“Hotter Than Hell”: Cuando Kiss buscaba su quintaesencia 

“Hotter Than Hell”: Cuando Kiss buscaba su quintaesencia 

Con o sin maquillaje, Kiss comprendió, desde temprano, que su tarea sería la de grabar, girar y facturar. Pero en los inicios de su trayectoria, las ventas no los acompañarían y tuvieron que ser sumamente  proactivos para crear esa identidad que los transformó en una máquina aniquiladora en los ’70. Al finalizar la gira del primer álbum, el sello Casablanca estaba casi en la quiebra, y la banda ingresó al estudio con esa presión de tratar de capturar, de mejor forma, las enseñanzas que dejaron las primeras experiencias en el escenario. Así nació  “Hotter Than Hell”, un compendio de energéticos temas donde se escuchaba a Kiss más convencido de su propuesta; los coros que los harían famosos se mostrarían con más fuerza, mientras que lo superficial de las letras no alcanzaría a opacar una escucha entretenida. Y Paul Stanley ya evidenciaba ese “algo” esencial para trascender en el rock, un “algo” que era poco común.

Con los años, nadie ha podido negar que la producción le restó puntos al resultado final. Richie Wise dijo que no pudo mezclar el álbum como quería, y que su intento porque la banda sonara más pesada no dio resultado; sin embargo, buenos himnos quedaron para la historia en el período en que Kiss buscaba su esencia. El tema homónimo y “Got to Choose” están cargados con riffs poderosos y un groove glam que oscurece la escucha. Stanley está insuperable, impetuoso, carácter que se iría volviendo sello en las siguientes producciones. “Parasite” muestra a un gran Ace Frehley con un riff preciso, amenazante, duro, uno de los mejores que creó para la banda, mientras que la soberbia “Goin’ Blind” patenta una historia de amor entre un hombre viejo y una niña de 16 años, cantada y compuesta por Gene Simmons. Es tan oscura que dos grandes del grunge, como The Melvins y Dinosaur Jr., la interpretarían 20 años después.

“Let Me Go, Rock ‘N’ Roll” es un himno que adquirió relevancia con los años; Ace toca unos riffs geniales y Peter mantiene el ritmo, mientras la canción vuela vertiginosamente. “Strange Ways” muestra nuevamente a Ace al mando, con el mejor solo de su carrera; se olfatea la influencia de Tony Iommi y suena como un pre-doom. En la grabación, Peter Criss le hizo un solo de 7 minutos que fue sacado posteriormente, a pesar de las amenazas del baterista de dejar el grupo. Este es uno de los tracks símbolos de “Hotter Than Hell” porque  delataba a una banda más madura, tanto así que en 1994, Megadeth hizo una excelente versión de este tema. Para el tramo final, como en todos los discos de Kiss,la energía subió como la espuma y, en este caso, con dos trallazos: “Watchin’ You”, de  borde oscuro y que sonó espectacular en “Alive!”, y “Mainline”.

En 1974, Kiss estaba presionado por el sello, grabando en una ciudad que odiaban, abusando del alcohol y con un productor que no dio en el clavo. A pesar de esto, “Hotter Than Hell” calza una propuesta, muestra riffs más profesionales y centra la atención de los integrantes en el tema de la estética, mejorando ese juego de identidades que repercutiría en posicionamiento y ventas. Si bien el disco solo tuvo un single y no escaló mayormente en las listas, siempre está en el top 5 de los mejores trabajos de la banda, porque destilan un impulso a ir por más, calidad y creatividad tenían, y en los años inmediatamente venideros, al mundo rock le quedaría claro.