Hermanita ven conmigo: 15 canciones de rock anglo mezcladas con frases y coros en español

El español es una lengua romance que procede del latín hablado. El inglés es una lengua germánica occidental que surgió en los reinos anglosajones. Hace un par de años la Real Academia Española (RAE) causó noticia al incluir el vocablo espanglish -forma de hablar muy común de los latinos que viven en Estados Unidos- en sus ediciones debido a la presión de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

Tal vez te interesa: Desde Chuck Berry a Los Miserables: 15 capitulos de culto del rock en la TV chilena

Dejando las formalidades, pero tomando en cuenta la mezcla de los idiomas, nos podemos centrar en que durante gran parte de la historia de la música, grandes baluartes del rock han hecho canciones que mezclaron el inglés con partes en español, algunas bien complicadas de descifrar y de describir como fue lo realizado por The Clash en “Should I Stay or Should I Go” o “Spanish Bombs”. Sin embargo, tenemos otros ejemplos de bandas que han sabido combinar muy bien ambas lenguas como Pixies en “Isla de encanta” o  The Mars Volta con “L’Via L’Viaquez”.

En la siguiente lista, les dejamos varios ejemplos de bandas que incorporaron el español en canciones con gran parte de su lírica en inglés o de agrupaciones que se arriesgaron a realizar sencillos en español siendo su idioma madre la lengua inglesa.

The Ramones – Havanna Affair:  “Baby baby make me loco / Baby baby make me mambo”

Kyuss – Rodeo: “Rodeo/Rodeo/Rodeooooo!!!”

Suicidal Tendencies  – Su Casa es mi casa: “Su casa es mi casa, porque estoy muy loco”

U2 – Vertigo: “Uno, dos, tres, catorce!…Hello, hello (hola) / I’m at a place called Vertigo (¿dónde está?)”

A.F.I. – The Leaving Song Pt. 2: “Yo he estado aquí muchas veces antes y regreso”

The Clash- Spanish Bombs: “Spanish bombs, yo te quierro y finito / Yo te querda, oh mi corazón”

The Clash – Should I Stay or Should I Go: “Should I stay or should I go now? (yo me enfrió o lo soplo) / If I go there will be trouble (si me voy va a haber peligro)”

Coal Chamber – Loco: “Pull – steamroller rollin’ through my head said attached to loco”

Janes Adiction – Stop: “Señores y señoras / Nosotros tenemos más influencia con sus hijos que tú tiene / Pero los queremos / Creado y regado de Los Ángeles, ¡Juana’s adicción!”

Pixies – Isla de encanta: “Hermanita ven conmigo / Hermanita ven conmigo / Hay aviones cada hora”

Beck – Loser:  “Soy un perdedor I’m a loser baby so why don’t you kill me?”

Jack White – Lazaretto: “Yo trabajo duro / Como en madera y eso / Como en madera y eso”

Tomahawk – Desastre natural: “Hoy es un día cuando un simple beso / resolvería todo, hacernos olvidar”

The Mars Volta – L’Via L’Viaquez: “L’Via / Hija de Miranda / Tu Apellido se cambió / L’Via Sin ojos me quieres dar/Una historia sin mi madre”

The OffSpting:  Pretty Fly (For A White Guy): “Un, dos, tres, cuatro cinco cinco seis”

También en Nación Rock:

Cancionero Rock: “I Wanna Be Your Boyfriend”- Ramones (1976)

Los Ramones en su gran debut de 1976 desataron una cantidad de himnos impresionantes. Es el disco esencial para entender el punk rock norteamericano en toda su esencia, con letras burdas, callejeras, irónicas y sucias, pero también, aunque no lo creamos, muy románticas. Siempre estuvo en el ADN de los neoyorquinos cantarle al amor, quizá por la ferviente devoción e influencia de sus integrantes a The Beatles o porque realmente estos chascones antisociales eran unos enamoradizos de marca mayor.

