30 años de un disco devastador: celebramos al gran “Seasons in the Abyss” de Slayer

30 años de un disco devastador: celebramos al gran “Seasons in the Abyss” de Slayer

Fue una obra maestra del metal y en un momento preciso. 1990 veía crecer como nunca a esta banda bestial del metal y hecho que a la postre los consagraría como la gran banda que todos sabemos que son (aun cuesta decir “que fueron”). Después de lanzar su increíble “Reign in Blood” en 1986, Slayer bajó revoluciones con “South of Heaven” en 1988, pero este brutal “Seasons in the Abyss”, que salió el 9 de octubre 1990, fue donde Slayer encontró un punto medio entre esas dos gemas y con una madurez notable.

Las temáticas de guerra y asesinos en serie siguieron siendo tópicos esenciales: “Había un montón de bandas que habían construido carreras copiando lo que habíamos hecho y queríamos mostrar a todos que todavía podíamos hacerlo mejor que ellos” decía Kerry King con respecto a su posición en esta nueva década que arrancaba, que por cierto fue una época en que el grunge empezaba a sacudir todo y bandas como Anthrax, Metallica, Megadeth y Pantera proponían ruda competencia por el lado del metal.

“War Ensemble” es una joya, “Expendable Youth” y sus riffs contienen una energía increíble, mientras “Blood Red” contaba las atrocidades de la guerra y “Dead Skin Mask” atribuían créditos al repelente asesino en serie Ed Gein, obra del fallecido Jeff Hanneman. “Sólo imaginé lo que debe ser estar en la cabeza de este tipo. Tienes que ser muy enfermo para cortar las caras de la gente y hacer máscaras de ellos” dijo el emblemático guitarrista sobre el tema, que ha sido bien frecuente en la banda, disco a disco, y no como reivindicatorio, sino más bien porque a Slayer siempre le ha interesado mucho el misterio y enigma que hay tras las mentes de estos sicópatas de la muerte. “Psychopaty Red”, “Beauty Through Order” o “213” de otros discos hablando de malvados asesinos de la historia han seguido incansablemente esta especie de secuela.

Un discazo de principio a fin, hay mucha adrenalina y un poder increíble bajo lo que adornaba esa portada muy artística, abstracta si se quiere, pero ese sentido conceptual de la banda eternamente.

Acá lo recordamos completo, ya son 30 años de una furia inmensa que a estas alturas es considerado como una obra maestra del metal, en distintos y viscerales matices: