Chevelle: “NIRATIAS” (2021)

Chevelle: “NIRATIAS” (2021)

Lo nuevo de Chevelle por fin está a nuestro alcance. Hablamos de NIRATIAS, cuyas trece canciones vienen a demostrar la fuerza musical a la que nos tienen acostumbrados los estadounidenses y que llega a suceder al The North Corridor de 2016.

Un disco generoso en guitarras distorsionadas y una tensión constante en las canciones presentadas. Obra cuyo significado nominal esconde una frase demoledora y a la vez que reflexiva, ya que NIRATIAS puede diseccionarse como acrónimo y según la misma banda esta significa: “Nothing Is Real And This Is A Simulation”. Un álbum que recibió bastante inspiración y recomendaciones hacia dónde dirigir el sonido por parte del productor Joe Barresi. Cuestión que ha sido públicamente reconocida por los hermanos Loeffler.

Fue hacia fines de enero cuando los norteamericanos nos dieron la primera degustación de NIRATIAS al regalarnos el single “Peach”. Obra de tesituras oscuras, pero que luego del primer coro explota en agudos tanto en las percusiones como en las cuerdas, además de golpear nuestras expectativas corporales con diversos e interesantes cambios de ritmos. Una voz sufrida y en constante ascendencia es más que suficiente para navegar con agrado en este mar llamado Niratias.

Fue también hace un mes cuando el vocalista, Pete Loeffler, declaraba sin complicaciones que de no tener una buena acogida con este nuevo álbum, lo más probable es que se tomarían un tiempo y no publicarían más música bajo la etiqueta de Chevelle, sino que le prestarían más atención a otros proyectos musicales en carpeta. Ya veremos que sucede, el veredicto está en los fans.

Ahora bien, si nos metemos de lleno y examinamos este nuevo álbum, notamos que “Self Destructor” es uno de los singles que destaca con brillo propio. Una producción exquisita hace posible un sonido envolvente donde los graves y los agudos invaden constantemente nuestros oídos. Junto a ello, el amor y dedicación a la propuesta entregada también la podemos apreciar en un video clip que exuda profesionalismo. Una exquisitez audiovisual.

Un viaje conceptual es lo que nos ofrece Chevelle a lo largo de este disco, donde se transita desde viajes espaciales, ideas apegadas a la ciencia ficción o bien, advertencias respecto de nuestros errores y deberes hacia el cuidado de nuestro mundo. Ideas y sensibilidades que se conjugan de manera correcta, con riffs pesados, percusiones generosas en potencia y voces de una sensibilidad y teatralidad que recuerdan a lo mejor de Tool, si tuviésemos que nombrar alguna referencia.

Se destaca en gran parte del resto de las canciones “Pistol Star (Gravity Heals)”, cuyo ritmo bailable se amalgama a la perfección con unas cuerdas de tono sombrío. Una canción de sensaciones rabiosas y cargadas a la ciencia ficción más clásica. Otra sorpresa en este álbum es “Verruckt”, obra de tres minutos y medio donde la ausencia de voces y la potencia ya conocida de Chevelle hacen gala de una capacidad total para crear estados de ánimo solo con la música. Donde sin decir nada con palabras, los instrumentos lo dicen todo.

Pero no todo es potencia y pesadez rítmica. Hay espacios para respirar y dejar de mover nuestras melenas en el momento en que llegamos a “Endlessly”. Una canción más tranquila, donde incluso hay pasaje de experimentación rítmica. “Endlessly” se aleja un poco de la lógica del álbum, pero es una propuesta que nos sirve de descanso ante la abrumadora carga de sonidos que preceden y le siguen a esta canción. Mismas ideas se repite de manera más críptica en “Lost In Digital Woods”, “Sleep The Deep” y “Test Test… Enough”. Temas sin adrenalina que sirven de pausa ante tanta energía desatada.

Chevelle nos entrega un disco equilibrado, generoso. Una fuerza musical notable y desvergonzadamente emotiva, donde la rabia, imaginación e ímpetu creativo brota en cada canción. Es ahora cuando los fans tienen la última palabra en cuanto a la continuidad de Chevelle dada las últimas declaraciones de la banda si es que NIRATIAS no obtiene los frutos esperados. Veremos qué pasa. Por lo pronto, nos han regalado un emotivo álbum.

Por Cristopher Andrade