Rival Sons: Feral Roots (2019)

rival-sons-feral-roots-reseña

Cada vez se hace más complicado encontrar cosas realmente interesantes en la vereda rock. A veces falta calidad y, en otras, personalidad, dentro de este mar de nombres y proyectos que surgen todos los días. Sin embargo, Rival Sons ha ido marcando cierta pauta a lo largo de cada disco que han editado desde 2009, los cuales han pasado demasiado desapercibidos. Cuando Black Sabbath los trajo de teloneros, en su despedida de 2016, recién comprobamos la pasta de la cual estaban hechos y no les hemos perdido la pista. La banda de Jay Buchanan ya había sacado un excelente álbum en 2016 (“Hollow Bones”) y ahora abren el 2019 con “Feral Roots”, una escucha obligada para seguirle el rastro a quienes ya se presentan por sí solos adonde vayan. Editado bajo Atlantic Records, fue grabado en Nashville bajo la producción de Dave Cobb.

Contundencia es lo que ofrece “Do Your Worst”. El riff principal es adictivo, así como la poderosa voz de Buchanan, mucho más madura y equilibrada. Fantástico puente-estribillo y un solo breve pero poderoso; este inicio ganador, da paso a “Sugar on the Bone”, más distorsionada y que hace competir a la guitarra con la batería por el protagonismo. Más comercial, accesible y cercana a los acordes de “Back in the Woods”, al estar ambas inspiradas en el rock más clásico.
En este momento, es muy valorable que se hayan dado el tiempo de presentar novedades, de expandir sus límites musicales. “Look Away” es uno de los temas que lo refleja, pues tiene acústicos inspirados en Led Zeppelin III y que crean una atmósfera contemplativa, muy folk-rock; en otra línea, aparece “Feral Roots”, la cual es mucho más rompedora. Gana por todos lados con el buen uso de las guitarras, las cuales apalancan la emotividad de Jay. “All Directions” también se llena de matices, reflejando la versatilidad de la banda, tanto en composición como en ejecución. “Stood By Me” con sus influencias funkies, y “Shooting Stars”, con sonido inspirado en la música negra, que incluso llega al góspel, logran ser canciones muy completas y que rompen con el esquema tradicional del grupo.

La portada es muy colorida y sigue la línea de tener animales como foco de mirada. Apreciamos a una hembra tendida en un florido campo, rodeada de pájaros y conejos, con la leche saliendo de su cuerpo; un llamado a volver a las raíces, a la protección de los inicios de la vida.

“Feral Roots” es un disco que trae consigo calidad y madurez en una banda que no deja de sorprender. Cada tema tiene identidad propia y trataron de presentar ritmos nuevos, basados en estructuras conocidas. El cuarteto se escucha afiatado, Jay Buchanan cada vez más crecido en su labor y con momentos sólidos de instrumentación, específicamente en percusión y guitarra; esto nos hace valorar positivamente este nuevo intento discográfico que, sin duda, los sacará de gira. Extrañamos algunos riffs más novedosos y nos hubieran gustado letras por fuera de los clichés del rock, pero son solo detalles que se pierden ante la potencia y solidez de varias de sus canciones; de hecho, la pista que da nombre al disco será de lo mejor que escucharás este año. Si no conocías nada de Rival Sons, este “Feral Roots” es una excelente forma de comenzar a escudriñar en su recomendable propuesta.

Tal vez te interesa:

Disco Inmortal: Kiss – “Destroyer” (1976)

kiss-destroyer-empire-state

Al comienzo de su carrera, Kiss ya contaba con tres discos de estudio muy poco bullados: el homónimo y Hotter Than Hell, ambos de 1974, junto con Dressed to Kill de 1975. Las copias vendidas no lanzaban números positivos, pero sí sus presentaciones daban mucho de qué hablar. Y ya bastante acorralados, se la jugaron por una placa en vivo que capturase todo el salvajismo de la banda. Así apareció Alive! (1975), que si llegaba a marchar mal no sólo ellos se iban a pique; también el pequeño sello discográfico al que pertenecían por aquel entonces, Casablanca, que quemó todos los cartuchos que tenía para ofrecer. Y contra todo pronóstico resultó ser un éxito sin precedentes, en una época en que ese tipo de trabajos casi no tenían importancia (además este fenómeno, en los siguientes años, empujó a otros a grabar los suyos; como Peter Frampton, Cheap Trick, Scorpions, UFO, etcétera).