En aquel debut tenemos una gran canción de amor , no solo de ellos, sino que del rock todos los tiempos. ‘I Wanna Be Your Boyfriend’ destaca totalmente cuando hay que hacer listas de baladas de corte meloso y fue uno de los grandes aciertos de la banda, que nunca se quiso encasillar en la rudeza intrínseca del punk.

Hey, little girl, I want to be your boyfriend
Sweet little girl, I want to be your boyfriend
Uuu uuu uuu uuu-au
Because I want to be your boyfriend

No es una letra tan rebuscada, sino más bien que decir “quiero ser tu novio” insistentemente, quizás hablando desde la perspectiva de un tímido tipo que no se atreve a declararle el amor ala chica de sus sueños, pero que con esta canción “desahoga” tal sentimiento.  Fue otra de las contribuciones de Tommy Ramone (de las pocas pero contundentes que realizó), pero quien se roba la película claramente es Joey Ramone con una dulce y sublime interpretación vocal.

En la antología realizada por David Fricke, Tommy comentó acerca del tema:

“Escribí ‘I Wanna be Your Boyfriend’ porque teníamos todas estas otras canciones con ‘I Don’t Wanna’ – ‘I Don’t Wanna Walk Around With You,’ ‘I Don’t Wanna Go Down To The Basement.’ La única otra canción positiva que tuvimos fue ‘Now I Wanna Sniff Some Glue’.

Una cosa que todos teníamos en común era que estábamos frustrados. Escapamos de nuestra ira con humor. Mucho de eso vino de la sensibilidad de Dee Dee, esta sensibilidad de Dada que se comprimió en ‘Don’t wanna ”.

Para el propósito las guitarras punk de dos posturas no fueron tan fundamentales. Hubo algunos instrumentos inusuales utilizados en esta canción, incluyendo guitarras de 12 cuerdas, campanas tubulares y un glockenspiel interpretados por músicos de sesión externos. El resultado ha ido solo mejorando con los años, pues esta edulcorada balada de amor sirve para inspirarnos tal vez para declarar nuestro amor abiertamente o al menos quedarnos en nuestro rincón cantando a los cuatro vientos que esa chica/chico inalcanzable algún día podría ser nuestra(o).

Por Patricio Avendaño R.

Joey Ramone y la anécdota cuando hicieron beber orina a Johnny Rotten de los Sex Pistols

Joey Ramone hace tiempo que se ha ganado su carácter de figura de culto en la historia del rock, mucho más allá del punk mismo que lo vio nacer, y una de sus anécdotas más sabrosas contadas en televisión ocurrió en 1999, casi dos años antes de que falleciera, por lo cual fue una de sus últimas entrevistas públicas.

En la entrevista, que ocurrió en el popular programa de Conan O Brien, el vocalista emblemático de los Ramones se ve de muy buen humor y habla, entre otras cosas, como cuando abrieron shows a Toto,  de la rivalidad entre ellos y los Sex Pistols (tema que ha sido recurrente en la historia y conversaciones de la banda) y luego de que tuviera un divertido cambio de palabras con el conductor por las fechas en que ambas bandas se originaron, el vocalista cuenta aquel día en que se juntaron en gira y cuando él y Johnny Ramone “como que le meamos la cerveza” y se la dieron a Johnny Rotten, causando las carcajadas de los espectadores.

En el video también habla de la influencia de la banda y los divertidos nombres de algunas canciones, por cierto

Te dejamos el video completo:

El día que los Ramones rocanrolearon con Spiderman

Pocos superhéroes son tan reconocidos e icónicos como Spiderman, como así también pocas sagas de dibujos animados tienen un tema tan pegajoso y ganchero. Spiderman, el tema de la serie de 1967 fue compuesto por Paul Francis Webster y Robert “Bob” Harris y su canción se implantó como chip en la cabeza de muchos que crecieron en esa época, y luego en los ochenta y noventa , cuando la serie se siguió emitiendo debido a su éxito, por lo que se siguió perpetuando de generación tras generación. 

