Osbourne apareció en WrestleMania 1986, junto a The British Bulldogs; Alice Cooper en WrestleMania 1987, junto a Jake “The Snake” Roberts. The Ultimate Warrior, por su parte, se asomó en la versión alternativa del videoclip Two Hearts, de Phil Collins.

Después de ello todo se evaporó, contando sólo con hechos aislados. Mötley Crüe tocó un par de temas, durante un episodio regular de 1998; como así Fozzy, la banda del luchador Chris Jericho, hizo lo mismo en 2002. En calidad de anfitriones, en el programa semanal Raw, se tuvo otra vez a Ozzy Osbourne y ZZ Top (2009), y Rob Zombie (2010). Además que Motörhead fue llamado para musicalizar dos canciones de Triple H, y una del equipo Evolution.

Pero si hay un espacio, donde esta unión de mundos vuelve a aparecer, es en el evento anual WrestleMania; el más importante de todos. Como es la costumbre, antes de comenzar siempre se entona una versión de America the Beautiful, que la han interpretado músicos de la más diferente variedad de estilos; y dentro de las destacadas están las de Ray Charles (1986), y Little Richard (1994). Y desde el nuevo milenio otra tradición se sumó: que una banda toque en vivo, al costado de la entrada hacia el cuadrilátero, la canción de un luchador. Echemos una mirada a los casos más emblemáticos:

Motörhead – The Game (Triple H)
Fueron los primeros en llegar a WrestleMania, para la edición de 2001 y se repitieron el plato en 2005. La canción es acreditada a Jim Johnston, el principal compositor de la WWE, y Lemmy Kilmister. Ejecutada por Motörhead por expreso deseo de Triple H, gran seguidor de la banda y amigo de ella. Se trata posiblemente de la canción más taquillera de la compañía que, con un pequeño puñado de excepciones, es ocupada hasta el día de hoy cada vez que el asesino cerebral hace su aparición.

Saliva – Turn the Tables (The Dudley Boyz)  
Aprovechando la popularidad que tenía el nü metal, a comienzos de la década pasada, otra vez Jim Johnston escribió la canción y el encargado de darle sonido fue Saliva. La banda fue recibida en WrestleMania 2002, para la entrada de Bubba Ray y D-Von; la dupla especialista en desbaratar mesas con la humanidad de sus oponentes. Además presentaron una versión de Superstar, tema oficial del evento.

Limp Bizkit – Rollin’ (The Undertaker)
Otra que tuvo popularidad partiendo los 00’s, cuando el Undertaker entró en su etapa de rufián americano (2000 y 2001); primero ocupando una canción de Kid Rock, y hacia el final la de Limp Bizkit. Ya para 2003 estaba en su fase de villano malévolo, pero hizo una excepción en WrestleMania de ese año; que calzó con el comienzo de la Guerra de Irak. Sentado en una de sus motos, lo hicieron hondear una bandera de Estados Unidos. En tanto, el grupo de Fred Durst trajo por una última vez la antigua cortina musical del enterrador. También se endosaron el tema oficial del evento, que tocaron: Crack Addict.

P.O.D. – Booyaka 619 (Rey Mysterio)  
A mediados de los 00’s, Rey Mysterio pasó de pelear con tipos pequeños, iguales que él, y dio el salto a las grandes ligas; contra los peces grandes de la industria. Para WrestleMania de 2006, llegó como retador a uno de los dos cinturones más importantes de la WWE; y tratándose de una de sus noches culmines, los mismos P.O.D. fueron invitados para interpretar Booyaka 619; escrita por Jim Johnston, e interpretada por la banda de nü metal cristiana. Fiesta de ascendencia latina.

Living Colour – Cult of Personality (CM Punk)
CM Punk destacó como nuevo talento, dentro de las últimas camadas de luchadores. De manera principal bajo el alero de villano, cultivando un propio culto a su personalidad; auto definiéndose como el mejor del mundo. Con algo así, fue natural el cambio de su canción de entrada a Cult of Personality; el éxito de Living Colour. Trayéndolos en persona para WrestleMania de 2013.

Nita Strauss – The Rising Sun (Shinsuke Nakamura)
Una de las principales estrellas de la compañía New Japan Pro-Wrestling, desembarcó en Estados Unidos a la subdivisión NXT producida por Triple H; como la gran sensación a comienzos de 2016. Después de un año entró a competir de lleno a la WWE en sí, obtuvo buenos resultados y popularidad entre el público. Para su primera WrestleMania, en 2018, luchó por uno de los dos principales cinturones. Y para la ocasión, su entrada quedó a cargo de una banda con decenas de violinistas, percusionistas y como eje central la actual guitarrista de Alice Cooper: Nita Strauss, re-versionando el tema que el dúo CFO$ escribió para el atleta nipón.

Joan Jett – Bad Reputation (Ronda Rousey)  
Ronda Rousey es una yudoca profesional, con participación incluso en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde obtuvo medalla de bronce. Además de ser ex campeona, de Peso Gallo femenino, en la reputada empresa de artes marciales mixtas: la UFC. Desde que llegó el año pasado a la WWE, ha sido una oda a la nostalgia de los 80’s: tomó la vestimenta, y hasta el apodo, del antiguo luchador de herencia escocesa “Rowdy” Roddy Piper. Por su cargado currículo fue llamada la mujer más mala del planeta; y por ello, desde su primer día en la compañía, ocupó como canción de entrada el clásico Bad Reputation. Y para WrestleMania de 2019 su creadora, Joan Jett & The Black Hearts, dijo presente en la jornada.

 

 

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