kiss-destroyer-disco-inmortal
Álbum cover de Destroyer (1976) – Kiss

Kiss ya eran superestrellas al momento de grabar su sucesor, bautizado como Destroyer y publicado el 15 de marzo de 1976. Para realizar la portada fue escogido el sobrino de Frank Frazetta, Ken Kelly, siguiendo la línea de fantasía que su tío ya venía desarrollando. Kelly volvería un año más tarde para hacerse cargo del subsiguiente disco, Love Gun; y desde fines de los 80’s en adelante se convirtió en un colaborador habitual para Manowar. En tanto, las perillas quedaron en responsabilidad de un inmortal que estaba en sus primeros pasos: Bob Ezrin. Se transformó en un elemento clave, partiendo por el hecho de que comparte crédito en ocho de nueve canciones; junto con en el aporte de experimentaciones y elementos adicionales, como cuerdas, baterías invertidas, gritos y coros infantiles (coros que ya había puesto a prueba en School’s Out de Alice Cooper). Le sacó el trote y estrujó a Kiss, refinándole el sonido y quitándole lo primario, inclusive agregándole instrucción en teoría musical. Hasta se dio el tiempo de traer como invitado a Dick Wagner, guitarrista de Alice Cooper en su nuevo formato solista, que participó en cuatro temas parchando a Ace Frehley.

Mira también: Conciertos que hicieron historia: El Unplugged de MTV de KISS, el show que reunió a los miembros originales

Se arranca con una capsula informativa; alguien acomodándose en un auto, y acelerando mientras suenan fragmentos en vivo de Rock ‘N’ Roll All Nite. Una vez que todo queda en silencio, aparecen los primeros acordes de Detroit Rock City, uno de los grandes legados de la banda. Lo primero que se viene a la cabeza es una apología a los shows del Cobo Hall, en Detroit, donde fue grabado Alive!; pero no tiene nada que ver con ello. A lo largo se siguen escuchando sonidos de motor que parecieran elevar todavía más las pulsaciones, y que por supuesto son una clara referencia a la temática sobre la cual se inspiraron: el accidente de un chico que se dirigía a un concierto de Kiss, terminando la pista con el estruendo del choque. Con lo enorme que llegó a ser, con el pasar de los años, uno no se imagina que no tuvo el impacto deseado como single. Pero en directo fue formando su reputación y siempre gozando de un buen lugar; muchas veces como apertura, algunas otras estando a cargo del cierre.

Le continúa King of the Night Time World, que invita a la fiesta, para luego decantar en el heavy metal en estado puro de God of Thunder. Acreditada a Paul Stanley, en un comienzo pensó llevar él mismo la batuta; pero a sugerencia de Ezrin se transformó en el punto alto de Gene Simmons tras el micrófono, y en conciertos antecedido por el solo de bajo y el vómito de sangre (tal como lo hacía antes, en 100.000 Years, durante la primera época). Great Expectations es esa joya oculta, que todos se devolvieron a escuchar recién en 2003 gracias a Symphony – Alive IV; en que apareció junto al Coro Infantil Australiano. Flaming Youth, otro de los singles, tuvo algo de rotación especialmente en algunos segmentos del tour promocional (como se ve en el DVD The Lost Concert, del que se supo su existencia casi treinta años después); aunque pasó sin pena ni gloria. Reapareció, en formato de rareza desenterrada, para las giras de 2016-17.

Sweet Pain, con Simmons en la voz principal y la única en que no participó Ezrin, quedó como el eslabón más débil. Pero le abre cancha a uno de los puntos altos: Shout It Out Loud, single fuerte e himno innato de grandes arenas y estadios. Su génesis data de la época pre-Kiss, cuando todavía se hacían llamar Wicked Lester, y que por aquel entonces no era más que un cover de I Wanna Shout de The Hollies. En tanto Beth, teniendo apenas dos minutos con cuarenta y cinco segundos de duración, se volvió el elemento sorpresa; que sin tenérsele fe se transformó en el single que más alto logró escalar en los rankings, volviéndola todo un fenómeno. Rescatada de una antigua banda de Peter Criss, llamada Chelsea, él mismo toma el papel de vocalista. Una balada atípica para el grupo (y de hecho ninguno de los miembros restantes participó en la grabación), con piano como hilo conductor y con el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Do You Love Me, con un corte rockero tradicionalista, es la encargada de bajar el telón; se trata de otra que gana bastante espacio y puntos en vivo.

En total sólo se necesitaron 34 minutos, para que la placa se transformase en la piedra inicial de la era dorada de Kiss (que se completaría con Rock ‘N’ Roll Over, Love Gun y Alive II), teniéndolos de manera indiscutible en la cima para 1977. Y ellos mismos siempre han tenido clara la importancia, y el punto de inflexión, que tuvo en su carrera; lo que se ve reflejado todo el tiempo en la selección de temas al momento armar sus conciertos. Como también la re-edición del año 2012, que lleva por nombre Destroyer Resurrected, que cuenta con las versiones anteriores a la mezcla final y una notoria modificación de la icónica portada. Hablamos de la mejor carta de presentación de la banda más caliente del mundo.

