El rock sigue vivo y constantemente creativo y estas son las bandas que lo demuestran (Primera Parte)

El rock sigue vivo y constantemente creativo y estas son las bandas que lo demuestran (Primera Parte)

En tiempos que surgen interrogantes como hacia donde va el rock, que el rock está muerto o que otras tendencias van a sepultarlo, por nuestra parte más que entrar en ese debate que nos puede llevar a una larga y tal vez futil discusión, lo que consideramos realmente importante es la abismante producción que tenemos día a día, donde bandas en todos los géneros y subgéneros de rock y metal están haciendo cosas importantes. Es verdad que ante un mercado que supuso tener “sus mejores años” en décadas pasadas, la inventiva, creatividad e ingenio al momento de presentar propuestas y componer es lo que prima hoy en día. El desafío ante ese “peor enemigo” que tienen todos los músicos; la premisa de que “todo está hecho”. En una serie que estaremos mostrando mes a mes, destacaremos algunas bandas que han refutado, con talento, pasión y mucha creatividad aquella odiosa consigna que parece ser argumento de valor-con sesgo y prejuicio para algunos- a no descubrir nueva música y reconocer que el rock sí está en constante movimiento y en estos tiempos más que nunca, en direcciones que quizá nunca hemos visto.

Bandas que debutan o que llevan varios años, estaremos alternando en las selecciones, porque si bien hay algunas que han sido reconocidas de a poco, hay un público resistido a nuevos nombres, pero son éstas mismas las que se van abriendo camino al momento que solidifican con nuevos lanzamientos sus propuestas y empiezan a marcar el sendero de la consolidación. Otras, por ejemplo, la están rompiendo solo con sus primeros lanzamientos y eso es absolutamente digno de resaltar, aunque el tiempo dirá si se quedarán ahí o van por más.

En esta primera entrega y las siguientes les adjuntamos un playlist de Spotify con algunas de sus más notables canciones. 

SpiritBox 

Presentados por medios especializados en rock y metal como una de las nuevas promesas, el dúo compuesto por Courtney LaPlante y su esposo y compañero de banda, el guitarrista Mike Stringer, ambos ex miembros de Iwrestledabearonce, plantean un metal groovie, industrioaliode y numetalero fuerte y directo y con el ingrediente del gutural de la vocalista bien interesante. Asentados en Vancouver, Isla en Canadá, han logrado edificar una primera obra llamada Eternal Blue, grabado en una propiedad aislada de 20 acres en Joshua Tree, California, que cabe destacar, ya que según ellos el entorno desértico le dio al álbum un ambiente fantasmal. “Salías afuera y no podías escuchar una sola cosa, puro silencio”, recordó Stringer. “Era como estar en una habitación insonorizada. Podías ver algunos coches en la distancia, pero eso es todo. Vivir así durante 30 días le dio al disco una sensación extraña, creo”. Temas llenos de poderío groove, potencia y riffs devastadores encontramos en “Holy Roller”, “Hurt You”, “Secret Garden” o “Yellowjacket”, todo presentado y teñido desde una estética que mezcla naturaleza, inocencia, con tintes brutales y de oscuridad.

Twelve Foot Ninja 

Una banda de constante movimiento y una de las más sorprendentes de los últimos años.  Los australianos de Twelve Foot Ninja no es de los que tienen pelos en la lengua para decir sus cosas o firmas de tiempo prefijas, las notorias tendencias irónicas del grupo y las melodías poco ortodoxas los han hecho ir por una audiencia completamente nueva más allá de la subcultura típica del metal. Con el tiempo, la banda ha sido etiquetada como heavy fusion/prog metal/ fusion metal/genre-mashers/ rock alternativo ecléctico y más. La banda se define como una banda de “heavy fusión”, donde dentro de su carrera han logrado desmarcarse de los clichés de las etiquetas inamovibles, y del fantasma del disco debut, pues su segundo álbum “Outlier” (2016) fue tan aclamado como su primera presentación al mundo “Silent Machine” de 2012. Ahora en 2021, la banda se prepara para dar a conocer su tercer batatazo “Vengeance” (muy esperado) del cual ya han presentado algunos singles. TFN es uno de los ejemplos más claros de que el rock posa su recambio en la inteligente mezcolanza de estilos, resultando de esto un atractivo tan energético como innovador.