Continuar leyendo “El día que los Ramones rocanrolearon con Spiderman”

Marky Ramone vuelve a Chile en 2018 en un show junto a Los Mox!

post-800-x-800

Luego de su celebrada presentación en el Santiago Rock City al parecer Marky Ramone quiso más con Chile, ya que ha agendado un nuevo show en 2018 con su banda que no hace más que lanzar una tormenta de himnos emblemáticos de los Ramones, tornándose en una nostálgica performance con la actitud punk de las leyendas donde militó.

El show coincide con el aniversario de los 40 años de su llegada a los Ramones y su visita también tendrá shows en Brasil, con tres fechas, cinco en Argentina y una en Uruguay. El batero y su banda se presentarán el Jueves 15 de marzo en el Club Blondie.

La jornada la abrirán Los Mox!

Valores
Entrada general
$ 20 mil (hasta el 31 de diciembre)
$23 mil
Día del show: $25 mil

A la venta desde el martes 24 de octubre en Ticketek.cl y sin cargo en The Knife y Rockmusic.

Se lanzará reedición de lujo de 40 aniversario del clásico “Rocket to Russia” de Los Ramones

R-394413-1359047024-2666.jpeg

Buena novedad para todos los Ramonesmaníacos. De acuerdo a Rolling Stone el tercer álbum de los Ramones y uno de sus más celebrados, Rocket to Russia, tendrá una reedición de lujo para su 40 aniversario. Con tres CDs, la reedición incluirá dos mezclas diferentes del álbum, así como material inédito, que incluye “It’s A Long Way Back To Germany” con Dee Dee en las voces, una promoción radial original con Joey Ramone y versiones alternas de ““Why Is It Always That Way?”Y “Ramona”.

Rocket to Russia fue lanzado el 4 de noviembre de 1977. Tres de sus singles: “Sheena Is A punk rocker”, “Rockaway Beach” y “Do You Wanna Dance”, entraron al Billboard Hot 100. La reedición se lanzará el 24 de noviembre a través de Rhino Records.

Disco Inmortal: “Road to Ruin”- Ramones (1978)

R-394419-1358345519-7884.jpeg

Ramones con efervescencia pop como nunca. Con una mirada nostálgica a las canciones de los sesenta, con un encantador sentido de la melodía, pero con una actitud intocable. “Road to Ruin” se convirtió en el primer disco de los Ramones realmente bien cuidado, con una preocupación en las composiciones más prolijas que nunca y con el antecedente claro de un cambio radical en el plan de trabajo. ¿El resultado? Sin duda una de las más veneradas placas de su discografía.

Un poco antes de la grabación del disco Tommy Ramone dejaba la batería para afrontar esta nueva etapa como artífice: productor de los discos, en un lazo laboral que duraría muchos años más, pero, ¿quién era el elegido para ocupar la batería? Nada menos que el único Ramone sobreviviente actual: Marc Bell (Marky Ramone), sugerido por el propio Dee Dee en su olfato que no salía del mítico y legendario CBGB, pero que siempre proponía cosas importantes para la banda. Mark había sido previamente el baterista de Richard Hell & The Voidoids, y preguntándole si él estaba interesado en ensamblar con el sonido de los Ramones, la respuesta fue un sí fuerte y claro.

Un mes después de este encuentro y propuesta, Bell fue invitado por Danny Fields y Monte Melnick a la audición para la banda. No fue tarea fácil. Alrededor de veinte más audicionaron para ser el baterista de una banda que ya por esos años (1978) hacía leyenda. Finalmente, con Tommy supervisando la opción final. Bell tocó “I Do not Care” y “Sheena Is a Punk Rocker” y cada miembro acordó permitirle entrar en la banda.

El lugar elegido, Midtown Manhattan en los Media Sound Studios, en las instalaciones de una antigua Iglesia Episcopal. El ingeniero de discos Ed Stasium explicó el proceso de grabación: “Después de que Tommy dejó la banda, fuimos directamente a trabajar en el álbum Road to Ruin con Marky, ensayamos mucho tiempo con Marky, lo controlamos y lo adaptamos al sonido que queríamos y luego fuimos al estudio. Gastamos mucho dinero, y todo el verano, en Road to Ruin”, recuerdan.

Las baladas, los coros, los solos de guitarra, las melodías a diestra y siniestra (cosa que les quedó muy bien a los Ramones siempre) marcaron la nueva senda de la grandiosa banda neoyorquina. Desde el divertido y abrazador himno ‘I Wanna Be Sedated’, una canción que nació del estrés para convertirse en todo lo contrario. Según la historia contada por la banda, después de un show en Londres, Joey le dijo a la mánager Linda Stein: “Put me in a wheelchair and get me on a plane before I go insane.” (“Pónganme en una silla de ruedas y dejenme en un avión antes de que me vuelva loco”). Esta cita sería el estribillo de “I Wanna Be Sedated”, cuyas letras invocan ese estrés que la banda estaba sufriendo durante la gira de “Rockett to Russia”, pero que paradójicamente suena como clásico de animosidad y fiestas llenas de bohemia urbana (cómo no pensar en ese magnífico video donde de todo pasa mientras los Ramones parecen estar inmunes a todo su entorno). Un himno de la vida.

Cada canción brilla con color propio, la entrada con ‘I Just Want to Have Something to Do’ entra como latigazo para convertirse en otra de sus piezas clásicas. Suena a clásico rock, aunque el desencanto de todo y la apática ironía lírica están en toda ella. Con ‘Needles & Pins’ la banda se probaba a sí misma cubriendo un tema de los viejos beat británicos The Searchers con ese romanticismo beatlesco demasiado evidente en Joey Ramone. Qué gran acierto y que bien la hicieron en su construcción armónica. Con ‘I Against It’ el punk rock de sus inicios decía presente, como para no desencajar del todo, una pista de mucho speed y labia contestataria, como ya era lo usual pero con estos moldes nuevos. Con ‘Bad Brain’ también tenemos este punk callejero tan impregnado de la banda, pero eso sí acá hay un sonido más limpio evidentemente: pruebas, sonidos de cencerros, experimentos atmosféricos que antes en la banda pobremente se habían dado. Tommy Ramone quiso dejar su firma en este disco y vaya que se nota.

La certera e hiriente ‘I Don’t Want You’ casi contrastaba con la enamoradiza y pegajosa ‘She’s The One’, que además dejaba ese trabajo tan pulido en la batería de Marky. Acá podíamos oír cada instrumento fuerte y claro, con una delicadeza en las máquinas de grabación pero con una fuerza enorme al mismo tiempo. El disco no te defraudaba porque ahí estaban los Ramones de siempre, sonando mejor y haciendo lo que más les gustaba, con pasión y actitud. ‘Go Mental’, enarbolada de melodías amables pero con un escape en estridencia rockera al final más que interesante para lo que venían haciendo.

Lo del sonido no es cosa personal. El propio Tommy Ramone lo dejó más que claro en su momento: “Road to Ruin reflejó no sólo el amor perdurable de Ramone por el pop de los años sesenta, sino un deseo persistente de expandirse más allá de los límites de 120 segundos en busca de un nuevo vocabulario de ganchos armónicos, aunque vinculado a los sonidos de guitarra establecidos en sus tres primeros álbumes”.

Un disco clásico y que el día de hoy quizá suena a como uno de los más claros del punto de vista de cómo recoger toda esa basura punky callejera y transformarla en un muy bien construído álbum de rock.

Por Patricio Avendaño R.

