Dry Cleaning – «Secret Love»: Expandirse y conservar la esencia

Dry Cleaning – «Secret Love»: Expandirse y conservar la esencia

4AD – 2026

Luego de casi cuatro años de espera, el cuarteto londinense Dry Cleaning acaba de lanzar su nuevo álbum de estudio titulado «Secret Love». El sucesor de «Stumpwork», editado en el año 2022, llega a reforzar la fórmula planteada por la banda y resalta todas las características del post-punk que los llevó a ser reconocidos como una de las bandas más importantes del género hace algunos años, llevándoles a girar por el mundo y entregándoles diversos galardones por su trabajo, incluyendo un premio Grammy al mejor packaging por su último disco. Con esta nueva producción, el cuarteto llega y saca lo mejor de su sonido clásico, pero agrega también elementos novedosos que resaltan en esta nueva obra y que muestran una nueva faceta para el conjunto.

El sonido del álbum se siente envolvente y claro desde el principio. El track inicial llega con una ya vieja conocida, «Hit My Head All Day», que fue uno de los primeros singles compartidos por la banda de «Secret Love» el año pasado. La banda se siente muy afiatada y cada instrumento brilla por sí mismo, aún notándose las particularidades de cada uno, pero lo positivo es que todos van hacia la misma dirección; tocar para las canciones y generar entre todos una sola figura sonora que te atrape. Las guitarras tienen esa vibra indie cargadas de esa esencia «spring reverb» muy característica del post-punk, sumadas a la voz inconfundible de Florence Shaw, quien continúa expandiendo las habilidades de su letra a través de su toque spoken word que nos puede recordar a artistas como Grace Jones, pero desde una posición contemporánea. Esto se puede notar mucho en las canciones «Cruise Ship Designer» y «My Soul / Half Pint», donde además se puede notar que, aparte de la batería usual de la banda, se suman percusiones electrónicas que otorgan un sonido más complejo y rico que nutre lo que ya conocíamos del cuarteto.

Luego llegan los dos de los puntos más altos del disco que contrastan muy bien la idea de pulir y perfeccionar una esencia que se viene trabajando desde hace años y, a su vez, expandirse hacia nuevos horizontes sonoros. «Secret Love (Concealed in a Drawing of a Boy)» que da el título de este disco tiene todos los elementos clásicos que se pueden encontrar incluso en trabajos como «Stumpwork«, pero tomados desde una madurez mayor que demuestra los años de ruedo de la banda con una vibra quieta, íntim, pero al mismo tiempo entretenida de escuchar. La expansión llega realmente con «Let Me Grow And You’ll See the Fruit», que comienza con sonidos acústicos muy envolventes que se adheriendo a una batería con pulso mid tempo que no bajan intensidad a lo largo de la canción; algo no tan común para la banda.

Puede que una de las características más relevantes de «Secret Love» sea la gran variedad de ritmos entre sus canciones y lo positivo que puede significar para su escucha de manera íntegra. Esta variedad se puede sentir en canciones como «Blood», que tiene un comienzo enérgico, pero va mostrando distintas secciones que disminuyen a ratos su intensidad, acercándose de alguna forma al oyente para pasar a canciones como «Evil Evil Idiot», que nos vuelve a situar en ese mood más introspectivo de Dry Cleaning. «Rocks» se siente un poco más pesada y por su entrega podría ser una muy buena carta para que la banda interprete en vivo en su próxima gira promocional.

Si bien es destacable el trabajo de cada integrante de Dry Cleaning en este disco, tanto por su interpretación como por el progreso en sus habilidades compositivas, no deja de ser destacable el protagonismo de Florence Shaw y cómo su letra se hace cada vez más descriptiva, dándole a las canciones otro enfoque y mirada que nos permite posicionarnos no solo desde el punto de vista musical, sino que también desde una mirada más lírica que permite imaginarnos situaciones e imágenes con una gran cantidad de detalles debido al énfasis de la voz de la intérprete, y también a lo pulcro de su letra al momento de escribir, lo que le da a la banda un plus gigante y que de alguna manera la separa de otras bandas del género. Esta fusión de habilidades que comparte el conjunto se siente en el cierre del disco con tres canciones que logran ser un muy buen ejemplo de lo que significa trabajar en equipo siendo una banda, con «The Cute Things» siendo una especie de gancho que viene a hacer un llamado de atención al oyente con melodías pegajosas, para luego dar paso a un corte más experimental con sintetizadores como protagonistas en «I Need You»; uno de los tracks más cercanos y serenos de este trabajo. El corte final llega con «Joy» y un muy buen ejemplo de la destreza del baterista Tom Dowse, logrando que el disco termine en un peak enérgico.

Un álbum que se sitúa dentro de lo más fructífero de los británicos. Es cierto que, a primera escucha, podria decirse que en su mayoría hay más elementos conocidos que novedosos, pero lo cierto es que en los detalles de cada nuevo sonido no cuesta imaginar que la banda tiene mucho por entregar aún, aún ya teniendo un piso sonoro claro.

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Javier Bravo

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