Por Gonzalo Valdés

También en Nación Rock:

Ozzy Osbourne es hospitalizado en California tras una complicada gripe

Hace poco les contamos de la cancelación de su tour europeo debido a problemas de salud, los cuales al parecer se han intensificado ahora debido a que, tal como informa su esposa Sharon Osbourne a través de Twitter, ha debido ingresar hospitalizado en el Hospital Keck, de la University of Southern California.

Continuar leyendo “Ozzy Osbourne es hospitalizado en California tras una complicada gripe”

Disco Inmortal: Queen- Innuendo (1991)

El ser el último álbum con Freddie Mercury ya lo hace diferente y especial. Llegaba precedido del buen “The Miracle” (1989) y fue publicado apenas diez meses antes del fallecimiento de Freddie. Su grabación, por tanto, estuvo condicionada por la salud cada vez más débil del artista, y por eso es que en cada tema, en cada nota, tenemos omnipresente la figura del genio en despedida, porque eso es “Innuendo”, el adiós de uno de los cantantes más importantes de la historia del rock.

Continuar leyendo “Disco Inmortal: Queen- Innuendo (1991)”

Discomanía: “Balance”, el día que Van Halen encontró su equilibrio

En pleno apogeo grunge, Van Halen lanzó su 10° disco de estudio el 24 de enero de 1995. Muchos de sus contemporáneos de la década pasada se habían disuelto, o pasaban por periodos de vacas flacas; en cambio aquí, si bien el álbum 1984 fue su cúspide, nunca bajaron su nivel y popularidad. Ni siquiera la expulsión de David Lee Roth mermó en algo la racha. La nueva formación, apodada Van Hagar, contaba en las voces con Sammy Hagar (ex-Montrose) y se elevó al estatus de multi platino con las placas 5150 (1986), OU812 (1988) y For Unlawful Carnal Knowledge (1991).

Continuar leyendo “Discomanía: “Balance”, el día que Van Halen encontró su equilibrio”

Pure Rock, el programa de culto japonés que concentró a grandes rockstars en los ’80 y ’90’s

Cuando todos, a fines de la década pasada, alucinamos con That Metal Show (2008 – 2015), para variar Japón ya venía de vuelta. Puesto que a fines de los 80’s y comienzos de los 90’s tuvo su apogeo un espacio similar al aire, cuyo fuerte también era el hard rock y heavy metal. Llevaba por nombre Pure Rock, así de simple y genérico. Programa de conversación, a cargo de eruditos locales como Masa Ito (una especie de Alfredo Lewin, que en occidente se le conoce por aparecer más de una vez en documentales de rock, como Flight 666 de Iron Maiden). Siempre con bandas invitadas y sesiones usando playback; como también algunas veces coberturas televisadas de los conciertos que llegaban por allá (que por supuesto no eran pocos).

Continuar leyendo “Pure Rock, el programa de culto japonés que concentró a grandes rockstars en los ’80 y ’90’s”

Brian Johnson vuelve a AC/DC para un nuevo álbum de estudio

Recordemos que en agosto del año pasado, comenzaron a circular rumores de que Brian Johnson y Phil Rudd, miembros de AC/DC, estaban nuevamente en la banda Y que por cierto, se habían juntado a grabar música para un potencial nuevo disco.

Los dos fueron fotografiados juntos fuera del estudio de Vancouver, donde los australianos grabaron sus últimos tres álbumes, y más tarde fueron fotografiados con el ingeniero y mezclador de AC/DC, Mike Fraser.

Desde ahí no se ha sabido nada , pero la información podría estar empezando a filtrarse.

Y es que ahora Terrorizer, el grupo de Los Ángeles, dijeron que se encontraron con Johnson en un aeropuerto recientemente cuando regresaron a casa de su gira europea y se atrevieron a preguntarle si los rumores eran ciertos, por lo que Johnson respondió “Sí” y dijo que estaba “harto de negarlo”.

Terrorizer dice: “Nos encontramos con Brian Johnson de AC/DC en el aeropuerto hoy después del vuelo a casa y le preguntamos sobre los rumores de que él estaba en el nuevo álbum de AC/DC. “Dijo: ‘Sí’ y que está ‘harto de negarlo’. Así que fue una sorpresa increíble el final de la gira”.

Johnson se vio obligado a dejar de hacer giras con la banda en 2016 bajo la amenaza de sordera permanente, y la banda trajo a Axl Rose, líder de Guns N ‘Roses, para completar su gira mundial Rock Or Bust.

Sin embargo, Johnson ha trabajado con los expertos en audio Asius en una solución a sus problemas de audición, y lo vimos subiendo al escenario tras su partida de AC/DC con Muse, Paul Rodgers y Mick Fleetwood.

Al parecer todo es casi un hecho, y solo basta esperar noticias oficiales desde las trincheras oficiales de AC/DC.