Conciertos que hicieron historia: El último show de los Ramones (1996)

ram

Para 1996 la leyenda punk de los Ramones estaba dando sus últimos estertores. Con el linfoma declarado a Joey, Dee Dee fuera de la banda y Johnny concentrado en descansar y “vivir de lo que la música le había dejado” y un año después de editar el disco que lo anticipaba “Adiós Amigos”, la banda más influyente de los últimos 20 años despedía una carrera plagada de grandes álbumes, canciones himnos y un legado tremendo que se incrustó en el memorial de diveros estilos rockeros, dejando eso sí un sabor amargo, pero al mismo tiempo una alegría a todos sus millones de fans en el mundo por todo lo entregado.

El lugar fue el Palace de Los Angeles y contó con invitados célebres como Lemmy de Motórhead, Eddie Vedder de Pearl Jam, Chris Cornell y Ben Shepherd de Soundgarden, Tim Armstrong y Lars Frederiksen de Rancid, entre otros. Amigos que ayudaron a encumbrar más aún este epilogo anunciado, que aparte de cansancio y enfermedades, acusaba un gran y grave hastío acumulatorio en la relación entre Johnny y Joey. Quizá, el punto más importante para el cese definitivo. El hecho de no poder soportarse y llevarse eso hasta sus últimos días, incluso como queda muy evidenciado en el documental “End of The Century” de la banda.

En las palabras de “Commando”, esencial autobiografía de Johnny, el guitarrista lo dice: “Tras el último acorde de la versión de ‘Any way you want it’ de Dave Clark Five, y de marcharme del Palace aquella noche, no acababa de creerme que se había acabado. No estaba seguro de que no volviéramos a tocar de nuevo pero no les dije nada a los muchachos y me fui, como había sido siempre en mi vida. Trataba de no sentir nada y la ira que siempre llevaba conmigo se había vuelto un afinado tono de diapasón muy próximo a la calma. Estaba listo para el resto de mi vida, aunque lógicamente sí tenía cierto sentimiento de pérdida, aunque entonces no quisiera admitirlo”

El concierto fue el número 2.263 en su carrera, anotado por el propio Joey en su bitácora y terminaba por culminar una cantidad de shows impresionantes, que fueron desde los locales más pequeños e insalubres, a una buena cantidad por el legendario CBGB, hasta grandes estadios. Para suerte de nosotros los sudamericanos, tuvieron lugar sus esperados shows en Chile en 1992 y Argentina en marzo del ’96 y la verdad, para los que estuvieron ahí, seguro atesoran gratos recuerdos de la banda que volaba cabezas al interpretar cada canción con una fiereza enorme y sus reconocidos “one, two, three, four!”.

Lo de Los Angeles sin duda fue especial. 32 canciones, la actitud de siempre y tremendos invitados donde sonaron interesantes covers y grandes clásicos que se convirtieron luego en el álbum “We’re Outta Here”. Te dejamos el setlist y el show completo en tres partes:

Durango 95
Teenage Lobotomy
Psycho Therapy
Blitzkrieg Bop
Do You Remember Rock ‘N’ Roll Radio?
I Believe in Miracles
Gimme Gimme Shock Treatment
Rock ‘N’ Roll High School
I Wanna Be Sedated
Spider-Man
(Bob Harris & Paul Francis Webster cover)
The KKK Took My Baby Away
I Just Want to Have Something to Do
Commando
Sheena Is a Punk Rocker
Rockaway Beach
Pet Sematary
The Crusher
Love Kills
(with Dee Dee Ramone)
Do You Wanna Dance?
(Bobby Freeman cover)
Somebody Put Something in My Drink
I Don’t Want You
Wart Hog
Cretin Hop
R.A.M.O.N.E.S.
(Motörhead cover) (with Lemmy Kilmister)
Today Your Love, Tomorrow the World
Pinhead
Encore:
53rd & 3rd
(with Lars Frederiksen & Tim Armstrong)
Listen to My Heart
We’re a Happy Family
Encore 2:
Chinese Rocks
(The Heartbreakers cover) (& Ben Shepherd)
Beat on the Brat
Anyway You Want It

Por Patricio Avendaño R.