Bob Vylan 

Un adrenalínico dúo que a simples y primeras ha generado reticencias al abordarlos al tener ese nombre claramente referencias al legendario cantautor folk, pero que son mucho más que eso. Líricamente incendiarios, hijos marginados del Brexit y con claras influencias de Bad Brains y Ice T, los ingleses pesan su propuesta en la actitud y el desenfado contra la clase política y la segregación social. El  dueto animado por Bob13 y Bobby Vylan, vocifera temáticas sin pelos en la lengua a través de un punk rock/hardcore trap, fuerte y directo y bien producido como el de su primer Ep titulado We live here, el cual incluso ha sido vetado y censurado, pero por lo mismo muy demandado y solicitado (agotaron 250 vinilos en bandcamp en solo unas horas). “Aterradoramente relevante” lo autoproclaman y  es un trabajo posado en la visceralidad que funciona como una radiográfica sociopolítica perfecta del momento que vive especialmente UK y el mundo en general.  “Hemos estado hablando de estos temas, de la alineación y persecución, del sexismo, homofobia, racismo y clasismo, y obviamente tenemos una experiencia de primera mano de lo que es ser un marginado por ser negros; o debido a los ingresos de nuestro hogar o donde hemos crecido”.

Black Country, New Road 

Imposible no detener la mirada en su extraño vocalista y ver un neo Ian Curtis. Solo por eso esta banda prestaría tu atención, pero es mucho más que eso, el grupo en su formato colectivo se compone de muchos músicos y nos muestra una nueva cara del post rock, más integral y de muchos recursos. Son los Arcade Fire del post-rock, y su debut no dejó indiferentes a muchos pese a que no circundaban mucho en el radar. De a poco los ingleses acapararon las miradas presentando una inspiración geográfica de todas partes, con letras que distan mucho de lo que representa su música y su estirpe llena de sobriedad, porque tenemos cosas muy divertidas en ellas: situaciones triviales, absurdas y muchos sinsentidos, pero interpretados como la poesía más profunda y reveladora del mundo. Black Country nos traen  algunas de las narraciones más fascinantes de la música rock moderna, y podrían convertirse fácilmente en uno de los mejores grupos de la década.

IDLES 

IDLES, probablemente sea una de las bandas que más ha renegado de las limitaciones propias del encasillamiento de clasificaciones musicales. Talbot ha sido explícito, no es rock, no es pop, no es post-punk y tampoco son los Jonas Brothers, tal como lo explicitó sin pelos en la lengua en ese Tiny Desk de la era Joy as an act of resistance. Una jugada clave en la consideración de que los binarismos se transforman en verdaderas limitaciones en lo artístico, pero también en lo relacionado a la masculinidad tóxica y frágil. “¡I KISSED A BOY AND I LIKED IT!”, una de las frases más icónicas de Samarithans, porque así es IDLES, una banda que reconoce en el acto creativo, una trinchera de lucha disidente al rock clásico, ese rock que ha muerto, que dejó de ser una voz creativa, y en lo actual, solo se transforma en esa variable estática de lo que actualmente NO QUEREMOS REPRODUCIR. Seguir en la senda de IDLES, implica reconocer en el rock la visibilización del dolor y el desafío constante a la masculinidad tóxica, avanzar en la narrativa de IDLES también implica reconocer el dolor de ser madre en una sociedad heteropatriarcal jerárquica y excluyente, pero también invita a cuestionar y rechazar a la xenofobia como variable de pensamiento. IDLES es la reconfiguración del rock que sí queremos en la actualidad; Talbot, Bowen, Lee, Dev y Jon son quienes desde la resistencia, avanzan en la lucha social desde la trinchera artística de narrativas ácidas y honestas.

Cleopatrick 

El dúo compuesto por Luke Gruntz e Ian Fraser ofrece una versión de rock alternativo bastante electrizante alimentada por una especie de angustia interior que se oye en los ecos de sus canciones que ansía ser liberada. Sus canci0nes pueden no sonar a nada tan nuevo ni refrescante en la escena, pero sí hay momentos, destellos de modernidad que te sacuden cuando suben la intensidad. Podríamos dejar sobre la mesa la idea de que Cleopatrick han retomado con mucha energía y buena forma lo que Royal Blood pudo haber dejado de lado en sus primeros discos. La banda canaliza los sentimientos de arrepentimiento e impotencia que sienten en explosiones de rock y manifiesto auditivo muy orgánico que se complementa con sus videos que nos lo cuantifican aún más. Con unos cuantos EP’s desde 2016 a la fecha, singles sueltos y más, este 2021 están presentado su primer LP “Bummer”.

Animals as Leaders

Creativo y preciso trío norteamericano. Caballeros del metal progresivo. Con Tosin Abasi a la cabeza de la agrupación como principal guitarrista, esta banda la completan el virtuoso Javier Reyes como segundo guitarrista y el increíble Matt Gartska en la batería. Ambas guitarras de ocho cuerdas que hacen las veces de instrumentos armónicos, melódicos y rítmicos al emular en repetidas ocasiones a un bajo. Eso, más un baterista que no escatima en complejidad y potencia a la hora de tocar. Considerados ampliamente como los músicos más vanguardistas y creativos de la última década, en conjunto, Animals as Leaders es una banda predilecta si buscamos contemplación pura y dura en la música. Tres álbumes de estudio y un cuarto título en camino, cada obra se presenta como un desafío a nuestras expectativas rítmicas y melódicas. Incluso para quiénes estén familiarizados con el metal o el progresivo las obras de este trío pueden dejarlos boquiabiertos. Claro, siempre y cuando tengamos un oído atento. Si no le ponemos la atención requerida, la experiencia puede resultar abrumadora, ajena. Un imperdible si buscamos estructuras musicales complejas e inspiraciones para nuestro día.

