“Too Mean to Die”: Accept en modalidad sexteto

“Too Mean to Die”: Accept en modalidad sexteto

Nuclear Blast, 2021

La reformulación de Accept, hace una década atrás, se convirtió en uno de los momentos más lúcidos para los alemanes; que se acostumbraron a tener periódicas novedades bajo el brazo, partiendo con el aplaudido Blood of the Nations (2010), seguido por Stalingrad (2012), Blind Rage (2014) y The Rise of Chaos (2017). Panorama que han condimentado con un par de lanzamientos en vivo, en formato de video, inusual para ellos; lo último siendo una canción flotante, la cuasi jovial Life’s a Bitch (2019).

Partido que ha sabido sacar adelante el guitarrista Wolf Hoffmann, a la cabeza, desde que halló un socio en el vocalista estadounidense Mark Tornillo; y que ni la pandemia fue un obstáculo para la grabación del 16° álbum del repertorio: Too Mean to Die, editado a través del sello Nuclear Blast el 29 de enero de 2021 —como dicta la tradición, tras el nuevo aire, secundados por el reputado productor Andy Sneap. Como botón de muestra teniendo, con tres meses de anticipación, The Undertaker. De bajo tempo, y marcadas subidas, la base instrumental recuerda a Princess of the Dawn (1982); junto con un alcance de nombre que se asoció al popular luchador de la WWE, siendo usual encontrar fotos suyas en los comentarios de las redes sociales que han compartido la canción. Sin redescubrir la pólvora, echando mano a la fórmula más que comprobada; entran demoledores con Zombie Apocalypse, escenario otorgado por teléfonos celulares, y el tema homónimo —ambos también en status de singles promocionales; recién bajando un cambio para Overnight Sensation.

La Flying-V, como siempre teniendo rol protagónico; como así los coros graves y macizos que apoyan desde atrás. La desatada No One’s Master guardando cierta similitud con No Shelter (2010), seguida de la monolítica Sucks to Be You; que decanta en Symphony of Pain. Muy en la sintonía de Metal Heart (1985), debido a la inclusión de fragmentos metalizados de la Sinfonía n° 5 Beethoven —que además puede enlazarse a la veta clásica que mostraron en el Wacken Open Air y el consiguiente DVD Symphonic Terror (2018); pero lo cierto es, en palabras del cantante, que se trató de un bosquejo que estaba en carpeta desde el ya citado Blind Rage. The Best Is Yet to Come, título utilizado por sus compatriotas Scorpions (2010), es el eslabón sentido de esta ocasión —referencia al año sacudido por la pandemia; no difiriendo demasiado con How Do We Sleep, ya generándose contraste para Not My Problem. El cierre quedándole a un relato bíblico, en clave instrumental, que le corresponde a Samson and Delilah.

Trabajo limpio, usual en Accept, pero que tras las corpulentas capas deja entrever el agote de repetir por quinta vez un disco que no difiere mucho con respecto a sus últimos antecesores; situación también palpable con los cambios de integrantes durante las pasadas temporadas: baterista, la segunda guitarra, adicionar una tercera guitarra —debutante para este Too Mean to Die; pero la ausencia sensible resultó ser el bajista Peter Baltes, pilar fundacional que dio un paso al costado en 2018. Los teutones perdiendo el muro sónico de esas distinguibles cuatro cuerdas, además de un compositor siempre presente; pero que de momento sacan la tarea adelante, recordando que son “demasiado malos para morir”.