Turbonegro programa su debut en Chile

El debut de TurboNegro en Chile ya tiene fecha agendada. Los noruegos se presentarán el próximo 13 de septiembre en Club Blondie. La banda de hard rock viene a mostrar su último trabajo llamado “Rock ’n’ Roll Machine” lanzado en febrero del año pasado. El larga duración ha tenido positivas críticas por la prensa especializada y sus fans.

Además, la banda fundada en 1989, estará repasando sus grandes éxitos debido a que estarán celebrando sus 30 años de vida en la cual harán un repaso por parte de sus 12 trabajos discográficos realizados hasta la fecha.

Las entradas para el evento se pondrán a la venta el miércoles 17 de abril, desde las 9 am. Contará con un primera etapa que será de venta exclusiva a través de Eventrid y hasta agotar stock.

Preventa Online: $20.000
Preventa: $25.000
General: $30.000

Discomanía: “Jagged Little Pill”, la aclamada autoterapia de Alanis Morissette

El más exitoso disco de Alanis Morissette era considerado por muchos críticos de música como una placa terapéutica. Fueron tajantes hace 24 años para catalogar Jagged Little Pill, una obra considerada maestra, pero que fue tomada con mucha mesura por parte de los especialistas, mas no los fanáticos, pues se volvió un superventas en todo el mundo.

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Álvaro España sobre la presentación de Fiskales en Lollapalooza: “hicimos nuestros mensajes para incomodar a los políticos”

Sobre la polémica desatada por los mensajes visuales enviados a diferentes personeros de la clase dirigente y política chilena, Álvaro España, líder de los Fiskales Ad-Hok, comentó lo que fue su presentación en el festival Lollapalooza y agregó que las personas que los critican son las que menos van a verlos en las tocatas.

Ya habían pasado un par de horas de una de las presentaciones más polémicas y comentadas de Fiskales Ad-Hok en uno de los escenarios del Lollapalloza. De a poco se comenzó a viralizar la performance por redes sociales y las críticas tanto por sus mensajes como por su show fueron el blanco perfecto para atacar a una de las bandas íconos del punk rock chileno: “las críticas no me importan. Nosotros hacemos las cosas de la mejor forma y estamos y vivimos en un país pequeño donde tenemos que tocar para toda la gente”.

El líder de los creadores de “No estar aquí” agregó que fue una sensación extraña estar en el festival, pero que se logró el objetivo para lo cual se prepararon que era fastidiar con una puesta en escena polémica hacia los dirigentes e íconos de la clase política nacional. “Es raro tocar en el Lollapalooza, es muy comercial, pero hay que tocar para toda la gente y aprovechar los espacios. Nosotros, lo que hicimos en el Lollapalooza, fue aprovechar el espacio y mandar nuestros mensajes visuales, apoyando nuestras letras para incomodar a los políticos”, añadió el vocalista.

Asimismo, España habló que muchos de los que los han criticado por ser parte de un cartel donde destacan nombres de grandes bandas comerciales como Arctic Monkeys o Twenty One Pilots, ellos van a seguir tocando dónde y cuándo quieran. “Las personas que son más arraigadas a nuestras raíces no las vamos a perder. La gente que critica es la que menos va a los conciertos de nosotros. En general nosotros, tal como tocamos en Lo Espejo con la Panamericana gratis, tocamos hoy día acá y así vamos a tocar en otro lado o en la calle. No hay que tomarse tan en serio la ‘hueá’. Siempre vamos a estar tocando en una esquina o apoyando alguna causa cuando se nos pare la raja”.

Además, reflexionó sobre los detractores que tiene la banda en las redes sociales: “yo soy viejo, y ver las críticas por nuestros mensajes es de pendejo, la verdad es que no me preocupa tanto. Todas las ‘hueás’ malas que digan yo soy peor”.

Para finalizar, se dio el tiempo de analizar su paso como artista y músico por el festival que organiza el vocalista de Janes Adiction, Perry Farrell, valorizando el espacio que le dan a las bandas que están emergiendo. “Estos festivales, como el Lollapalooza, son tan ambiciosos que quieren a todos las bandas tocando y eso es bueno porque hay bandas nuevas que pueden tocar en esta tremenda ‘hueá’. Es una buena experiencia como músico”, cerró España.

Vicentico sideshow: el rock extraviado del viejo Cadillacs

El teatro Teletón comenzó desde temprano a llenarse. Era día laboral pero los seguidores del argentino no le fallaron. Se llenó. Se sabía desde hace mucho tiempo que este show, en la previa de una nueva edición del Lollapalooza, sería íntimo (muy íntimo), además de un buen aperitivo para lo que será su debut en el prestigioso festival de Perry Farrel.

El concierto estaba pactado para las 21:00, pero se pasó en 17 minutos para dar el inicio al primer sideshow del festival en Chile. Sin saludar y solo tomando el micrófono, el vocalista de una de las bandas de más renombre del rock trasandino abrió los fuegos con “Ya no te quiero”, sencillo del álbum “Solo un momento”. La gente, sentada, aplaudió sigilosamente como para no molestar en demasía al argentino que entró muy concentrado al recinto ubicado en Santiago Centro.

“Bajando la calle”, “Viento” y “Luca” comenzaron a encender a los asistentes que vinieron a relajarse y escuchar detenidamente a Vicentico. El creador de “El Satánico Dr Cadillacs”, hizo notar desde un principio que este show no tendría mucho rock, se hizo valer en muchos momentos de su guitarra y afloraron algunos arpegios para acompañar a su banda que, en varios pasajes, encantó con alguno que otro sonido de la vieja escuela de Los Fabulosos. La contingencia por la cual pasa su país no fue tocada y siendo que él es voz autorizada para la crítica social; sin embargo, no se refirió a nada y solo después de ocho canciones recién vino a saludar a su público.

“Los caminos de la vida”, el cover a Omar Geles, fue conducido solo con su guitarra y sin la banda, solo una luz tenue azul lo iluminaba en la entonación frente a un público demasiado pasivo. “Tócame lo que quieras” le gritó una asistente cuando preguntó que qué querían escuchar, a lo cual Vicentico replicó (presuntamente nervioso) diciendo que no entendió lo que dijo desatando la risa general. “Siguiendo a la luna”, la prosa mágica del sexto álbum de estudio de Los Fabulosos Cadillacs tuvo la misma tónica que “Algo contigo”: solo guitarra y coros del propio público.

También se dio el tiempo de homenajear a Franco Simone con “Paisaje”, tonada romántica que sencillamente va demostrando que Vicentico giró hacia otro público, hacia otros rumbos. “Morir a tu lado”  fue la que más hizo vibrar al teatro, pero solo fue eso, una sola canción. “Vasos Vacíos”, esa magnífica canción que realizó a dúo con una de las mejores voces latinas como fue Celia Cruz fue la que cerró una de las noches más tranquilas de una de las voces que fue llamada como las mejores del rock.

De rock, a Vicentico, ya no le queda mucho, solo singles para un público maduro, de café concert y de bar. Según la descripción del mismo sitio del Lollapalooza Vicentico es “un protagonista indiscutido de la historia del rock de los últimos veinte años”. Lo anterior solo una representación del pasado glorioso, ya no es un protagonista del rock sino que del pop muy de la mano de la balada. Ya no es un show para estadio sino que para lugares íntimos y para disfrutarlo junto algún brebaje para besar y abrazarse con su pareja en un ambiente romántico, donde perfectamente podría entenderse junto a otro artista pop/romántico que tocará en el Lollapalooza: Juanes.

Saxon en Chile: el águila ha vuelto a aterrizar

Como de no creer, Saxon regresó después de la paupérrima audiencia que llegó a su primer (y único) concierto en Chile: Teatro Caupolican en octubre de 2011, que para la ocasión tuvo toda la platea cerrada y ni siquiera alcanzó a llenarse la cancha. Hubo que esperar un par de giras mundiales (una de ellas que pasó por Sudamérica en 2013), para tener una nueva oportunidad de recibirlos. Esta vez la excusa fue la presentación del disco Thunderbolt (2018), pero el secreto a voces era que se trataba de la celebración del 40° aniversario de la banda. Con fecha pactada para el 8 de marzo, a eso de las 21:00 horas, el lugar escogido para el reencuentro recayó en la Blondie; contra el disgusto inicial cuando se dio a conocer.

Pero lo cierto es que más que grandes arenas, lo único que Saxon necesitó fue un telón digital, con su icónico logo atrás de la batería, y una legión de parroquianos que llenaron hasta arriba a último momento. Con puntualidad casi inglesa, con cinco minutos de retraso, se apagaron las luces y sonó por parlantes It’s a Long Way to the Top de AC/DC. Tras una segunda pista grabada, el tema Olympus Rising, entraron a toda máquina con impecables versiones de Thunderbolt y Sacrifice. Con un sonido que caminó por la delgada línea entre la potencia y la saturación; Biff Byford con el papel de maestro de ceremonias, aleonó a un público que desde el primer minuto fue una olla a presión. Los clásicos no se dejaron esperar: Wheels of Steel, Denim and Leather y Strong Arm of the Law cayeron al hilo, sin anestesia. Un verdadero muro sónico con las guitarras de Paul Quinn y Doug Scarratt, y en la sección rítmica el bajo de Nibbs Carter y la batería de Nigel Glockler; formación que viene trabajando de manera continua desde 2006, y que lo afiatado está de sobra.

Tras una revisión a la penúltima placa, con el tema Battering Ram, volvieron hasta 1979 para lo que fue la ópera prima de Saxon, su disco homónimo, con Rainbow Theme + Frozen Rainbow y Backs to the Wall. Porque Biff ya lo dijo en entrevistas y en el mismo escenario: esto se trata de una fiesta por el legado forjado. Hasta les alcanzó para el homenaje de la noche, con They Played Rock ‘N’ Roll, recordando a Motörhead (en especial Lemmy); a quienes siempre le demostraron su respeto. Tras la contundente Power and the Glory, llegamos a la pedida por el público; votación a voz alzada. La elegida fue una que recién se re-incorporó en vivo el mes pasado, en el show de Nashville: Ride Like the Wind. La mejor herencia de la vapuleada época comercial de Saxon, en la última mitad de los 80’s; re-definiendo, en clave heavy metal, una canción pop de Christopher Cross. Y contra todo pronóstico hubo otra más fuera de programa, haciendo su debut en el tour latinoamericano: Solid Ball of Rock, el único gran hit que faltó en su anterior visita.

Literalmente apretaron el acelerador en Motorcycle Man, se atenuaron las luces en 747 (Strangers in the Night), volvieron al primer festival Monsters of Rock de Donington en And the Bands Played On. Revisitaron por última vez el nuevo milenio con Lionheart, retrocedieron hasta la tercera placa con To Hell and Back Again y Dallas 1 PM; y antes que los ánimos se enfriasen aparecieron las primeras notas de Crusader. Tras ello se apagaron las luces y se retiraron, pero volvieron para la recta final del bis: cómo no con su marca registrada, Heavy Metal Thunder, y una escueta versión de Never Surrender. Como cierre, y broche de oro, su multi éxito en el mercado estadounidense: Princess of the Night.

40 años que parecen no notársele a Saxon, o a las cuerdas vocales de Biff Byford. Alejados de los inmensos escenarios que están acostumbrados en el viejo continente; esto de aquí fue una velada íntima, que probablemente si los europeos la viesen no podrían creerlo. Una verdadera cátedra de heavy metal que bordeó las dos horas de duración; una banda dándolo todo y contenta con la retroalimentación, el público poniéndose a la altura y respondiendo como corresponde. Eso es lo que uno espera encontrar cuando el águila aterriza.

Por Gonzalo Valdés

Fotos por Bastián Cifuentes Araya

Discomanía: El debut de Garbage, la bella y la bestia del rock alternativo

 

Soy dulce pero si me jodes te arrastraré por los suelos”, dijo Shirley Manson por allá por el 96. Sus palabras demuestran las características de esta mujer: tentación, rudeza y una intérprete notable. La vocalista de Garbage sostuvo estas palabras un año después de que su primera placa se consolidara como una de las mejores y se posicionara en las partes más altas de los listados musicales.

“Corazón valiente”, “Toy Story”, “La balada del pistolero” o el “Día de la bestia”, fueron las películas lanzadas en 1995. Una cuota no menor de cine que hasta el día de hoy marcan altas audiencias y son valoradas como las mejores en su género. También hubo hechos horrorosos como la matanza por parte de las tropas serbias de más de 8000 civiles bosnios en la ciudad de Srebrenica, en Pakistán asesinaban a disparos a uno niño de 12 años llamado Iqbal Masih, quien sería recordado como el símbolo de la lucha contra la esclavitud infantil. En el plano musical, Alanis Morissette sacó el exitoso “Jagged Little Pill” y Elastica hacía lo suyo con su homónimo, también estaba Cranberries con la poderosa Dolores O’Riordan en la palestra a través de sus giras mundiales. Las tres eran con sus agrupaciones y voz el bastión de la reivindicación de las mujeres en la música a mitad de los 90. No obstante, había una que saldría desde lo más visceral y rebelde de la sociedad a sellar que ella era la antítesis de las jóvenes convencionales: Shirley Ann Manson.

La escocesa, había sido constantemente atacada por sus compañeros de curso en la infancia los cuales enfocaban su rabia y agresión al color de su pelo y aspecto. Desde pequeña Manson supo canalizar su ira y frustración a través de la música y aprendió a tocar piano a muy corta edad, además de hacer varios proyectos musicales anteriormente a Garbage donde destacó en teclado y voz como fue en Goodbye Mr. Mackenzie y Angelfish. Sin embargo, su éxito se consolidaría en la banda de rock alternativo.

Cuenta la historia que los productores Butch Vig, Duke Erikson y Steve Marker estaban mezclando un tema de Nine Inch Nails cuando un amigo (se presume que fue Trent Reznor) les expresó que lo que estaban grabando simplemente sonaba como “Garbage” (“basura”). Ese fue el momento cúlmine para hacer este nuevo proyecto y lo bautizaron como habían catalogado a su sonido. Sin embargo, les faltaba alguien que llevara el peso del grupo en cuanto a lo vocal y actitud, eligiendo a una pelirroja con una puesta escénica feroz y con una poderosa voz para que tomara las riendas de la banda. Manson, al mismo tiempo que unió a la banda,  estaba batallando con una fuerte depresión lo que canalizó a través de la agrupación, dándole  el tono con el cual se caracterizarían.

Hacían su debut en agosto del 95 con su disco homónimo que poco a poco se fue ganando críticas positivas por parte de los especialistas. Pero lo que comenzó a llamar la atención eran las características de la vocalista quien pasaba por todos los estados de ánimo para hacer sus presentaciones y darle un matiz a cada canción del larga duración. El primer single “Vow” se convirtió en uno de los mejores sencillos del LP. Su sonoridad oscura y explosiva más una letra de venganza fueron lo que les bastó para hacerse un hueco en la industria de la música. “I can’t use what I can’t abuse(“no puedo usar lo que no puedo abusar”), es parte de la polémica lírica, pues supuestamente hace referencia a la amputación del miembro de John Wayne Bobbitt por parte de su esposa Lorena Gallo mediante el uso de un cuchillo. Pero el baterista de Garbage, Butch Vig salió a desmentir todo expresando que trataba de una noticia que habían leído en algún periódico sobre la venganza de una mujer contra su marido que nunca se pudo consumar.

“A stroke of luck” y “Milk” ostentan la oscuridad del drama y el dolor. La poderosa voz de Manson es inocultable y entrega una gama tonal que cala a cada instante. Los track del disco de más 50 minutos se encuentran sumergidos en una vorágine de sensaciones que van desde el vicio hasta la vulnerabilidad, contando prácticamente un libro con pequeños cuentos sobre ciertos tópicos de la sociedad narrados por una voz elocuente y creíble mediante una banda sonora detallada.

“You thought I was a little girl / You thought I was a little mouse / You thought you’d take me by surprise / Now I’m here burning down your house” (Pensaste que era una niña pequeña / Pensaste que era una pequeña ratona / Pensaste que me tomarías por sorpresa / Ahora estoy quemando tu casa”), se expresa en “Not My idea” ejemplificando las letras lacerantes de la agrupación. Manson no es solo Garbage y viceversa, pues los otros miembros son los que mantienen en un muy buen hilo a su vocalista mediante los teclados y sintetizadores, acompañados de samples y filosas guitarras.

En “Only Happy When It Rains” se explaya sobre la infeliz infancia que tuvo Shirley y por la cual pasó bastante malos ratos que no la pudieron dejar ser una niña normal en las escuelas de turno que tuvo durante su vida. Este sencillo fue el que catapultó a la banda a ser de fama mundial y se posicionó dentro de las primeras 30 canciones de los rankings de Estados Unidos y el mundo. A pesar de lo comercial de su sonido y de la alegre armonía que lleva en su música, la letra revierte todo eso para convertirlo en una vicisitud musical: (“I’m only happy when it rains, I’m only happy when it’s complicated, and though you cant’ apreciate it, I’m only happy when it rains”  (“Sólo soy feliz cuando llueve, sólo soy feliz cuando es complicado, y a pesar de que no puedas apreciarlo, sólo soy feliz cuando llueve”).

“Stupid Girl” podría ser considerado el mayor éxito de la banda. Es la piedra angular y por la cual es reconocida la agrupación liderada por Manson y los productores musicales Butch Vig, Duke Erikson y Steve Marker. El comienzo dio pie a especulaciones de plagio por parte de muchos críticos quienes encontraron tonalidades parecidas a un éxito punk de los The Clash. El hecho fue reconocido por la banda y le dieron los créditos a la banda inglesa mediante un inserto en la canción: “loop from Train In Vain by The Clash, used by arrangement with Sony Music”. La poderosa canción que se ubica en el puesto número 8 del LP, mismo número del día Internacional de la mujer, es una canción que advertían sería un gran éxito desde el momento en que comenzaron a grabar los samples (“Orange Crush” de R.E.M.) y las guitarras (“Shine On You Crazy Diamond” de Pink Floyd). “Es imposible predecir cuál canción será un hit, pero inconscientemente, yo sabía que la canción era buena cuando seguía tocándola una y otra vez en el estéreo de mi carro por meses”, dijo Vig acerca del hit que fue publicado como sencillo el 28 de febrero de 1996. El videoclip que no tuvo el mismo presupuesto que su antecesora “Only Happy When It Rain”, fue grabado solo en un par de horas y parte de la esencia del trabajo dirigido por Samuel Bayer (“Smells Like Teen Spirit”) tiene las mismas paletas de colores y efectos de la película “Seven” de David Fincher, protagonizada por Brad Pitt y Morgan Freeman.

Desde la portada que el disco tiene aquel atributo y propiedad de Manson,  plasmado en el arte de Janet Wolsborn y Garbage, la cubierta tiene una boa rosa de piel en la cual en el centro se encuentra la G y el nombre de la banda, un recurso que es muy parecido al utilizado por el film de 1999 de Sam Mendes “American Beauty”, pero que Garbage patentó antes que la ganadora al Oscar a mejor película. La fuerza vocal y feminista de Manson, junto a los monumentales productores que tiene de músicos hizo que la agrupación de nacionalidad estadounidense y escocesa sea considerada como una de las mejores de la historia centrando las miradas en la ferocidad de su frontman que sabe ocupar su poderosa figura como la cara visible de la música “basura”.

Videografía Rock: “Smack My Bitch Up”- The Prodigy

¿Qué tiene que ver la BBC, MTV, una organización feminista y Moby con Prodigy? Es fácil asociar a los dos primeros, pero los demás pueden dejar ciertas dudas.  “Smack My Bitch Up” fue un tema de discusión en el Reino Unido por todo lo que decían sus líricas, poniendo en la palestra la censura y la discusión por su polémico video.

La British Broadcasting Corporation, mejor conocida por sus siglas en inglés BBC fue uno de los primeros medios de comunicación en censurar la obra de los oriundos del condado de Essex. La polémica estaba desatada. El video era controversial y se mostraba una especie de Trainspotting condensado en una secuencia de más de cuatro minutos de duración. Las imágenes golpeaban igual de fuerte que su letra y la cadena de noticias no se quiso prestar para un show que empezaba a tomar forma y fondo. “Change my pitch up / Smack My Bitch Up” (“Cambia mi tono / golpea a mi perra”), dice parte de la escritura de los ingleses y eso ya era demasiado.

Andy Warhol dijo algo así como no hay mejor publicidad que la mala publicidad y eso lo tenían muy claro Maxim Reality, Liam Howlett y Keith Flint. Más de 12 millones de discos vendidos y dos discos de platino solo en Estados Unidos le daban la razón a Prodigy y al padre del Pop Art. Desde el nombre del disco (The Fat Of The Land) que es una frase del político y líder nazi, Hermann Göring y que significa “la grasa de la tierra” que ya daba para polémico este larga duración, pero a la BBC no les importó si eran un éxito en las ventas. Sus fanáticos alegaron censura, pero eso generó más ventas, pero a la vez más y más polémicas.

Moby y unos one hit wonder como fueron los Chumbawamba (“Thubthumping”) destrozaron la canción por su alto contenido de violencia y para qué hablar del clip. Pero eso no fue todo, cuando el video fue estrenado, las grandes cadenas musicales como MTV se negaron a rotarlo en horario estelar (solo en horario am y de forma acotada). El trabajo dirigido por Jonas Ákerlund y que fue protagonizado por Teresa May (no la primera ministra de Inglaterra sino que la actriz) tenía un contenido catalogado como categoría R (adultos), pues se muestra, en primera persona, la vida de un personaje llevada al extremo en la bohemia: drogas, inmoralidad, perversión, alcohol y sexo, son solo un ápice de todo lo que se plasma en cada fotograma.

Kool & The Gang también tiene que ver en esto, pero no por alguna opinión o por salir en el trabajo de Ákerlund y Prodigy, sino que el cerebro beat de Howlett aplicó varios sampleos de la agrupación para sacar la canción y ser posicionada como una de las mejores de la electrónica. Lo anterior solo un matiz para lo que viene. La Organización Nacional Pro Mujeres Now se refirió al nombre del tercer sencillo de “The Fat Of The Land” como una clara agresión a las mujeres y exigió respuestas a sus creadores. “Esta canción es probablemente la más inútil que he escrito. Pero en directo funciona muy bien. A veces las cosas pueden ser tan jodidamente simples que las letras no necesitan una explicación. ¿Para qué explicarlas? O funcionan o no funcionan. Y para nosotros funciona muy bien. Es un tema realmente emocionante”, dijo Howlett, a Addicted To Noise. Y en otra entrevista agregó escuétamente que el título simboliza la “energía extrema”.

El video a lo largo de toda su historia ha sido censurado una y otra vez a pesar de ser premiado. ¿Adivinen quién premió el video de Ákerlund? Sí. MTV, los mismos que lo rotaban en un horario casi irrisorio los galardonó con las estatuillas a mejor video dance y artista revelación en 1998. Pero no paró ahí, pues el reconocimiento va más allá, ya que en una encuesta lo posicionó como el número 1 de los más polémicos de la historia y la asociación que rige para los derechos de autor como es la PRS Music de Inglaterra también le dio el sitial de la controversia, pero 12 años después.

Las muchas teorías conspirativas y filosóficas de la canción y el video son extensas. Encontrar el video en alta resolución y original es difícil, pero siempre hay algún caritativo usuario que lo sube a las redes para que se deleite el público de Prodigy. Y darle vuelta a lo que quisieron mostrar tanto en las letras como en el video es materia hasta de estudio, pero quedémonos con las palabras de Keith Flint: “la gente debe encontrar la ironía a esta canción” y al video.

Disco Inmortal: The Prodigy – The Fat Of The Land (1997)

“Aquí estamos, tómalo o déjalo. Si es punk, entonces somos punk”, decía Liam Howlett, en 1997 acerca de la tercera placa de Prodigy. Las palabras de uno de los miembros fundadores de la banda inglesa son la piedra angular de lo que siempre han demostrado en cuanto a actitud, música y potencia.

1997 fue un año normal. Se publicaba Harry Potter y la piedra filosofal por parte de J.K. Rowling y José Saramago lanzó su novela Todos los hombres. Nada que podría hacer explotar a un mundo lúcido, excepto la Nintendo 64 a través de sus juegos. Sin embargo, en Inglaterra, algo estaba gestándose para hacer polémica y generar un ruido en todo el orbe. “The Fat Of The Land” se publicó y de inmediato se cambió el paradigma. ¿Por qué? La traducción literal del disco es “la grasa de la tierra” y es una cita del nazi Hermann Goering, que les trajo muchos fans pero también demasiadas críticas que tampoco los amedrentaron en seguir con lo suyo: táctica de choque. Por si fuera poco, llamar a realizar incendios fue una de las primeras polémicas del primer sencillo del LP, que además, incitaba a fastidiar a los niños. Una estrategia poco convencional, pero que a los europeos les resultó a la perfección con el video de “Firestarter”.

El éxito del primer single fue lo que catapultó a The Prodigy a conseguir dos discos de platino solo en los Estados Unidos. No obstante, la pista número 9 del disco tiene mucho más que contarnos, pues es la primera aparición en voces de Keith Flint. El mítico bailarín tuvo su posibilidad de participar en el disco y lo dio todo. Flint se convertiría en la voz de algunos de los más grandes momentos de la banda y le daría otro look a la agrupación. Keith tomó lo mejor de los años de apogeo del punk y eso lo hizo parte la estética de su atuendo y también de la actitud que tendría la banda. Fue el Johnny Lydon de la electrónica más dura y un símbolo único de la escena alternativa del condado de Essex.

La tercera placa de estudio era una obra maestra hecha casi en su totalidad por el cerebro de la banda: Liam Howlett. En este disco mezcló todos los sonidos que le causaban armonía y placer. Cada sampleo y montaje de guitarras lo hizo sentir en cada pista, agregando sonidos del hip hop como en “Diesel Power” o dando un nombre a una de las canciones como es “Funky shit”, que fue tomada desde las líricas de “Root Down” de los neoyorkinos Beastie Boys.

