Jinjer-Wallflowers (2021)

Jinjer-Wallflowers (2021)

Napalm Records, 2021

Los ucranianos Jinjer ya han cosechado bastante desde que irrumpieron en la escena metal en 2012. Con cinco álbumes muy interesantes, una propuesta salvaje y el vozarrón sin igual de Tatiana Shmaylyuk, lograron cruzar las fronteras del metal europeo y construir una fiel legión de fans, que desde Macro estaba esperando este nuevo material.

Wallflowers fue compuesto y grabado durante el confinamiento y Napalm Records volvió a confiar en sus posibilidades, en su planteamiento que fusiona el metal progresivo con sus variantes thrash, death core y otras, congregando alteraciones sonoras que les han permitido ser parte del juego en la actualidad. Bajo la influencia de Lamb of God, Gojira y otras, más la fama que les han hecho ganar sus shows en vivo, el lanzamiento de Wallflowers movió a su masa sólida de fanáticos que ya están contando los días para que parta la gira, la que debiera juntar al buen Macro con este nuevo disco.

La banda no arriesga y prefiere moverse en terrenos probados: rifss rápidos, batería implacable y bajo característico. Podríamos decir que este trabajo es una continuación de Macro y que suma un par de temas que podrían agregarse al setlist y pasar a ser clásicos.  El disco abre con ‘Call Me A Symbol’, muy pesado y que permite el acople perfecto entre bajista y cantante. ‘Vortex’ fue el primer single y habla de lo que es vivir con  depresión; musicalmente es más desabrido pero no menos pegadizo; Eugene Abdiukhanov si sobresale en el bajo.


En ‘Colossus’ sale a relucir algo de jazz en la batería, una técnica que ya pudimos disfrutar en ‘Pisces’ y que está muy presente en este trabajo; hay estructura con ligeros cambios y buenas voces. ‘Disclosure!’ es uno de los más disfrutables de esta propuesta, y a ratos recuerda a Pantera en su faceta más demoledora. Track con power para regalar y que debiera sumar mucho a los shows. ‘Pearls And Swine’ y ‘Sleep Of The Righteous’ funcionan bien mezclando metal incendiario con otras variantes que dan más atmósfera, mientras que ‘Dead Hands Feel No Pain’ y ‘As I Boil Ice’ están menos inspiradas. ‘Wallflower’ es muy lenta, con una voz muy limpia que le entrega oscuridad, y una batería que nuevamente le da un touch a un tema que se mueve, líricamente, en tesituras suaves, lo cual le queda bastante bien a Tatiana. ‘Mediator’ es una canción  habitual de Jinjer, con rugidos de Tatiana y buenos arreglos de bajo.

En definitiva, un disco con todos los elementos que gustan a los fans de Jinjer y otra gran performance de Tatiana. Si bien Macro tiene más carácter, este disco Wallflowers sella la honestidad de la banda de moverse en terrenos conocidos pero sacándole el jugo a su vocalista multifacética, quien conduce los temas por distintas emociones y cuya entrega se compenetra con lo que transmite en el disco y, también, lo que expresa cuando está en directo. Un buen momento para Jinjer, que cumple su primera década en la escena y que se sigue distinguiendo por su personalidad.