Cancionero Rock: “1,000 Eyes” – Death (1995)

Cancionero Rock: “1,000 Eyes” – Death (1995)

Symbolic es el pináculo de Death, es su obra más excepcional. Chuck Schuldiner se tomó en serio su relevancia en la escena de esos días y refrendó su posición tomando la, ya compleja, composición de Individual Thought Patterns, para llevarla al siguiente nivel. Con una producción nítida y un sonido muy potente, diseñado de manera magistral por Jim Morris, las ideas de Schuldiner salieron de la grabación tal como él quería. Y dentro del puñado de ejemplos que ostenta el álbum, uno de los que quedó escondido ante la magnitud de la propuesta fue ‘1.000 Eyes’.

La inspiración de Chuck  no vino desde lo  filosófico, un conocimiento que tenía muy desarrollado, sino que decidió ser más directo. En esta  canción comenta sobre el control del gobierno, el cual había evolucionado y se había vuelto omnipresente. En la pista hay una clara tensión, lo cual la vuelve una de las más épicas del disco; en este punto, hay que darle el mérito a Morris por su increíble producción, muy dura y oscura. Volviendo a la historia que da origen a esta lírica, Chuck nos quiere  decir que no somos libres como creemos, porque los gobernantes nos miran, nos controlan con cámaras puestas por doquier, las que actúan como estos 1000 ojos que, si lo contextualizamos a nuestros actuales días, podrían extenderse a las redes sociales.

“1000 Eyes” fue una advertencia casi profética sobre un mundo donde la privacidad no existe y donde también hay segundos para referirse al control de seguridad policial que se realiza a la población, algo que en este tiempo presente está significando un profundo análisis en las comunidades, donde incluso las voces que urgen sobre una refundación de las políticas son cada vez más fuertes y viene desde múltiples sectores sociales. ¿Perdimos nuestra individualidad? Chuck lo afirma en esta canción de hace 26 años, donde todo evolucionó negativamente en lo individual, tanto así que nos dejamos controlar por cámaras y hoy por las redes sociales, las cuales son una verdadera obsesión para muchos, llegando al punto de ventilar toda su vida por allí buscando aceptación y reafirmación, pero para otros, son buena fuente de adquisición de datos personales, con lo cual pueden ejercer control sobre tu vida y llegar a la extorsión.

El tema es el más corto del disco y va al hueso, siendo una gran performance de Schuldiner. Aquí abandona, en gran medida, sus gruñidos guturales y alcanza una  combinación perfecta de agudos y suficiente profundidad para seguir sonando como un gran vocalista de death metal. Tiene una de las percusiones más impresionantes de la discografía de la banda y el acorde melódico de la guitarra es simplemente inquietante, más aún cuando corre junto al espectacular trabajo de batería de Gene Hoglan.

‘1000 Eyes’ fue una adelantada a su época y seguramente Chuck nunca imaginó que llegaría el momento en que esos ojos se transformarían en algo omnipresente; ya no sería necesaria una cámara como él las conoció, sino algo más invisible, como la ‘red’ o la fibra óptica, para desbaratar tu seguridad, tu privacidad y, muchas  veces, tu vida. Musicalmente, la canción y el álbum nos demostraron que, dentro del death metal, no estaba todo escrito ni inventado y es una de las grandes creaciones de los ’90 que sigue influenciando a nuevas generaciones.