En cada pista se nota lo que a la banda le atrajo de las diferentes escenas gestadas en los suburbios de las ciudades más grandes. Todo lo anteriormente mencionado, se distribuye en un setlist que contiene colaboraciones de artistas tan variado como el de Crispian Mills de los Kula Shaker, quien aporta en “Narayan” o el del rapero surrealista Kool Keith quien demostró su poderío en la anteriormente mencionada “Diesel Power”. Asimismo, nos encontramos con versiones sampleadas por el cerebro beat de Howlett en “Fuel My Fire” de la banda californiana de punk L7, en la cual le agregaron pedazos de “Lost Causes” de los Cosmic Psychos.

Canciones fuertes e incendiarias las anteriormente descritas, pero en nada comparables -en muchos aspectos- a los dos sencillos más potentes del disco: “Breathe” y “Smack My Bitch Up”. Singles con la energía necesaria para la polémica. La primera se convirtió en el segundo número 1 de la banda rápidamente por el excelso Howlett quien fusionó y combinó a los raperos Wu-Tang Clan (“Da Mystery of Chessboxin”) con los rockeros de Thin Lizzy (“Johnny the Fox Meets Jimmy the Weed”) para crear un cuento psicodélico que fue plasmado por el director Walter Stern y con Flint y Maxim representando los fenómenos auditivos y visuales del sampleo en un edificio decadente parecido a los que dejaron los bombardeos de la OTAN a la ciudad Serbia en 1999. Sin ir más lejos, una de las primeras muestras de la canción fue precisamente en Belgrado, pero en 1995, así que las teorías conspirativas no sirven acá.

“Smack My Bitch Up” contiene un video grabado en primera persona que nos muestra un desparpajo de vida extrema en la bohemia más dura. El corto que fue censurado en varios países generó tanta discusión que MTV solo lo rotaba en horario nocturno (desde las 02:00) por el nivel de cada fotograma el cual es determinante verlo con altura de miras y con mucho, pero mucho volumen, pues se darán cuenta que tiene sampleos de Kool & The Gang en ciertos pasajes. Además, aunque resulte irrisorio, la cadena de videos lo premió como uno de los mejores en su categoría dance y artista revelación.

The Prodigy – Smack my bitch up from ArtOfficial Agency CPH on Vimeo.

Pero eso no es todo, pues el feminismo también se hizo presente en contra de las letras del sencillo, ya que la Organización Nacional Pro Mujeres argumentó que la primera pista del disco fomentaba la violencia machista. Si hasta Chumbawamba y Moby criticaron las letras, acompañando a todas aquellas mujeres que se sintieron agredidas por el éxito el cual se forjó aún más en el trabajo audiovisual dirigido por Jonas Ákerlund y que fue protagonizado por Teresa May (la actriz no la Premiere inglesa).

¿Se nota la diferencia?

Esta pieza musical es una de las más apetecidas por el público de la electrónica y el rock. Es una provocación al disturbio y demuestra la energía de la banda figurada en la polémica sin límites de sus composiciones. “The Fat Of The Land” tiene todos los condimentos de la discusión y los malentendidos para hacerlos propio de una táctica de conflicto que se pone a prueba en cada pasaje del LP para conectarnos con la diversidad en la cual vivimos. Aunque parezca brutal, este disco puede ser considerado como una heroína o villano, según el pensamiento de cada ser. Son 56 minutos que nos sumergen en esos golpes de la realidad misma, en los cuales el cólera y la ofensa se objetan para ser ocultados y censurados por algunos dueños de la moral.

Siempre ha existido ese índice que nos señala que hay palabras y acciones prohibidas, porque no debemos tocar ciertos estereotipos de la sociedad, pues serán vedados, ya que hay segmentos de la población a los cuales está prohibido exponer en cualquier forma, aunque sea artística, por el solo hecho de ser indebido.  Para The Prodigy, todos estos argumentos fueron la misma mierda y dejaron que la reflexión crítica de la negación misma fuera su quimera. Simplemente unos instigadores del odio (I’m the trouble starter, fuckin’ instigator”).