Disco Inmortal: Mr. Bungle (1991)

Disco Inmortal: Mr. Bungle (1991)

Un disco lanzado en el productivo y recordado año 1991 para el rock alternativo, un año que contó con gemas de vital importancia histórica como Nevermind de Nirvana, Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chili Peppers o Badmotorfinger de Soundgarden sólo por nombrar algunos.

Si bien todos estos discos marcaron un hito en las respectivas carreras de sus bandas, este año también iba a ser el debut de este ecléctico colectivo llamado Mr. Bungle, una banda que reunía  componentes vanguardistas y experimentales, conjugando en una extraña mezcla de jazz, funk, soul, ritmos latinos, electrónica y que explotaba en un hardcore y metal inclusive en varios desmadres con que se nutre este álbum.

Claro está que Warner Bros no hubiese firmado este primer álbum con la banda si no fuera por la participación de Mike Patton, muy en boga esos años tras el lanzamiento junto a Faith No More del álbum The Real Thing, ya que la banda con lo que contaba anteriormente era con varios  demos pero no de muy buena calidad en cuanto a sonido que digamos, sin embargo, este debut en larga duración sorprende por su sonido, producido por un sabio en la materia como el gran John Zorn en conjunto con la banda.

El disco a decir verdad es toda una experiencia, su sonido queda prácticamente inclasificable, nos puede llevar de un funk rock oscuro por sendas del pop, sicodelia y tétricos sonidos de órganos, como el caso de su infartante entrada con ‘Quote Unquote’ , un tema renombrado así dado que inicialmente fue bautizado como ‘Travolta’ , pero ante amenazas legales del actor de Pulp Fiction tuvieron que cambiarlo.

No se queda atrás su segundo tema: ‘Slowly Growin Deaf’, donde inicialmente Patton entra cándidamente para tornar su voz en las más esquizofrénicas y versátiles de las voces, todo esto bajo un riff demoledor de guitarras muy heavys; después la cosa se pone más bizarra aún, el ska, funk y los cambios radicales hasta llegar a una especie de música de videojuegos lo hacen delirante hasta el grado de la genialidad. Realmente queda la sensación de no haber escuchado nunca antes algo así, a estas alturas no sabes si amarlo o tomarlo como una broma, pero queda claro que estás ante algo totalmente innovador y que no consta de músicos que están haciendo algo por barata diversión simplemente o una tomadura de pelo, se nota claramente que hay dedicación en la composición y calidad en la ejecución.

‘Squeeze Me Macaroni’ podría decirse que es el tema más oreja y entretenido del disco, aunque la locura sigue permanente siempre, la acelerada y lúdica forma de cantar de Patton bajo una muy divertida y funky entrada encanta de inmediato, los instrumentos de vientos acompañan muy bien y el metal está apareciendo y reapareciendo a cada instante , sonidos de tornamesas , electrónica, todo convirtiéndolo en una fiesta infernal, incluso logran crear un ambiente imaginario en tu cabeza, animado con todos estos bizarros personajes enmascarados como protagonistas en un gran y demencial carnaval. Con ‘Carousel’ la fiesta sigue en una de las mejores del álbum, donde la energía es premisa y donde no sabes qué puede pasar, acá el factor sorpresa cobra protagonismo. La curiosa ‘Egg’ le sigue en otra larga y genial composición , donde nuevamente el funk llevado a su más purista forma llega, entremezclado con difusos sonidos y, donde -como en gran parte del sonido del disco- el terror y melodías fúnebres están presentes , acá la esquizofrenia aparece quizá más que nunca.

En ‘Stubb a Dubb’, la siniestra entrada e interpretación de Patton da para una cantidad de experimentación de sonidos y estilos  increíbles,  pero que no hacen perder la línea del tema, de hecho lo hacen extraordinariamente entretenido, las tendencias van y vienen, guiños a Michael Jackson, mambo, tango, el tema divaga por prácticamente todo lo que venga.

Las participaciones de Trey Spruance y Trevor  Dunn en el bajo y guitarras realmente están con un nivel de creatividad y originalidad abismante, el trabajo en conjunto es realmente notable. ‘My Ass is on Fire’ está dentro de las más pesadas. El porno sex rock se deja caer en ‘The Girls of Porn’ con sonidos de coitos y todo, la guinda de la torta y con un ganchero coro que reclama a todo pulmón  “¡sex, sex-sex!”. En ‘Love is a Fist’ tenemos por primera vez un tema de estructura más normal, no tan aberrante en cuanto a diversidad, un funk metal que también agarra elementos del jazz. El cierre queda a cargo de ‘Dead Goon’, donde la atmósfera circense reina pero en su forma más siniestra. Es la propuesta del álbum en general, este curioso personaje Mr. Bungle además cobra vida,  un ser extraño sacado de la serie The Pee Wee Herman Show, donde era el ejemplo de lo que no debían hacer los niños, hay extractos de la locución de la serie en el disco, de hecho.

Este debut de la banda de Patton fue una brutal demostración de la diversidad musical, la demencia y la sólida ejecución instrumental en equipo, ni siquiera fue tan vanguardista, hay muchos ritmos y coros totalmente pegajosos, pero su propuesta fue genial para la época y en el mundo del rock alternativo iba a marcar clara influencia. La estética del grupo era de un shock-rock circense que realmete llegaba a dar miedo, los enmascarados de  Slipknot tienen bastante de Mr. Bungle en su apariencia, así como otras que han adoptado este estilo

Un disco que queda como imprescindible y digno de rescatar si no lo has hecho. Después Mr. Bungle lanzaría discos que seguirían más o menos en la senda, pero el carácter carnavalesco, brutal, esquizofrénico y técnico al mismo tiempo de este debut se nos queda más en la retina como un inmortal en la historia del rock alternativo, sin duda.

Patricio Avendaño R.

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