“Flick of the Switch”: AC/DC cansado de los grandes reflectores

“Flick of the Switch”: AC/DC cansado de los grandes reflectores

Albert Productions / Atlantic Records / Sony Music Entertainment, 1983

Tras la adición de Brian Johnson en voces, que reemplazó al fallecido Bon Scott, llegaron a la cima; así de simple como suena. Dieron el batatazo, hasta convertirse en una banda de clase mundial, con el multi platino Back in Black (1980) —seguido de cerca por su consiguiente secuela natural, For Those About to Rock (1981); fórmula ganadora que tenía tras las perillas al afamado Robert “Mutt” Lange, que también estuvo presente en Highway to Hell (1979). Pero lo que le aconteció, según han explicado como una vuelta a sus raíces crudas sin pulir, fue un retroceso comercial; dándose desde allí, hasta que terminasen los 80’s, la época más bajo perfil de los australianos —a tal punto que ellos mismos decidieron producir su siguiente álbum: Flick of the Switch, llegado a estanterías el 15 de agosto de 1983.

Acuartelados en los Estudios Compass Point, de la caribeña Bahamas —sitio que acogió al ya mencionado Back in Black; dándole vida a una selección de temas directos, y que sólo uno de ellos superó los cuatro minutos de duración —cuyo inicio lo da la monolítica Rising Power. La portada, un boceto con trazado de lápiz de Angus apagando un enorme interruptor, acentuó la evocación minimalista. Un sonido seco patente a lo largo de toda la entrega —pese a pequeños matices, como el amague de blues al comenzar This House Is on Fire o el cuasi boogie Badlands; reluciendo como siempre la Gibson SG de Angus, que muchos riffs tiene por decir —y que gana dinamismo para la pista homónima, uno de los puntos altos. Nervous Shakedown, una pausada de temática carcelaria, en contraposición de las aceleradas Landslide y Brain Shake. El eslabón pesado quedándole a Guns for Hire, con madera de grandes arenas y estadios —quedándole la labor, para la gira mundial, de abrir los conciertos; completando la colección Deep in the Hole y Bedlam in Belgium.

Aunque apuntaron a ser una suerte de agrupación de cantinas, aun así volvieron a encabezar el Monsters of Rock de Donington (1984), además de una doble función en el primer Rock in Rio (1985) —un multitudinario, y fugaz, asomo sudamericano que no tuvo otras escalas; presentando canciones que no volvieron a aparecer en directo una vez que terminó el recorrido promocional. Y pese al limpio producto final, las grabaciones de Flick of the Switch no estuvieron exentas de problemas; conviviendo algunos vicios de Malcolm con el despido del baterista Phil Rudd —quebrándose la alineación Back in Black, pero reformándola once años después; en el intertanto la vacante siendo tomada por Simon Wright, sólo participando para los tres videoclips que entregó esta 8ª incursión del catálogo de AC/DC —filmados el mismo día, y ocupando un hangar como set.