Turnstile

Quinteto que desde 2010 a la fecha han tenido uno de los desarrollos profesionales más interesantes de los últimos años. Con una filosofía de trabajo apegada a la autogestión, hoy en día se anotan como una de las bandas de hardcore más ambiciosas de la actualidad. Con tres álbumes bajo el brazo, varios EP’s publicados, un cortometraje y Glow On como su más reciente álbum publicado a fines de agosto pasado, estos muchachos han sabido crearse un espacio de privilegio entre los fanáticos del hardcore punk. En pleno proceso de maduración, Turnstile ha sido capaz de aferrarse a los riffs y ritmos potentes que les exige el género, pero también han sabido conjugar dicha energía con canciones más apegadas al rock alternativo, al pop o incluso ciertos elementos experimentales al incorporar en ciertas canciones una serie de arreglos en piano, sintetizadores, percusiones y cajas de ritmo. Un ejemplo destacado sobre como el trabajo bien hecho sí logra dar frutos.

Black Midi

Músicos ingleses de conservatorio. Nada malo puede salir de aquel concepto. Y es que este cuarteto londinense ha sorprendido gratamente a gran parte de quienes se aproximan por primera vez a su música. Un rock experimental tan extraño como atractivo. Con colaboraciones de instrumentos de viento o incluso un piano en presentaciones en vivo, esta agrupación no ha hecho más que sumar elogios desde su formación en 2017. Un estilo histriónico de mucha personalidad en vivo, escucharlos genera una sensación de agrado, atención, risas incómodas y un verdadero asombro ante la montaña rusa de armonías, ritmos y melodía que nos presentan. Math rock, progresivo, post punk, noise rock. Todo eso y más es lo que nos brinda Black Midi a lo largo de los dos álbumes que tienen publicados a la fecha (Cavalcade y Schlagenheim).

Jinjer

Tatiana Schmayluk dio la vuelta al mundo con la interpretación de “Pisces”, el single más destacado de la banda y que solo en Youtube tiene más de 54 millones de reproducciones. No podía ser de otra forma, ya que la apacible y melódica interpretación de los primeros minutos de esta canción nos amilana de tal forma que la irrupción agresiva de los guturales de Tatiana es de un impacto total, inevitable. Los guturales más sorpresivos y ejemplares de los últimos años se los debemos a ella. Como cuarteto ucraniano, Jinjer también ha sabido cosechar varias obras reconocibles como “Just Another”, “Ape”, “Perennial”, “Words Of Wisdom” y “Who Is Gonna Be The One”, solo por dar algunos ejemplos. Obras que les han servido para brillar en poco tiempo en los principales escenarios de la escena metal internacional. Incluso, el groove metal de Jinjer también ha estado de visita en Chile, cuando a fines de 2018 la cita se concretó en la Blondie y hace rato que está en trámite su segunda visita para 2022. La pandemia y las circunstancias dirán, lo cierto es que la agresividad sonora de Jinjer es una interesante opción para refrescar nuestra lista de reproducción.

Dirty Honey

Hard rock y blues rock de viejo cuño es lo que nos ofrece este cuarteto estadounidense. Una banda donde los coros pegajosos y melódicos son los protagonistas junto a las consistentes guitarras y los solos infaltables en cada canción. Rock de excelente factura que desde 2017 ha llamado la atención por toda la propuesta en su conjunto. Voces potentes, agudas y afiladas nos recuerda aquel sensual rock de los 70’s y 80’s, las melosas y envolventes guitarras también nos recuerda a aquello y por supuesto, una sección rítmica compenetrada y con un énfasis a elevar o disminuir la tensión de las canciones hacen de Dirty Honey una apuesta segura para aquellos que busquen un sonido rockero clásico, nostálgico y consistente. Si bien es cierto que cada músico en esta banda cumple a cabalidad con su cometido con una calidad impecable, hay que ponerle ojo y mucho oído al trabajo del vocalista Marc LaBelle. Una voz con un rango impresionante. A la fecha es posible disfrutar su álbum homónimo cuyas canciones navegan desde el más estridente y atractivo hard rock hasta canciones apegadas a ese clásico y sensual sonido bluesero que es capaz de fluir tan bien y acompañarnos en diversos momentos. Las comparaciones son injustas, ya que si bien podríamos comparar a Dirty Honey con algunas bandas clásicas de rock, es preferible que le den una más que merecida oportunidad y así sacar sus propias conclusiones como oyentes.